Amigos Taringueros les traigo 5 nuevos enigmas para que despierten su curiosidad.
Hoy Veremos:
*Ulises y las sirenas
* Prisioneros americanos en Vietnam
* Poderes paranormales
* El enigma de Anastasia
*Lluvia de peces en Singapur
Ulises y las sirenas
Un canto mortal venido del mar
Las sirenas son personajes mitológicos cuyo canto embrujador llevaba a los marinos a su perdición. Sus métodos de seducción variaban de un relato a otro, pero todas ejercían una atracción sin parangón sobre los navegantes.
El primer testimonio acerca de la aparición de sirenas se remonta a La Odisea de Homero, que relata las aventuras tumultuosas del héroe griego Ulises, durante su largo viaje de regreso a Itaca, después de la guerra de Troya: las sirenas de la época no son esos seres mitad mujer, mitad pez, que las leyendas más modernas retuvieron, sino unas aves con cabeza y pecho de mujer.
Sirena o arpía, un monstruo marino, aquí hermafrodita, detalle de un grabado (1784, París, Museo Carnavalet].
La Harpie (...), de Charles Boulay , Deckherr (impresor) , Montbéliard, 1830
Un canto melodioso e irresistible
En la mitología griega, las sirenas viven en una isla del Mediterráneo.
Su canto es tan bello que los marinos que las escuchan no pueden resistírseles y arrojan sus naves contra los arrecifes. Los sobrevivientes son asesinados sin piedad. Cuando Ulises abandona la morada de la hechicera Circe, sabe que debe pasar cerca de la isla de las sirenas. Siguiendo los consejos de la hechicera, el astuto héroe recurre a una estratagema que le permitiría oír y no obstante salvar la nave y a sus compañeros. Tapa los oídos de sus hombres con cera después de haberles pedido ser sólidamente atado al mástil. Así podrá saciar su curiosidad escuchando el canto de las sirenas, sin ceder a su encantamiento.
Este canto se revela melodioso y desgarrador y está colmado de bellas promesas. Ulises les grita a sus compañeros que lo desaten, pero por supuesto éstos permanecen sordos a sus gritos. Finalmente, el barco pasa y los héroes escapan al funesto destino de tantos otros marinos.
Sin embargo Ulises no es el único en enfrentar a las sirenas. El poeta mítico Orfeo, que acompaña a Jasón en su búsqueda del vellocino de oro, logra también resistir a su fatal encanto. En el instante en que Jasón y sus hombres, los argonautas, atraídos por las melodiosas voces, cambian de rumbo y se dirigen peligrosamente hacia los arrecifes de la isla, Orfeo toma su lira y entona un canto tan sublime que cubre las melopeas de las sirenas y salva a los marinos arrancándolos de su mortal contemplación.
Sirena llevando a un marino cautivo, grabado del siglo XIX.
¿Quiénes son las sirenas?
Las sirenas de la época homérica son tres hermanas, hijas del dios río Aquelaos y de la musa de la poesía Calíope. Lidia toca la flauta. Parteriopea, la lira y Leucosea lee los textos y los cantos. Antiguas compañeras de Perséfone, hija de Zeus y de Deméter, raptada por Hades, el dios de los Infiernos, pidieron a los dioses que les otorgaran alas para poder salvar a la joven y traerla de vuelta sobre la Tierra. Según otra versión, le deben su apariencia a Deméter, que quiso castigarlas por haber sido negligentes en el cuidado de su hija.
Su nombre proviene del término latino sirén, que a su vez proviene del griego seirén, de la palabra seiro, lazo, cuerda, recordando sin duda el poder cautivador de las sirenas.
Ulises atado al mástil resistiendo el canto de las sirenas, en una vasija del siglo V a.C.
Manatíes y sirenas
Los científicos contemporáneos piensan que los manatíes son, quizás el origen del mito de las sirenas y que por largo tiempo, los navegantes los confundieron con éstas. Incluso por referencia mito, se le dio el nombre de sirénidos al orden zoológico al que pertenecen estos mamíferos acuáticos. Los dugongs (vacas marinas) y los manatíes son los únicos representantes de este orden y fueron considerados hasta una época reciente como un eslabón entre los cetáceos y las focas. Los manatíes son animales de gran tamaño pudiendo alcanzar hasta 2 ó 3 metros de largo. También se las llama con el nombre menos grato de "ternero marino". Tienen un cuerpo fusiforme y glabro rematado por una cabeza maciza. Sus gritos armoniosos contribuyeron seguramente a la leyenda del canto de las sirenas. Más aún cuando las hembras tienen dos mamas pectorales que de lejos pueden pasar por los senos de una mujer. Habitan los ríos costeros de los Estados Unidos, entre Carolina del Norte y el golfo de México, pero también se las encuentra a lo largo de la costa occidental de África, donde los antiguos pudieron haberlos divisado. Por otra parte, una mayor zona de difusión de la especie en el pasado no debe excluirse. En cuanto a los dugongs éstos se encuentran más bien en el océano Índico y en el norte de Australia. Animales suaves y poco feroces, están, hoy en día, en peligro de extinción.
Mujeres-pájaro, luego mujeres-pez
La apariencia física de las sirenas evolucionó. En la época griega, eran representadas como seres alados con cara humana y cuerpo de ave como lo prueban diferentes vasijas griegas antiguas. Su transformación en criaturas mitad mujer, mitad pez, con la parte inferior recubierta de escamas, se remonta aparentemente a la Edad Media y a las leyendas celtas y germánicas. Pero, ya bajo el Imperio romano, se les confunde con las Nereidas, las cincuenta hijas de Nereo, dios marino, y de Doris, descendiente del Titán Océano. Estas bellas Nereidas son las ninfas del mar y por lo tanto no es sorprendente que se las haya asemejado a las sirenas, también figuras marinas... Como sea, esta leyenda, nacida de la mitología griega y transmitirla a través de los siglos, permanece por largo tiempo vivaz y continua asediando la imaginación de los navegantes del mundo entero.
Las sirenas a través de los tiempos
Aunque las sirenas nacieron de la imaginación de poetas griegos antiguos, la tradición que éstas inspiraron se transformó y se desarrolló con el paso del tiempo, particularmente bajo la influencia del folklore nórdico.
La mitología nórdica. Las leyendas irlandesas e inglesas hacen referencia a la presencia de sirenas a lo largo de sus costas, mientras que la mitología germánica las ve surgir de la espuma de las olas. La tradición bretona relata que Ahez, hija del rey Grallon, habría sido sumergida en las aguas por haber entregado la ciudad de Ys al diablo y a las olas y se habría convertido en sirena. Saxo Grammaticus, un cronista de los siglos XII y XIII, describe por su parte el combate del rey danés Hadding, hijo de Gram, contra un monstruo acuático, mitad hombre, mitad pez.
Donde se pesca a un hombre-sirena. Las representaciones de sirenas se multiplican durante la Edad Media y se transforman en uno de los temas favoritos de decoración de los manuscritos. Hacia el año 1200, el cronista inglés Ralph de Coggeshall hace el siguiente relato: "Durante el siglo pasado, bajo el reinado del rey Enrique II, unos pescadores de Oxford capturaron en el Canal de la Mancha a un hombre desnudo, que nadaba con soltura bajo el agua. Encerrado durante varios días, éste se alimentó principalmente de pescado. No pronunciaba la más mínima palabra, aún bajo las peores torturas. Vuelto al agua, rasgó la red que lo retenía y consiguió hacerse mar adentro. Después de un tiempo, volvió a la orilla y vivió durante dos meses entre la gente de Oxford antes de volver definitivamente a su elemento natural."
Las sirenas de Cristóbal Colón. Mientras se encuentra frente a las Antillas, el navegante genovés cree divisar tres de estas criaturas que bailan en el agua. Son feas y mudas, pero él descubre en su mirada como una "nostalgia de Grecia".
Un encuentro moderno. En 1869, en las Bahamas, seis hombres que se dirigen en canoa hacia una bahía divisan una sirena de una deslumbrante belleza, con los cabellos azules flotando sobre sus hombros y las manos hendidas. Esta emite unos grititos de sorpresa al ver a los marinos y desaparece poco después, sin dejar que se acerquen.
Los fabricantes de sirenas. El sentido comercial de algunos pueblos asiáticos contribuyó igualmente al desarrollo de la leyenda. Incluso se edificaron fortunas con la venta de curiosidades a los europeos: monstruos fabricados con la ayuda de pedazos de animales, simio y pez. Asimismo, en Djibuti, el esqueleto de una auténtica sirena es vendido a unos norteamericanos. Por supuesto, se trata de una falsificación hecha por unos comerciantes ingeniosos.
Prisioneros americanos en Vietnam
La duda atroz de los Estados Unidos
Los norteamericanos han logrado exorcizar lo que fue para ellos "la guerra sucia" de Vietnam. Pero algunos demonios permanecen aún en el inconsciente nacional, y uno de los más insidiosos es la idea que algunos soldados podrían seguir como prisioneros en el sudeste asiático.
Diecisiete años después de finalizada la guerra de Vietnam, el 30 de abril de 1975, el Pentágono estimaba que aún faltaba por encontrar el rastro de alrededor de 2.273 de sus muchachos. De este número, 1.101 habían sido dados por muertos en combate y 1.172 son considerados como perdidos en acción (Missing in Action, MIA), desaparecidos en el combate sin que se pudiera comprobar fehacientemente su muerte. En 1990, una fotografía proveniente de Asia y fechada el 25 de abril, mostraba a tres hombres de unos sesenta años que fueron reconocidos por sus familiares como antiguos MIA.
Un testimonio
La Liga nacional de familiares de prisioneros de guerra y perdidos en acción, que realiza investigaciones para encontrar a los norteamericanos prisioneros de guerra o desaparecidos, ha recabado numerosos testimonios de refugiados que afirman haber visto o haber oído hablar de soldados estadounidenses cautivos en el sudeste asiático, uno de estos testigos, miembro de las fuerzas especiales entrenadas por la CIA, hizo el siguiente relato, al regresar después de quince años pasados en las prisiones de Vietnam del Norte. "Mientras estuve prisionero en Hanoi, oí hablar de un cierto número de prisioneros de guerra norteamericanos. Escuché sus voces y oí a los oficiales decir que se trataba de pilotos derribados a quienes se intentaba reeducar. Los mantenían separados del resto de los detenidos" Transferido en 1978 desde Hanoi a Thank Hoa, junto con ciento treinta prisioneros norteamericanas el testigo afirmó haber visto a una treintena de prisioneros de guerra encerrados en tres campos distintos, pero cercanos unos de otros. Los describió así: "Los prisioneros que yo vi estaban flacos y cubiertos de sarna. Caminaban con dificultad, pero se les obligaba a recoger madera en la selva. A menudo se caían y, a veces, los guardias los golpeaban".
