InicioCiencia EducacionAnimales extintos por el hombre [interesante entra][parte 2]

Animales extintos por el hombre [interesante entra][parte 2]

Ciencia Educacion11/27/2010
Pato Poc, Zampullin del Lago Atitlan o Maca de Atitlan (Podilymbus gigas) El pato poc, Zampullín del Lago Atitlán o Macá de Atitlán (Podilymbus gigas) es un ave endémica del lago de Atitlán de Guatemala, donde fue estudiada su biología e historia natural en los años 60 (LaBastille 1969, 1974). Hoy este pato está considerado extinto por la UICN (2004) tras una revisión asesorada por BirdLife International (2004 y 2006). AMENAZAS El aumento de la presión por la pesca en el lago y el turismo, la competencia con los peces introducidos para la pesca y la caída del nivel del agua a raíz del terremoto los llevó a la extinción. También han contribuido los accidentes al enredarse en redes de malla y las perturbaciones por el aumento de tráfico marítimo. La hibridación con el zampullín de pico grueso también fue reduciendo la cantidad de crías de la especie. Cotorra de las Carolinas (Conuropsis carolinensis) La cotorra de las Carolinas, también llamado a veces periquito de Carolina o cotorrita de Carolina es la única especie del género Conuropsis y la única especie de loro que se ha considerado autóctona de América del Norte al este del Mississippi. Tenía dos subespecies diferenciadas por la zona donde habitaban, C. c. ludovicaina y C. c. carolinensis . Actualmente está extinta (2004) según la UICN y a partir de un estudio de Birdlife International. AMENAZAS La principal causa de la desaparición de la especie fue la persecución por las siguientes causas: 1. Para comerselos 2.Proteger a los cultivos de estos pájaros, ya que al acabar con sus zonas boscosas y por tanto con las semillas de las que se alimentaban aprendieron a consumir semillas de frutos de los cultivos. 3. Para la avicultura 4. Para el comercio como mascotas (preferían cazar a las aves en libertad antes que criarlas en cautividad para venderlas como mascotas, posiblemente porque les era más rentable y era difícil que criaran en cautividad). 5. Sus plumas de colores (cuerpo verde, cabeza de color amarillo y anaranjado) estaban muy demandadas para decorar sombreros. Además la deforestación de las zonas boscosas donde vivía para cultivar acabó con su hábitat y los árboles donde anidaba. La competencia introducida con las abejas. Todo esto probablemente fue agravado por su comportamiento gregario (vivía en grupos), ya que por ejemplo, se sabe que las aves volvían a las zonas donde las estaban cazando juntandose con las aves que ya estaban muertas, y los cazadores mataban también a estas; por lo tanto la matanza era mayor. Posiblemente cuando ya no quedaban muchas estas aves ya no fueron tan perseguidas, pero tal vez alguna enfermedad de aves de corral acabó rápidamente con los últimos especímenes. Leopardo de Zanzíbar (Panthera pardus adersi) El leopardo de Zanzíbar (Panthera pardus adersi) es un carnívoro del que se conoce bien poco, como viene siendo habitual en muchas de las especies de animales que se extinguen. De hecho, se sabe tan poco de estos leopardos, que muchos lo dan por extinguido, pero tampoco es un dato seguro. Por tanto, su estatus correcto es aún controvertido. HISTORIA Y AMENAZAS Estos felino estaban ampliamente distribuidos en la isla, especialmente en el sur, este y norte de la misma, hasta que en 1964 John Gideon Okello condujo la Revolución de Zanzibar que derrocó al Sultan Jamshid bin Abdullah, logrando la proclamación de Zanzibar como república. Pero a partir de ese momento, el gobierno tomó la decisión de iniciar una campaña para erradicar al leopardo. Esta fue la única solución que vieron para evitar la matanza ocasional de ganado. Además, existía la creencia rural de que un gran número de carnívoros eran mantenidos y enviados por brujas para perjudicar u hostigar a los aldeanos. Lo cierto es que el crecimiento de los asentamientos humanos y de la agricultura en el siglo XX han sido en gran medida los responsables de los contactos cada vez más frecuentes. El aumento de los conflictos y el temor finalizaron en la idea de que el exterminio era lo mejor. A estos animales llegó a calificárseles de de parásitos. La campaña tuvo, por desgracia, mucho éxito, y muchos fueron asesinados, la mayoría con ayuda de trampas. (Wilson 2005) Aunque se sabe que murieron muchísimos, no se sabe si acabaron con ellos o no, ni en qué momento. Para aclarar esto se llevaron a cabo estudios a finales de los 90: -En 1996 se llevaron a cabo estudios acerca de las prácticas locales, las creencias y conocimientos en torno a estos leopardos en la isla de Unguja. Estos datos fueron obtenidos a través de entrevistas con habitantes de las islas y con documentos oficiales (a través, por ejemplo, de registros del Consejo Nacional de Cazadores). La conclusión fue que había informes de avistamientos de leopardos entre 1990 y 1996, y que entre 1985 y 1995 el Consejo Nacional de Cazadores tenía registros documentados de leopardos cazados cada año. Con estos datos se concluyó que hasta por lo menos 1996 habían podido sobrevivir leopardos en esta isla. - Sin embargo, tras esta ´alegría´ inicial, otros investigadores con la esperanza de encontrar indicios de algún animal pusieron cámaras de trampeo para poder fotografiarlos y grabaron sonido, sin encontrar ninguna evidencia de la existencia de leopardos. LO QUE NOS QUEDA DEL LEOPARDO DE ZANZÍBAR La última vez que un investigador alegó en la prensa haber visto a uno de ellos fue en la década de los 80, y poco más se sabe de su existencia. De su biología y comportamiento no se sabe prácticamente nada ya que se encargaron de darle muerte antes de conocerlo. Además, no se sabe de ninguna foto de un ejemplar vivo. Con respecto a sus restos, lamentablemente, sólo hay 5 pieles