Biografia y personalidad de Carl Sagan:
Sagan nació en el seno de una familia judía, en Brooklyn, Nueva York. Su padre, Sam Sagan, fue un trabajador de la industria del vestido. Su madre, Rachel Molly Gruber, fue un ama de casa. Carl recibió su nombre en honor a su abuela, Chaiya Clara, "la madre que nunca conoció", en palabras del propio Sagan. Sagan se graduó en la Rahway High School en New Jersey en 1951. Estudió en la Universidad de Chicago, en la que se graduó como Bachiller en Artes con honores generales y especiales (1954) y como Bachiller en Ciencias(1955), y donde obtuvo una Maestría en Física (1956), antes de acceder al Doctorado en Filosofia Ph.D. (1960) en astronomía y astrofísica.
Sagan se consideraba agnóstico. También era un conocido escéptico con un fuerte posicionamiento en contra de las pseudociencias y las religiones en general.[8]
No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, están basadas en una enraizada necesidad de creer.
Sagan se casó en tres ocasiones. Con la bióloga Lynn Margulis en 1957, madre de Dorion Sagan; con la artista Linda Salzman (la cual le ayudaría en el diseño del mensaje interesterlar en las placas del Pioneer 10) y finalmente con Ann Druyan, con quien tuvo dos hijos y permaneció casado hasta su muerte.
También fue consumidor de marihuana o cannabis, aunque nunca lo admitió públicamente en vida, sólo en su círculo íntimo de amigos. Bajo el pseudónimo de Mr. X escribió un ensayo sobre el consumir cannabis en 1971 en el libro Marihuana Reconsidered, cuyo editor era el profesor Lester Grinspoon. En este ensayo, Sagan señalaba que el consumo de cannabis le ayudaba en algunos de sus proyectos o experiencias.[9] [10] [11] Después de su muerte, Grinspoon se lo dio a conocer a su biógrafo, Keay Davidson. Cuando la biografía, titulada Carl Sagan: A life se publicó en 1999, este hecho llamó una cierta atención en los medios de comunicación, respecto al asunto de la legalización de la marihuana.
Murió a los 62 años víctima de una neumonía, consecuencia de la complicación de la enfermedad mielodisplasia, una anomalía en el desarrollo de las células sanguíneas que frecuentemente desemboca en leucemia, la que le afectó durante sus dos últimos años de vida.
Con esto quiero dar testimonio sobre esa ayuda intelectual que los efectos de la cannabis otorga, ese plus deshinibidor que incrementa esa introspeccion, ayuda en la reflexion, por supuesto que no es necesario el thc para lograr estas cosas y aquel que lo alcanza sin el efecto hace mas que bien, pero imaginen hacerlo y luego bajo los efectos del cannabis alcanzar esa respuesta escondida en lo mas recondito de nuestra psique.