La frontera que separa a la ciencia de la ficción cada vez es más difusa. Tal vez por eso a la gente no le parece descabellado que los dinosaurios revivan, como ocurrió en la película Parque Jurásico de Steven Spielberg; o que se creen réplicas idénticas de animales a partir del material genético presente en las células como lo demostró la oveja escocesa Dolly, el primer animal clonado. Desde que el mundo conoció esa noticia han transcurrido 13 años y son múltiples las aplicaciones tecnológicas y los debates éticos que se han generado en torno al tema.
Incluso países como China están usando los avances tecnológicos que hoy se conocen para salvar especies amenazadas como el oso panda, cuyo hábitat está desapareciendo a causa del desarrollo de las ciudades chinas y del espacio que demandan sus pobladores. Aquí en Argentina, estos avances no son la excepción, pues ya se logró clonar un caballo criollo y una vaca.
¿Pero es la clonación un remedio para evitar la extinción?
Según Orlando Rivera, investigador del Centro de Estudios Genómicos de la UNLP, “la principal ventaja de la clonación es la obtención de organismos difíciles de reproducir en su medio natural”, explica Rivera. Un ejemplo de ello sería clonar una vaca para conservar sus características genéticas, como ocurrió con “Sambita”, un clon bovino que crece en la provincia del Chaco. El animal clonado fue obtenido en la Universidad Nacional de General San Martín por científicos dirigidos por Adrian Mutto y la empresa ARG Natural Beef, que esperan explotar las ventajas de este ejemplar y evitar la pérdida de genes de alta calidad, sustentado en los múltiples premios que ganó su progenitora.
A la naturaleza no le gusta la clonación
“La desventaja de la clonación es que los individuos tienen diferencias que son una ventaja para la especie y benefician al conjunto. Pero, al ser iguales, no se renueva su material genético. Esto es malo, porque en caso de un cambio repentino se reduce la posibilidad de supervivencia del grupo, desaparecería la especie, pues ninguno se adaptaría. Por eso es muy difícil imaginarse un mundo de organismos clonados. Para decirlo de otro modo, a la naturaleza no le gustan los clones, porque se pierde la diversidad”, explicó Rivera al ser entrevistado por Hoy.
Rivera piensa que la humanidad quiere salvar a las especies en peligro, pero que no se pregunta por la destrucción de los animales que existen hoy. “Clonar para salvar las especies es justificar la contaminación, el ejemplo lo tenemos con el atún rojo. Allí lo que debería hacerse es controlar su pesca, no esperar a que se extinga para luego intentar salvarlo”, puntualizó Rivera.
Isaías Molina
Los diez animales más amenazados
1. Tigre de Bengala.
2. Oso polar.
3. León marino del Pacífico.
4. Pingüino de Magallanes.
5. Tortuga espalda de cuero.
6. Atún de cola azul.
7. Gorila de la montaña.
8. Mariposa monarca.
9. Rinoceronte de Java.
10. Panda gigante.
¿Qué podríamos esperar en Argentina?
Andrés Gambini, uno de los padres del primer caballo clonado en Argentina y becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Conicet, dice quehoy en el país hay por lo menos diez grupos de investigación en bovinos, cerdos, caballos, vacas y gatos. El más importante es el de bovinos, por la facilidad de conseguir frigoríficos que les donen los ovarios de las vacas. El lugar donde él trabaja es el Laboratorio de Biotecnología Animal de la Universidad de Buenos Aires, UBA, a cargo del doctor Daniel Salamone, famoso porque en 2002 consiguió producir una vaca transgénica, cuya leche contiene la hormona del crecimiento humano.
“Las aplicaciones son infinitas, un ejemplo de ello sería la terapia regenerativa, que consiste en obtener células madres a partir de embriones y éstas, a su vez, usarlas para curar enfermedades o lesiones. En el caso de los caballos, que es mi área de trabajo, con células madres se pueden curar lesiones en los tendones. En humanos podríamos superar enfermedades como la diabetes”, cuenta Gambini, cuya tesis doctoral es sobre la clonación equina. Finalmente, en el laboratorio de clonación de la UBA se usan gatos como modelos de futuras investigaciones aplicadas a la conservación de especies como el tigre de Bengala, una de las más amenazadas del mundo.
Parques nacionales, otra estrategia para la conservación
La clonación no es el único método para conservar la especies en peligro. Argentina cuenta con 38 parques nacionales, el último de ellos, creado hace poco, es el de Santa Fe, con una extensión de 2.900 hectáreas, ubicadas sobre el río Paraná en el departamento San Gerónimo, 50 kilómetros al norte de Rosario. La diferencia de este parque con otros que ya existen es que es el primero compuesto por ocho islas que son: el Campo El Rico, la mayor, con una extensión de 2.600 hectáreas, Mabel o Chingolo, La Gallina, El Conscripo, El Lago, Del Medio o De Lillo, El Alisillar y Pajas Blancas. Hoy está manejado por la Administración de Parques Nacionales (APN) y, además de la variedad de peces y de aves de la zona, posee carpinchos, nutrias y yacarés.
De estos últimos, sobresale el yacaré overo, que se encuentra en vías de extinción.