localizadas en museos y un espécimen disecado en el Museo de Historia Natural en Londres. En el Museo de Zanzíbar se perdió gran parte de un ejemplar disecado. Otra especie que se extingue sin que ni siquiera lleguemos a conocer como viven, como cazan, como sienten... otra especie más a la que extinguimos antes de conocerla. Tan solo la gente del lugar y los que le han dado muerte podrían decirnos algo de estos felinos que sin duda, nos habrían aportado datos curiosos acerca de ellos. Loro del paraíso (Psephotus pulcherrimus) El loro del paraíso (Psephotus pulcherrimus) es una clase de loro que se extinguió a principios del siglo pasado. Al igual que la cotorra de las Carolinas (Conuropsis carolinensis) que se extinguió sin que se supiera mucho de ella, este loro se extinguió sin que apenas quedaran algunos ejemplares que dejaran constancia de su paso por la tierra. HISTORIA Y POBLACIÓN Era en algunas zonas localmente común, aunque a nivel general era escaso en el siglo XIX. Además tuvo un rapidísimo declive que fue muy bien documentado y que empezó seduramente mucho antes de que llegaran los europeos a Australia. En 1902 hubo una gran sequía que hizo que se redujera la población ya debilitada hasta tal punto que se consideraban extintos (en algunas fuentes hablan del año 1915, pero aquí preferimos referirnos a la información disponible gracias a Birdlife International, quien la ha catalogado oficialmente como extinta). En cambio, en 1918 saltó la noticia de su redescubrimiento, aunque tantos años sin noticias significava que la población ya era pequeña. El 14 de septiembre de 1927 se dió el último avistamiento confirmado por parte de C.H. Jerrerd, que dijo haber visto uno en la parte alta del río Burnett Más tarde, como ocurre muchas veces, a veces con certeza y otras por error, se habló del avistamiento de 5 loros en un periodo de 8 semanas en 1990 por parte de Kiernan. Estos avistamientos no pudieron ser confirmados y desde entonces no se ha hablado de más casos, por lo que aún se considera extinto. A pesar de lllevar tanto tiempo sin avistamientos, hasta 1994 Collar et al. no lo consideró extinto, y en el 2000 hizo lo propio BirdLife International. Además aún se encuentra en el Apéndice I del CITES. Aunque se llegó a rumorear que podrían quedar en su momento ejemplares a manos de criadores, esto tampoco se ha confirmado nunca. Actualmente no quedan ni animales vivos, ni casi nada que nos sirva para recordarlo, ya que tan solo quedan algunos ejemplares en museos, algunos de ellos mal conservados, algún esqueleto y un par de fotos. En el Museo Nacional de Historia Natural "Naturalis" en Leiden (Holanda) se encuentran cuatro ejemplares y un esqueleto. Otra especie de animal que desaparece sin tan siquiera dejar casi testimonio de su paso por la tierra Actualmente el perico de alas amarillas (Psephotus chrysopterygius). perteneciente a su mismo género también está en peligro. Esperemos que no corra la misma suerte. FOTOGRAFÍAS DEL LORO DEL PARAÍSO Existen unas fotos de estos loros del paraíso fotografiados en el río Burnett, último hogar conocido para estas aves. Estas fotos fueron tomadas por Jerrard, C. H. H. (Cyril Henry H.) nada menos que en 1922 y están incluidas en el índice fotográfico Nacional de las aves de australianas (National photographic index of Australian birds) de la Librería Nacional de Australia. La Librería Nacional de Australia (National Library of Australia) nos ha dado permiso para poder exponer sus fotos en nuestro artículo. Estas fotos también se pueden ver en su web http://www.nla.gov.au/apps/cdview?pi=nla.pic-an24192621 . Las fotos son las que siguen: FOTO 2: Jerrard, C. H. H. (Cyril Henry H.). Loro del Paraiso (Psephotus pulcherrimus) fotografiado en estado salvaje, Río Burnett, Queensland, 1922. nla.pic-vn3124459. National Library of Australia FOTO 3: Jerrard, C. H. H. (Cyril Henry H.). Pareja de Loros del paraiso (Psephotus pulcherrimus) fotografiados en estado salvaje, Río Burnett, Queensland, 1922. nla.pic-vn3124462. National Library of Australia FOTO 4: Jerrard, C. H. H. (Cyril Henry H.). Nido de loros del paraiso (Psephotus pulcherrimus) con huevos fotografiado en estado salvaje, Río Burnett, Queensland, 1922. nla.pic-vn3125063. National Library of Australia La primera foto corresponde a un ejemplar disecado. A parte de estas imágenes existen láminas de dibujos donde que lo único que nos permiten es hacernos una idea de la combinación de colores que los hacía tan especiales. AMENAZAS Su comida se redujo drásticamente debido a que el ganado introducido en Australia se comía los pastos de donde los loros obtenían las semillas. Además los ganaderos cambiaron la frecuencia de los incendios, ya que los provocaban para quemar los pastos y que estos crecieran mejor. Esto también afectó a estos loros. Otras especies introducidas también alteraron el medio y a estas aves. Las ratas predaban directamente sobre los huevos y los polluelos ya que cabían en los nidos. la eliminación de eucaliptos también les afectço. El hombre también suponía una amenaza directa ya que cogía los huevos o a los adultos para tenerlos enjaulados bien el Australia, o bien en Europa, donde prosperó la demanda de estas aves, sobretodo el Inglaterra. En el siguiente texto tenemos una muestra de lo que se pensaba de esta ave, y de la amenaza que cernía sobre ella. Este escrito es del ornitólogo británico William Thomas Greene, en su libro Loros en Cautividad:´´ Nadie puede ver una sin desear poseer una de estas hermosas y agraciadas aves, por lo que muchísimos aficcionados pagan mucho dinero por una de ellas. Pero cuidado, porque una de cada unas docenas de estas aves viven unos pocos meses y mueren repentinamente. Quagga (Equus quagga quagga) El quagga (Equus quagga quagga) es una subespecie de cebra que está extinta desde finales del siglo XIX, cuando el último individuo murió en el Zoo de Amsterdam en 1883 HÁBITAT Y ÁREA DE DISTRIBUCIÓN Estos equinos formaban manadas al igual que las cebras y los caballos, en el sureste de Sudáfrica, principalmente en la provincia de El Cabo. El Quagga vivía en las zonas más secas de Sudáfrica, en llanuras herbáceas. HISTORIA Los quaggas fueron cazados desde la llegada de los primeros colonos holandeses por su carne y su piel. