Pantalla : es el máximo factor de consumo. Basta con reducir el brillo de la pantalla y llevarlo al mínimo posible que nos permita trabajar con comodidad para alargar, en mucho, la vida útil.
Procesador: Cuánto más trabaja el procesador, más consume. Por lo tanto, si desactivamos, o evitamos, tareas inútiles, la duración de la batería se alarga. Eso implica no escuchar música mientras se trabaja, ni estar bajando música o películas, o corriendo un proceso de limpieza antivirus. Es posible, por ejemplo, desactivar este tipo de tareas que se realizan en segundo plano y postergarlas hasta que la máquina esté nuevamente conectada a un tomacorriente.
[b]Conectividad:[/b]La conectividad inalámbrica, sea Wi-Fi, 3G o Bluetooth, consume mucha energía. Por eso, si es posible, prefiera conectar un cable de red en lugar de la conectividad wireless. Ganará en velocidad de trabajo y en batería.
[b]Disco óptico :[/b] evitar usar el lector de DVD o de CD-Rom. Es que eso evita tener que arrancar pequeños motores y usar partes móviles de la Notebook que también colaboran en sumar presión sobre la reserva eléctrica.
[b]Perfil de consumo:[/b] A través de diversos controles del sistema operativo Windows es posible elegir diferentes perfiles de consumo eléctrico. Esto facilita el ahorro y alarga y optimizar el uso del equipo ante cada situación en la que el enchufe más cercano está inalcanzable.
[b]Repuestos:[/b]Finalmente, casi todas las notebooks modernas admiten la posibilidad de comprar y llevar una segunda batería de repuesto, capaz de duplicar la autonomía del equipo.
La pantalla es el máximo factor de consumo. Basta con reducir el brillo de la pantalla y llevarlo al mínimo posible que nos permita trabajar con comodidad para alargar, en mucho, la vida útil.
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