Datos geográficos:
- Se sitúa en África, hemisferio sur.
Datos históricos:
Sudáfrica estuvo dominada por:
• Los Boers de origen holandés que fueron los primeros colonizadores ddurante prácticamente todo el siglo XIX.
• El objetivo del gobierno inglés era consolidar "una África inglesa desde el Cabo hasta el Cairo". Pero las dos pequeñas repúblicas origen bóer (el Transvaal y el Estado Libre de Orange) se interponían.
Se vivió una relación tensa, pero sin llegar a mayores. El descubrimiento de oro y diamantes en la región, catapultó el conflicto que llevó a la Guerra de los Boers.
Holandeses e ingleses (boers, utilanders):
La tensión llegó a su clímax durante la llamada “incursión de Jamenson”. En diciembre de 1895. Leander Jameson y sus policías incursionaron en Transvaal, e intentaron provocar un levantamiento de trabajadores ingleses expatriados (Uitlanders). El presidente de Transvaal derrotó fácilmente a los invasores, sin que éstos cumplieran su objetivo.
Pero a partir de esto, la tensión entre bóers y uitlanders aumentó. Ambos estados bóers renovaron una alianza defensiva y presentaron un ultimátum a los ingleses de Colonia del Cabo. Los británicos lo rechazaron y la "Guerra de los Bóers" estalló el 11 de octubre de 1899.
La "Guerra de los Bóers" (1899-1902)
La avasalladora superioridad de hombres y tecnología del ejército de Inglaterra se impuso sobre las recién formadas repúblicas bóers. Hacia mediados de 1900, la guerra entre ejércitos había sido ganada por los británicos. Pero se mantenían a la defensiva grupos guerrilleros bóers, que fueron derrotados recién en 1902.
En 1902, se firmó el Tratado de Vereeniging. En él los bóers debieron aceptar el dominio británico, aunque con posibilidad de lograr el autogobierno más adelante. En 1910, Inglaterra creó la Unión de Sudáfrica, que incluía la Colonia del Cabo, el Estado Libre de Orange, el Transvaal y Natal. La Unión de Sudáfrica recibió una "semi-independencia", siguiendo el modelo del Dominio del Canadá.
Apartheid
Este término significa en Afrikaans, variante sudafricana del holandés. Apareció oficialmente en Sudáfrica en 1944 y sirve para designar la política de segregación racial y de organización territorial aplicada de forma sistemática en África del Sur, un estado multirracial, hasta 1990.
El objetivo del apartheid era separar las razas en el terreno jurídico (Blancos, Asiáticos, Mestizos o Coloured, Bantúes o Negros), estableciendo una jerarquía en la que la raza blanca dominaba al resto.
En 1959, con el Self Government Act el apartheid alcanzó su plenitud cuando la población negra quedó relegada a pequeños territorios marginales, autónomos y privada de la ciudadanía sudafricana.
Hasta ese momento, Sudáfrica con sus importantes riquezas mineras y su situación geoestratégica se había alineado con el bloque occidental. Sin embargo, el sistema racista hizo que, en un momento en que se desarrollaba la descolonización, las presiones de la comunidad internacional se acrecentaran contra el gobierno de Pretoria.
En 1960 fue excluida de la Commonwealth. En la ONU se planteó la demanda de sanciones. En 1972, Sudáfrica quedó excluida de los Juegos Olímpicos de Munich ante la amenaza de boicot general de los países africanos. Finalmente en 1977, el régimen sudafricano fue oficialmente condenado por la comunidad occidental y sometido a un embargo de armas y material militar.
Luego en 1985, el Consejo de Seguridad de la ONU llamó a los estados miembros a adoptar sanciones económicas.
En todas estas condenas internacionales hubo una cierta hipocresía. En el marco de la guerra fría el régimen racista fue visto por Europa y los Estados Unidos como un muro de contención a la expansión del comunismo en África. Moscú, por el contrario, animó la lucha contra el apartheid armando a Angola y Mozambique, países cuyos gobiernos pro-soviéticos se enfrentaban a guerrillas subvencionadas por Occidente y apoyadas por Sudáfrica.