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX cuando se produjo el verdadero desastre. A mediados del siglo XIX, la colonización del interior ocasionada por el éxodo de los bóers descontentos con la soberanía inglesa sobre la colonia condujo a la matanza de miles de quaggas dentro de un plan general de exterminio de animales salvajes en la zona. La razón era dejar libres las zonas de pasto para que se pudiera alimentar tranquilamente los animales del ganado doméstico. Así pues, la población de quaggas descendió rápidamente hasta la extinción de todos los ejemplares en libertad en Sudáfrica en 1870, cuando fue capturado el último quagga libre. Aun así se piensa que es posible que sobreviviera una pequeña población al sur del río Vaal hasta aproximadamente 1878, cuando se produjo un fuerte periodo de sequía. El último ejemplar cautivo era una hembra que murió el 12 de agosto de 1883 en el zoo de Amsterdam, y con él acabó toda su subespecie. Esta hembra vivía aquí desde el 9 de mayo de 1867. Pero sin embargo, debido a la confusión en el uso del término quagga, no se supo que este era el último ejemplar hasta años después. Este quagga se encuentra en el Museo Zoológico de Amsterdam (Países Bajos). Así pues, se piensa incluso que seguramente el que se utilizara indiscriminadamente el nombre de quagga fue lo que impidió que se realizaran esfuerzos de última hora de conservación, ya que mientras se acababa con ellos, se pensaba que había muchos quaggas, y es que a todos les llamaban quaggas. Esta especie desapareció por tanto sin que nadie se diera cuenta, y sin que se hiciera nada por evitarlo. Pero su historia no acaba aquí, y es que su ADN ha sido secuenciado y estudiado en su totalidad en 1984.. Gracias a ello, los laboratorios de la Smithsonian Institution de Washington D.C. pudieron probar que el quagga era una subespecie de la cebra común y que se definió como raza hace entre 120000 y 290000 años atrás. Es decir, no se separó de la especie hasta hace esos años. Esto indica que sus adaptaciones como la del color de la capa son evoluciones relativamente rápidas. Otra adaptación, la de la desaparición progresiva de las rayas, seguramente sea debida a la adaptación a campo abierto. Además, una vez más se ha planteado la posibilidad de clonar a estos animales con el ADN en perfectas condiciones del que se dispone; aun así, de momento no se ha realizado ningún intento. Lo que sí se ha hecho es intentar obtener nuevos quaggas a partir de cebras de planicie del Parque Nacional Etosha de Namibia mediante selección artificial de ejemplares en cría en cautividad. La teoría es que al ir cruzando a especímenes con características parecidas a las del quagga, se acaben ´concentrando´ los genes que le aportan esas características morfológica, apareciendo una población que se acerque a la población original mucho más que cualquier otra población de cebras. Al tratarse de una subespecie muy parecida genéticamente a la cebra, y que evolucionó en muy poco tiempo.... a ver si tiene éxito esta curiosa idea. Esto está incluido dentro del ´Proyecto Quagga´, y lleva en marcha desde 1987, aunque la idea viene de antes. Empezó con nueve cebras procedentes de Etosha, elegidas entre más de 2500 candidatas, que fueron seleccionadas y capturadas en el Parque Nacional de Etosha. El proyecto está en marcha desde entonces en Vrolijkheid, cerca de Robertson, Sudáfrica. Actualmente este proyecto, representado por el Dr. Mike Cluver ha firmado un acuerdo de cooperación con Parques Nacionales de Sudáfrica. La cooperación comenzó con la traslocación de 14 quaggas parte del proyecto al Parque Nacional Karoo en 1998. Pero no solo eso, actualmente el proyecto quagga ha pasado de ser una iniciativa privada a ser un proyecto oficial. Sobretodo al principio las reacciones fueron negativas, ya que se pensaba que el quagga era una especie, lo que convertiría en cualquier intento de recuperar a la especie en inútil. Pero con la perseverancia y tras la confirmación de que estaban estrechamente relacionados con las cebras actuales, se continuó con la idea. Según la propia web del Proyecto Quagga, si tiene éxito, este será el de rectificar un error trágico hecho hace más de un centenar de años atrás debido a la codicia y a esta atroz actuación sin pensar. Actualmente hay cada vez más manadas de ´quaggas´ que deambulan por las llanuras del Karoo. En 2006 ya contaban con las generaciones tercera y cuarta del proyecto. Hay más información acerca de este proyecto en www.quaggaproject.org AMENAZAS El quagga se extinguió porque era despiadadamente perseguido por su carne y piel. También se les mataba indiscriminadamente para poder usar los pastos para el ganado. Todo esto, casi sin saber que se estaba llevando a la subespecie hasta la extinción, y sin tomar medidas de control, debido a la confusión con el término quagga, que hacía suponer que aún quedaban ejemplares. León del cabo (Panthera leo melanochaitus) Son 13 las subespecies de león (Panthera leo) más comúnmente reconocidas por los científicos. De ellas, quitando las 4 que se extinguieron hace como mínimo 2000 años, nos quedan 9, que podríamos decir que son los leones actuales. De estos nueve, el león del Atlas (Panthera leo leo) o león de Berbería se extinguió en estado salvaje en 1922, y el león del Cabo, del cual hablaremos en este artículo está extinto. Otros leones que habitan actualmente en