Los fantasmas de la selva
En 1987, ciento diecinueve casos de MIA fueron presentados a las autoridades vietnamitas como los más conflictivos. En los años siguientes, con la apertura proclamada por ese régimen, Vietnam trató, con cierto grado de buena voluntad, de solucionar el problema, puesto que la sospecha que algunos norteamericanos pudieran seguir prisioneros ahí constituía el principal obstáculo en el proceso de acercamiento tan deseado con los Estados Unidos.
Puesta en escena realista de las condiciones de detención de los prisioneros en Vietnam. En 1970, la suerte de éstos fue objeto de una amplia campaña financiada por el multimillonario empresario E. Ross Perot.
De hecho, la opinión pública y el Pentágono difieren radicalmente en su apreciación sobre este tema. Algunos oficiales norteamericanos piensan que, en el peor de los casos, una decena de compatriotas pudieron haber permanecido en el teatro de las operaciones (Vietnam, Laos y Camboya) después de 1975, y que murieron a manos de sus carceleros. Sin embargo, en 1979, después de terminada la guerra, reapareció un soldado, pero el enemigo lo había convencido de colaborar. Por el contrario, una encuesta realizada por la cadena Time-CNN en 1991 mostró que un 60% de las personas interrogadas pensaban que algunos soldados norteamericanos todavía estaban cautivos en Vietnam o en los países fronterizos. La foto de 1990 permitió dar algunos nombres, al identificar a los tres hombres como el coronel J. L Robertson, el mayor A. L. Lundy Jr. y el teniente L. Stevens, desaparecidos entre 1966 y 1970.
Durante el verano de 1991, otra fotografía, supuestamente reciente, de un MIA, el capitán Donald G, Carr, cuyo avión fue abatido en 1971 en Laos, publicada en la primera plana de los diarios, obligó al Ministerio de Defensa a prestar ayudas a la organización privada de búsqueda llamada Operación Rescate, que la había difundido. Pero el coronel Jack Bailey, responsable de la Operación Rescate no pudo proporcionar ninguna prueba adicional, ni siquiera un informante. Sin embargo, este asunto provocó una reacción de la comisión del Senado encargada de los prisioneros de guerra la que ordenó efectuar una investigación definitiva sobre el tema.
Una fotografía que despertó esperanzas. De izquierda a derecha, J. Robertson, A. Lundy Jr y Larry Stevens que habrían sido reconocidos por sus familiares.
Un comercio rentable
Como una nueva variante en el mercado del dolor humano, la industria de los MIA, como la llamó el propio Time, es un asunto beneficioso para los Estados Unidos. Esta se alimenta con La producción periódica de fotografías que dicen representar a hombres blancos o negros prisioneros de tribus de la selva o en campos secretos de los vietnamitas. Hasta ahora, nadie ha podido probar que estas instantáneas correspondan a unos MIA y, en cambio, la mayoría han resultado ser fotografías trucadas o retocadas de nativos con un aire vagamente europeo o retratos de consejeros soviéticos sacados de antiguas revistas o, por último, montajes realizados a partir de folletos distribuidos en el sudeste asiático por las familias de los desaparecidos.
El piloto norteamericano J. Robertson desaparecido a la edad de 36 años, ¿vivirá cautivo en algún lugar de Asia?
En los Estados Unidos, el escaso celo mostrado por el gobierno por efectuar investigaciones serias ha provocado la proliferación de organizaciones privadas, financiadas con donaciones de las familias de los MIA y cuya confiabilidad no ha sido, lamentablemente, siempre muy clara. Catorce de ellas fueron acusadas en 1989 de entregar información falsa o deformada, a fin de presionar a las familias para obtener más dinero. Finalmente, el cine se ha beneficiado con la explotación de lo que podría considerarse un mito, obteniendo ganancias de la idea del " Regreso del infierno "; filmada en 1983, o de la búsqueda de los "Reportados Desaparecidos" de 1984.
Los prisioneros perdidos
Antes de las convenciones do Ginebra, establecidas sucesivamente en 1864. 1906, 1929 y 1949 por la Cruz Roja, la suerte de los heridos y de los prisioneros de guerra era tal que la noción misma de "prisioneros perdidos" no tenía sentido alguno.
Desde la Antigüedad al siglo XIX. Durante mucho tiempo, la suerte de los cautivos era la esclavitud o la muerte en el lugar mismo o durante sacrificios. El soldado capturado por el enemigo perdía de hecho su condición de ser humano, ya que el vencedor tenía derecho de vida y de muerte sobre él y podía disponer de él a su antojo. Sólo los personajes importantes podían esperar ser rescatados por un precio. En algunas culturas, como en la japonesa, entregarse al enemigo en vez de suicidarse sólo podía acarrear infamia, lo que explica en parte el tratamiento infligido por los japoneses a los prisioneros occidentales durante la Segunda Guerra Mundial.
Las guerras modernas. La aplicación de las convenciones de Ginebra ha modificado esta situación al poner fuera de la ley el secuestro voluntario de prisioneros una vez terminado el conflicto, a excepción de los condenados por crímenes de guerra. Los países comunistas totalitarios no tardaron en ser los principales acusados de estos cargos. Pero, si bien los hechos no han quedado muy claros en la mayoría de ellos, incluyendo a Vietnam, no han podido ser negados en lo que respecta a la Unión Soviética después de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, bajo la cubierta del castigo de los criminales de guerra, el gobierno de Stalin deportó en esa ocasión a miles de soldados alemanes. Ahora bien, si la noción de criminales de guerra es, evidentemente, válida, especialmente en el caso de los miembros de las SS, los demás casos de reclusión no tuvieron otro fin que el de vengarse de los excesos cometidos por los nazis durante la campaña de Rusia.
Poderes paranormales
Las levitaciones de un gran médium
En la segunda mitad del siglo XIX, el fenómeno del espiritismo pone de manifiesto los poderes psíquicos de algunas personas y plantea el problema de su explicación. Es a esta tarea que se consagra la parasicología, por medio del examen de sujetos particularmente dotados como Daniel Dunglass Home.
Nacido en 1833 en Currie, pueblo cercano a Edimburgo, Home aparece hoy como el mayor médium de todos los tiempos. En 1868, realiza frente a numerosos observadores una presentación que demuestra el poder, aparentemente indesmentible de sus dotes psíquicas.
El médium británico Daniel Dunglass Home (1833-1886)
La levitación
El 16 de diciembre de 1868 en Inglaterra, mientras está junto a un grupo de personas con lord Adare, lord Lindsay, el capitán Wynne y Smith Barry, Home entra en estado de trance y comienza a elevarse por los aires, Sale volando por una ventana de la casa en que todos se encuentran, pasa a 20 metros del suelo y vuelve a entrar por la ventana del pequeño salón contiguo. Regresa al cuarto acompañado por lord Adore.
Los fenómenos paranormales y su estudio
Los fenómenos psíquicos, o poderes paranormales pueden ordenarse en varias categorías. Están los relacionados a la comunicación, el conocimiento de los pensamientos ajenos (telepatía) o del futuro (clarividencia y precognición), de los cuales el médium beneficia directamente o que consigue por intermedio de objetos como la bola de cristal o el tarot. Por otra parte, está la acción de la mente sobre la materia, como la telekinesis y la sicokinesis (desplazamiento o torsión de objetos), la acción sobre su propio cuerpo (levitación), o incluso la radiestesia (facultad que permite con la ayuda de una barrita o de un péndulo, descubrir objetos o cuerpos desaparecidos,). A todo esto, hay que agregar las curaciones psíquicas y aquellas conseguidas por algunos curanderos. La parasicología es la rama científica que estudia los fenómenos psíquicos. Por mucho tiempo, no fue aceptada por los organismos oficiales de Occidente. Terminó por infiltrarse en Francia, en la Universidad de Tolosa, con la creación del laboratorio de parasicología dirigido por el profesor Y. Lignon (autor de El otro cerebro, 1992), bajo la influencia de precursores reconocidos por su talento, los profesores Geley, Richet (premio Nobel de Medicina de 1913), el doctor Osty y el ingeniero químico R. Warcollier. Al mismo tiempo, en los Estados Unidos, el profesor J. B. Rhines realizó numerosos estudios sobre la telepatía en los laboratorios de la Universidad de Duke.
Al no entender este último cómo pudo pasar por una ventana a medio abrir, Home repite la prueba: se eleva nuevamente del suelo y pasa por la ventana, primero la cabeza y después el cuerpo casi horizontal, aparentemente rígido. No es ni la primera ni la última oportunidad en que se presta a estas exhibiciones. Ya en 1866, Home se elevó hasta el techo de un cuarto y dibujó una cruz en él para demostrar a los presentes que no habían participado en una alucinación colectiva. Se elevó así frente a testigos, unas cincuenta veces durante su carrera.
Talentos precoces
Ya a la edad de 4 años, el futuro médium conmovió a su entorno anunciando acontecimientos antes de que ocurrieran. Parece tener las facultades psíquicas de su madre, también conocida por sus dotes de "doble visión". Habiendo quedado huérfano, es adoptado por su tía, la Sra. Cook: quien se lo lleva a los Estados Unidos cuando tiene nueve años. Está delicado de salud y sufre de tuberculosis. A los trece años, Home anuncia la muerte de uno de sus compañeros, Edwin, quien muere tres días después. Algunos años más tarde, unos golpes resuenan en la casa familiar y unas mesas se deslizan cuando se aproxima. La multiplicación de incidentes obliga al joven a dejar a su tía, una mujer supersticiosa, que lo acusa de estar poseído por el diablo...
Estamos a la sazón en 1851, poco tiempo después de los hechos extraños ocurridos en la casa de los Fox, en Hydesville, que marcan el "nacimiento del espiritismo". Ya son muchas las personas que se interesan en los fenómenos que, posteriormente, se llamarán "paranormales". Las sorprendentes capacidades del joven llaman la atención.
Una cantidad impresionante de demostraciones
Desde entonces inicia una carrera internacional, que lo hace recorrer toda Europa. Home es un hombre dulce, amable, encantador que gusta de cierto lujo, aunque rehúsa recibir dinero por sus demostraciones. Las cortes se pelean su presencia. Entre sus admiradores y protectores se encuentran el emperador Napoleón III, el zar de Rusia y el rey de Baviera. En cambio, las autoridades italianas, particularmente las religiosas, no aprecian sus dotes y lo hacen expulsar. En 1862, Home publica sus memorias: Revelaciones sobre mi vida sobrenatural.
