InicioCiencia EducacionGrandes Enigmas de la Humanidad. Parte 15.
Antes que nada les cuento que aquí en mi casa coleccionamos algunos de los fascículos que vienen en los diarios. Hace un tiempo transcribí uno de los mas interesantes que tenemos y he decidí compartirlo con uds. Disfruten estos nuevos 5 enigmas de la humanidad.

En este post veremos:

*Heródoto y las amazonas
*Los fantasmas de la Torre de Londres
*El asesinato de Rasputín
*El origen de los vascos
*Lourdes milagrosa


Y en el próximo post veremos:

*El culto de los druidas
*El holandés errante
*Nostradamus
*La ejecución de Mata Hari
*Los reductores de cabezas



Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 15.


Heródoto y las amazonas
¿Existió el reino de las vírgenes guerreras?

Pueblo de mujeres enteramente dedicadas al arte de la guerra, las amazonas, llamadas “Mujeres guerreras, enemigas de los hombres” por el poeta Esquilo, ejercen su propio gobierno y no admiten a ningún hombre a su lado.
Su leyenda se ha extendido hasta nuestra época y se mantiene muy viva, a pesar que pocos hechos precisos la acrediten. Lo poco que sabemos proviene de los relatos de las hazañas de ciertos héroes mitológicos. Heródoto es sin embargo, uno de los pocos en haber abordado históricamente este tema.

Orígenes divinos
Según la mitología griega, las amazonas descienden de Ares (Marte), dios de la guerra, y de su propia hija, la ninfa Armonía. Sólo viven entre mujeres, se destacan en las artes marciales y crían a sus hijas para que sean cazadoras y luchadoras. Con este fin queman su seno derecho para facilitarles la práctica del tiro con arco.
Debido a esta tradición, las amazonas reciben este nombre, ya que en griego significa las que no tienen seno. Se unen con hombres durante periodos muy cortos y con un fin estrictamente procreativo. Sólo conservan a su lado a los hijos de sexo femenino. Según Heródoto, una niña no se casa antes de haber matado a un enemigo. Algunas envejecen sin haberse casado por no poder cumplir esta misión. (Historias, libro IV)


Heródoto, busto de mármol (Nápoles, Museo Nacional de arqueología)


Heródoto, un historiador discutido

Nacido en el año 484 antes de Cristo, en Halicarnaso, en Asia Menor, Heródoto fue principalmente un gran viajero, cuyos periplos lo llevaron a Europa, África y Asia. Sus Historias, compuestas por nueve volúmenes, relatan el advenimiento del imperio persa y las guerras médicas, donde se enfrentaron los griegos y los persas, Heródoto cree en los dioses y en la fatalidad, y sus escritos contienen numerosas referencias a mitos y leyendas. Además, sus relatos no pueden leerse hoy con una mirada crítica, a pesar que gran parte de sus referencias históricas son exactas. Por la calidad de sus textos y la riqueza de sus informaciones, Heródoto es, efectivamente, el primer verdadero historiador griego y desde la Antigüedad es conocido como el Padre de la Historia.


Encarnizadas adversarias de los héroes griegos
Los primeros hechos de armas conocidos de las amazonas se remontan a la Grecia pre-homérica, les vemos en pugna con Hércules, máximo héroe de la mitología griega, uno de cuyos doce trabajos consiste en apoderarse de la cintura de Kipólita, su reina.
Poco después, Teseo, otro héroe valeroso, vencedor del Minotauro, acude donde las amazonas y rapta a la soberana Antíope, a quien encuentra muy bella, las amazonas dejan entonces su reino y en venganza invaden Ática, pero son finalmente repelidas por el ejército de Teseo. De la unión de Teseo y de Antíope nace un hijo, Hipólito, que su padre adora. Racine lo hace famoso al convertirlo en el héroe de su obra de teatro Fedra.
En La Ilíada, que cuenta los últimos años de la guerra entre los troyanos y los griegos, las amazonas son citadas en tres oportunidades. Según Homero, Príamo, rey de los troyanos, las habría expulsado de Frigia, y Belerofonte, de Licia, por mandato de su rey Iobatés. Sin embargo, los detalles que entrega Homero acerca de las amazonas son tan vagos, que no permiten describirlas con precisión. El mito ya parece haber comenzado a decaer en esa época.
Según el poeta Pausando (siglo II), aunque este episodio no aparece en la Ilíada, después de la muerte de Héctor, la reina amazona Pentesilea y su ejército habrían acudido en ayuda de los troyanos, pero habrían sido vencidas por los griegos. La propia Pentesilea habría sido derrotada por Aquiles, quien luego habría llorado su muerte, entristecido al verla morir tan joven y tan hermosa. La guerra entre los griegos y las amazonas fue inmortalizada por numerosos artistas y este tema se ha asociado generalmente al del combate de los griegos y los centauros.