• El fin de la guerra fría precipitó el fin del apartheid. El presidente Frédérik de Klerk, tras diversas negociaciones con los representantes de las comunidades étnicas del país, puso fin al régimen racista en junio de 1991. En adelante la población negra recuperó sus derechos civiles y políticos.
El proceso culminó con la llegada Nelson Mandela, mítico militante anti-apartheid que había pasado 27 años en la cárcel, a la presidencia de la República de Sudáfrica.
Un poco acerca de Nelson Mandela.
Nelson Mandela nació en 1918, en Umtata (Sudáfrica). Sus padres fueron don Henry Mandela y doña Nose Keni, ambos de la etnia xosha. Después de terminar la secundaria Nelson ingresó a la Universidad de Fort Hare, cerca de Ciudad del Cabo. Siguió la carrera de derecho y cuando tenía 23 años se trasladó a Johannesburgo y consiguió trabajo en un estudio jurídico. Poco después se unió al Congreso Nacional Africano (CNA), una organización que desde 1912 hacía campañas pacíficas contra la discriminación y excesiva explotación que sufrían los negros sudafricanos.
En 1943, Mandela fundó la Liga Juvenil y organizó movilizaciones de protesta contra el sistema de segregación racial denominado apartheid. El gobierno blanco reprimía a sangre y fuego a los manifestantes, como en la masacre de Sharpeville (21 de marzo de 1960) donde fueron acribilladas 67 personas, incluidos diez niños. Al año siguiente Mandela y sus camaradas fundaron una nueva organización llamada Umkhonto we Sizwe ("Lanza de la Nación"

con la cual pasaron a la lucha armada. Mientras una ola de atentados sacudía las principales ciudades de Sudáfrica en 1962, Mandela viajó por varios países de África para obtener fondos y recursos para su movimiento. Pero al regresar el mismo año fue capturado en Johannesburgo. Fue sometido a juicio y lo condenaron a cadena perpetua. Tenía 46 años cuando fue llevado a la prisión de máxima seguridad de la isla Robben, frente a Ciudad del Cabo.
En los siguientes años sus seguidores continuaron luchando contra el apartheid dentro y fuera de Sudáfrica. Muchos gobiernos del mundo empezaron a exigir la libertad de Mandela y la abolición de la segregación racial. Winnie Mandela, propagó los ideales de su esposo y lideró muchas movilizaciones que buscaban su libertad.
Recién en 1990 el presidente moderado Frederik de Klerk liberó a Nelson Mandela, quien ya tenía 71 años. En los siguientes meses ambos líderes negociaron la eliminación del apartheid, la que quedó derogada oficialmente en 1991. Los dos fueron galardonados con el Premio Nobel de la Paz en 1993.
En 1994, fue elegido presidente de Sudáfrica y gobernó hasta 1999. En este periodo se esforzó por reconciliar a los sudafricanos y coadyuvó en el cese de varias guerras del continente, como en Zaire. En la actualidad está retirado de la vida política, pero su opinión es consultada en asuntos importantes de su país. Desde el 2001 forma parte The Elders, un grupo de sabios de prestigio internacional que colabora en la solución de conflictos y problemas a nivel mundial.
Una de las cosas más importantes que hizo mandela, fue su contribución para que se detuviera la descolonización, de la cual hubo más de un tipo y se dio no solo en Sudáfrica sino en el continente entero..
Túnez y Marruecos se independizaron de Francia fácil y pacíficamente. Argelia tuvo una independencia muy difícil. Las fuerzas nacionalistas argelinas (Frente de Liberación Nacional -FLN-) iniciaron una guerra de liberación en 1954. En 1962 se constituyó la República Popular y Democrática de Argelia, socialista.
Los británicos abandonaron sus colonias voluntariamente. Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Tanzania y Uganda consiguieron sin problemas la independencia, entre 1960 y 1965. En Kenya se tuvieron que enfrentar con una guerrilla nacionalista, que consiguió vencer a los ingleses. En 1963 alcanzaban la independencia. Los colonos ingleses de Sudáfrica se negaron a abandonar sus privilegios y, en el año 1961 proclamaron la República Sudafricana, gobernada por una minoría blanca que practicaba un régimen de segregación racial (apartheid). En 1990, Nelson Mandela, de raza negra, subió al poder y se democratizó la vida política de este país.