El carácter excepcional del caso de Home se debe a las numerosas pruebas, aparentemente sólidas (existen cientos de testimonios), de la extensión de sus poderes. Una comisión enviada por la Universidad de Harvard atestigua que, en presencia del médium, una mesa se elevó algunos centímetros y se desplazó, mientras el piso vibraba. El médium no se ve afectado por el ambiente del local donde opera, y los observadores pueden seguir discutiendo sin que esto lo perturbe en lo más mínimo. Cuando Home está en trance, los fenómenos (cuya naturaleza no puede explicar) son de carácter diverso: levitación por supuesto, pero también clarividencia, elongación del cuerpo, materialización de objetos y de ectoplasmas, telekinesis o desplazamiento de objetos situados a distancia, el sonido de una música en el cuarto, diversos fenómenos luminosos, voces de espíritus, etc. Incluso puede manipular braseros sin quemarse. Sir William Crookes, químico de renombre que descubrió el talic (1861), intrigado por la fama del médium, se reunió con él e hizo pruebas sobre sus capacidades durante muchos años. El resultado de su investigación fue publicado en 1871 en el Quaterly Journal of Science , es enteramente favorable a Home. El científico relata las pruebas a las que Home se había sometido y constata que el médium puede, por ejemplo, hacer que un acordeón cuyas teclas se pusieron a tocar solas se mueva a distancia, sin que se haya podido descubrir ninguna trampa. Home también fue sometido a unas pruebas en San Petersburgo (1870), pero sus dotes no funcionaron entonces, hecho que no extrañó a Crookes. El mismo, durante algunas sesiones, obtuvo escasos resultados: los poderes de Home no se manifiestan continuamente a simple pedido, lo que constituye más bien un argumento en su favor. Hasta su muerte, en 1886 a causa de la tuberculosis que sufrió desde su infancia, jamás se le pudo comprobar algún fraude.
El 16 de diciembre de 1868, frente a testigos, Home se elevó por los aires y voló por la ventana.
Los grandes médiums
Para los espiritistas, los médiums son los intermediarios entre los hombres y los espíritus. Para los parasicólogos, son sujetos que poseen poderes psíquicos. En algunas oportunidades los médiums fueron sorprendidos haciendo trampa; así, Eusepia Palladino en el siglo XIX y Uri Geller, más cerca de nosotros. Pero los poderes psíquicos no se manifiestan a voluntad. Se puede concebir que ciertos médiums muy solicitados no resistan la tentación de recurrir a subterfugios en caso de impotencia, lo que no pone necesariamente en duda la realidad de sus poderes.
El siglo XIX. Este siglo es rico en médiums, y es difícil hacer una selección. Citemos, sin embargo, a los hermanos Davenport, quienes, amarrados, son capaces de desplazar objetos distantes y elevarse ellos mismos por los aires. O también Eusepia Palladino, quien fue examinada por varios expertos, como el criminólogo C. Lombroso (Hipnotismo y espiritismo, 1911) y el astrónomo Camille Flammarion (Las Fuerzas Naturales Desconocidas, 1907)
El siglo XX. El francés Jean Pierre Girard y el israelí Uri Geller son telekinesistas capaces de torcer objetos metálicos sin tocarlos. En una aparición por televisión se produjo un fenómeno de "contagio" paranormal, para retomar los términos del especialista R. Tocquet, y se torcieron cucharas, llaves y relojes de los televidentes. Los testimonios sobre este fenómeno fueron tan numerosos, que la central telefónica de la televisión inglesa (BBC) se auto-desconectó el 23 de noviembre de 1973, y lo mismo le ocurrió a la de la televisión francesa el 15 de noviembre de 1974.
En Rusia. En la ex-Unión Soviética, varios científicos realizaron estudios sobre los fenómenos paranormales. La médium Nelya Mikhailova fue objeto de experimentos célebres cuyas secuencias fueron filmadas. Un documental la muestra separando a distancia, bajo estricto control, la yema y la clara de un huevo en una fuente de vidrio colocada a 1,80 metro de ella, y luego volviendo a unirlas.
El enigma de Anastasia
¿Sobrevivió la hija de Nicolás II?
En 1984, la prensa anuncia la muerte de una mujer norteamericana, la señora Anderson. Desapareció dejando tras ella un enigma que divide a los historiadores desde 1920. ¿Era ella la gran duquesa Anastasia, hija del zar Nicolás II, que sobrevivió a la masacre de Iekaterinburgo?
Desde febrero de 1917, Nicolás II y su familia están prisioneros. De la residencia de Tsarskoïe Selo a Tobolsk, después a Iekaterinburgo, las condiciones de su detención se degradan cada vez más.
Según la versión oficial, fueron ejecutados en la noche del 16 al 17 de julio de 1918.
El zar, la zarina, sus cinco hijos, el doctor Botkin, tres miembros del servicio doméstico e incluso el perro del niño fueron llevados al sótano de la Casa Ipátiev donde fueron fusilados. El pretexto era que se les iba a tomar una fotografía antes de partir; o se les iba a trasladar. Sus cuerpos fueron llevados a un bosque cercano, descuartizados, regados con ácido y bencina y, finalmente, quemados. Los restos los arrojaron en un pique de mina inundado.
Anastasia Romanov
Esta versión oficial, corroborada por el juez Sokolov, contiene varias imprecisiones y se apoya en relatos contradictorios. Numerosos testimonios permiten elaborar hipótesis diferentes. Según la de mayor credibilidad, el zar y su hijo fueron fusilados, mientras la zarina y sus cuatro hijas fueron llevadas a Perm. Es la versión sostenida por Malinovski, oficial "blanco" encargado de la investigación después que Iekaterinburgo fue retomada, una semana después de la ejecución. En su informe, concluye que muchas personas fueron fusiladas para simular el asesinato de la familia imperial. El primer juez encargado del caso llega a la misma conclusión, pero es declarado incompetente y reemplazado por Sokolov, quien establece la versión oficial. Paralelamente, Kirsta, jefe del contraespionaje blanco, realiza su propia investigación y encuentra huellas del paso de la zarina y de sus cuatro hijas camino a Perm, en agosto y septiembre de 1918. Varios testimonios mencionan luego la huida de Anastasia, recapturada después de una batida, cuidada por un médico que deja una declaración escrita, y su escape nuevamente el 17 de septiembre. Estos datos coinciden con el relato de una profesora de Perm, que declara que "a fines de septiembre, la emperatriz y sus tres hijas partieron en tren. Este testimonio entrega una indicación preciosa, apoyada por otras declaraciones de la misma época; para esa fecha. Anastasia ya no está allí.
La masacre de Iekaterinburgo
Relato del obrero Medvedev, soldado del Ejército Rojo asignado a la guardia de la familia imperial. "En la tarde del 16 de julio tomé mi servicio. Yurovski (el comandante) hacia las 8 horas me ordenó traerle todos los revólveres con sistema Nagan. Quité a los centinelas y a los otros guardias sus Nagan, doce en total, y los llevé a la oficina del comandante (...) A medianoche Yurovski despertó a los detenidos. Una hora más tarde, toda la familia estaba lista. A las dos, todos los detenidos salieron de su habitación y el zar llevaba en brazos a Alexis. Los dos estaban vestidos con una chaqueta militar y una gorra, la emperatriz y sus hijas no tenían ni abrigo ni sombrero (...) Once hombres entraron en la habitación; Yurovski, su ayudante, los dos chequistas (miembros de la Checa, la policía política) y siete letones. Yurovski me dijo "sal a la calle a ver si hay alguien y si se escuchan los disparos". Salí al patio y, antes de llegar a la calle, escuché las detonaciones. Regresé inmediatamente y vi al zar; a la zarina a las cuatro niñas y al zarevitz tendidos en el suelo, acribillados. La sangre corría a chorros, el doctor, los dos domésticos y la mucama también estaban muertos. Cuando llegué, el zarevitz respiraba todavía y gemía. Yurovski se acercó a él y le disparó dos o tres tiros a quemarropa."
Comienzos de los años 1910. Emperador ruso Nicolás II con su familia en San Petersburgo.
Anastasia Tchaïkowski
El 17 de febrero de 1920, una joven trata de suicidarse lanzándose a un canal de Berlin, pero se lo impiden. Sus modales distinguidos sorprenden a los policías, pero ella rehúsa hablar y permanece postrada.
Enviada a un hospital y luego al asilo de Dalldorf, permanece apática y se niega terminantemente a que la fotografíen. Sin embargo, es gracias a las fotos de una revista que otra enferma la reconoce: según su testimonio, esta extraña joven no es otra que Anastasia Romanov. La nobleza rusa se emociona. En marzo de 1922, la desconocida es recibida por el barón Kleist. Sale poco a poco de su postración y explica que ella es en efecto Anastasia y que un soldado llamado Tchaïkowski la salvó de la masacre Iekaterinburgo. El hombre la escondió, la llevó a Bucarest y se casó con ella, pero poco después murió. Para la prensa, la desconocida se transforma en la señora Tchaïkowski. Parientes cercanos a la familia imperial visitan uno tras otro a la enferma; algunos la reconocen y otros no. Los partidarios de Anastasia Tchaïkowski acusan a una rama lateral de la familia Romanov de no querer reconocerla para resguardar sus propios intereses dinásticos.
Anastasia Anderson
En 1929 la señora Tchaïkowski abandona Alemania para dirigirse a los Estados Unidos, donde adopta el apellido Anderson. Sin embargo, la polémica sobre su identidad continúa y ambas partes presentan por turno testimonios inquietantes. Además de un parecido físico indesmentible, la señora Anderson recuerda detalles que sólo Anastasia podía conocer. La voluntad que ella manifiesta de permanecer escondida y su reticencia a revelar su identidad abogan en su favor, ya que no es comportamiento típico de los impostores.
Los adversarios de la señora Anderson señalan, por su parte, numerosas contradicciones en sus relatos y sobre todo el problema de los idiomas: mientras Anastasia hablaba perfectamente ruso, inglés, un poco de francés y muy mal el alemán, la desconocida de Berlin se expresa al principio solamente en un alemán perfecto; comprende el ruso, pero, hecho inquietante, no lo habla y tampoco entiende el inglés ni el francés.
Anastasia de adolescente.
Francisca Schanzkowski
En 1928, el detective Martin Knopf inicia una investigación tomando el problema por el revés: busca huellas de la desconocida antes del 17 de febrero de 1920. Consulta los archivos de Berlín y encuentra una ficha policial que señala la desaparición, el 15 de febrero, de una joven obrera polaca, Francisca Schanzkowski. Su cara es semejante a la de la señora Anderson y ya ha estado dos veces en un asilo psiquiátrico.
