hola hoy viendo AM vi una entrevista a efrain wachs lo que me dio ganas de que todos lo conozcan este viejo lobo de 91 es un atleta espectacular, ajedrecista y contador publico, tiene mas energía que muchos pibes de 20 años y es un ejemplo de vida.
efrain wachs
"Quiero ser corredor hasta los 100 años, después veremos"
ENTREVISTA A EFRAÍN WACHS (sobre su carrera de ajedrecista)
Quienes no conocen a don Efraín Wachs, difícilmente sepan que aparte de haberse consagrado campeón mundial en los diez mil metros y en cross country en la categoría mayor de 85 años en el Mundial de San Juan de Puerto Rico en el año 2003, Efraín fue un activo jugador de ajedrez, presidente de la F.T.A. en la década del '60 y que hasta le ganó una partida al genial Alekhine.
AJEDREZ HISTÓRICO quiso entrevistar a uno de los tipos más queridos y respetados que integraron el ambiente ajedrecístico.
AJEDREZ HISTÓRICO: ¿Cómo empezó Ud. la práctica del ajedrez?
Efraín Wachs: Yo nací en Rosario el 11 de marzo de1918 y cuando iba a la escuela primaria me regalaron un juego. Siguiendo las instrucciones que había en la caja fue como aprendí las reglas. Ya en la escuela secundaria iba a un club de ajedrez muy humilde, muy modesto donde aprendí un poco más. Todos los sábados se realizaba torneos ping-pong con ventaja de tiempo y material por categorías. Yo estaba en tercera y cuando jugaba con los de primera tenía ventaja de un peón y dos salidas. Hacía P4R y P4D y dominaba el centro enseguida. El sistema de puntuación era muy particular: en uno de los torneos, entrando la última fecha, un jugador de cuarta me llevaba 5/6 de puntos. Jugamos en la última fecha, le gané y lo pasé: 40 puntos a 39 5/6. Todos se reían.
A H: ¿Recuerda su partida con Alekhine?
E.W.: Cuando yo tenía 20 años entré a trabajar en el Banco Nación y el gerente me destinó a Casilda y ahí le gané a todos, así que era el campeón casildense de ajedrez. En esos días (1938) llega a Rosario el campeón mundial Alekhine a dar una simultánea contra diez jugadores de Rosario, el campeón de San Nicolás y el campeón de Casilda. Él se cuidó de los grandes jugadores que conocía, como el campeón rosarino Cámara. La partida conmigo fue la última, me entregó un peón por un ataque terrible, tenía dos alfiles como puñales hasta que logro, devolviendo el peón, cambiar un caballo por un alfil y las damas. Y la partida se puso mas pareja. Hacia el final teníamos una torre y alfil por bandos, yo tenía un peón en séptima y el alfil rival me controlaba la casilla de coronación defendido por el rey. Le hice TxA+, me comió la torre, coroné. Entonces Alekhine que era un gran campeón pero un mal jugador, se enojó y volteó todas las piezas y no me quiso firmar la planilla. "No importa -le dije- mi firma vale igual que la suya". Tenía 20 años.
Lamentablemente en una mudanza se me traspapeló la partida, la cual era para mí era un gran honor. Pero, por lo menos, me queda el recuerdo.
Hice carrera en el Banco y tuve que aceptar otros destinos. Cuando me recibí, de contador público (estudiaba de noche) me designaron contador inspector en Salta donde conocí a quien sería mi señora. Conozco todas las provincias del país.
Y llegué a Tucumán. En Tucumán me encantó la gente, me encantó Tucumán y me quede en Tucumán.
En 1947, llegué a Santa Ana donde estuvimos 12 años. Una vez llevamos a Santa Ana a Jacobo Bolbochán a dar una simultánea contra 12 a 15 jugadores, incluido el cura del pueblo. En la tercera o cuarta jugada el cura sacó la dama y poco después perdió. Bolbochán bromeaba diciendo que el padre había perdido por haber salido a pasear temprano con la dama.
En 1960 nos trasladamos a Tucumán.
Allí jugaba los sábados el Torneo por Equipos para Banco Nación en la categoría de ascenso.
A.H.: ¿Recuerda la formación del equipo?