Amazona sentada, detalle de un fresco de Herculano (Nápoles. Museo nacional de Arqueología)


Las amazonas: ¿mito o realidad?
En diferentes épocas, muchos autores han escrito acerca de las amazonas, pero es difícil situar su país con precisión o afirmar que existieron realmente, tal como lo cuentan las leyendas.
Según la tradición helénica, su reino, con su capital Thémoscyre, se encontraría en Asia Menor, cercano al río Termodonte, pero los griegos, que colonizan tempranamente esta región, no encuentran huellas de ellas. Según Heródoto, las amazonas abandonaron ese territorio para emigrar a Escitia, cerca del actual mar de Azov. Sin embargo, es probable que hayan existido tribus de mujeres, similares a las sociedades de tipo matriarcal de esa época, que tuvieran su propio gobierno o que vivieran apartadas de los hombres y que hayan contribuido al nacimiento del mito de las amazonas que fue adornado más tarde por poetas imaginativos.

El mundo de las amazonas

Bastante después del fin de la Antigüedad y con el inicio de las exploraciones, el mito de las amazonas retorna por algunos siglos una nueva vitalidad.
En el país de las valkirias. En el siglo IX, el rey de Inglaterra Alfredo el Grande habla de un reino, el Magdala, habitado solamente por mujeres y situado al norte de Europa. Asimismo, el viajero árabe lbn Yacoub, en el año 972, y Adam de Brene, en el siglo IX, confirman en sus crónicas la presencia de ese país cerca del mar Báltico.
En Oriente. En Malasia los autóctonos afirman que en la isla de Engano, cerca de Sumatra, habitan mujeres guerreras. Marco Polo describe dos islas situadas cerca del reino de Khesmakoran, en las Indias, de las cuales una está habitada exclusivamente por mujeres y la otra por hombres. Una vez al año, los hombres visitan a las mujeres y luego regresan a su hogar. Al dar a luz, las mujeres conservan a las niñas y envían donde sus padres a los niños cuando éstos han cumplido los doce años.
Guerreras de América del Sur. Cristóbal Colón dijo haber encontrado en las Antillas, durante uno de sus viajes, a mujeres guerreras. En 1510 el tema inspira la novela épica Sergas de Esplandian, escrita por García Rodríguez de Montalvo, que fascina a sus contemporáneos, especialmente por su evocación de Califas, reina de las amazonas. Además, no hay que sorprenderse por el hecho que un compañero del conquistador Francisco de Orellana describa el combate que él y sus compañeros libran en 1541, en Amazonia, contra grandes mujeres blancas de largos cabellos trenzados, amadas con arcos y flechas. Por otra parte, fue Orellana quien bautizó el río Amazonas a partir de la palabra india “amazonas”, que significa “destructor de barcos”



El combare de las amazonas y los griegos, detalle de un vaso ático, siglo IV antes de nuestra era. (Nápoles: Museo Nacional de Arqueología)



Los fantasmas de la Torre de Londres
El espectro de Ana Bolena se aparece a un guardia

Personaje de las leyendas relativas a las posibles manifestaciones de un individuo después de su muerte, la figura del fantasma se encuentra en todas las tradiciones culturales del mundo.
El folklore británico tiene tan integrado al Fantasma que el adjetivo encantado llega a la mente apenas se habla de una morada o de un castillo británico.
Por supuesto, la más importante de las fortalezas británicas es la Torre de Londres, que cuenta también con un sinnúmero de apariciones célebres.


La Torre Blanca, torreón de la Torre de Londres... un extraño exorcismo habría precedido la construcción de esta parte de la fortaleza y la habría protegido de la aparición de fantasmas.


Un guardia en el tribunal
Ana Bolena fue decapitada, bajo la acusación de adulterio, por un verdugo venido especialmente de Francia, el 19 de mayo de 1536. Ejecutada mil días después de haber desposado a Enrique VIII, es la segunda de las seis esposas y la primera victima del rey que inspira la siniestra leyenda de Barba Azul. Después de la ejecución, sus restos fueron enterrados furtivamente en la capilla de San Pedro, en la Torre de Londres donde estuvo recluida.
Desde entonces y por siglos, la última aparición habría sido en 1933, su espectro aparece a intervalos regulares, a veces conduciendo una procesión en la capilla de San Pedro, otras veces, sola en distintos lugares de la vieja fortaleza.
Una de las manifestaciones más impresionantes del fantasma se produce, sin embargo, en el invierno de 1864. Una noche, un guardia es encontrado inconsciente. Acusado de haberse quedado dormido en su puesto, debe comparecer frente a un tribunal militar. El hombre relata que al amanecer vio salir de la neblina una silueta blanca, llevaba un tocado, pero sin cabeza debajo, y se dirigió hacia él. Después de hacer las tres advertencias de rigor, el soldado se acercó a la silueta; pero cuando la bayoneta de su fusil la atravesó, un rayo se propagó a lo largo del cañón, y fue impactado por un fuerte golpe.
Todo esto parecería sólo una excusa de no ser por dos soldados y un oficial que habrían atestiguado, después de la declaración del acusado, haber visto al espectro por una ventana. Cuando se averiguó que la forma, en los cuatro casos, fue vista justo debajo de la ventana del cuarto en el que Ana Bolena pasó su última noche antes de su ejecución, el tribunal optó por liberar al guardia.

