¿Cuánto falta para que Ricardo Fort sea candidato a diputado?

Estos dos tipos aparecieron de la noche a la mañana y coparon la tele a fuerza de dinero. Los dos reventaron las empresas familiarias. El colombiano vendiendo la empresa, y El rey de los anabólicos, desprendiendose de su mayoría accionaria. Siguen viviendo de sus viejos.
Es paradójico que el negocio desnude tan groseramente su negocio. Cualquiera que tenga el suficiente dinero para pagar y pagar, puede instalarse en la tele día y noche. A uno se le dio por la política y al otro por exhibirse mediáticamente. El colombiano quiere ser presidente y el anabolizado cantante y estrella mediática. Dinero les sobra.
Quienes recibieron una herencia millonaria exhiben groseramente su vida de millonarios. El chocalatero hablando de lo que gasta en zapatos, el amigo de Segovia contando que en cada desayuno estrena un celular.
El ridículo de Fantino llegó a decir que la vida de Ricardo Fort "era el sueño de cualquier argentino". Con este tipo de axiomas, se nos pretende vender una pseudo realidad integramente fabricada, liviana y berreta. Exponentes de un esteriotipo lavado, desidiologizado, gente común que sabe vivir la vida.
Después aparecen los horrorizados con las Milagro Sala, los conmovidos con la pobreza, los preocupados por la seguridad, que se escudan en el decir de un ciudadano común. "Yo sólo hago Pop" se excusa Micky Vainilla, al igual que muchos otros.

Fuente: http://unalectura.blogspot.com/2009/11/reventando-herencias.html