Knopf encuentra a los miembros de la familia Schanzkowski en Pomerania y les muestra fotos de la señora Anderson, en quien reconocen a Francisca. La madre cuenta cómo su hija se hizo un día una grave herida en la mano izquierda: la señora Anderson tiene allí una profunda cicatriz.
Todos los detalles recogidos por Knopf son verificados y concuerdan, pero, a pesar de la acumulación de pruebas, la señora Anderson se rehúsa a admitir la evidencia.
Si bien hoy día se considera cierto que la señora Anderson no era una gran duquesa rusa, sino una obrera polaca psicológicamente inestable, el misterio de Anastasia no ha sido aún descifrado. La señora Anderson acaparó durante mucho tiempo la atención de todos, pero el verdadero enigma de Iekaterinburgo aún no ha sido resuelto: ¿escaparon la zarina y sus hijas de la ejecución, a pesar de la versión oficial, demasiado manipulada para ser convincente? Y, en ese caso, ¿qué pasó con las cinco mujeres? En 1970, murió una anciana dama, quien dejó un manuscrito que sólo debería abrirse diez años después de su muerte. En este documento, publicado en 1982 por su nieto Alexis de Durazzo, príncipe de Anjou, afirma ser la gran duquesa María, hermana de Anastasia, declarada muerta en Iekaterinburgo...
La señora Anderson, en los últimos días de su vida.
La revolución rusa
Desde principios de siglo, Rusia experimentó movimientos sociales en forma esporádica. En 1917, el imperio está agotado después de tres años de guerra. En febrero, el pueblo se levanta y se crean los soviets (consejos) en las grandes ciudades. El zar Nicolás II es obligado a abdicar y relegado a Tsarskoïe. Solo con su familia, luego a Tobolsk. Los partidos "burgueses" intentan organizar una república liberal. El jefe provisional del gobierno, el príncipe Lvov, prosigue la guerra contra Alemania, pero no logra frenar el hundimiento económico del país. Al cabo de unos meses, debe dejar el poder al socialista moderado Kerensky. Después de una insurrección abortada en julio, los bolcheviques, guiados por Lenin, se toman el poder en octubre, Lenin firma la paz por separado con Alemania y establece las bases de la primera república socialista. Debe luchar contra los "rusos blancos", fieles al imperio y apoyados por los aliados. El zar y su familia son trasladados a Iekaterinburgo en abril de 1918 y ejecutados a fines de julio (...)
Lluvia de peces en Singapur
Animales que caen del cielo
El ciclo no está tan vacío como se cree y, si los antiguos mencionan a menudo la caída de objetos y de seres vivos desde el cielo, es al norteamericano Carlos Fort a quien se debe el haber reunido una imponente documentación sobre este tema, misterioso por excelencia.
Entre los animales que han caído del cielo, las ranas y los peces llaman particularmente la atención debido a la frecuencia de sus caldas.
Carlos Fort, el rastreador de enigmas
Nacido en Nueva York en 1874 y fallecido en 1932, Carlos Hoyt Port es una de las figuras más notables del mundo de lo inexplicable. Periodista hasta 1916, una herencia le permite consagrarse por completo a su pasión. Se vuelve un verdadero ermitaño, que pasa las mañanas en las bibliotecas, buscando acontecimientos extraordinarios y las tardes redactando fichas que clasifica en cajas de zapatos. En 1919, publica su famoso Libro de los Condenados al que sigue Tierras Nuevas , Talentos Salvajes , cuyo primer ejemplar sale a circulación el mismo día de su muerte. Desconocidos por el público, estos catálogos de hechos extraños están escritos con un humor mordaz que se ensaña especialmente con la ortodoxia científica. El talento visionario del autor revela una curiosa y poética concepción del cosmos. Más de 60.000 fichas suyas se conservan en la Biblioteca de Nueva York. Incluso antes de su muerte, el escritor Tiftany Thayer funda la Sociedad Forteana que se inspira, como lo indica su nombre, en las investigaciones de Fort. Esta sociedad aún existe. Pero es con la aparición en 1960 del best-seller internacional La Mañana de los magos , de los franceses, Jacques Bergier y Luis Pauwells, que Fort alcanza notoriedad mundial.
Los peces de Singapur... y otros más
El 16 de febrero de 1861, una sacudida telúrica hace temblar a la ciudad de Singapur y luego sobrevienen tres días de lluvias torrenciales. Cuando éstas terminan, se descubren en los charcos de agua que cubren una superficie de unas 20 hectáreas, miles de peces-gato vivos.
Los malayos y chinos que los recogen afirman que los vieron caer del cielo, lo que ninguno de los europeos que informan sobre este acontecimiento es capaz de confirmar. Cuando el sol seca los charcos, aparecen otros peces, esta vez muertos. La crecida del río Singapur no permite explicar cómo algunos peces aparecieron en jardines cerrados que se libraron de la inundación. Pero 1861 no es el único año en que se produce este fenómeno, Ya en el siglo IV antes de Cristo, el griego Ateneas relata una lluvia de peces que cayeron durante tres días en la región de Queronea, en el Peloponeso. En la Edad Media se mencionan numerosas caídas de peces, tanto que algunas personas llegaban a creer que los peces y las ranas alcanzaban la vida adulta de esta forma... Por fin, con la llegada del siglo XX y la aparición de los diarios modernos, los casos censados aumentan en número y no cesan de crecer en la actualidad.
Lluvia de perros, gatos y horquetas. Caricatura inglesa del siglo XIX.
Ranas y otros animales
Todavía más frecuentes son los casos de lluvias de batracios. Uno de los primeros se registró en 1683. Un cierto John Collinges cuenta que una lluvia de sapos inundó la aldea de Acle, en el condado inglés de Norfolk, y que el dueño de la taberna local tuvo que quemar enormes cantidades de estos animalejos en la chimenea para ¡librarse de ellas!
También ha llovido un contingente menor aunque bastante diversificado de animales. Así se supo de ratas en Bergen, Noruega, en 1578; de varanos en Utah. Estados Unidos, en 1870; de miles de serpientes en Memphis, Estados Unidos, el 15 de enero de 1877, hecho que fue publicado por la revista Scientific American ; camarones en Nueva Gales del Sur, Australia, en 1978. Además se han visto lluvias de pájaros muertos. La mayor parte sigue un patrón habitual, pero el Washington Post del 26 de enero de 1969 relata que algunos días antes, una gran bandada de patos murió súbitamente encima de la ciudad de Santa María en Maryland, como si hubiese sido repentinamente tocada por una explosión invisible y silenciosa. Según el diario, los pájaros habian sufrido fracturas y hemorragias antes de tocar el suelo.
Lluvia de peces; grabado de O. Magnus, 1555.
El efecto desconocido de las trombas
La primera explicación que viene a la mente con respecto a la mayoría de estas "lluvias" es que ellas serían el resultado de fenómenos meteorológicos y varios detalles apoyan esta idea.
Todos los animales son de tamaño pequeño y una tempestad o tormenta precede muy a menudo el fenómeno. Pero las trombas y otros tornados depositan lo que arrastran en superficies mucho más extendidas y claramente menos delimitadas que aquellas en las que caen los animales y son, naturalmente, incapaces de separar las especies y los tamaños, eliminar los demás restos o depositar juntos en un mismo lugar, como ha sucedido algunas veces, miles de animales que viven normalmente solitarios o en aguas profundas. El mismo estado de los animales presenta un problema, puesto que a menudo están vivos o lo bastante frescos como para ser comidos lo que en el caso de los peces quiere decir que han sido traídos muy rápidamente. En este contexto las lluvias de pájaros parecen tener un lugar aparte, lo mismo que los casos de peces secos, algunas veces decapitados o encerrados en el hielo o incluso hervidos, así como las observaciones realizadas con cielo claro. El mecanismo de transporte, cualquiera sea su naturaleza, prefiere seleccionar una sola especie de peces o de ranas, o de un animal inscrito en el "menú del día", escribe con humor el norteamericano Guillermo R. Corliss, cuya reflexión resume la extensión del enigma que presentan estas extrañas lluvias de animales, ya que la única certeza que se tiene hoy día es que el fenómeno es auténtico.
Lluvias de objetos Materias orgánicas...
Desde la Antigüedad los relatos de lluvias de sangre o de productos que contienen sangre han marcado la historia. Más escasas han sido las caídas de pedazos de carne; una, en Kentucky, es citada por el Scientific American de marzo de 1876 y despierta una polémica entre los sabios. Otra, ocurrida el 27 de agosto de 1968 y acompañada de una lluvia de sangre, que se extendió sobre un kilómetro cuadrado, fue publicada por los diarios brasileños. Estos casos difieren de las lluvias de colores, que tienen fácil explicación.
Vegetales. Desde el maná, que según a Biblia habría salvado al pueblo judío, el cielo no ha cesado de repartir, de tiempo en tiempo, productos de la tierra. En la época contemporánea se ha informado de numerosos casos. En 1867 cae en Dublín una granizada violenta con avellanas, que obliga a los policías a protegerse; en el verano de 1971, una lluvia de porotos africanos se abate sobre una granja en Brasil; el 12 de febrero de 1979, granos de mostaza y berro invaden un jardín inglés en Southampton.
Trozos de hielo... Además de la caída de objetos fabricados, tales como los ladrillos que más podría acercarse a una variante bien conocida del fenómeno poltergeist, existen las lluvias de trozos de hielo. El astrónomo francés Camilo Flammarion, apasionado por estos casos extraños, recuerda un trozo de hielo de 5 metros por 2 que habría caído en la época de Carlomagno. Sin embargo, el Times del 14 de agosto de 1849, publica que una masa de 6 metros de diámetro cayó la noche anterior en Rhosshire, Escocia. Contrariamente a lo que sucede con las lluvias de animales, las caídas de hielo son peligrosas, como lo atestigua un carnero decapitado por un trozo de hielo de siete kilos en Devon en 1950, o el carpintero alemán atravesado por una lanza de hielo de dos metros de largo cuando estaba sobre un techo, cerca de Dusseldorf, el 10 de enero de 1951. La teoría del hielo de origen espacial puede explicar algunos casos, pero no las ocasiones en que los bloques contienen animales, como el caso de la carpa congelada, ocurrido en Essen, Alemania, en 1896...
Glosario
Fusiforme: Se llaman fusiformes los objetos u organismos en forma de huso (antiguo instrumento utilizado para Hilar), es decir, alargado y con las extremidades más estrechas que el centro; elipsoide alargado.
Glabro: Glabro (del latín, glaber, calvo) es una denominación dada a organismos, o a sus partes, que no presentan pelos, tricomas o estructuras similares en su superfície externa.
Melopeas: Trastorno temporal de las capacidades físicas y mentales de una persona a causa del consumo excesivo de alcohol.