¿Qué explicación tienen los fantasmas?
Para los escépticos, las apariciones existen sólo en la mente de quienes las ven. Los parasicólogos modernos comparten ese punto de vista en muchos casos, pero sostienen que una minoría de testimonios resisten a todo intento de explicación racional. Los fantasmas, según ellos, aparecen "espontáneamente", o por la intervención de un médium. ¿En qué consisten exactamente? Para algunos el espectro es la manifestación del espíritu de un muerto, para otros es el producto del espíritu del médium o del testigo que asiste a la aparición. La primera explicación postula la existencia de una entidad independiente del cuerpo (¿o el alma?), capaz de sobrevivir al deceso y de volverse más o menos visible, según su voluntad. La segunda explicación sólo atañe, aparentemente, a escépticos. Esta supone, en efecto, que lo que ven los testigos tiene una existencia tangible en vez de provenir de un fantasma psíquico.



Otro fantasma de la Torre, el explorador sir Walter Raleigh, decapitado en 1618


El cadáver de un gato...
El dilatado pasado de la Torre como prisión de estado y la calidad de varios de sus detenidos y de las víctimas ejecutadas en ella hacen del edificio (construido por Guillermo El Conquistador a fines del siglo XI) un lugar predilecto de los fantasmas.
Grandes damas del reino asesinadas habitarían ahí, paseándose sobre las murallas, por los corredores y atravesando los muros. Por ejemplo Margaret, condesa de Salisbury, ejecutada en 1541 a la edad de setenta años, en terribles circunstancias, el verdugo tuvo que decapitarla tres veces, reviviría periódicamente sus últimos momentos ante la vista horrorizada de los guardias, los únicos seres vivos que frecuentan esos lugares durante la noche. Pero también hay fantasmas de hombres que encantan la Torre.
El fantasma más antiguo es Santo Tomás Becket, asesinado durante una misa en la catedral de Canterbury en 1170. De él se dice que volvería a visitar la Torre, de la que fue gobernador un tiempo. Otro espectro ilustre es el del gran explorador sir Walter Raleigh, encarcelado por Jacobo I acusado de complot.
Estuvo en prisión desde 1603 hasta 1616, fue dejado en libertad por un lapso de dos años, luego apresado nuevamente y decapitado. Pero también dos niños, el joven príncipe Eduardo y su hermano el Duque de York, asesinados por su tío Ricardo III en 1483, se pasean a veces por los corredores, tomados de la mano, vestidos de blanco. Curiosamente, el torreón de la fortaleza, la torre blanca, parece no haber sido encantada por nadie. Según la tradición, al inicio de su construcción, en el siglo XI, se practicó ahí un sacrificio de un animal para alejar los espíritus maléficos. Ahora bien, durante unos trabajos efectuados en el siglo XIX, se descubrió en el interior de uno de los muros maestros el esqueleto de un gato...


Aparición en una escalera... blancas figuras femeninas habrían aparecido varias veces en la Torre: el espectro de Ana Bolena, en particular, se manifestaría ahí


Castillos reales encantados de Gran Bretaña
Innumerables son los castillos británicos que se dicen encantados. Las residencias reales no escapan a esta regla.
Glamis Castle, en Escocia. En esta residencia de la familia de la actual reina madre, puede verse por los corredores al espectro de una mujer joven, Janet Douglas, ejecutada en el siglo XVI. Pero también se llevan a cabo partidas de naipe entre jugadores muertos en el siglo XV. Y, finalmente, un hijo contrahecho de la familia, lapidado vivo, aún gritaría de dolor algunas noches.
Hampton Court. Esta residencia, donde vivieron Enrique VIII y sus esposas es frecuentada por las apariciones de estas mujeres: Ana Bolena, Catalina Howard, quinta esposa del rey, que fue decapitada por adulterio en 1542, y Jane Seymour, que murió al dar a luz un hijo. Pero hay otros espectros como la nodriza de Eduardo VI, la reina Isabel I, el rey Enrique III que encantarían también el castillo.
...Y Windsor. Los bosques de este castillo serían recorridos por un caballero fantasma, el espectro de un joven cazador llamado Heme, que fue un tiempo el favorito del rey Ricardo II y que se suicidó después de caer en desgracia. La última aparición del fantasma se remontaría a 1976, año en que el caballero surgió de la noche frente a un hombre joven que se desmayó de miedo...




El asesinato de Rasputín
Rusia librada del "enviado de Dios"

El 16 de diciembre de 1916, el príncipe Yussupov y algunos otros aristócratas deciden poner fin a la vida de Gregorio Rasputín, monje corrupto, mujic borracho, que penetró en el círculo íntimo de la familia imperial gracias a sus poderes de curandero. Pero la tarea de aquella noche resulta bastante más difícil de lo previsto.

Gregorio proviene de un pueblo siberiano que abandonó un día para dedicarse a la religión, la meditación y la vagancia.
Después de algunos años de este vagabundeo místico, adquiere en su región natal la reputación de starets o sea, de hombre santo. En 1904, abandona Siberia para ir a San Petersburgo y pide hospitalidad en la Academia de Teología, donde es presentado al obispo Hermógenes y al gran predicador Eliodoro. Estos son seducidos en seguida por su fe, lo adoptan y favorecen su entrada en la sociedad de la capital. Desde entonces se comienza a hablar de él, tanto por los milagros que realiza, como por los desórdenes e inmoralidades de los que es instigador.

