No hay excusa para no cumplir las dos siguientes reglas:
"Amaras a Dios con todo tu corazón y amaras a tu projimo como a tí mismo".
Nadie puede decir que esta enseñanza es mala en algun sentido. Imaginen sólamente un mundo en el que todos cumplieran con estos mandamientos. Sería maravilloso. Y una vez más, decir que alguien no los cumple no me justifica a mi para que no los cumpla, acaso porque un pólitico importante comete un homicidio, eso me justifica a mi para hacerlo??
De ninguna manera, por lo tanto todos somos culpables de no cumplir los mandamientos y todos debemos arrepentirnos, pedir perdon y empezar a cumplirlos. Lamentablemente por nosotros mismos no podemos hacer nada... llevamos toda una historia tratando de hacer las cosas por nosotros mismos y llegamos hasta estos limites. La verdadera solución esta en Cristo, el nos promete salvarnos del pecado, de la condenación eterna, y además nos da las primicias de esa vida eterna mientras nosotros estamos en esta vida, por lo tanto en el instante en que dejamos que Jesús tome el control de nuestra vida, vemos como los frutos del Espiritu de Dios se hacen realidad en nuestra vida, estos son: "amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio.
Contra tales cosas no hay ley."
Todavía hay esperanza para la humanidad. Demosle una oportunidad a Cristo para que cambie nuestras vidas y es algo hermoso, inexplicable. Es una relación personal con el Creador del Universo, y con el Salvador.
"Yo[Jesús] estoy a tu puerta, y llamo; si oyes mi voz y me abres, entraré en tu casa y cenaré contigo." Ap. 3:20.
Dios quiere entrar en tu vida, habrile la puerta!
Dios los Bendiga!