Parangón: Comparación o semejanza.
No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.
Hoy Veremos:
*Ulises y las sirenas
* Prisioneros americanos en Vietnam
* Poderes paranormales
* El enigma de Anastasia
*Lluvia de peces en Singapur
Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 6.
Ulises y las sirenas
Un canto mortal venido del mar
Las sirenas son personajes mitológicos cuyo canto embrujador llevaba a los marinos a su perdición. Sus métodos de seducción variaban de un relato a otro, pero todas ejercían una atracción sin parangón sobre los navegantes.
El primer testimonio acerca de la aparición de sirenas se remonta a La Odisea de Homero, que relata las aventuras tumultuosas del héroe griego Ulises, durante su largo viaje de regreso a Itaca, después de la guerra de Troya: las sirenas de la época no son esos seres mitad mujer, mitad pez, que las leyendas más modernas retuvieron, sino unas aves con cabeza y pecho de mujer.
Sirena o arpía, un monstruo marino, aquí hermafrodita, detalle de un grabado (1784, París, Museo Carnavalet].
La Harpie (...), de Charles Boulay , Deckherr (impresor) , Montbéliard, 1830
Un canto melodioso e irresistible
En la mitología griega, las sirenas viven en una isla del Mediterráneo.
Su canto es tan bello que los marinos que las escuchan no pueden resistírseles y arrojan sus naves contra los arrecifes. Los sobrevivientes son asesinados sin piedad. Cuando Ulises abandona la morada de la hechicera Circe, sabe que debe pasar cerca de la isla de las sirenas. Siguiendo los consejos de la hechicera, el astuto héroe recurre a una estratagema que le permitiría oír y no obstante salvar la nave y a sus compañeros. Tapa los oídos de sus hombres con cera después de haberles pedido ser sólidamente atado al mástil. Así podrá saciar su curiosidad escuchando el canto de las sirenas, sin ceder a su encantamiento.
Este canto se revela melodioso y desgarrador y está colmado de bellas promesas. Ulises les grita a sus compañeros que lo desaten, pero por supuesto éstos permanecen sordos a sus gritos. Finalmente, el barco pasa y los héroes escapan al funesto destino de tantos otros marinos.
Sin embargo Ulises no es el único en enfrentar a las sirenas. El poeta mítico Orfeo, que acompaña a Jasón en su búsqueda del vellocino de oro, logra también resistir a su fatal encanto. En el instante en que Jasón y sus hombres, los argonautas, atraídos por las melodiosas voces, cambian de rumbo y se dirigen peligrosamente hacia los arrecifes de la isla, Orfeo toma su lira y entona un canto tan sublime que cubre las melopeas de las sirenas y salva a los marinos arrancándolos de su mortal contemplación.
Sirena llevando a un marino cautivo, grabado del siglo XIX.
¿Quiénes son las sirenas?
Las sirenas de la época homérica son tres hermanas, hijas del dios río Aquelaos y de la musa de la poesía Calíope. Lidia toca la flauta. Parteriopea, la lira y Leucosea lee los textos y los cantos. Antiguas compañeras de Perséfone, hija de Zeus y de Deméter, raptada por Hades, el dios de los Infiernos, pidieron a los dioses que les otorgaran alas para poder salvar a la joven y traerla de vuelta sobre la Tierra. Según otra versión, le deben su apariencia a Deméter, que quiso castigarlas por haber sido negligentes en el cuidado de su hija.
Su nombre proviene del término latino sirén, que a su vez proviene del griego seirén, de la palabra seiro, lazo, cuerda, recordando sin duda el poder cautivador de las sirenas.
Ulises atado al mástil resistiendo el canto de las sirenas, en una vasija del siglo V a.C.
Manatíes y sirenas
Los científicos contemporáneos piensan que los manatíes son, quizás el origen del mito de las sirenas y que por largo tiempo, los navegantes los confundieron con éstas. Incluso por referencia mito, se le dio el nombre de sirénidos al orden zoológico al que pertenecen estos mamíferos acuáticos. Los dugongs (vacas marinas) y los manatíes son los únicos representantes de este orden y fueron considerados hasta una época reciente como un eslabón entre los cetáceos y las focas. Los manatíes son animales de gran tamaño pudiendo alcanzar hasta 2 ó 3 metros de largo. También se las llama con el nombre menos grato de "ternero marino". Tienen un cuerpo fusiforme y glabro rematado por una cabeza maciza. Sus gritos armoniosos contribuyeron seguramente a la leyenda del canto de las sirenas. Más aún cuando las hembras tienen dos mamas pectorales que de lejos pueden pasar por los senos de una mujer. Habitan los ríos costeros de los Estados Unidos, entre Carolina del Norte y el golfo de México, pero también se las encuentra a lo largo de la costa occidental de África, donde los antiguos pudieron haberlos divisado. Por otra parte, una mayor zona de difusión de la especie en el pasado no debe excluirse. En cuanto a los dugongs éstos se encuentran más bien en el océano Índico y en el norte de Australia. Animales suaves y poco feroces, están, hoy en día, en peligro de extinción.
Mujeres-pájaro, luego mujeres-pez
La apariencia física de las sirenas evolucionó. En la época griega, eran representadas como seres alados con cara humana y cuerpo de ave como lo prueban diferentes vasijas griegas antiguas. Su transformación en criaturas mitad mujer, mitad pez, con la parte inferior recubierta de escamas, se remonta aparentemente a la Edad Media y a las leyendas celtas y germánicas. Pero, ya bajo el Imperio romano, se les confunde con las Nereidas, las cincuenta hijas de Nereo, dios marino, y de Doris, descendiente del Titán Océano. Estas bellas Nereidas son las ninfas del mar y por lo tanto no es sorprendente que se las haya asemejado a las sirenas, también figuras marinas... Como sea, esta leyenda, nacida de la mitología griega y transmitirla a través de los siglos, permanece por largo tiempo vivaz y continua asediando la imaginación de los navegantes del mundo entero.
Las sirenas a través de los tiempos
Aunque las sirenas nacieron de la imaginación de poetas griegos antiguos, la tradición que éstas inspiraron se transformó y se desarrolló con el paso del tiempo, particularmente bajo la influencia del folklore nórdico.
La mitología nórdica. Las leyendas irlandesas e inglesas hacen referencia a la presencia de sirenas a lo largo de sus costas, mientras que la mitología germánica las ve surgir de la espuma de las olas. La tradición bretona relata que Ahez, hija del rey Grallon, habría sido sumergida en las aguas por haber entregado la ciudad de Ys al diablo y a las olas y se habría convertido en sirena. Saxo Grammaticus, un cronista de los siglos XII y XIII, describe por su parte el combate del rey danés Hadding, hijo de Gram, contra un monstruo acuático, mitad hombre, mitad pez.
Donde se pesca a un hombre-sirena. Las representaciones de sirenas se multiplican durante la Edad Media y se transforman en uno de los temas favoritos de decoración de los manuscritos. Hacia el año 1200, el cronista inglés Ralph de Coggeshall hace el siguiente relato: "Durante el siglo pasado, bajo el reinado del rey Enrique II, unos pescadores de Oxford capturaron en el Canal de la Mancha a un hombre desnudo, que nadaba con soltura bajo el agua. Encerrado durante varios días, éste se alimentó principalmente de pescado. No pronunciaba la más mínima palabra, aún bajo las peores torturas. Vuelto al agua, rasgó la red que lo retenía y consiguió hacerse mar adentro. Después de un tiempo, volvió a la orilla y vivió durante dos meses entre la gente de Oxford antes de volver definitivamente a su elemento natural."
Las sirenas de Cristóbal Colón. Mientras se encuentra frente a las Antillas, el navegante genovés cree divisar tres de estas criaturas que bailan en el agua. Son feas y mudas, pero él descubre en su mirada como una "nostalgia de Grecia".
Un encuentro moderno. En 1869, en las Bahamas, seis hombres que se dirigen en canoa hacia una bahía divisan una sirena de una deslumbrante belleza, con los cabellos azules flotando sobre sus hombros y las manos hendidas. Esta emite unos grititos de sorpresa al ver a los marinos y desaparece poco después, sin dejar que se acerquen.
Los fabricantes de sirenas. El sentido comercial de algunos pueblos asiáticos contribuyó igualmente al desarrollo de la leyenda. Incluso se edificaron fortunas con la venta de curiosidades a los europeos: monstruos fabricados con la ayuda de pedazos de animales, simio y pez. Asimismo, en Djibuti, el esqueleto de una auténtica sirena es vendido a unos norteamericanos. Por supuesto, se trata de una falsificación hecha por unos comerciantes ingeniosos.
Prisioneros americanos en Vietnam
La duda atroz de los Estados Unidos
Los norteamericanos han logrado exorcizar lo que fue para ellos "la guerra sucia" de Vietnam. Pero algunos demonios permanecen aún en el inconsciente nacional, y uno de los más insidiosos es la idea que algunos soldados podrían seguir como prisioneros en el sudeste asiático.
Diecisiete años después de finalizada la guerra de Vietnam, el 30 de abril de 1975, el Pentágono estimaba que aún faltaba por encontrar el rastro de alrededor de 2.273 de sus muchachos. De este número, 1.101 habían sido dados por muertos en combate y 1.172 son considerados como perdidos en acción (Missing in Action, MIA), desaparecidos en el combate sin que se pudiera comprobar fehacientemente su muerte. En 1990, una fotografía proveniente de Asia y fechada el 25 de abril, mostraba a tres hombres de unos sesenta años que fueron reconocidos por sus familiares como antiguos MIA.
Un testimonio
La Liga nacional de familiares de prisioneros de guerra y perdidos en acción, que realiza investigaciones para encontrar a los norteamericanos prisioneros de guerra o desaparecidos, ha recabado numerosos testimonios de refugiados que afirman haber visto o haber oído hablar de soldados estadounidenses cautivos en el sudeste asiático, uno de estos testigos, miembro de las fuerzas especiales entrenadas por la CIA, hizo el siguiente relato, al regresar después de quince años pasados en las prisiones de Vietnam del Norte. "Mientras estuve prisionero en Hanoi, oí hablar de un cierto número de prisioneros de guerra norteamericanos. Escuché sus voces y oí a los oficiales decir que se trataba de pilotos derribados a quienes se intentaba reeducar. Los mantenían separados del resto de los detenidos" Transferido en 1978 desde Hanoi a Thank Hoa, junto con ciento treinta prisioneros norteamericanas el testigo afirmó haber visto a una treintena de prisioneros de guerra encerrados en tres campos distintos, pero cercanos unos de otros. Los describió así: "Los prisioneros que yo vi estaban flacos y cubiertos de sarna. Caminaban con dificultad, pero se les obligaba a recoger madera en la selva. A menudo se caían y, a veces, los guardias los golpeaban".