Yussupov cuenta
“ (...) Rasputín estaba muerto. Gotas de sangre corrían por la herida y caían sobre las baldosas de granito. Bruscamente su ojo Izquierdo se entreabrió... y los dos ojos de Rasputín, que se volvieron extrañamente verdes y fijos como los de una serpiente me atravesaron con una mirada diabólica llena de odio. Como si bruscamente fuera poseído de un frenesí, saltó como disparado por sus piernas, salía espuma de su boca, estaba aterrador, un grito aterrador llenó la sala y vi llegar sobre mí, una mano con dedos retorcidos... Rasputín resucitado repetía mi nombre con una voz sibilante y ahogada... Era un hombre moribundo, envenenado y atravesado por una bala, en este cadáver que obscuras fuerzas habían puesto nuevamente de pie para vengar su muerte, había algo aterrador tan monstruoso que hasta hoy, cuando me acuerdo de ese momento, me embarga un terror indecible... Me parecía que el mismo diablo se había encarnado en el mujic... y que sus dedos retorcidos me agarraban para no volver a soltarme nunca más... Pero mi sorpresa y mi horror fueron mayores aún cuando vi abrirse la puerta de entrada y Rasputín desapareció en la oscuridad... Purichkevitch se lanzó tras él, se oyeron tres disparos y después un cuarto. Vi a Rasputín titubear y desplomarse en la nieve.” Príncipe Yussupov. El Fin de Rasputín.



Gregorio Rasputín y su corte. Una mayoría de mujeres rodea al mago curandero (París, Museo de las Artes Decorativas)


A la conquista de la corte
La corte del Zar Nicolás II vive un drama. El zarevich Alexis, único heredero de la corona, esta aquejado por una enfermedad incurable, la hemofilia, que lo hace sufrir terriblemente. La reputación de Rasputín llega a oídos de la zarina Alejandra, quien convoca a la corte al "hacedor de milagros".
Este logra atenuar en varias ocasiones los sufrimientos del joven enfermo e incluso llega a detener hemorragias normalmente fatales. ¿Podríamos hablar de puras coincidencias entre la llegada de Rasputín y la innegable mejoría de la salud del niño? Es imposible responder con certeza, sin embargo, la influencia aparentemente positiva que el hombre ejerce sobre la enfermedad del pequeño Alexis explica la fuente de su poder sobre la zarina, sobre la corte y en el mundo aristocrático de San Petersburgo.
La familia imperial le profesa una amistad tal, que se le empieza a designar como el "zar por sobre los zares". Rasputín profeta ampliamente de la fascinación que ejerce, particularmente en las mujeres. Cuando una joven mujer, de preferencia bonita, viene a pedirle consejo, él no duda en abusar de ella mientras le habla de Dios y de la redención. La fama de su vida, de una inmoralidad sin límites no le impide tener una corte femenina a su servicio dispuesta a hacer todo por él. El departamento de Rasputín se vuelve pronto el lugar de paso obligado de todos los solicitantes imaginables así como de los personajes mía importantes. En 1916, el presidente del consejo Sturmer y el ministro del interior Protopopov participan en sesiones de espiritismo que Rasputín organiza en su casa. Esa importancia desmesurada suscita tanto odio como celos en los medios influyentes, que se termina por atribuirle una actividad y una responsabilidad política que no tiene en realidad, incluso si la zarina está a sus órdenes.


El destino de Rasputín inspiró al cine (Christopher Lee, izquierda) en Rasputín, el monje loco (D. Sharp, 1970). Derecha, una reconstrucción del crimen, en Yo Maté a Rasputín, de R. Hossein, 1967


Un asesinato programado
En 1916, las derrotas de Rusia en el frente de batalla y la desintegración del Estado suscitan una ola de indignación en todo el país. Si todo va mal, es necesariamente por culpa de la mala influencia que Rasputín ejerce sobre el zar, y las de derrotas del ejército sólo se explican, según la opinión pública, porque el starets se ha vendido al espionaje alemán.
En esta atmósfera de descomposición del país, un cierto número de aristócratas, como el gran duque Dimitri Pavlovitch, emparentado con el zar, piensan que la única forma de ayudar al país es deshaciéndose del monstruo que es Rasputín. Un joven príncipe de diecinueve años, Félix Yussupov se siente investido para cumplir esta misión.
El 29 de diciembre de 1916 invita a Rasputín a su casa, al palacio de la Moïka, con el pretexto de presentarle a su mujer. Con sus cómplices, el príncipe hace preparar un pastel impregnado de una dosis de cianuro capaz de matar a veinte personas y vierte el mismo veneno en el vaso destinado a Rasputín. Llegado donde Yussupov, el starets se instala, come los diferentes platos que le son ofrecidos y, a pesar que el cianuro demora normalmente sólo algunos minutos en surtir efecto, Rasputín sigue sintiéndose muy bien durante dos horas.
El príncipe está exasperado y Rasputín pide algo para beber. Decidido a terminar de una vez, Yussupov toma su revólver y dispara a quemarropa. Con el ruido, los cómplices surgen de sus escondites; un médico que examina a Rasputín concluye que todavía está vivo. Al poco tiempo su respiración se detiene y sus asesinos bajan el cuerpo al subsuelo del palacio. Sólo algunos minutos más tarde, Rasputín se levanta, intenta estrangular a Yussupov y se precipita al exterior; son necesarias cuatro balas más para que caiga al suelo y varios golpes de garrote para romperle el cráneo. Los conjurados envuelven el cuerpo y lo lanzan al río Neva. Cuando se encuentra el cadáver en el agua, se constata que aún estaba vivo cuando cayó a las aguas del río: Rasputín murió ahogado. Esta resistencia excepcional contribuye a la leyenda de Rasputín como un "superhombre". ¿Era acaso insensible al veneno? Esto permanece en el misterio. Era en todo caso le que llamamos una fuerza de la naturaleza y tenía un temperamento fuera de lo común.