E.W.: Recuerdo el equipo que consiguió el ascenso: Juan Manuel García, grandísimo jugador y persona, era el primer tablero; Walter Erviti, que entonces era estudiante de arquitectura y que algunas veces íbamos a buscarlo a la facultad para llevarlo a jugar; yo era el tercero y Arce el cuarto tablero.
Después que ascendimos, en primera era otro cantar. Pero igual le ganamos al campeón de primera que era Estudiante, pero fue un zapallazo (riéndose).
El campeonato era muy importante. Eran como cincuenta equipos, cada barrio tenía su club. Hasta la cárcel tenía su equipo: por razones obvias los muchachos eran siempre locales.
A.H.: ¿Era complicado ir a jugar a la cárcel?
E.W.: Era riesgoso porque a los chicos de la cuarta categoría le enseñaban cómo abrir los autos para robarlos.
A.H.: ¿Qué jugador recuerda por su calidad, por su nivel de juego?
E.W.: En Tucumán había grandes jugadores. Estudiantes lo tenía a Visconti que atacaba por todos los lados: realmente era un gran jugador. Rubinstein que también jugaba en Estudiantes, Kaufman, Dimond, Iván Rodríguez, Lauro Varas. Recuerdo el equipo que se consagró tres veces seguidas campeón argentino: Barea, Rubinstein, Rodríguez, Saleme.
En 1960 viajamos a Mar del Plata a jugar el I Torneo "Ciudad de Mar del Plata" con un equipo formado por Rubinstein, Varas, Fernando Herrera (que empezaba a trabajar en Banco Nación), Osbel Visconti y yo de suplente. Había grandes equipos.
Es sabido que el inicio de la guerra en 1939, justo cuando se disputaba la olimpiada mundial en Buenos Aires, hizo que muchos maestros se quedaran y que la Argentina saliera ganando. Chacabuco tenía en sus filas como asesor a Jiri Pelikan. Cuando Pelikán no pudo volver a Europa y quedó en la calle, en Chacabuco le dieron casa y trabajo. En nuestro match contra Chacabuco el segundo tablero introdujo una variante nueva enseñada por Pelikán. Varas pensaba y respondía siempre la mejor. Cuando se acabó el análisis casero, el de Chacabuco había consumido apenas 20 minutos y a Varas le quedaba apenas diez minutos. Pero el bonaerense debía pensar ahora con su cabeza. Consultó con su capitán y ofreció tablas que Varas aceptó porque no quería entrar en un ping-pong infernal. Había igualado con su talento.
En la penúltima fecha Visconti, que era muy bueno pero muy sobrador, al querer enrocar tocó primero la torre y su rival se lo cobró. Osbel, que hasta ese momento había ganado todas las partidas, terminó con el rey en el centro y muy desmoralizado, así que yo lo reemplacé en la última fecha: hice tablas con el cuarto tablero de La Plata y por medio punto ganamos el campeonato. Era el primer triunfo de Tucumán. Cuando regresamos a la provincia en el tren, el presidente de la Federación, Carlos Polacco nos esperaba con una botella de champagne que vaciamos y bebimos en la copa que habíamos obtenido.
A.H.: ¿Algún jugador o dirigente que recuerdes especialmente?
E.W.: A Gabriel Huespe que era el jugador mártir de la Sirio Libanesa. El mártir era un jugador dirigente que tenía que buscar y organizar al equipo todas las semanas a veces cuando había que viajar, tenía que liar con la novia o con la madre de los jugadores, y siempre sacrificaba un poco de su tiempo en desmedro de su preparación. Yo era el jugador mártir de Unidad Sionista, De la Rosa el de Mitre, etc. Fue entonces cuando Gabriel me ofreció que fuera presidente de la Federación, que él me apoyaría. Yo le devolví la gentileza y le dije que aceptaría si él aceptaba ser tesorero, que era un cargo fundamental.
Siendo presidente, para elevar el nivel de juego habíamos diseñado un plan que consistía en traer a vivir a la provincia a Pelikán por unos o dos años para que enseñara al mejor jugador de cada club y estos lo retransmitiera al resto de los jugadores. Pero no se pudo dar porque Pelikan sentía una deuda de honor con la gente de Chacabuco.
Yo recuerdo con mucho cariño a todos los dirigentes de la Federación, a todos los jugadores de la Federación y a todos los clubes de la Federación.