Los fantasmas de la selva
En 1987, ciento diecinueve casos de MIA fueron presentados a las autoridades vietnamitas como los más conflictivos. En los años siguientes, con la apertura proclamada por ese régimen, Vietnam trató, con cierto grado de buena voluntad, de solucionar el problema, puesto que la sospecha que algunos norteamericanos pudieran seguir prisioneros ahí constituía el principal obstáculo en el proceso de acercamiento tan deseado con los Estados Unidos.
Puesta en escena realista de las condiciones de detención de los prisioneros en Vietnam. En 1970, la suerte de éstos fue objeto de una amplia campaña financiada por el multimillonario empresario E. Ross Perot.
De hecho, la opinión pública y el Pentágono difieren radicalmente en su apreciación sobre este tema. Algunos oficiales norteamericanos piensan que, en el peor de los casos, una decena de compatriotas pudieron haber permanecido en el teatro de las operaciones (Vietnam, Laos y Camboya) después de 1975, y que murieron a manos de sus carceleros. Sin embargo, en 1979, después de terminada la guerra, reapareció un soldado, pero el enemigo lo había convencido de colaborar. Por el contrario, una encuesta realizada por la cadena Time-CNN en 1991 mostró que un 60% de las personas interrogadas pensaban que algunos soldados norteamericanos todavía estaban cautivos en Vietnam o en los países fronterizos. La foto de 1990 permitió dar algunos nombres, al identificar a los tres hombres como el coronel J. L Robertson, el mayor A. L. Lundy Jr. y el teniente L. Stevens, desaparecidos entre 1966 y 1970.
Durante el verano de 1991, otra fotografía, supuestamente reciente, de un MIA, el capitán Donald G, Carr, cuyo avión fue abatido en 1971 en Laos, publicada en la primera plana de los diarios, obligó al Ministerio de Defensa a prestar ayudas a la organización privada de búsqueda llamada Operación Rescate, que la había difundido. Pero el coronel Jack Bailey, responsable de la Operación Rescate no pudo proporcionar ninguna prueba adicional, ni siquiera un informante. Sin embargo, este asunto provocó una reacción de la comisión del Senado encargada de los prisioneros de guerra la que ordenó efectuar una investigación definitiva sobre el tema.
Una fotografía que despertó esperanzas. De izquierda a derecha, J. Robertson, A. Lundy Jr y Larry Stevens que habrían sido reconocidos por sus familiares.
Un comercio rentable
Como una nueva variante en el mercado del dolor humano, la industria de los MIA, como la llamó el propio Time, es un asunto beneficioso para los Estados Unidos. Esta se alimenta con La producción periódica de fotografías que dicen representar a hombres blancos o negros prisioneros de tribus de la selva o en campos secretos de los vietnamitas. Hasta ahora, nadie ha podido probar que estas instantáneas correspondan a unos MIA y, en cambio, la mayoría han resultado ser fotografías trucadas o retocadas de nativos con un aire vagamente europeo o retratos de consejeros soviéticos sacados de antiguas revistas o, por último, montajes realizados a partir de folletos distribuidos en el sudeste asiático por las familias de los desaparecidos.
El piloto norteamericano J. Robertson desaparecido a la edad de 36 años, ¿vivirá cautivo en algún lugar de Asia?
En los Estados Unidos, el escaso celo mostrado por el gobierno por efectuar investigaciones serias ha provocado la proliferación de organizaciones privadas, financiadas con donaciones de las familias de los MIA y cuya confiabilidad no ha sido, lamentablemente, siempre muy clara. Catorce de ellas fueron acusadas en 1989 de entregar información falsa o deformada, a fin de presionar a las familias para obtener más dinero. Finalmente, el cine se ha beneficiado con la explotación de lo que podría considerarse un mito, obteniendo ganancias de la idea del " Regreso del infierno "; filmada en 1983, o de la búsqueda de los "Reportados Desaparecidos" de 1984.
Los prisioneros perdidos
Antes de las convenciones do Ginebra, establecidas sucesivamente en 1864. 1906, 1929 y 1949 por la Cruz Roja, la suerte de los heridos y de los prisioneros de guerra era tal que la noción misma de "prisioneros perdidos" no tenía sentido alguno.
Desde la Antigüedad al siglo XIX. Durante mucho tiempo, la suerte de los cautivos era la esclavitud o la muerte en el lugar mismo o durante sacrificios. El soldado capturado por el enemigo perdía de hecho su condición de ser humano, ya que el vencedor tenía derecho de vida y de muerte sobre él y podía disponer de él a su antojo. Sólo los personajes importantes podían esperar ser rescatados por un precio. En algunas culturas, como en la japonesa, entregarse al enemigo en vez de suicidarse sólo podía acarrear infamia, lo que explica en parte el tratamiento infligido por los japoneses a los prisioneros occidentales durante la Segunda Guerra Mundial.
Las guerras modernas. La aplicación de las convenciones de Ginebra ha modificado esta situación al poner fuera de la ley el secuestro voluntario de prisioneros una vez terminado el conflicto, a excepción de los condenados por crímenes de guerra. Los países comunistas totalitarios no tardaron en ser los principales acusados de estos cargos. Pero, si bien los hechos no han quedado muy claros en la mayoría de ellos, incluyendo a Vietnam, no han podido ser negados en lo que respecta a la Unión Soviética después de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, bajo la cubierta del castigo de los criminales de guerra, el gobierno de Stalin deportó en esa ocasión a miles de soldados alemanes. Ahora bien, si la noción de criminales de guerra es, evidentemente, válida, especialmente en el caso de los miembros de las SS, los demás casos de reclusión no tuvieron otro fin que el de vengarse de los excesos cometidos por los nazis durante la campaña de Rusia.
Poderes paranormales
Las levitaciones de un gran médium
En la segunda mitad del siglo XIX, el fenómeno del espiritismo pone de manifiesto los poderes psíquicos de algunas personas y plantea el problema de su explicación. Es a esta tarea que se consagra la parasicología, por medio del examen de sujetos particularmente dotados como Daniel Dunglass Home.
Nacido en 1833 en Currie, pueblo cercano a Edimburgo, Home aparece hoy como el mayor médium de todos los tiempos. En 1868, realiza frente a numerosos observadores una presentación que demuestra el poder, aparentemente indesmentible de sus dotes psíquicas.
El médium británico Daniel Dunglass Home (1833-1886)
La levitación
El 16 de diciembre de 1868 en Inglaterra, mientras está junto a un grupo de personas con lord Adare, lord Lindsay, el capitán Wynne y Smith Barry, Home entra en estado de trance y comienza a elevarse por los aires, Sale volando por una ventana de la casa en que todos se encuentran, pasa a 20 metros del suelo y vuelve a entrar por la ventana del pequeño salón contiguo. Regresa al cuarto acompañado por lord Adore.
Los fenómenos paranormales y su estudio
Los fenómenos psíquicos, o poderes paranormales pueden ordenarse en varias categorías. Están los relacionados a la comunicación, el conocimiento de los pensamientos ajenos (telepatía) o del futuro (clarividencia y precognición), de los cuales el médium beneficia directamente o que consigue por intermedio de objetos como la bola de cristal o el tarot. Por otra parte, está la acción de la mente sobre la materia, como la telekinesis y la sicokinesis (desplazamiento o torsión de objetos), la acción sobre su propio cuerpo (levitación), o incluso la radiestesia (facultad que permite con la ayuda de una barrita o de un péndulo, descubrir objetos o cuerpos desaparecidos,). A todo esto, hay que agregar las curaciones psíquicas y aquellas conseguidas por algunos curanderos. La parasicología es la rama científica que estudia los fenómenos psíquicos. Por mucho tiempo, no fue aceptada por los organismos oficiales de Occidente. Terminó por infiltrarse en Francia, en la Universidad de Tolosa, con la creación del laboratorio de parasicología dirigido por el profesor Y. Lignon (autor de El otro cerebro, 1992), bajo la influencia de precursores reconocidos por su talento, los profesores Geley, Richet (premio Nobel de Medicina de 1913), el doctor Osty y el ingeniero químico R. Warcollier. Al mismo tiempo, en los Estados Unidos, el profesor J. B. Rhines realizó numerosos estudios sobre la telepatía en los laboratorios de la Universidad de Duke.
Al no entender este último cómo pudo pasar por una ventana a medio abrir, Home repite la prueba: se eleva nuevamente del suelo y pasa por la ventana, primero la cabeza y después el cuerpo casi horizontal, aparentemente rígido. No es ni la primera ni la última oportunidad en que se presta a estas exhibiciones. Ya en 1866, Home se elevó hasta el techo de un cuarto y dibujó una cruz en él para demostrar a los presentes que no habían participado en una alucinación colectiva. Se elevó así frente a testigos, unas cincuenta veces durante su carrera.
Talentos precoces
Ya a la edad de 4 años, el futuro médium conmovió a su entorno anunciando acontecimientos antes de que ocurrieran. Parece tener las facultades psíquicas de su madre, también conocida por sus dotes de "doble visión". Habiendo quedado huérfano, es adoptado por su tía, la Sra. Cook: quien se lo lleva a los Estados Unidos cuando tiene nueve años. Está delicado de salud y sufre de tuberculosis. A los trece años, Home anuncia la muerte de uno de sus compañeros, Edwin, quien muere tres días después. Algunos años más tarde, unos golpes resuenan en la casa familiar y unas mesas se deslizan cuando se aproxima. La multiplicación de incidentes obliga al joven a dejar a su tía, una mujer supersticiosa, que lo acusa de estar poseído por el diablo...
Estamos a la sazón en 1851, poco tiempo después de los hechos extraños ocurridos en la casa de los Fox, en Hydesville, que marcan el "nacimiento del espiritismo". Ya son muchas las personas que se interesan en los fenómenos que, posteriormente, se llamarán "paranormales". Las sorprendentes capacidades del joven llaman la atención.
Una cantidad impresionante de demostraciones
Desde entonces inicia una carrera internacional, que lo hace recorrer toda Europa. Home es un hombre dulce, amable, encantador que gusta de cierto lujo, aunque rehúsa recibir dinero por sus demostraciones. Las cortes se pelean su presencia. Entre sus admiradores y protectores se encuentran el emperador Napoleón III, el zar de Rusia y el rey de Baviera. En cambio, las autoridades italianas, particularmente las religiosas, no aprecian sus dotes y lo hacen expulsar. En 1862, Home publica sus memorias: Revelaciones sobre mi vida sobrenatural.