El misticismo en Rusia
Después del siglo XVII y hasta la revolución de 1917, un gran número de sectas nacen en Rusia. Sus numerosos adeptos practican rituales muy extraños.
"Los combatientes del espíritu". Ellos consideran la religión ortodoxa como una forma de idolatría, rechazan el bautismo y no se persignan antes de orar como lo exige la tradición; tampoco aceptan la institución del matrimonio porque consideran que el consentimiento mutuo es suficiente. Para ellos, la principal fuente de fe no es la Biblia, sino la tradición oral viva que los fieles se transmiten de generación en generación.
"Los bebedores de leche". Los miembros de esta secta, fundada por Simion Oukleïne, están en contra de los "combatientes del espíritu" y de la Iglesia Ortodoxa. Destruyen todos los iconos o los queman; no toman bebidas alcohólicas (de ahí su nombre de "bebedores de leche" ); sus hijos no tienen juguetes, no tienen derecho a estar en la calle o a comer dulces, pero nunca son castigados por sus padres. Las mujeres no llevan joyas, pero son tratadas igual que los hombres.
"Los flagelantes' o "khlysty" ("azotados" ). En sus asambleas, se azotan con atados de ramas o telas entorchadas para mortificar su carne. Según su doctrina, Cristo se reencarna periódicamente en seres humanos que llaman "cristo". Se conocen casos donde los participantes comulgan tomando la orina de su "cristo" y entran en comunicación con el Eterno durante "bailes giratorios", suerte de sesiones de éxtasis y de trance colectivo de donde salen purificados.
"Los castrados". Ramificación del grupo de los flagelantes que aparece en el siglo XVIII, practican los mismos "bailes giratorios", pero le agregan la castración obligatoria. Para ellos hay que escapar del envoltorio corporal que simboliza el sexo para alcanzar la pureza absoluta.




El origen de los vascos
Un antiguo debate se pone de actualidad

Según la leyenda, cuando sobrevino el Diluvio universal, "algunos hombres, escasos como las aceitunas que quedan en el árbol después de la cosecha o como las uvas que quedan en los pámpanos después de la vendimia, escaparon de las lluvias, y entre esos hombres estaba Altor, ancestro de los vascos". Es una forma de proclamar a todos los vientos una originalidad total.
De hecho, los vascos constituyen un pueblo distinto; por su lengua, que no se relaciona con ninguna otra en Europa; por su tipo físico y la forma de su cráneo, ambos criterios muy en boga en el siglo XIX y a principios del siglo XX. Se diferencian incluso por su sangre, ya que desde qué se estableció, por el año 1918, que la repartición de los grupos sanguíneos no es uniforme, se sabe que la frecuencia del grupo 0, así como la escasez de los grupos A y B, distinguen a los vascos de cualquier otra población blanca y que ningún otro grupo étnico en el mundo tiene una tasa tan alta de Rh negativo, siendo muy baja en el resto de Europa.



El país vasco
Euzkadi, palabra que nació apenas en 1893, o quizás, Euskalberri, significa "país de lengua vasca". Los cráneos de Urtiaga arrojan una luz sobre el origen de este pueblo, pero éste se define sobre todo por cultura y no por algunos criterios biológicos. La frontera franco-española no separa culturalmente a este pueblo en dos. En España, el país vasco va desde Bilbao al pico de Anie (2.504 metros) y es uno de los centros industriales del país. Incluye las provincias de Vizcaya, Alava, Guipúzcoa y Navarra. Sin embardo, la frontera lingüística no incluye más que una pequeña parte de Alava y de Navarra. En Francia, está menos extendido y ocupa el suroeste de los Pirineos atlánticos, desde las inmediaciones del torrente pirineico de Oloron hasta el océano. Bayona y Biarritz son en parte vascos: se distinguen tres provincias: Labourd, la Navarra francesa y Soule.