A.H.: ¿Algún gran amigo que le halla dejado el ajedrez?
E.W.: Huespe, por lo que ya dije. Y porque siendo el árabe y yo judío no dudó en que trabajemos junto. Elías Nadra, Fernando Herrera, un gran amigo y compañero de Banco Nación.
A.H.: ¿Por qué se alejó de la actividad?
E.W.: Para jugar ajedrez se necesita mucho tiempo. Yo había llegado a jugar el mayor pero, sinceramente, me di cuenta que arriba mío había un nivel de jugadores más fuerte y eso me desmoralizó un poco. Y así paulatinamente me fui alejando.
A.H.: ¿Y algún consejo para la gente del ajedrez?
E.W.: Fundamentalmente que cultiven la amistad. Amistad entre los jugadores, entre los dirigentes, en toda la vida deportiva.
Y así nos fuimos despidiendo de don Efraín que nos dejó alguna sus ideas como la de enseñar ajedrez en los comedores escolares para darle a esos pibes algo más que comida.
Nos quedó una agradable impresión y su generosa invitación a volver a encontrarnos.
FUENTE
El hombre de la medalla dorada a los 91 años
Efraín Wachs, representante de la Asociación Tucumana de Atletas Masters, se impuso en cross country en Finlandia en su categoría; "Correr es vivir", dijo[
"Correr es vivir" es la consigna que repite Efraín Wachs, rosarino de nacimiento y tucumano por adopción, quien a los 91 años ganó la medalla dorada en la carrera de cross country del XVIII Campeonato Mundial de Atletismo de Veteranos, que se disputa en Lathi, Finlandia, a 100 kilómetros de Helsinki.
Wachs, un ejemplo de disciplina, entusiasmo y fuerza física y espiritual, se sumó al atletismo a los 70 años y viene de arrasar en los últimos años con numerosos premios nacionales e internacionales en la categoría de 85 a 90 años, en la que obtuvo 9 medallas en el Campeonato Argentino de la categoría Master (7 de oro y 2 de plata) y 12 en el Campeonato Sudamericano (8 doradas, 2 plateadas y 2 de bronce), en distintas especialidades.
El representante de la Asociación Tucumana de Atletas Masters (ATAM) ratificó sus condiciones, que evidenció desde 2003, cuando se impuso en los 10.000 metros y en cross country en el Mundial de San Juan de Puerto Rico.
Pero son la eterna sonrisa y el buen humor constante lo que caracteriza a este contador público nacional (profesión que ya no ejerce) nacido el 12 de marzo de 1918 en Rosario y radicado desde 1947 en Tucumán, donde, con su esposa, dio origen a una familia con tres hijos y ocho nietos.
En la Argentina se lo conoce por haber protagonizado, hace pocos meses, una publicidad de un agua mineral en la que se lo vio corriendo junto con otras tres personas mayores de edad.
Su vida transcurre ahora entre las zapatillas, los pantalones cortos y las musculosas, tal como lo demostró cuando festejó sus 91 años trotando 91 veces en tramos de 100 metros en el centro tucumano, acompañado por circunstanciales amigos y por su familia: demoró apenas 93 minutos en la carrera de su vida.
"Yo invito a todo el mundo a caminar, porque caminar es salud. Pero el que puede que corra. Yo me siento vivo cuando corro", sostuvo don Efraín al finalizar su recorrido cumpleañero hace cuatro meses, mientras sonaban los acordes del "Feliz cumpleaños" de la Banda Municipal de Música.
Tuvo que esforzarse para conseguir los US$ 5000 para la inscripción y el viaje (lo patrocinó la firma Silkey Mundial, cuyo director ejecutivo es Mauricio Wachs, pariente suyo).
Antes de calzar zapatillas, Wachs fue un reconocido jugador de ajedrez, presidió la Federación Tucumana de ese deporte en la década del 60 y hasta le ganó una partida al campeón mundial ruso Alexander Alekhine en 1938.
Capaz de vencer cualquier límite en el deporte y en la vida, Efraín disfruta cada momento intensamente y hace planes para el futuro: cuando apenas está comenzando su participación en Finlandia, ya piensa en intervenir en el próximo Mundial, que se realizará en 2011 en Sacramento, California, Estados Unidos.