El carácter excepcional del caso de Home se debe a las numerosas pruebas, aparentemente sólidas (existen cientos de testimonios), de la extensión de sus poderes. Una comisión enviada por la Universidad de Harvard atestigua que, en presencia del médium, una mesa se elevó algunos centímetros y se desplazó, mientras el piso vibraba. El médium no se ve afectado por el ambiente del local donde opera, y los observadores pueden seguir discutiendo sin que esto lo perturbe en lo más mínimo. Cuando Home está en trance, los fenómenos (cuya naturaleza no puede explicar) son de carácter diverso: levitación por supuesto, pero también clarividencia, elongación del cuerpo, materialización de objetos y de ectoplasmas, telekinesis o desplazamiento de objetos situados a distancia, el sonido de una música en el cuarto, diversos fenómenos luminosos, voces de espíritus, etc. Incluso puede manipular braseros sin quemarse. Sir William Crookes, químico de renombre que descubrió el talic (1861), intrigado por la fama del médium, se reunió con él e hizo pruebas sobre sus capacidades durante muchos años. El resultado de su investigación fue publicado en 1871 en el Quaterly Journal of Science , es enteramente favorable a Home. El científico relata las pruebas a las que Home se había sometido y constata que el médium puede, por ejemplo, hacer que un acordeón cuyas teclas se pusieron a tocar solas se mueva a distancia, sin que se haya podido descubrir ninguna trampa. Home también fue sometido a unas pruebas en San Petersburgo (1870), pero sus dotes no funcionaron entonces, hecho que no extrañó a Crookes. El mismo, durante algunas sesiones, obtuvo escasos resultados: los poderes de Home no se manifiestan continuamente a simple pedido, lo que constituye más bien un argumento en su favor. Hasta su muerte, en 1886 a causa de la tuberculosis que sufrió desde su infancia, jamás se le pudo comprobar algún fraude.
El 16 de diciembre de 1868, frente a testigos, Home se elevó por los aires y voló por la ventana.
Los grandes médiums
Para los espiritistas, los médiums son los intermediarios entre los hombres y los espíritus. Para los parasicólogos, son sujetos que poseen poderes psíquicos. En algunas oportunidades los médiums fueron sorprendidos haciendo trampa; así, Eusepia Palladino en el siglo XIX y Uri Geller, más cerca de nosotros. Pero los poderes psíquicos no se manifiestan a voluntad. Se puede concebir que ciertos médiums muy solicitados no resistan la tentación de recurrir a subterfugios en caso de impotencia, lo que no pone necesariamente en duda la realidad de sus poderes.
El siglo XIX. Este siglo es rico en médiums, y es difícil hacer una selección. Citemos, sin embargo, a los hermanos Davenport, quienes, amarrados, son capaces de desplazar objetos distantes y elevarse ellos mismos por los aires. O también Eusepia Palladino, quien fue examinada por varios expertos, como el criminólogo C. Lombroso (Hipnotismo y espiritismo, 1911) y el astrónomo Camille Flammarion (Las Fuerzas Naturales Desconocidas, 1907)
El siglo XX. El francés Jean Pierre Girard y el israelí Uri Geller son telekinesistas capaces de torcer objetos metálicos sin tocarlos. En una aparición por televisión se produjo un fenómeno de "contagio" paranormal, para retomar los términos del especialista R. Tocquet, y se torcieron cucharas, llaves y relojes de los televidentes. Los testimonios sobre este fenómeno fueron tan numerosos, que la central telefónica de la televisión inglesa (BBC) se auto-desconectó el 23 de noviembre de 1973, y lo mismo le ocurrió a la de la televisión francesa el 15 de noviembre de 1974.
En Rusia. En la ex-Unión Soviética, varios científicos realizaron estudios sobre los fenómenos paranormales. La médium Nelya Mikhailova fue objeto de experimentos célebres cuyas secuencias fueron filmadas. Un documental la muestra separando a distancia, bajo estricto control, la yema y la clara de un huevo en una fuente de vidrio colocada a 1,80 metro de ella, y luego volviendo a unirlas.
El enigma de Anastasia
¿Sobrevivió la hija de Nicolás II?
En 1984, la prensa anuncia la muerte de una mujer norteamericana, la señora Anderson. Desapareció dejando tras ella un enigma que divide a los historiadores desde 1920. ¿Era ella la gran duquesa Anastasia, hija del zar Nicolás II, que sobrevivió a la masacre de Iekaterinburgo?
Desde febrero de 1917, Nicolás II y su familia están prisioneros. De la residencia de Tsarskoïe Selo a Tobolsk, después a Iekaterinburgo, las condiciones de su detención se degradan cada vez más.
Según la versión oficial, fueron ejecutados en la noche del 16 al 17 de julio de 1918.
El zar, la zarina, sus cinco hijos, el doctor Botkin, tres miembros del servicio doméstico e incluso el perro del niño fueron llevados al sótano de la Casa Ipátiev donde fueron fusilados. El pretexto era que se les iba a tomar una fotografía antes de partir; o se les iba a trasladar. Sus cuerpos fueron llevados a un bosque cercano, descuartizados, regados con ácido y bencina y, finalmente, quemados. Los restos los arrojaron en un pique de mina inundado.
Anastasia Romanov
Esta versión oficial, corroborada por el juez Sokolov, contiene varias imprecisiones y se apoya en relatos contradictorios. Numerosos testimonios permiten elaborar hipótesis diferentes. Según la de mayor credibilidad, el zar y su hijo fueron fusilados, mientras la zarina y sus cuatro hijas fueron llevadas a Perm. Es la versión sostenida por Malinovski, oficial "blanco" encargado de la investigación después que Iekaterinburgo fue retomada, una semana después de la ejecución. En su informe, concluye que muchas personas fueron fusiladas para simular el asesinato de la familia imperial. El primer juez encargado del caso llega a la misma conclusión, pero es declarado incompetente y reemplazado por Sokolov, quien establece la versión oficial. Paralelamente, Kirsta, jefe del contraespionaje blanco, realiza su propia investigación y encuentra huellas del paso de la zarina y de sus cuatro hijas camino a Perm, en agosto y septiembre de 1918. Varios testimonios mencionan luego la huida de Anastasia, recapturada después de una batida, cuidada por un médico que deja una declaración escrita, y su escape nuevamente el 17 de septiembre. Estos datos coinciden con el relato de una profesora de Perm, que declara que "a fines de septiembre, la emperatriz y sus tres hijas partieron en tren. Este testimonio entrega una indicación preciosa, apoyada por otras declaraciones de la misma época; para esa fecha. Anastasia ya no está allí.
La masacre de Iekaterinburgo
Relato del obrero Medvedev, soldado del Ejército Rojo asignado a la guardia de la familia imperial. "En la tarde del 16 de julio tomé mi servicio. Yurovski (el comandante) hacia las 8 horas me ordenó traerle todos los revólveres con sistema Nagan. Quité a los centinelas y a los otros guardias sus Nagan, doce en total, y los llevé a la oficina del comandante (...) A medianoche Yurovski despertó a los detenidos. Una hora más tarde, toda la familia estaba lista. A las dos, todos los detenidos salieron de su habitación y el zar llevaba en brazos a Alexis. Los dos estaban vestidos con una chaqueta militar y una gorra, la emperatriz y sus hijas no tenían ni abrigo ni sombrero (...) Once hombres entraron en la habitación; Yurovski, su ayudante, los dos chequistas (miembros de la Checa, la policía política) y siete letones. Yurovski me dijo "sal a la calle a ver si hay alguien y si se escuchan los disparos". Salí al patio y, antes de llegar a la calle, escuché las detonaciones. Regresé inmediatamente y vi al zar; a la zarina a las cuatro niñas y al zarevitz tendidos en el suelo, acribillados. La sangre corría a chorros, el doctor, los dos domésticos y la mucama también estaban muertos. Cuando llegué, el zarevitz respiraba todavía y gemía. Yurovski se acercó a él y le disparó dos o tres tiros a quemarropa."
Comienzos de los años 1910. Emperador ruso Nicolás II con su familia en San Petersburgo.
Anastasia Tchaïkowski
El 17 de febrero de 1920, una joven trata de suicidarse lanzándose a un canal de Berlin, pero se lo impiden. Sus modales distinguidos sorprenden a los policías, pero ella rehúsa hablar y permanece postrada.
Enviada a un hospital y luego al asilo de Dalldorf, permanece apática y se niega terminantemente a que la fotografíen. Sin embargo, es gracias a las fotos de una revista que otra enferma la reconoce: según su testimonio, esta extraña joven no es otra que Anastasia Romanov. La nobleza rusa se emociona. En marzo de 1922, la desconocida es recibida por el barón Kleist. Sale poco a poco de su postración y explica que ella es en efecto Anastasia y que un soldado llamado Tchaïkowski la salvó de la masacre Iekaterinburgo. El hombre la escondió, la llevó a Bucarest y se casó con ella, pero poco después murió. Para la prensa, la desconocida se transforma en la señora Tchaïkowski. Parientes cercanos a la familia imperial visitan uno tras otro a la enferma; algunos la reconocen y otros no. Los partidarios de Anastasia Tchaïkowski acusan a una rama lateral de la familia Romanov de no querer reconocerla para resguardar sus propios intereses dinásticos.
Anastasia Anderson
En 1929 la señora Tchaïkowski abandona Alemania para dirigirse a los Estados Unidos, donde adopta el apellido Anderson. Sin embargo, la polémica sobre su identidad continúa y ambas partes presentan por turno testimonios inquietantes. Además de un parecido físico indesmentible, la señora Anderson recuerda detalles que sólo Anastasia podía conocer. La voluntad que ella manifiesta de permanecer escondida y su reticencia a revelar su identidad abogan en su favor, ya que no es comportamiento típico de los impostores.
Los adversarios de la señora Anderson señalan, por su parte, numerosas contradicciones en sus relatos y sobre todo el problema de los idiomas: mientras Anastasia hablaba perfectamente ruso, inglés, un poco de francés y muy mal el alemán, la desconocida de Berlin se expresa al principio solamente en un alemán perfecto; comprende el ruso, pero, hecho inquietante, no lo habla y tampoco entiende el inglés ni el francés.
Anastasia de adolescente.
Francisca Schanzkowski
En 1928, el detective Martin Knopf inicia una investigación tomando el problema por el revés: busca huellas de la desconocida antes del 17 de febrero de 1920. Consulta los archivos de Berlín y encuentra una ficha policial que señala la desaparición, el 15 de febrero, de una joven obrera polaca, Francisca Schanzkowski. Su cara es semejante a la de la señora Anderson y ya ha estado dos veces en un asilo psiquiátrico.