África son el león de Katanga (Panthera leo bleyenberghi) y el león sudafricano (Panthera leo krugeri) en el sur, el león del Masai (Panthera leo massaicus) en el este y el león senegalés (Panthera leo senegalensis) en el oeste. DUDA TAXONÓMICA Su apariencia física difiere de los leones que habitan en el sur y este de África actualmente, por lo que se consideró como una subespecie diferente. Sin embargo, hasta hace poco los investigadores no pudieron determinar si la extinta subespecie era una subespecie diferente. Estos fueron publicados en 2006, y no apoyaban la distinción del león del Cabo como subespecie diferenciada. Ahora parece ser probable que el león del Cabo era solo la población más al sur de los leones africanos actuales, algo diferentes pero después de todo, la misma subespecie que los leones actuales. Se podría decir que tal vez se estaban diferenciando, pero aún no se habían separado lo suficiente como para considerarlos a parte. Sin embargo algunos autores consideran que los leones del Cabo tienen una morfología externa fija que justifica que se les considere una subespecie distinta. Estas diferencias su melena de color oscuro que llega a la zona de los hombros y al vientre, y el gran tamaño, ya que eran los leones más grandes que había. Sin embargo, ahora se sabe que el color y tamaño de las melenas pueden estar influidos por diversos factores extrínsecos, como son la temperatura ambiente (Oeste y Packer, 2002). Según esto, los leones que habitan en lugares más frescos dispondrían de una gran melena, como ocurre por ejemplo ocurre con los leones de los zoológicos europeos y de América del Norte. Por lo tanto se trataría de un marcador inadecuado para identificar a una subespecie, siendo la manera más fiable la de los marcadores moleculares. Por otro lado hay personas e instituciones defensoras del león del Cabo que, al igual que ocurre con el león del Atlas, consideran que aún quedan leones del Cabo en cautividad, y por ello en ocasiones se le considera extinto en estado salvaje pero no en cautividad. Esto es debido a que hay mucha confusión con leones de melena larga y oscura en cautividad. En todo caso, de ser verdad que quedan leones del Cabo en cautividad, el problema es que los leones capturados en otros tiempos en África se cruzaban indistintamente, por lo que muchos de ellos están hibridados y es muy difícil que se conservara algún ejemplar auténtico. Esto es lo que se piensa que ha podido ocurrir con muchos de los leones del Atlas de los que se dice que están en cautividad. Sea como sea, actualmente está clasificado taxonómicamente como subespecie extinta, y nos regimos por eso a la hora de redactar este artículo. Y de no ser así, teniendo en cuenta que eran leones algo diferentes al resto de leones del sur de África, es una pérdida importante la extinción de todos ellos. HISTORIA El primer asentamiento europeo permanente en la región del Cabo fue establecido por los holandeses en 1652, en la misma zona donde vivían estos leones. Así pues en el siglo XVII llegó el león del Cabo a los Países Bajos, procedente de África., para darlos a conocer allí. Estos leones fueron dibujados en su tiempo, existiendo dibujos del famoso pintor holandés Rembrandt sobre el león del Cabo. Los registros demuestran que estos leones eran comunes cerca de la ciudad del Cabo hasta finales del siglo XVII. Incluso en el siglo XVIII no era raro en las cercanías de la misma ciudad, aunque ya estaba disminuyendo. La primera ocupación británica en la zona fue en 1795, y hasta el siglo XIX los leones eran constantemente perseguidos por los cazadores en los alrededores de la ciudad, aunque cada vez más lejos, disminuyendo hasta su desaparición. Uno de los problemas era que al habitar zonas con relativamente pocas presas, estos leones cazaban a cualquier animal que estuviera a su alcance. Así, también depredaban sobre el ganado e incluso sobre personas. Así pues, los relatos del siglo XVII abundan en testimonios sobre grandes leones que llegaban a intentar escalar las empalizadas de los asentamientos europeos. De hecho, Jan van Riebeeck, quien fundó Ciudad de El Cabo en 1652, tuvo que construir el Castillo de Buena Esperanza precisamente para evitar sus ataques. Hacia 1666, la primitiva estructura de madera comenzó a ser sustituida por otra de piedra que hiciese su defensa más eficaz. Aunque el año exacto de su disminución es desconocido, parece ser que al último león del Cabo visto en la Provincia del Cabo se le dio muerte en 1858, y que el último de su subespecie murió a manos del General Bisset en Natal en 1865. CAUSAS DE LA EXTINCIÓN Desapareció rápidamente al entrar en contacto con los europeo, y se piensa que la destrucción de hábitat no fue el factor más importante, sino la caza. Simplemente se puede decir que los holandeses e ingleses, cazadores profesionales o no, lo cazaron hasta extinguirlo. Se les cazaba, entre otros motivos, en represalia por sus ataques al ganado. Además contribuyó la creación de asentamientos que acabó con la gran disponibilidad de presas para los leones, bien porque también los cazaban, o bien porque los desplazaban al construir las ciudades. LA ESPERANZA NUNCA SE PIERDE Durante 30 años, el director del zoo de Sudáfrica John Spence buscó descendientes del león del Cabo. Creía que algunos podrían haber sobrevivido en zonas más lejanas o escondidas. Además estaba seguro de que algunos de los cachorros de estos leones estaban a Europa, gracias a la cría en los zoológicos. Por lo tanto, algunos de ellos deberían de tener los genes del león del Cabo, de lo cual su melena grande y negra sería una evidencia. Visitó zoológicos y circos tan lejanos como los de los Estados Unidos y Singapur e inspeccionó a los animales que se asemejaban a estos leones. Sin embargo, no encontró ninguno de ellos. En Enero del 2000, sin