Nuevas fuentes hidrotermales han sido descubiertas y estudiadas
El gusano tubícola Escarpia laminata puede llegar a vivir 600 años
Uno de los 14 proyectos del Censo de la Vida Marina , iniciativa de cooperación internacional sin precedentes que presenta ahora el resultado de sus 10 años de trabajos, se centra en el fondo marino de gran profundidad que, con 300 millones de kilómetros cuadrados de extensión, es el ecosistema más grande del planeta. Contiene hábitats y comunidades biológicas tan diferentes como los márgenes continentales, que incluyen cañones submarinos, corales de aguas frías, fuentes frías quimiosintéticas entre 250 y 2.000 metros de profundidad, las planicies abisales de 3.000 a 6.000 metros de profundidad, las fuentes hidrotermales en las dorsales oceánicas o las montañas submarinas.
Este inmenso ecosistema es también uno de los menos estudiados, con tan solo la superficie equivalente a unos pocos campos de futbol muestreada por investigaciones biológicas.
El proyecto ChEss (biogeografía de ecosistemas quimiosintéticos de profundidad) ha estudiado la diversidad y distribución de especies de fuentes hidrotermales y fuentes frías de metano, entre otros ecosistemas quimiosintéticos. ChEss está co-coordinado por Eva Ramírez Lodra (autora de este artículo en El País), del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) en Barcelona, junto a Paul Tyler y Maria Baker del National Oceanography Centre Southampton (Reino Unido) y Christopher German de Woods Hole Oceanographic Institution (EEUU).
En Nueva Zelanda se ha descubierto la zona de fuentes frías más extensa conocida, en la cual se han descrito varias especies nuevas, y en la cual se han observado, tristemente, los efectos de la pesca de arrastre sobre estas comunidades delicadas. En el margen continental de Costa Rica se ha investigado, por primera vez, un hábitat híbrido donde se encuentran conjuntamente fuentes de metano y fluidos hidrotermales.
La exploración realizada por ChEss ha llevado a la descripción de 180 especies nuevas, incluyendo 25 géneros y dos familias nuevos, con ejemplos tan llamativos como el cangrejo yeti, Kiwa hirsuta, descubierto en 2005 en las fuentes hidrotermales de la isla de Pascua.
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El gusano tubícola Escarpia laminata puede llegar a vivir 600 años
Uno de los 14 proyectos del Censo de la Vida Marina , iniciativa de cooperación internacional sin precedentes que presenta ahora el resultado de sus 10 años de trabajos, se centra en el fondo marino de gran profundidad que, con 300 millones de kilómetros cuadrados de extensión, es el ecosistema más grande del planeta. Contiene hábitats y comunidades biológicas tan diferentes como los márgenes continentales, que incluyen cañones submarinos, corales de aguas frías, fuentes frías quimiosintéticas entre 250 y 2.000 metros de profundidad, las planicies abisales de 3.000 a 6.000 metros de profundidad, las fuentes hidrotermales en las dorsales oceánicas o las montañas submarinas.
Este inmenso ecosistema es también uno de los menos estudiados, con tan solo la superficie equivalente a unos pocos campos de futbol muestreada por investigaciones biológicas.
El proyecto ChEss (biogeografía de ecosistemas quimiosintéticos de profundidad) ha estudiado la diversidad y distribución de especies de fuentes hidrotermales y fuentes frías de metano, entre otros ecosistemas quimiosintéticos. ChEss está co-coordinado por Eva Ramírez Lodra (autora de este artículo en El País), del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) en Barcelona, junto a Paul Tyler y Maria Baker del National Oceanography Centre Southampton (Reino Unido) y Christopher German de Woods Hole Oceanographic Institution (EEUU).
En Nueva Zelanda se ha descubierto la zona de fuentes frías más extensa conocida, en la cual se han descrito varias especies nuevas, y en la cual se han observado, tristemente, los efectos de la pesca de arrastre sobre estas comunidades delicadas. En el margen continental de Costa Rica se ha investigado, por primera vez, un hábitat híbrido donde se encuentran conjuntamente fuentes de metano y fluidos hidrotermales.
La exploración realizada por ChEss ha llevado a la descripción de 180 especies nuevas, incluyendo 25 géneros y dos familias nuevos, con ejemplos tan llamativos como el cangrejo yeti, Kiwa hirsuta, descubierto en 2005 en las fuentes hidrotermales de la isla de Pascua.
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