Knopf encuentra a los miembros de la familia Schanzkowski en Pomerania y les muestra fotos de la señora Anderson, en quien reconocen a Francisca. La madre cuenta cómo su hija se hizo un día una grave herida en la mano izquierda: la señora Anderson tiene allí una profunda cicatriz.
Todos los detalles recogidos por Knopf son verificados y concuerdan, pero, a pesar de la acumulación de pruebas, la señora Anderson se rehúsa a admitir la evidencia.
Si bien hoy día se considera cierto que la señora Anderson no era una gran duquesa rusa, sino una obrera polaca psicológicamente inestable, el misterio de Anastasia no ha sido aún descifrado. La señora Anderson acaparó durante mucho tiempo la atención de todos, pero el verdadero enigma de Iekaterinburgo aún no ha sido resuelto: ¿escaparon la zarina y sus hijas de la ejecución, a pesar de la versión oficial, demasiado manipulada para ser convincente? Y, en ese caso, ¿qué pasó con las cinco mujeres? En 1970, murió una anciana dama, quien dejó un manuscrito que sólo debería abrirse diez años después de su muerte. En este documento, publicado en 1982 por su nieto Alexis de Durazzo, príncipe de Anjou, afirma ser la gran duquesa María, hermana de Anastasia, declarada muerta en Iekaterinburgo...
La señora Anderson, en los últimos días de su vida.
La revolución rusa
Desde principios de siglo, Rusia experimentó movimientos sociales en forma esporádica. En 1917, el imperio está agotado después de tres años de guerra. En febrero, el pueblo se levanta y se crean los soviets (consejos) en las grandes ciudades. El zar Nicolás II es obligado a abdicar y relegado a Tsarskoïe. Solo con su familia, luego a Tobolsk. Los partidos "burgueses" intentan organizar una república liberal. El jefe provisional del gobierno, el príncipe Lvov, prosigue la guerra contra Alemania, pero no logra frenar el hundimiento económico del país. Al cabo de unos meses, debe dejar el poder al socialista moderado Kerensky. Después de una insurrección abortada en julio, los bolcheviques, guiados por Lenin, se toman el poder en octubre, Lenin firma la paz por separado con Alemania y establece las bases de la primera república socialista. Debe luchar contra los "rusos blancos", fieles al imperio y apoyados por los aliados. El zar y su familia son trasladados a Iekaterinburgo en abril de 1918 y ejecutados a fines de julio (...)
Lluvia de peces en Singapur
Animales que caen del cielo
El ciclo no está tan vacío como se cree y, si los antiguos mencionan a menudo la caída de objetos y de seres vivos desde el cielo, es al norteamericano Carlos Fort a quien se debe el haber reunido una imponente documentación sobre este tema, misterioso por excelencia.
Entre los animales que han caído del cielo, las ranas y los peces llaman particularmente la atención debido a la frecuencia de sus caldas.
Carlos Fort, el rastreador de enigmas
Nacido en Nueva York en 1874 y fallecido en 1932, Carlos Hoyt Port es una de las figuras más notables del mundo de lo inexplicable. Periodista hasta 1916, una herencia le permite consagrarse por completo a su pasión. Se vuelve un verdadero ermitaño, que pasa las mañanas en las bibliotecas, buscando acontecimientos extraordinarios y las tardes redactando fichas que clasifica en cajas de zapatos. En 1919, publica su famoso Libro de los Condenados al que sigue Tierras Nuevas , Talentos Salvajes , cuyo primer ejemplar sale a circulación el mismo día de su muerte. Desconocidos por el público, estos catálogos de hechos extraños están escritos con un humor mordaz que se ensaña especialmente con la ortodoxia científica. El talento visionario del autor revela una curiosa y poética concepción del cosmos. Más de 60.000 fichas suyas se conservan en la Biblioteca de Nueva York. Incluso antes de su muerte, el escritor Tiftany Thayer funda la Sociedad Forteana que se inspira, como lo indica su nombre, en las investigaciones de Fort. Esta sociedad aún existe. Pero es con la aparición en 1960 del best-seller internacional La Mañana de los magos , de los franceses, Jacques Bergier y Luis Pauwells, que Fort alcanza notoriedad mundial.
Los peces de Singapur... y otros más
El 16 de febrero de 1861, una sacudida telúrica hace temblar a la ciudad de Singapur y luego sobrevienen tres días de lluvias torrenciales. Cuando éstas terminan, se descubren en los charcos de agua que cubren una superficie de unas 20 hectáreas, miles de peces-gato vivos.
Los malayos y chinos que los recogen afirman que los vieron caer del cielo, lo que ninguno de los europeos que informan sobre este acontecimiento es capaz de confirmar. Cuando el sol seca los charcos, aparecen otros peces, esta vez muertos. La crecida del río Singapur no permite explicar cómo algunos peces aparecieron en jardines cerrados que se libraron de la inundación. Pero 1861 no es el único año en que se produce este fenómeno, Ya en el siglo IV antes de Cristo, el griego Ateneas relata una lluvia de peces que cayeron durante tres días en la región de Queronea, en el Peloponeso. En la Edad Media se mencionan numerosas caídas de peces, tanto que algunas personas llegaban a creer que los peces y las ranas alcanzaban la vida adulta de esta forma... Por fin, con la llegada del siglo XX y la aparición de los diarios modernos, los casos censados aumentan en número y no cesan de crecer en la actualidad.
Lluvia de perros, gatos y horquetas. Caricatura inglesa del siglo XIX.
Ranas y otros animales
Todavía más frecuentes son los casos de lluvias de batracios. Uno de los primeros se registró en 1683. Un cierto John Collinges cuenta que una lluvia de sapos inundó la aldea de Acle, en el condado inglés de Norfolk, y que el dueño de la taberna local tuvo que quemar enormes cantidades de estos animalejos en la chimenea para ¡librarse de ellas!
También ha llovido un contingente menor aunque bastante diversificado de animales. Así se supo de ratas en Bergen, Noruega, en 1578; de varanos en Utah. Estados Unidos, en 1870; de miles de serpientes en Memphis, Estados Unidos, el 15 de enero de 1877, hecho que fue publicado por la revista Scientific American ; camarones en Nueva Gales del Sur, Australia, en 1978. Además se han visto lluvias de pájaros muertos. La mayor parte sigue un patrón habitual, pero el Washington Post del 26 de enero de 1969 relata que algunos días antes, una gran bandada de patos murió súbitamente encima de la ciudad de Santa María en Maryland, como si hubiese sido repentinamente tocada por una explosión invisible y silenciosa. Según el diario, los pájaros habian sufrido fracturas y hemorragias antes de tocar el suelo.
Lluvia de peces; grabado de O. Magnus, 1555.
El efecto desconocido de las trombas
La primera explicación que viene a la mente con respecto a la mayoría de estas "lluvias" es que ellas serían el resultado de fenómenos meteorológicos y varios detalles apoyan esta idea.
Todos los animales son de tamaño pequeño y una tempestad o tormenta precede muy a menudo el fenómeno. Pero las trombas y otros tornados depositan lo que arrastran en superficies mucho más extendidas y claramente menos delimitadas que aquellas en las que caen los animales y son, naturalmente, incapaces de separar las especies y los tamaños, eliminar los demás restos o depositar juntos en un mismo lugar, como ha sucedido algunas veces, miles de animales que viven normalmente solitarios o en aguas profundas. El mismo estado de los animales presenta un problema, puesto que a menudo están vivos o lo bastante frescos como para ser comidos lo que en el caso de los peces quiere decir que han sido traídos muy rápidamente. En este contexto las lluvias de pájaros parecen tener un lugar aparte, lo mismo que los casos de peces secos, algunas veces decapitados o encerrados en el hielo o incluso hervidos, así como las observaciones realizadas con cielo claro. El mecanismo de transporte, cualquiera sea su naturaleza, prefiere seleccionar una sola especie de peces o de ranas, o de un animal inscrito en el "menú del día", escribe con humor el norteamericano Guillermo R. Corliss, cuya reflexión resume la extensión del enigma que presentan estas extrañas lluvias de animales, ya que la única certeza que se tiene hoy día es que el fenómeno es auténtico.
Lluvias de objetos Materias orgánicas...
Desde la Antigüedad los relatos de lluvias de sangre o de productos que contienen sangre han marcado la historia. Más escasas han sido las caídas de pedazos de carne; una, en Kentucky, es citada por el Scientific American de marzo de 1876 y despierta una polémica entre los sabios. Otra, ocurrida el 27 de agosto de 1968 y acompañada de una lluvia de sangre, que se extendió sobre un kilómetro cuadrado, fue publicada por los diarios brasileños. Estos casos difieren de las lluvias de colores, que tienen fácil explicación.
Vegetales. Desde el maná, que según a Biblia habría salvado al pueblo judío, el cielo no ha cesado de repartir, de tiempo en tiempo, productos de la tierra. En la época contemporánea se ha informado de numerosos casos. En 1867 cae en Dublín una granizada violenta con avellanas, que obliga a los policías a protegerse; en el verano de 1971, una lluvia de porotos africanos se abate sobre una granja en Brasil; el 12 de febrero de 1979, granos de mostaza y berro invaden un jardín inglés en Southampton.
Trozos de hielo... Además de la caída de objetos fabricados, tales como los ladrillos que más podría acercarse a una variante bien conocida del fenómeno poltergeist, existen las lluvias de trozos de hielo. El astrónomo francés Camilo Flammarion, apasionado por estos casos extraños, recuerda un trozo de hielo de 5 metros por 2 que habría caído en la época de Carlomagno. Sin embargo, el Times del 14 de agosto de 1849, publica que una masa de 6 metros de diámetro cayó la noche anterior en Rhosshire, Escocia. Contrariamente a lo que sucede con las lluvias de animales, las caídas de hielo son peligrosas, como lo atestigua un carnero decapitado por un trozo de hielo de siete kilos en Devon en 1950, o el carpintero alemán atravesado por una lanza de hielo de dos metros de largo cuando estaba sobre un techo, cerca de Dusseldorf, el 10 de enero de 1951. La teoría del hielo de origen espacial puede explicar algunos casos, pero no las ocasiones en que los bloques contienen animales, como el caso de la carpa congelada, ocurrido en Essen, Alemania, en 1896...
Glosario
Fusiforme: Se llaman fusiformes los objetos u organismos en forma de huso (antiguo instrumento utilizado para Hilar), es decir, alargado y con las extremidades más estrechas que el centro; elipsoide alargado.
Glabro: Glabro (del latín, glaber, calvo) es una denominación dada a organismos, o a sus partes, que no presentan pelos, tricomas o estructuras similares en su superfície externa.
Melopeas: Trastorno temporal de las capacidades físicas y mentales de una persona a causa del consumo excesivo de alcohol.
Parangón: Comparación o semejanza.
No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.