embargo, llegaron a Spence fotos del único león que le enviaron fotos del único león que habían visto en el renombrado Zoológico Novosibrisk en Siberia. Con su melena negra azabache, amplia cara, patas robustas y gran tamaño, este león, llamado Simón, se parecía muchísimo a los dibujos que Spence tenía del león del Cabo- Después de contactar con este zoo, se llevó a los dos cachorros de vuelta a África. Los dos leones viven actualmente en el zoo Tygerberg de Ciudad del Cabo. Los cachorros, de los cuales hemos incluido una foto, al ir creciendo se han hecho más grandes que el resto de cachorros, y tienen las manchas características del cuerpo y las manchas negras de las orejas que según las descripciones corresponden a estos leones. Spence espera que con paciencia, se pueda restaurar a esta subespecie en Sudáfrica a partes de estos dos cachorros, llamados Rustislav y Olga. Además pretende construir una gran reserva cerca de Table montain, en una zona donde sus antepasados vivieron una vez. Pese a todo, nadie sabe cuál es el origen exacto de estos leones, pues llegaron al zoo tras ser abandonados por un circo. Además, no hay noticias de que se haya confirmado con análisis genéticos que estos son auténticamente leones del Cabo, por lo que habrá que esperar para confirmar la buena noticia. Por otro lado, el Dr. Yamaguchi está investigando sobre estos leones, llegando a la conclusión de que este león seguramente no sería una subespecie aparte. De ser así, es posible que algunas poblaciones de leones del sur sean genéticamente muy parecidas al león del Cabo, por lo que sería posible poner en marcha un proyecto para recuperar al león del Cabo mediante la cría selectiva, al estilo de lo que se está haciendo con el quagga (Equus quagga quagga). Pato del Labrador (Camptorhynchus labradorius) El pato del Labrador (Camptorhynchus labradorius) fue descubierto en 1789, y se extinguió en tan solo 89 años, ya que disminuyó drásticamente entre los años 1850 y 1870, y el último ejemplar confirmado se cazó en 1875, en Long Island, una isla de Nueva York. Sin embargo, parece ser que es posible que el último ave de esta especie se viera el 12 de Diciembre de 1878 en Elmira, nueva York; en este caso el pato fue víctima de un joven que salió a cazar, y se convirtió en la cena de su familia. Lo que quedó de esta ave, se acabó perdiendo, por lo que en la actualidad no se ha podido confirmar este caso; además, esto convierte al ejemplar de 1875 en el último ejemplar conservado, y se encuentra en el Museo Nacional en Washington, Estados Unidos. En total parece ser que quedan 54 ejemplares disecados en museos o colecciones, de los cuales 10 se conservan en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York CAUSAS DE LA EXTINCIÓN Se sabe muy poco de la historia de vida de esta ave, y las causas que llevaron a su extinción no se conocen bien. La caza con armas de fuego y trampas en sus lugares de invernada fueron sin duda los factores que llevaron a estas aves a la extinción. Aun así, aunque se cazaban para comer, se les describía como aves de mal sabor, que se podrían con rapidez y de los que, por lo tanto, se obtenía poco beneficio en la venta. Como consecuencia, parece ser que no eran muy buscados por los cazadores para estos fines. Sin embargo, los huevos seguramente fueron cogidos de sus nidos en grandes cantidades, y puede ser que se les cazara pero no por alimento, si no para comerciar con sus plumas. Otro posible factor en la extinción fue la disminución de mejillones y otros moluscos de los que se alimentaba este pato, debido al crecimiento de la población de personas y a la industria en la Costa Este de los Estados Unidos. Algunos ornitólogos hablan de una epidemia mortal padecida por los últimos representantes de la especie, aunque esta idea no está muy generalizada. Lo cierto es que el pato del Labrador se ha llevado con él su secreto. Por otro lado, es cierto que esta ave parece ser que nunca fue muy común y que posiblemente se trataba de una única colonia de nidificación, lo que la convirtió aún más vulnerable a las amenazas. Debido a que también se le conocía como Pied Duck, un nombre que compartía con el Negrón Careto (Melanitta perspicillata) y con el porrón osculado (Bucephala clangula)), ha habido serias dificultades para interpretar los antiguos registros sobre la especie. Algo parecido ocurrió con quagga (Equus quagga quagga), que hasta tiempo después de estar extinguido no se supo debido a la confusión con su nombre. A esta ave también se le llamaba Skunk Duck Dodo (Raphus cucullatus) El dodo (Raphus cucullatus) o dronte fue una rara ave no voladora endémica de las islas Mauricio, situadas en el Océano Índico, extinguida a finales del siglo XVII, un siglo después de su descubrimiento. Esta ave que parece sacada de un mundo de fantasía por su curioso aspecto, y que seguramente no deja indiferente a nadie, se ha convertido tras su total desaparición en el arquetipo de especie extinta por causa de los seres humanos. No ha sido así solo por las características de su extinción, si no porque a muchos de nosotros nos hace pensar en cuántos animales no hemos podido conocer por culpa de la mala acción del hombre; se trata de caprichos de la naturaleza que por su aislada evolución, son más sensibles a las perturbaciones provocadas por el hombre. Pero como nada es en vano, el conocer estas extinciones nos debe hacer ver que no tenemos que repetir la historia; no permitamos que nuestros nietos conozcan tan solo el fin de especies tan normales para nosotros como los osos panda, los osos polares o las ballenas? HISTORIA DE SU DESCUBRIMIENTO Las primeras noticias que en Europa se tuvieron del ave parecen datar de 1574; unos años después, en 1581, un conquistador español llevó un ejemplar a Europa. Parece ser que su nombre proviene de los descubridores