Los procesos de independencia de Congo, Angola y Mozambique fueron problemáticos. Hubo guerra con Portugal. Al final, consiguieron la independencia, el Congo en 1960 y Angola y Mozambique en 1975.
La rápida descolonización asiática influyó en la acelerada toma de conciencia de los pueblos de Africa. Las etapas más importantes de la descolonización africana se cumplieron entre 1956 y 1962; estos pocos anos bastaron para terminar con una forma de dominación que llevaba establecida, en ocasiones, hasta un siglo. Ghana, la antigua Costa de Oro, fue el primer Estado independiente en 1957. Siguió una ininterrumpida racha de independencias, sobre todo en 1960: Nigeria, Somalia, Sierra Leona y Tanganica. El Congo, dominio belga, desencadenó uno de los procesos de descolonización más problemáticos. La rápida huida de los colonos belgas (técnicos, oficiales y funcionarios) dejaron al país sumido en el caos. Después, se vivió la separación de una de las provincias congoleñas, Kananga. El asesinato del líder independentista Lumumba, junto con todo ese conjunto de factores creó un clima de guerra civil, donde incluso llegaron a intervenir tropas de la ONU. Las provincias secesionistas acabaron reintegrándose y, con ello, se firmaría la paz.
La descolonización africana tendría un carácter distinto de la asiática. La falta de grandes núcleos de población homogénea en raza, cultura, religión, etcétera, ocasionó enfrentamientos tribales, sece1siones de provincias y, en gran cantidad de nuevos países, dictaduras personales, ante la imposibilidad de que funcionara un sistema liberal o parlamentario. Las secuelas de la colonización —falta de cultura, nula práctica por parte de los africanos en asuntos de gobiernos de naciones, atraso económico y social— se hicieron evidentes con negros ribetes en los países independizados.
Lo anterior, en grandes líneas, es aplicable a casi toda África, especialmente la central. Al sur encontramos países, como Rhodesia y Sudáfrica, donde la supremacía blanca encontró una fórmula de dominación, el apartheid, mediante el cual se mantenía una absoluta política de segregación para apartar a los blancos de4los negros, sin dejar intervenir a estos últimos, para nada, en la vida pública. En el norte, África vivió un proceso descolonizador más parecido al asiático, pues contaba con poblaciones más unificadas culturalmente, sobre todo lo referente a su arabismo. Destacan tres importantes procesos de independencia: Egipto, Argelia y Angola.
Egipto
Egipto y el panarabismo
En los países descolonizados hay una burguesía que mantiene relaciones económicas con las antiguas metrópolis. Las potencias árabes siempre estuvieron aliadas a EE.UU., pero con la creación del estado de Israel, se cambiaron de bando, pasaron a la URSS.
Un ejemplo de esto es el caso del Canal de Suez. En 1952 se produjo un Golpe de Estado y Nasser llega a la presidencia. Nacionaliza el canal de Suez y se produce un conflicto. Tras esto, Egipto pasa a estar en la órbita de la URSS.
El panarabismo era un movimiento de cooperación entre los países árabes, que defendía su identidad cultural y buscaba separarse de las influencias americanas y rusa. Siria, Libia, Irak y otros países pasan a ser comunistas.
Inglaterra reconoció la independencia de Egipto en 1932, con la contrapartida de contar en la zona con importantes posiciones militares y navales. Durante la Segunda Guerra Mundial, aun sin declarar formalmente la guerra a Alemania, Egipto puso sus recursos más importantes en manos de Inglaterra. Las reivindicaciones de los partidos nacionalistas en torno a la menor presencia inglesa tomaron fuerza después de la contienda. Estas reivindicaciones se concretaron, sobre todo, en la retirada de las tropas inglesas del Canal de Suez, nudo vital de comunicaciones en esa región del mundo.