"Todo lo hacemos por patriotismo, por amor al deporte y por nuestras ganas de vivir y de defender a Tucumán y a la Argentina", había dicho Wachs antes de partir al Viejo Continente.
El único que se inscribió en diez competencias
Efraín Wachs es el único entre 5250 deportistas del Mundial que se inscribió en diez competencias. Las que le quedan por disputar son las carreras de 100, 200, 400, 800, 1500, 5000 y 10.000 metros, y salto en largo y triple.
FUENTE
AJEDREZ HISTÓRICO quiso entrevistar a uno de los tipos más queridos y respetados que integraron el ambiente ajedrecístico.
AJEDREZ HISTÓRICO: ¿Cómo empezó Ud. la práctica del ajedrez?
Efraín Wachs: Yo nací en Rosario el 11 de marzo de1918 y cuando iba a la escuela primaria me regalaron un juego. Siguiendo las instrucciones que había en la caja fue como aprendí las reglas. Ya en la escuela secundaria iba a un club de ajedrez muy humilde, muy modesto donde aprendí un poco más. Todos los sábados se realizaba torneos ping-pong con ventaja de tiempo y material por categorías. Yo estaba en tercera y cuando jugaba con los de primera tenía ventaja de un peón y dos salidas. Hacía P4R y P4D y dominaba el centro enseguida. El sistema de puntuación era muy particular: en uno de los torneos, entrando la última fecha, un jugador de cuarta me llevaba 5/6 de puntos. Jugamos en la última fecha, le gané y lo pasé: 40 puntos a 39 5/6. Todos se reían.
A H: ¿Recuerda su partida con Alekhine?
E.W.: Cuando yo tenía 20 años entré a trabajar en el Banco Nación y el gerente me destinó a Casilda y ahí le gané a todos, así que era el campeón casildense de ajedrez. En esos días (1938) llega a Rosario el campeón mundial Alekhine a dar una simultánea contra diez jugadores de Rosario, el campeón de San Nicolás y el campeón de Casilda. Él se cuidó de los grandes jugadores que conocía, como el campeón rosarino Cámara. La partida conmigo fue la última, me entregó un peón por un ataque terrible, tenía dos alfiles como puñales hasta que logro, devolviendo el peón, cambiar un caballo por un alfil y las damas. Y la partida se puso mas pareja. Hacia el final teníamos una torre y alfil por bandos, yo tenía un peón en séptima y el alfil rival me controlaba la casilla de coronación defendido por el rey. Le hice TxA+, me comió la torre, coroné. Entonces Alekhine que era un gran campeón pero un mal jugador, se enojó y volteó todas las piezas y no me quiso firmar la planilla. "No importa -le dije- mi firma vale igual que la suya". Tenía 20 años.
Lamentablemente en una mudanza se me traspapeló la partida, la cual era para mí era un gran honor. Pero, por lo menos, me queda el recuerdo.
Hice carrera en el Banco y tuve que aceptar otros destinos. Cuando me recibí, de contador público (estudiaba de noche) me designaron contador inspector en Salta donde conocí a quien sería mi señora. Conozco todas las provincias del país.
Y llegué a Tucumán. En Tucumán me encantó la gente, me encantó Tucumán y me quede en Tucumán.
En 1947, llegué a Santa Ana donde estuvimos 12 años. Una vez llevamos a Santa Ana a Jacobo Bolbochán a dar una simultánea contra 12 a 15 jugadores, incluido el cura del pueblo. En la tercera o cuarta jugada el cura sacó la dama y poco después perdió. Bolbochán bromeaba diciendo que el padre había perdido por haber salido a pasear temprano con la dama.
En 1960 nos trasladamos a Tucumán.
Allí jugaba los sábados el Torneo por Equipos para Banco Nación en la categoría de ascenso.
A.H.: ¿Recuerda la formación del equipo?
E.W.: Recuerdo el equipo que consiguió el ascenso: Juan Manuel García, grandísimo jugador y persona, era el primer tablero; Walter Erviti, que entonces era estudiante de arquitectura y que algunas veces íbamos a buscarlo a la facultad para llevarlo a jugar; yo era el tercero y Arce el cuarto tablero.
Después que ascendimos, en primera era otro cantar. Pero igual le ganamos al campeón de primera que era Estudiante, pero fue un zapallazo (riéndose).