portugueses, que lo llamaron dodo (´estúpido´ en el habla coloquial portuguesa) por su torpeza y la facilidad con que podía ser cazada. Otra teoría es que su nombre viene de la palabra holandesa dodoor que significa holgazán. Sir Thomas Herbert en 1627 un dramático epitafio: ´Tienen un semblante melancólico, como si fueran sensibles a la injusticia de la naturaleza al modelar un cuerpo tan macizo destinado a ser dirigido por alas complementarias ciertamente incapaces de levantarlo del suelo´. Sin embargo, su torpeza y el hecho de que esta ave pudiera ser fácilmente cazada es debido a que en su evolución en la isla no contaba con grandes depredadores, ni por supuesto, con la presencia del hombre, por lo que no necesitaba ninguna adaptación a la huida. También se le llama pájaro bobo, y más tarde también se le dio el nombre de dronte, una denominación algo más científica. Con respecto a su género, fue nombrado en un primer momento Didus ineptus por Linnaeus por su aspecto torpe, aunque después se cambió de género y de nombre de especie. EXTINCIÓN Los avistamientos más recientes confirmados datan de 1662, 1638, 1631, 1628, 1627, 1611, 1607, 1602, 1601 y 1598. Por lo tanto el último informe de un avistamiento oficial es el de un ejemplar en la costa Iversen en 1662. Sin embargo, un esclavo huido llamado Simón dijo haber visto un dodo en 1674, y Benjamin Harry, primer oficial en el Castillo de Berkeley, afirmó que aún habían dodos en Mauricio en 1681. Sin embargo, la fiabilidad de estas afirmaciones son discutibles. David Roberts, del Real Jardín Botánico de Kew, Reino Unido, y Andrew Solow de la Institución Oceanográfica Woods Hole, Massachusetts, EE.UU., publicaron en la revista Nature que han desarrollado un método estadístico para estimar el tiempo que una especie puede seguir viva desde que se realiza el último avistamiento registrado. Esto es debido a que se supone que quedan pocos y por eso no se ven, y además, a que el ejemplar que se vea también seguirá vivo al menos un tiempo más, entre otros factores. Pues bien, teniendo en cuenta los últimos 10 avistamientos creíbles, sugieren que los dodos podrían haberse extinguido 28 años después de su último avistamiento, es decir, en 1690. Pero como decimos, es una hipótesis no demostrada. Según la IUCN, parece ser que las referencias a dodos hechas tras 1662 se refieren al rascón rojo (Aphanapteryx bonasia), extinguido en 1693. EVOLUCIÓN El dodo al igual que otras aves del océano Índico, entre ellas el solitario de Rodríguez (Pezophaps solitaria) y el íbis sagrado de Réunion (Raphus solitarius), estaba relacionada con las palomas que migraban a la isla desde África y el sudeste asiático y que habían dejado de volar al no tener enemigos, volviéndose aves terrestres. Se cree que la paloma de Nicobar (Caloenas nicobarica) es el pariente más cercano todavía vivo. EVOLUCIÓN CONVERGENTE: En Madagascar, a 500 km de estas islas, existían las aves elefante (Aepyornithidae sp.), unas de las aves más grandes que han pisado la tierra, de 3 metros de alto, y que también contaban con grandes patas y pequeñas alas ya que también se adaptaron a no volar. Otro es el caso de los moa gigantes (Dinornis robustus), de aspecto similar a los anteriores, y endémicas de Nueva Zelanda. Todas estas aves se extinguieron en todo, o en gran parte, tras la llegada del hombre. CARACTERÍSTICAS Debido a que se extinguió en poco tiempo tras su descubrimiento, no se conoce bien su descripción precisa. De hecho, casi todo lo que se sabe sobre su aspecto externo deriva de descripciones y antiguo dibujos, junto con esqueletos y restos encontrados. Parece ser que casi todo lo que se sabe de aquella época es gracias a Cornelis Matelief de Jonge, que en 1606 realizó una importante labor de descripción del dodo, y de otros animales y plantas de la isla. Lo que sí se sabe es que era un ave de aproximadamente un metro de altura, con un peso entre 13 y 25 kg y de plumaje grisáceo. Su pico era muy largo (23 cm) y de extraña forma, con una gran punta en forma de garfio que probablemente le permitía romper las cortezas de los cocos. Debido a que tenía que mantener un gran peso sus patas eran robustas; eran amarillas y con un puñado de plumas rizadas en su parte de atrás. Tenía unas alas muy pequeñas, que unidas a su gran peso y un esternón insuficiente para soportarlo le hacían incapaz de volar. Cuando se descubrió a esta ave se le veía como un pájaro gordo y patoso, de ahí que se le pusiera como primer nombre científico Didus ineptus. Sin embargo, parece ser que esta visión se ha puesta en duda en tiempos recientes. Hoy en día, la opinión general de los científicos es que los viejos dibujos del dodo retrataban a ejemplares cautivos que habían sido sobrealimentados. Parece ser que estas aves tenían gran apetito. ALIMENTACIÓN: Las islas de San Mauricio tienen una estación seca y otra húmeda bien contrastadas; con lo que probablemente al final de la estación húmeda, el dodo, acumulara una buena cantidad de reservas de grasa, que le servirían para la temporada seca, cuando la comida fuera escasa. Lo cierto es que no se sabe bien de que se alimentaban y todo son especulaciones ya que no se tienen datos auténticos. Según algunos marineros, fueron vistos en zonas con agua capturando peces, aunque podrían estar simplemente bebiendo. Puede ser que consumieran piedras con frecuencia, algo normal entre las aves, que consumen piedrecitas para ayudar a la digestión. Aun así, parece ser que se alimentaban de frutos como cocos y otros frutos como los del tambalacoque (Sideroxylon grandiflorum). Este es un árbol también llamado árbol Dodo, que antes se pensaba que solo podía germinar tras el paso por el tracto digestivo del Dodo. Actualmente se piensa que otras especies también extinguidas pudieron contribuir a su germinación, y hoy en día para