La pelota vasca es, sin duda, uno de los aspectos culturales más conocidos de esta región (afiche de Ch. Dufour)


Dialectos misteriosos
La tradición no sirve de ninguna ayuda para situar los orígenes de la lengua vasca: provendría de Dios mismo y sería "tan natural como el arrullo de la paloma o el ladrido del perro".
También, según la misma tradición, Satán, aunque permaneció siete años en la región, sólo pudo aprender a decir "si" o "no" y el mismo Satán, habiendo adquirido un manual para aprender vasco, furioso por no poder comprender nada lo habría arrojado finalmente al mar... Y más seriamente, cuando Manuel de Larramendi escribió en el siglo XVIII la primera gramática vasca, la tituló El imposible vencido, por así decir, una victoria sobre lo imposible.
Y es, en realidad, un idioma "imposible", sin textos anteriores al siglo XVI, con ocho dialectos diferentes y variaciones de aldea en aldea, casi de casa en casa. Ello podría explicar por qué tiene el récord de comparaciones con otras lenguas, desde el cartaginés al turco y al finlandés, pasando por el tchouktche, del nordeste de Siberia. A principios del siglo XX, algunos lingüistas lo compararon con el camítico, familia que incluye ciertas lenguas etíopes, el egipcio y el berebere.
El italiano Trombetti, en su búsqueda de la primera lengua de los hombres, el que hablaban antes de Babel, encuentra que el vasco tiene algunas similitudes con el georgiano y otros dialectos del Cáucaso más o menos emparentados entre sí. En esta dirección se ha tenido más éxito. Algunos agregan el etrusco, el buruchaski, aislado en el noroeste del Himalaya, e incluso algunos aspectos del armenio... En 1936, de manera mucho más limitada pero más precisa, Georges Damézil presenta los elementos, coincidencias de vocabulario y afinidades de sintaxis que establecen un parentesco entre las lenguas del Cáucaso y el vasco.


Los cráneos de Urtiaga. Los vestigios encontrados en esta gruta muestran de manera incuestionable que los vascos son descendientes de pueblos autóctonos.


La arqueología siembra la contusión
Parece pues, existir un parentesco entre esta lengua hablada en el extremo occidental de Europa y las que se hablan entre el Mar Negro y el mar Caspio. Pero ¿cuándo se diferenciaron, cuándo se rompió su unidad?

Raíces comunes para palabras que significan "trabajar", "sembrar", "trenzar", "hilar y "moler" permiten situar la ruptura después de la época neolítica, del 5000 al 2500 antes de Cristo, puesto que estas actividades aparecen en ese periodo. Se podría pensar que los vascos descienden de los caucásicos que llegaron a Occidente después de esa fecha. Pero en 1936, es decir, el mismo año en que se estableció el parentesco entre ambos grupos lingüísticos, dos arqueólogos, T. de Aranzadi y J. P. de Barandiaran, descubrieron ambos cráneos en la gruta de Urtiaga, en el país vasco. Contrariamente a aquellos exhumados durante las excavaciones de Paul Broca en los años 1880, algunos son idénticos a los de los actuales vascos. Sin embargo, datan de la época paleolítica, el periodo que precede al neolítico. Esto prueba que los vascos son autóctonos, "aborígenes de Europa occidental", presentes desde los tiempos más antiguos y que evolucionaron de manera específica a partir del hombre de Cro-Magnon, en forma totalmente independiente de los georgianos o de los chechenes...

¿Un idioma importado?
En resumen, los vascos han estado allí desde siempre, o casi, pero su idioma no se ha diferenciado de las lenguas habladas en el Cáucaso sino apenas hace cinco o seis mil años. Se podría pensar que todos los autóctonos de Europa hablaban el mismo idioma, incluso hasta el norte de Asia. También se podría pensar que el Rh negativo sería un vestigio de esos pueblos, barridos posteriormente por las invasiones de los indoeuropeos, entre ellos los galos y sólo habrían permanecido en los dos extremos del continente.
Sin embargo, es bastante sorprendente que un idioma hablado en todo un continente haya desaparecido, salvo en sus dos extremos. Desde el punto de vista de los grupos sanguíneos, es toda la región situada entre la Garona y los Pirineos la que se distingue del resto de Europa, y Julio César, en su Guerra de Las Galias marca bien la diferencia entre este pueblo y los galos, y se puede, por lo demás, preguntar por qué la Garona, más que cualquier otro obstáculo natural, pudo detener a los indoeuropeos. Se puede imaginar, en consecuencia, que los vascos, pueblo autóctono, hayan adoptado un idioma venido de fuera junto con la metalurgia, traída de Asia Menor en el tercer milenio antes de Cristo...
Lingüistas y arqueólogos han mostrado que los antiguos vascos, a pesar de sus profundas diferencias, sabían abrirse a las influencias exteriores. Los caucásicos pudieron haber recibido de los mismos pueblos el arte de la metalurgia y adoptado su lengua por las mismas razones. Faltaría explicar por qué otros pueblos europeos, que entraron en la edad de los metales al mismo tiempo y por la misma vía, no tienen hoy día idiomas emparentados entre sí. Cualquiera sea la respuesta que se adopte, presentará algunos problemas. Los descubrimientos de 1936 arrojan una luz sobre el origen de los vascos y de su lengua, pero no han resuelto el misterio.

Un asunto de actualidad
En 1936, los trabajos sobre el origen de los vascos adquieren actualidad debido a una situación candente. El 17 de julio, la República española se enfrenta a una sedición militar, la que, después de tres años de guerra civil, llevará el general Franco al poder, el que mantendrá hasta su muerte, en 1975. El gobierno legítimo había acordado la autonomía a las provincias da Vizcaya, Guipúzcoa y Alava, pero los insurgentes rechazan toda autonomía. Apoyados en los fueros, libertades tradicionales abolidas en 1676, los vascos respaldan a la República y lo pagan muy caro, especialmente con el bombardeo de Guernica, el 26 de abril de 1937, ciudad símbolo de los fueros, por aviones de la Alemania nazi puestos al servicio de Franco. Bajo el régimen franquista, el milenario carácter específico de los vascos perdura. En 1959 se crea la ETA (Euzkadi Ta Azkatasuna: el país vasco y su libertad), que practica desde 1966 la guerrilla urbana y el terrorismo incluso ahora, en que ya no golpea a una dictadura centralizada sino a una España democrática y respetuosa de las libertades.