Un paso de ruptura importante fue la caída de la monarquía egipcia. El poder pasó a manos de un consejo revolucionario y, desde 1959, Nasser presidió la nueva república. El régimen político que llevarían a la práctica fue el llamado ‘sociaIismo árabe”: reforma agraria, industrialización, creación de puestos de trabajo. En 1956 nacionalizó el Canal de Suez, garantizando la libre navegación por él.
A partir de mediados de la década de 1950 se presentaron nuevos hechos: una política panárabe en contra del nuevo Estado israelí y un acercamiento a las naciones socialistas de Europa oriental.
Estas dos vías de política exterior, unidas a su situación estratégica, hicieron de este núcleo geográfico un área persistente de conflictos hasta nuestros días. Los problemas comenzaron cuando Estados Unidos se negó a aportar el financiamiento necesario para la presa de Assuan, cuyo crédito se obtuvo de ¡a Unión Soviética. Éste fue el principio de la intervención soviética en la zona, si bien Nasser pretendió mantener una posición neutral entre los dos bloques.
Los proyectos de unión entre los distintos países árabes no consiguieron evitar las diferencias entre naciones pobres y ricas (productoras de petróleo), ni entre la vieja mentalidad feudal y los nuevos líderes, provenientes de la intelectualidad y el ejército. Influirían continuamente en esta zona los intereses de Estados Unidos y los países europeos. La intervención en sus asuntos internos se volvió bastante frecuente. El problema de Israel vendría a agravar aún más la situación.
Es uno de los países donde la lucha por la independencia nacional se convirtió en un proceso largo y duro, donde la lucha armada, e incluso el terrorismo, fueron un factor muy importante y definitivo. Dos eran las causas que propiciaron dichos fenómenos: por un lado, el alto número de colonos franceses instalados en Argelia, desde hacía incluso varias generaciones; y por otro, el importante nivel de organización política de los líderes argelinos, reunidos en el Frente de la Liberación Nacional.
Después de la Segunda Guerra Mundial, también en Argelia se escucharon frecuentemente las voces de independencia. La metrópoli concedió algunas ventajas, entre ellas cierto grado de administración autónoma, que fueron sistemáticamente saboteadas por los colonos franceses. En 1954 se creó el Frente de Liberación Nacional (FLN), que inmediatamente comenzó la lucha por la liberación. Las unidades francesas más importantes (legión extranjera, paracaidistas) fueron enviadas ahí, y no escatimaron ningún medio (torturas, asesinatos) para intentar destruir al FLN y a la lucha que él dirigía. A pesar de la intensa represión, que parecía aniquilar al FLN, éste reapareció en las ciudades o en las guerrillas del campo.
La intensa lucha provocó fuertes reacciones en la metrópoli, que llevaron a De Gaulle al poder. Los colonos franceses y una fracción del ejército altamente colonialista crearon la Organización de l’Armee Secréte (OAS), que con el terrorismo intentaron anular los pasos descolonizadores. Tras la concesión de la autodeterminación a los argelinos, aprobada por el pueblo francés, se firmó la independencia de Argelia en 1962. Ben Bella fue elegido presidente de la república.
Angola
Bajo el ambiente de lucha existente en todo el continente, nació el Partido de la Lucha Unida de los Africanos de Angola (PLLJA), primera organización que, a pesar de tener características de partido político nacionalista, adoptaría la lucha clandestina. Más tarde, al unirse éste con el Movimiento para la Independencia Nacional de Angola (MINA), se fundaría el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), el cual tenía como objetivo luchar, por cualquier medio, por la independencia de su nación.
El arresto de Agostinho Neto (foto), figura principal dentro del MPLA, en 1960, despertaría la
lucha. El reclamo de su libertad desató la masacre, que incitó a la preparación de acciones armadas y la convocatoria para que se generaran huelgas y paros en contra del colonialismo, la pobreza, la discriminación y la desigualdad. La lucha duró más de una década, hasta diciembre de 1974, cuando se firmaron los acuerdos que reconocían el derecho del pueblo de Angola para lograr su independencia. Entonces se fijó el 11 de noviembre de 1975 como fecha para la salida de las tropas portuguesas y la proclamación independentista