ayudar a las semillas a germinar, los botánicos usan pavos y cremas bruñidoras de gemas para erosionar el endocarpio y permitir la germinación. Por lo tanto, la teoría del mutualismo planta-animal en este caso, fue desechada. REPRODUCCIÓN: Acerca de las características del apareamiento y períodos de incubación no se conoce nada, aunque se han descrito los nidos como lechos de hierba en el suelo, donde las hembras se sentarían incubando al huevo. Según el escrito de un marinero, los gritos de un pequeño en su nido sonaban como los de un joven ganso. CLONACIÓN : Los científicos han extraído ADN de un dodo con la esperanza de la clonación, como ocurre con otras especies como con el Tigre de Tasmania (Thylacinus cynocephalus) o el Bucardo o Cabra Montés de los Pirineos (Capra pyrenaica pirenaica). Han obtenido el ADN de una cabeza medianamente conservada del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford. Con este ADN lo primero ha sido descubrir las especies más cercanas evolutivamente para poder completar la reproducción. Sin embargo, aunque se consiguiera, no sería un dodo realmente debido a que el ADN no está completo, y tendría genes de la otra especie. HÁBITAT Y ÁREA GEOGRÁFICA Era endémico de las islas de San Mauricio, país insular ubicado al suroeste del Océano Índico, a 900 kilómetros de las costas orientales de Madagascar y aproximadamente a 3.943 kilómetros al suroeste de la India. Dada su situación intertropical, la Isla de Mauricio goza de un clima cálido, aunque la influencia oceánica modera la temperatura. Por la combinación de alta humedad y temperatura cálida ha prosperado una vegetación densa que incluye las palmeras cocoteras. RESTOS DE DODOS En octubre de 2005, una zona del Mare aux Songes (el yacimiento más importante de restos de dodo) fue excavado por un equipo internacional de investigadores. Se encontraron muchos restos, incluyendo huesos de aves de diferentes edades, y buena parte del esqueleto de un único individuo. Antes de esto se disponía de muy pocos restos de dodos, y la mayor parte de lo que se tenía eran huesos aislados, sin tener el conjunto del esqueleto de un único dodo, siendo los esqueletos existentes montajes a partir de huesos de diversa procedencia. Un huevo de dodo se expone en el museo de East London en Sudáfrica. Uno de los restos que se han conservado más intactos y los únicos que han conservado algo de tejido blando son los que se exponen en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford; consistentes en la cabeza y las patas de un mismo individuo. Los restos del último ejemplar disecado de dodo conocido se mantuvieron en el Museo Ashmolean, pero hacia 1755 el conservador del museo, dado el estado de deterioro, lo desechó. En junio de 2007, unos aventureros explorando una cueva en las Mauricio encontraron el, hasta el momento, más completo y mejor conservado esqueleto de dodo. EL DODO EN LA CULTURA Estas aves, pese a que coexistieron con las personas durante poco tiempo, ha tenido gran repercusión en la cultura, apareciendo tanto en escudos oficiales como en obras literarias: En el escudo de Mauricio hay un dodo en su parte izquierda. La historia de su descubrimiento y extinción, su extraño aspecto y la idea de que era un pájaro tonto, han convertido al dodo en un referente cultural importante y al que se hace mención desde muchas artes. Aparición en obras literarias: -Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll. Aparece en el capítulo 3 de dicho libro, en donde el dodo organiza una absurda carrera en la que decide que todos han ganado y por tanto, todos deben recibir un premio. -Diarios de Adán y Eva, de Mark Twain. -Animales fantásticos y dónde encontrarlos, de la escritora J.K.Rowling en el cual se dice que supuestamente el dodo es en realidad un Diricawl, un ave mágica que tiene la capacidad de aparecer y desaparecer por voluntad propia, por lo cual los muggles (personas no magos) creen que se ha extinguido, cuando en realidad vive todavía en las islas Mauricio, pero desvaneciéndose constantemente para no ser detectada por las personas. Además varios grupos y cantantes han compuesto canciones con el nombre de Dodo, como David Bowie, Genesis, Bad Religion, Nacho Vegas o Dave Matthews, y ha aparecido en la película La Edad de Hielo (Ice Age) en la cual se resalta la ´estupidez´ de este animal y en la serie Primeval o Invasión Jurásica. CAUSAS DE LA EXTINCIÓN Como consecuencia de la llegada del hombre con sus especies introducidas, se produjo la completa extinción de esta ave en tan solo un siglo. Las amenazas fueron las siguientes: -Con la llegada del hombre se introdujeron nuevas especies en la isla como cerdos, macacos cangrejeros, perros, gatos y ratas. Se estima que el saqueo de sus nidos por parte de las nuevas especies tuvo un efecto más devastador que el de la caza. -Con estas especies también llegaron las nuevas enfermedades -Con todo esto llegó la destrucción de los bosques, de los cuales dependía en gran medida la subsistencia del dodo. - Esta ave fue capturada como animal doméstico por su carne. Además fue directamente cazado por la misma causa. La carne de dodo no tenía buen sabor, pero sin embargo los marineros eran capaces de cazar hasta 50 para llevarlos en las embarcaciones, cubiertos de sal para conservarlos. -Los pocos ejemplares que llegaban vivos a Europa se utilizaban la mayoría de las veces para ir enseñándolos dentro de jaulas por diversas zonas, así como para enseñar a la gente cómo eran capaces de comer piedras. Alca gigante (Pinguinus impennis) Estos pingüinos habitaban de manera natural en colonias dispersas por todo el Atlántico Norte hasta el siglo XIX, cuando se extinguió. La última pareja a la que se le dio muerte que se sepa estaba en la Isla Eldey, Islandia, el 5 de junio de 1844. El último ejemplar vivo fue visto en los