El campeonato era muy importante. Eran como cincuenta equipos, cada barrio tenía su club. Hasta la cárcel tenía su equipo: por razones obvias los muchachos eran siempre locales.
A.H.: ¿Era complicado ir a jugar a la cárcel?
E.W.: Era riesgoso porque a los chicos de la cuarta categoría le enseñaban cómo abrir los autos para robarlos.
A.H.: ¿Qué jugador recuerda por su calidad, por su nivel de juego?
E.W.: En Tucumán había grandes jugadores. Estudiantes lo tenía a Visconti que atacaba por todos los lados: realmente era un gran jugador. Rubinstein que también jugaba en Estudiantes, Kaufman, Dimond, Iván Rodríguez, Lauro Varas. Recuerdo el equipo que se consagró tres veces seguidas campeón argentino: Barea, Rubinstein, Rodríguez, Saleme.
En 1960 viajamos a Mar del Plata a jugar el I Torneo "Ciudad de Mar del Plata" con un equipo formado por Rubinstein, Varas, Fernando Herrera (que empezaba a trabajar en Banco Nación), Osbel Visconti y yo de suplente. Había grandes equipos.
Es sabido que el inicio de la guerra en 1939, justo cuando se disputaba la olimpiada mundial en Buenos Aires, hizo que muchos maestros se quedaran y que la Argentina saliera ganando. Chacabuco tenía en sus filas como asesor a Jiri Pelikan. Cuando Pelikán no pudo volver a Europa y quedó en la calle, en Chacabuco le dieron casa y trabajo. En nuestro match contra Chacabuco el segundo tablero introdujo una variante nueva enseñada por Pelikán. Varas pensaba y respondía siempre la mejor. Cuando se acabó el análisis casero, el de Chacabuco había consumido apenas 20 minutos y a Varas le quedaba apenas diez minutos. Pero el bonaerense debía pensar ahora con su cabeza. Consultó con su capitán y ofreció tablas que Varas aceptó porque no quería entrar en un ping-pong infernal. Había igualado con su talento.
En la penúltima fecha Visconti, que era muy bueno pero muy sobrador, al querer enrocar tocó primero la torre y su rival se lo cobró. Osbel, que hasta ese momento había ganado todas las partidas, terminó con el rey en el centro y muy desmoralizado, así que yo lo reemplacé en la última fecha: hice tablas con el cuarto tablero de La Plata y por medio punto ganamos el campeonato. Era el primer triunfo de Tucumán. Cuando regresamos a la provincia en el tren, el presidente de la Federación, Carlos Polacco nos esperaba con una botella de champagne que vaciamos y bebimos en la copa que habíamos obtenido.
A.H.: ¿Algún jugador o dirigente que recuerdes especialmente?
E.W.: A Gabriel Huespe que era el jugador mártir de la Sirio Libanesa. El mártir era un jugador dirigente que tenía que buscar y organizar al equipo todas las semanas a veces cuando había que viajar, tenía que liar con la novia o con la madre de los jugadores, y siempre sacrificaba un poco de su tiempo en desmedro de su preparación. Yo era el jugador mártir de Unidad Sionista, De la Rosa el de Mitre, etc. Fue entonces cuando Gabriel me ofreció que fuera presidente de la Federación, que él me apoyaría. Yo le devolví la gentileza y le dije que aceptaría si él aceptaba ser tesorero, que era un cargo fundamental.
Siendo presidente, para elevar el nivel de juego habíamos diseñado un plan que consistía en traer a vivir a la provincia a Pelikán por unos o dos años para que enseñara al mejor jugador de cada club y estos lo retransmitiera al resto de los jugadores. Pero no se pudo dar porque Pelikan sentía una deuda de honor con la gente de Chacabuco.
Yo recuerdo con mucho cariño a todos los dirigentes de la Federación, a todos los jugadores de la Federación y a todos los clubes de la Federación.
A.H.: ¿Algún gran amigo que le halla dejado el ajedrez?
E.W.: Huespe, por lo que ya dije. Y porque siendo el árabe y yo judío no dudó en que trabajemos junto. Elías Nadra, Fernando Herrera, un gran amigo y compañero de Banco Nación.
A.H.: ¿Por qué se alejó de la actividad?