Lourdes Milagrosa
La Virgen se aparece a una pastorcita

El 11 de febrero de 1858, mientras busca leña con su hermana y una amiga, Bernardita Soubirous se dirige hacia la gruta de Massabielle, cerca de Lourdes. Enferma de asma y de tuberculosis, esta muchachita de catorce años representaba apenas doce. Hija de un molinero arruinado, apenas sabía rezar el rosario y ni siquiera había hecho su primera comunión por no haber aprendido suficiente catecismo.
De pronto, en una cavidad de la roca ve una luz. Una "hermosa señora”, vestida de blanco y sujetando un rosario en la mano, se le aparece. El 14, la niña regresa y esparce agua bendita en el lugar para asegurarse que no es una trampa del diablo. Del 18 de febrero al 4 de marzo, la aparición se repite casi todos los días y luego tres veces más, a fines del mes de marzo, en abril y en julio. Aunque permanece a menudo en silencio, le entrega, en dialecto, un mensaje de resignación y de penitencia, invita a Bernardita a beber el agua de la gruta, a lavarse con ella, le pide que hagan una procesión a ese lugar y que construya allí una capilla. El 25 de marzo, le dice que es la Inmaculada Concepción, dogma que había sido proclamado sólo cuatro años antes por Pío IX.


Bernardita Soubirous (1844- 1879), la pequeña campesina por cuyo intermedio comenzó el milagro


El siglo XIX, entre el racionalismo y la piedad mariana
El siglo XIX en Francia, heredero de 1789, está marcado por el racionalismo y la descristianización. Pero, al mismo tiempo, presencia los grandes esfuerzos que realiza la Iglesia Católica por reconquistar las almas. El clero, de origen más popular y más cercano a la sensibilidad de Roma, se sigue apoyando en las bendiciones, las procesiones y la devoción a los santos. En este entorno, la devoción a la Virgen María se intensifica. En 1854, Pío IX declara la Inmaculada Concepción de María como dogma de fe, basándose en la tradición cristiana que dice que la Madre de Dios ha sido concebida sin pecado. Nuevos santuarios son dedicados a la Virgen en todo el mundo, entre ellos Fourvieres en Lyon y Nuestra Señora de la Guardia, en Marsella. Pero el elemento más significativo de esta devoción mariana son las apariciones: el milagro es una prueba e favor de la fe. El hecho que la Virgen se dirija a mujeres jóvenes o a niños, generalmente de origen muy modesto, que hablan más a menudo en dialecto que en francés, es, para algunos, signo de la orientación de la Iglesia de Francia hacia un nuevo público, femenino, de extracción popular, casi marginal, en un tiempo en que los centros del poder están cerrando a su influencia.


Un asunto de estado
En el pueblo, Bernardita cuenta lo que le ha sucedido. Ella es la única en ver a la “hermosa señora”, pero cerca de mil personas la acompañan el 28 de febrero y quizás ocho mil el 4 de marzo. El 1 de marzo, una mujer llamada Catalina Latapie ve que su mano queda sanada luego de haberla mojado en el agua de la gruta y este es el primer milagro. Pero, más que esto, es la referencia a la Inmaculada Concepción lo que convence a las autoridades religiosas, ya que la pobre niña no puede haber inventado esta denominación, que ella no comprende. Modesta y desinteresada, Bernardita no miente. No saca ningún provecho del hecho de haberse transformado en una celebridad, que pronto llega a ser conocida en todo el país; incluso huye de los visitantes y demuestra una gran humildad. Pasa los trece últimos años de su vida lejos de Lourdes, en un convenio en Nevers y muere en 1879, a los 35 años. En 1862, el obispo de Tarbes, de quien depende Lourdes, reconoce La autenticidad de las apariciones. Mucho antes, la policía, que ha cerrado primero la gruta, la vuelve a abrir por orden del propio Napoleón III.


La aparición de la Virgen en Lourdes (imagen piadosa editada para la exposición anual de 1867 en París)


