
En este último año me di cuenta de varias cosas de la realidad social. Yo solía ser un chico (no quiero revelar mi edad) consumista... Lo único que hacía era consumir... Nike, DC, Adidas, Rip Curl, etc.
Es decir, estaba influenciado por lo que maneja a la sociedad actual. El CONSUMISMO.
Luego de empezar a pensar y darme cuenta de que cada cosa que consumo se conecta directamente con la miseria más profunda de otras personas, decidí cambiar. Lo material, el consumo masivo de todo lo que nos muetran los medios ya no me causa satisfacción. Lo que en verdad me da alegría son las cosas imperceptibles a los sentidos. Obviamente esto causa problemas constantes en mi ambiente (con mi hermana constantemente).
Entonces, llegó la navidad, y con ella todos los mensajes que van por lo espiritual. Desde chico me pareció que la navidad era maravillosa, aunque yo NUNCA creí en ningún dios. Entonces pensé. Por primera vez cuestioné la navidad. Y con ello surgieron las preguntas:
¿Como es que yo celebré toda mi vida una fiesta ajena a mis creencias?
Empecé a pensar como respoder a la pregunta. Me dí cuenta de que todo mi entorno humano (familia, amigos) están contaminados por el mismo germen que tenía yo, condicionados por toda la publicidad y el asedio constante de los medios para celebrar esta fiesta, aunque no creyeran en ESE dios. Por ejemplo, mi abuela, de descendencia judía, la celebra. Entonces me dí cuenta de que es un acto de hipocresía terrible.
Lo que celebramos en navidad es el poder consumir.
Con solo pisar la calle a partir de diciembre me nos vemos bombardeados por una cantidad inmensa de propagandas de compañias que ni siquiera son de Argentina. Además estos países también nos muestran sus tradiciones a travéz de películas que las trnasmiten hasta por los canales de aire casi en cualquier momento del día. Es decir, otros países (EEUU) nos muestran como festejarlo a su estilo (Comprar, regalar, recibir, comprar, regalar...).
En el medio de esos pensamientos seguía yendo a la escuela. Y, para colmo, un día ví en la puerta un árbol de navidad. Yo asisto a una escuela pública, ¿pero no es que la educación pública DEBE ser LAICA?. Entonces un nuevo factor nos obliga a seguir conectados con esa fiesta. Una de las instituciones más importantes en mi vida me impone un simbolo.
De este modo respondo a la pregunta: Celebré toda mi vida una fiesta ajena a mis creencias porque cada una de las instituciones a las que pertenezco (familia, escuela) desde pequeño me enseño a celebrarla, no como una acto religioso, sino como un acto de consumo. Este entorno mío, a su vez es infuenciado por la cantidad de propaganda y presión de los medios. Nos dan un motivo por el que consumir con descaro.
En ese momento todo cambia, me dí cuenta de que los mensajes de consumismo vienen camuflados con mensajes de paz y ayuda al prójimo (que mejor manera de ayuda a una familia pobre que entregandole una Coca-Cola). Además de que el simbolo principal (Santa Claus) se ve modificado por una compañia privada, y así adoptada nuevamente por la sociedad (Primero Santa Claus fue verde, Coca-Cola lo hizo rojo y todo el mundo lo aceptó). Esté personaje tiene como principal objetivo regalar juguetes a los niños de "todo el mundo" (en su "mundo" no existen ni pobres, ni desnutridos, ni otras religiones).
Y aquí otra véz: le enseñan a nuestros padres a hacernos creer que existe un gordo que regala cosas, entonces ellos tiene que simular las actividades de este personaje (comprar, regalar).
Entonces (para mis creencias) pierde todo el sentido la navidad. Cuando los que la celebran con un fin religioso se olvidan de sus valores (ayudar, compratir) y se enfoncan en comprar y comprar más cosas.

En coclusión: Para mi la navidad es otro artefacto de los que tienen el poder y el capital para lograr mantener controlada a la población y que siga consumiendo sin pensar ni razonar seriamente.
Esta es una crítica dirigida a LA SOCIEDAD. No a la religión, no se confundan, no estoy en contra de que los que son devótos a esta la celebren.