E.W.: Para jugar ajedrez se necesita mucho tiempo. Yo había llegado a jugar el mayor pero, sinceramente, me di cuenta que arriba mío había un nivel de jugadores más fuerte y eso me desmoralizó un poco. Y así paulatinamente me fui alejando.
A.H.: ¿Y algún consejo para la gente del ajedrez?
E.W.: Fundamentalmente que cultiven la amistad. Amistad entre los jugadores, entre los dirigentes, en toda la vida deportiva.
Y así nos fuimos despidiendo de don Efraín que nos dejó alguna sus ideas como la de enseñar ajedrez en los comedores escolares para darle a esos pibes algo más que comida.
Nos quedó una agradable impresión y su generosa invitación a volver a encontrarnos.
FUENTE
El hombre de la medalla dorada a los 91 años
Efraín Wachs, representante de la Asociación Tucumana de Atletas Masters, se impuso en cross country en Finlandia en su categoría; "Correr es vivir", dijo[
"Correr es vivir" es la consigna que repite Efraín Wachs, rosarino de nacimiento y tucumano por adopción, quien a los 91 años ganó la medalla dorada en la carrera de cross country del XVIII Campeonato Mundial de Atletismo de Veteranos, que se disputa en Lathi, Finlandia, a 100 kilómetros de Helsinki.
Wachs, un ejemplo de disciplina, entusiasmo y fuerza física y espiritual, se sumó al atletismo a los 70 años y viene de arrasar en los últimos años con numerosos premios nacionales e internacionales en la categoría de 85 a 90 años, en la que obtuvo 9 medallas en el Campeonato Argentino de la categoría Master (7 de oro y 2 de plata) y 12 en el Campeonato Sudamericano (8 doradas, 2 plateadas y 2 de bronce), en distintas especialidades.
El representante de la Asociación Tucumana de Atletas Masters (ATAM) ratificó sus condiciones, que evidenció desde 2003, cuando se impuso en los 10.000 metros y en cross country en el Mundial de San Juan de Puerto Rico.
Pero son la eterna sonrisa y el buen humor constante lo que caracteriza a este contador público nacional (profesión que ya no ejerce) nacido el 12 de marzo de 1918 en Rosario y radicado desde 1947 en Tucumán, donde, con su esposa, dio origen a una familia con tres hijos y ocho nietos.
En la Argentina se lo conoce por haber protagonizado, hace pocos meses, una publicidad de un agua mineral en la que se lo vio corriendo junto con otras tres personas mayores de edad.
Su vida transcurre ahora entre las zapatillas, los pantalones cortos y las musculosas, tal como lo demostró cuando festejó sus 91 años trotando 91 veces en tramos de 100 metros en el centro tucumano, acompañado por circunstanciales amigos y por su familia: demoró apenas 93 minutos en la carrera de su vida.
"Yo invito a todo el mundo a caminar, porque caminar es salud. Pero el que puede que corra. Yo me siento vivo cuando corro", sostuvo don Efraín al finalizar su recorrido cumpleañero hace cuatro meses, mientras sonaban los acordes del "Feliz cumpleaños" de la Banda Municipal de Música.
Tuvo que esforzarse para conseguir los US$ 5000 para la inscripción y el viaje (lo patrocinó la firma Silkey Mundial, cuyo director ejecutivo es Mauricio Wachs, pariente suyo).
Antes de calzar zapatillas, Wachs fue un reconocido jugador de ajedrez, presidió la Federación Tucumana de ese deporte en la década del 60 y hasta le ganó una partida al campeón mundial ruso Alexander Alekhine en 1938.
Capaz de vencer cualquier límite en el deporte y en la vida, Efraín disfruta cada momento intensamente y hace planes para el futuro: cuando apenas está comenzando su participación en Finlandia, ya piensa en intervenir en el próximo Mundial, que se realizará en 2011 en Sacramento, California, Estados Unidos.
"Todo lo hacemos por patriotismo, por amor al deporte y por nuestras ganas de vivir y de defender a Tucumán y a la Argentina", había dicho Wachs antes de partir al Viejo Continente.
El único que se inscribió en diez competencias
Efraín Wachs es el único entre 5250 deportistas del Mundial que se inscribió en diez competencias. Las que le quedan por disputar son las carreras de 100, 200, 400, 800, 1500, 5000 y 10.000 metros, y salto en largo y triple.
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