Las curaciones milagrosas
En Lourdes circulan bromas de mal gusto sobre las visiones de la joven. Se dice que una dama del pueblo, que tenía una cita galante al fondo de la gruta con un oficial de caballería, habría salido al paso de la pequeña Bernardita para evitar que entrara allí. Las apariciones siguientes no serían más que alucinaciones...
Sin embargo, más alla de lo que Bernardita vio, están los milagros. Treinta y dos curaciones tuvieron lugar en 1859, de las cuales siete no pudieron ser explicadas por la medicina de esa época. Ello justifica la importancia que tienen las peregrinaciones, facilitadas por el ferrocarril que llegó hasta Lourdes el 19 de mayo de 1866. La Congregación de los Asuncionistas quedó encargada de las peregrinaciones y organizó, en 1874, la primera peregrinación de enfermos a nivel nacional. Desde entonces, el éxito de Lourdes no puede desmentirse y en 1908 alcanzó su primer millón de visitantes anuales, número que se ha cuadruplicado en los años posteriores de este siglo.
La Iglesia, sin embargo, no se apresuró en reconocer las curaciones inexplicables. Por una parte, teme a las supercherías y, por otra, se preocupa más por desarrollar una fe interior, menos ligada al espectáculo. Es por ello que impuso un triple control, el que llegó a ser muy meticuloso a partir de 1946, En el mismo lugar, una junta médica examina los treinta a cincuenta casos anuales, juzga si el mal es real y ve si la curación tiene carácter definitivo.
A menudo su investigación queda trunca porque los médicos tratantes se resisten a dar testimonio. Una vez al año, un comité médico internacional revisa en París los informes enviados por la junta. Finalmente, los obispos de las diócesis a las que pertenecen las personas que han sido agraciadas con un “milagro” realizan una investigación que sigue las mismas pautas y procedimientos de los procesos de canonización.
Este triple filtro explica por qué, de más de 5000 casos, la Iglesia sólo ha reconocido cerca de sesenta verdaderos "milagros”: los primeros, realizados entre 1858 y 1859, luego los que fueron investigados en forma muy seria entre 1907 y 1913, y los posteriores a 1947.


Lourdes 1986: a fines del siglo XX miles de enfermos continúan poniendo su esperanza en la Virgen de Lourdes


Racionalismo y fe
A pesar del examen riguroso a que han sido sometidos los milagros "oficiales”, éstos siguen siendo sospechosos a los ojos de algunas personas. No es que se pueda invocar un simple shock emocional o un fenómeno psicosomático, puesto que la curación de las enfermedades funcionales o psíquicas nunca ha sido reconocida como milagrosa. Pero, a veces, otras curaciones inexplicables tienen lugar en un entorno que no tiene nada de religioso, como en un hospital. Estas pueden resultar de fenómenos imposibles de comprender en el estado actual de la ciencia, pero que su desarrollo futuro permitirá quizás aclarar más adelante.
Entre los racionalistas escépticos y los fieles convencidos de la realidad de un milagro se ha producido, forzosamente, un dialogo de sordos, agravado por el espectáculo que ofrece Lourdes, que puede llegar a ser exasperante. Quince años después de las apariciones, Pierre Larousse escribió irónicamente sobre lo que llama “esta forma de poner a la religión en botella, esta lucrativa explotación de los milagros". Estas denuncias sobre utilidades comerciales hacen que no sea fácil realizar un estudio sereno de los hechos inexplicables sobre los que éstas se apoyan. Ahora bien, los hechos permanecen: afirmar que Bernardita fue o no víctima de alucinaciones corresponde a una simple expresión de Fe y declarar que las curaciones inexplicables, que son minoritarias entre los enfermos que acuden a Lourdes, van a encontrar un día, con el progreso de la medicina, explicaciones corrientes, son hoy en día afirmaciones gratuitas.

Las apariciones y la Iglesia Católica
El modelo de la aparición es el propio Jesús resucitado, quien se manifiesta a sus discípulos después de la crucifixión, tal como lo muestran los Evangelios. La tradición católica relata, a lo largo de los siglos, muchas apariciones de santos, de ángeles, de Cristo e, incluso, del Corazón de Jesús, que se apareció, entre 1673 y 1675, a Santa Margarita Maria Alacoque (1647-1890) para recordar a los hombres el amor de Dios. Las apariciones de la Virgen ocupan un lugar destacado en el siglo XIX, marcado por la piedad mariana. En Francia, las principales apariciones tuvieron lugar en Paris, en 1830, en la calle du Bac, a una mujer de 24 años, Santa Catalina Labouré; luego en 1848 en la Salette (lsere), frente a dos niños, Maximiano Giraud y Melania Mathieu. Fátima, en Portugal, es el lugar que mejor puede compararse con Lourdes, ya que recibe dos millones de peregrinos al año. Tres niños de 7 a 10 años vieron allí a María, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1817. Luego, el 19 de julio, el sol "bailó” durante diez minutos frente a 70.000 personas (según los escépticos debido a un simple fenómeno atmosférico). El misterio se acrecentó con los “tres secretos” anunciados en 1937 por Lucia, última sobreviviente de los tres niños y que tomó los hábitos como carmelita. Confiados al Papa y conocidos en forma incompleta, se refieren a los peligros que amenazan al mundo y a la conversión de Rusia (lo que podría asimilarse al fin del poder del comunismo ateo). Estos secretos constituyen aún, por sí mismos, un misterio. De hecho, ningún católico está obligado a creer en las apariciones. La Iglesia desconfía por lo demás, de algunas “interminables confidencias de Cristo o de la Virgen” denunciadas en 1976 por Monseñor Etchegaray. Aun dejando de lado los secretos de Fátima, la Iglesia sólo toma en cuenta los mensajes de una gran simplicidad y de un valor universal los llamados a la oración y a la humildad.




Glosario:
Mujic: Campesino ruso.
Zarévich: Zarévich, a veces Cesarévich como una forma más anticuada, es el término eslavo que en la Rusia imperial designaba al heredero del trono, cuando era hijo de un Zar reinante











































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