LENGUAJE CORPORAL Y SU INCIDENCIA EN LA COMUNICACIÓN
Este post tiene como cometido brindar información respecto al concepto de lenguaje corporal y su incidencia en la comunicación entre las personas, a un nivel básico ( simplemente a nivel informativo ) , debiendo en el caso que amerite por parte de alguno interesado en el tema y desee profundizar, recurrir a otras fuentes de carácter académico especializadas en el tema.
Introducción:
Cuando mantenemos una conversación con otra persona, complementamos lo que decimos con multitud de gestos, movimientos oculares, cambios de postura y expresiones faciales, las cuales expresan mucho más de lo que nosotros imaginamos. La gran mayoría de las veces , no solemos prestar demasiada atención a estas conductas, dado que las usamos de un modo inconsciente, sin darnos cuenta de lo importante que son y lo mucho que nos ayudan a comunicarnos con el otro e interpretar lo que nos está diciendo. Asimismo nuestra propia percepción de la otra persona depende en su inmensa mayoría de lo que exprese su cuerpo. Llegamos a tal punto que incluso en una conversación telefónica tradicional, utilizamos tales conductas a pesar de no estar viendo a nuestro interlocutor.
La realidad en el lenguaje corporal es que no se trata de lo que se ve, sino de lo que no se ve; es decir, el significado de esos pequeños detalles que acompañan a la persona al momento de comunicarse con el otro y que en su mayoría no prestamos la atención indicada. Por eso es que observar a quien nos habla puede mejorar muchísimo la experiencia de comunicación.
Según algunos expertos en el tema comunicacional, se han encontrado los porcentajes adecuados que debe existir en toda comunicación , los cuales son 55-38-07 , estos números representan la proporción en cuanto a la importancia dentro de la comunicación que tiene cada uno de los aspectos que lo constituyen: Lenguaje Corporal , Aspectos no verbales del lenguaje hablado y Lenguaje Hablado. Lo que más sorprende de estas proporciones es que, en lo que refiere al lenguaje hablado (última cifra) ,el impacto de este en la comunicación es solo de un 7% , por lo que en un encuentro cara a cara entre dos personas, el 93 % del mensaje transmitido es no verbal y solo una pequeña parte es verbal. Teniendo en cuenta estos aspectos, resulta más que evidente la enorme importancia que puede tener para cualquiera de nosotros conocer este lenguaje corporal y utilizarlo adecuadamente.
El lenguaje corporal como practica comunicativa, tiene sus limitantes en cuanto a la cantidad y amplitud de información que puede transmitir. Es particularmente adecuado para expresar emociones y actitudes, y permite inferir rasgos de la personalidad. Es fundamental tener en cuenta para su análisis, el contexto donde se produce la comunicación, pues dependiendo de este, se puede llegar a significaciones diferentes, dado que variables como el sexo, edad, zona geográfica o costumbres implican connotaciones diferentes. Sin embargo, existen una serie de pautas que gobiernan su uso y muchas de estas de carácter universal, las cuales se aplican de forma similar en cualquier situación indistintamente del lugar del mundo que sea. Generalmente el lenguaje corporal actúa como reforzador del lenguaje hablado a efectos de poner énfasis en determinadas situaciones, que requieren de un mayor grado de expresión, facilitando la comprensión del mensaje. No obstante, en muchos casos puede llegar a contradecirlo y ahí es donde está la habilidad del otro, para poder dilucidar el porqué de esas contradicciones y cuál es el verdadero mensaje que se desea transmitir. Ser conscientes de la existencia de este tipo de lenguaje y tener la suficiente capacidad para poder observar las pautas comunicativas de los otros, pueden ayudarnos mucho en este sentido.
A continuación detallare cuales son los aspectos más relevantes del lenguaje corporal: Apariencia y aspecto físico, Contacto ocular, expresiones faciales, movimientos de la cabeza y resto del cuerpo, postura, proximidad, orientación, contacto, uso del tiempo y sincronización.
APARIENCIA Y ASPECTO FÍSICO
El tamaño y forma de nuestros cuerpos y nuestro modo particular de vestir, incide notoriamente sobre la forma en que nos perciben los demás y sobre el grado de atención que nos prestan. Aunque no lo parezca, sobre todo en el caso del aspecto físico, podemos ejercer control sobre ellos.
Los demás pueden hacerse una idea bastante amplia de nosotros, basándose simplemente en la elección que hacemos de nuestras prendas de vestir, dentro de la enorme variedad existente. Incluso las cosas que nos ponemos casual y apresuradamente proporcionan muchísima información respecto a nosotros. Las ropas suelen reflejar nuestra edad, sexo, clase o posición social, profesión, ingresos, e incluso pueden proporcionar indicios sobre nuestra personalidad. Por ejemplo, Los introvertidos suelen elegir colores suaves y apagados, mientras que los extrovertidos prefieren los colores vivos y contrastantes.
Las ropas pueden clasificarse de muy diversas maneras, pero una distinción básica es si son formales o informales. Las “formales” incluyen uniformes, trajes, esmoquin…etc., usadas más frecuentemente en el trabajo que en el ocio. Tenemos una tendencia a elegir lo que nos pondremos en función de su comodidad y sobre todo, de si muestra la imagen que queremos transmitir a los demás, siempre teniendo en cuenta las normas sobre lo que es aceptable según cada contexto.
La elección de las prendas de vestir puede verse influida por nuestro estado de ánimo en ese preciso momento. Habrá situaciones en las que nos gustara estar radiantes y otras en las que preferiremos confundirnos en la multitud. Muchas veces una limitante puede ser nuestra constitución física.
La forma y el tamaño del cuerpo incide sobre la imagen que otras personas tienen de nosotros y también influye sobre la cantidad de atención que nos prestan. Los cambios en estos repercuten en la representación que tenemos de nosotros mismos, provocando alteraciones en nuestra autoestima, brindándonos una sensación de bienestar general y potenciando la confianza en uno mismo o por el contrario generando efectos adversos (depresión, sedentarismo, aislamiento) cuando los cambios no acompañan nuestras expectativas.
Algunos entendidos en el tema afirman que la disposición de las cejas, la forma de la boca, el contorno de la cara y muchos otros aspectos de nuestra apariencia, usualmente los vamos aprendiendo a través de la imitación de los gestos de las personas con las cuales vivimos y nos relacionamos, aunque aparentemente esto solo seria parcialmente cierto (dado que es innegable la herencia genética), no obstante se abren muchas posibilidades referentes al cambio de nuestro aspecto.
Esto es todo por el momento, espero que les haya parecido interesante el post y pueda serles de utilidad. Les comento que en una próxima entrega, comentare sobre la importancia del contacto ocular y su incidencia en el lenguaje corporal.