bancos de Terranova (gran isla en la costa nordeste de Norteamérica) en 1852. PINGÜINO A estos pingüinos también se les llama alca imperial, gran pingüino o simplemente pingüino, y es que estos son los verdaderos pingüinos. Posteriormente, los marineros y exploradores de los mares antárticos (en su mayor parte británicos, norteamericanos y escandinavos) comenzaron a llamar también pingüinos a las aves no voladoras del Hemisferio Sur (hasta entonces conocidas como pájaros o patos bobos), debido a su fuerte parecido externo fruto de la convergencia evolutiva. (Un ejemplo lo tenemos en el pingüino de penacho anaranjado (Eudyptes chrysolophus), un ave del hemisferio sur. Actualmente la gente utiliza casi indistintamente este nombre para las aves con similar parecido, aunque no sea lo más correcto. Una diferencia podría ser que los pingüinos del hemisferio sur tienen las alas más adaptadas a nadar que las alcas, que conservan más la forma de alas de aves comunes. De hecho, aunque el alca gigante no podía volar, estando más adaptado al buceo, el alca común (Alca torda) sí que puede volar. AMENAZAS Fueron conducidos a la extinción por la caza para obtener sus plumas, carne y grasa, aunque los detalles no se conocen muy bien. Cuando se fueron haciendo más escasos, la captura de ejemplares por coleccionistas y museos seguramente le acercó más rápidamente a la extinción. Guará (Dusicyon australis) El guará (Dusicyon australis), también llamado zorro lobo de las Malvinas, es una especie extinta de cánido endémico de las Islas Malvinas. UBICACIÓN TAXONÓMICA Más de un siglo después de su extinción siguen las discusiones acerca de su verdadera ubicación taxonómica, aunque su ubicación en el género Dusicyon parece la más aceptada. Algunos han sugerido incluirle en el género de los perros domésticos (Canis sp.), pero no hay evidencias suficientes que lo avalen. SUBESPECIES: También parece ser que contaba con dos subsepecies, ya que las zorros que poblaban cada una de las islas tenían ciertas características distintas, y por lo tanto eran dos subespecies distintas; los zorros de la isla Gran Malvina o guará de la Gran Malvina (Dusicyon australis australis) era una subespecie algo más pequeña y poseía un pelaje con tonalidad más clara y rojiza. La otra subespecie ocupaba la isla Soledad (Dusicyon australis darwinii). AMENAZAS Y EXTINCIÓN Eran animales muy mansos que se acercaban a las personas; el problema es que muchas veces los viajeros confundían la simple curiosidad de estos animales con intentos de ataques, por lo que se les mataba en verdaderas carnicerías para ´defenderse´. En parte, al asemejarse a los lobos más que a los zorros se llevaron la mala fama de los lobos en aquella época, pagando las mismas consecuencias de persecución y muerte. Se les mataba por considerárseles una amenaza. En 1839 además sufrieron la persecución de los ´loberos´ norteamericanos, que los cazaban en grandes cantidades por sus piel de buena calidad, y también se les envenenaba a raíz de la introducción del ganado, y que los ganaderos los culpaban de depredar contra las ovejas. Se prendió fuego a la maleza y se llegó incluso a acusar a los animales de ser vampiros con el fin de justificar su erradicación. Una vez más, un depredador pagó un alto precio por la estupidez del hombre. Finalmente se extinguieron en 1876 sin que nadie hiciera nada al respecto. León marino japonés (Zalophus japonicus) Se piensa que el león marino japonés (Zalophus japonicus) está extinguido ya que no se han visto ejemplares confirmados desde 1951, pese a los rastreos en su antiguo territorio. AMENAZAS Se han encontrado zonas con grandes cantidades de huesos de leones marinos que datan del periodo Jomon, el cual comenzó hace 12.000 años, por lo que se considera que en aquel entonces ya se aprovechaba a estos animales. De mucho tiempo después data una enciclopedia (siglo XVIII), donde Wakan Sansai Zue explica que la carne de estos leones marinos no es sabrosa y que sólo sirven para extraer aceite para las lámparas de aceite. Se sabe que se les cazaba para extraer el aceite de la grasa de su piel, y que además sus órganos internos eran utilizados para hacer caros medicamentos de la medicina oriental; los bigotes y la piel se utilizaban para hacer limpiadores de pipa y artículos de cuero, respectivamente. Ya alrededor del siglo XX también se les capturaba para su uso en circos. Pese a todo, parece ser que la principal causa de su extinción es la excesiva caza de estos ejemplares por parte de los pescadores, para los usos ya mencionados o para otros usos. Asno salvaje sirio (Equus hemionus hemippus) El asno salvaje sirio (Equus hemionus hemippus, una subespecie del burro salvaje asiático (Equus hemionus) se extinguió entre 1927 y 1928, cuando fue cazado el último ejemplar conocido y murió el último ejemplar en cautividad. CAUSAS DE LA EXTINCIÓN El asno salvaje de Siria pasó a estar en grave peligro de extinción durante la Primera Guerra Mundial. Muchas de estas zonas fueron invadidas por turcos fuertemente armados, beduinos y tropas británicas. Además en este tiempo aparecieron numerosos automóviles que reemplazaron a los camellos y a los trenes a la hora de atravesar desiertos. Estos asnos no pudieron resistir el poder de las armas modernas en manos de los nómadas, y por rápidos que fueran, no corrían lo suficiente para huir de los automóviles. Por lo tanto, fueron cazados en grandes cantidades en poco tiempo, pese a que habían sobrevivido durante miles de años... otros post interezantes aqui http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/8123311/Animales-extintos-por-el-hombre-_interesante-entra_parte-1_.html http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/7721436/Misterios-del-Mundo_El-ordenador-que-tiene-2_000-anos.html
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