
El olor metálico no es olor a metal

Un interesante artículo me hizo pensar sobre todas esas cosas de las que estamos convencidos y no es más que una asociación incorrecta de nuestro cerebro.
Resulta que el olor metálico que sentimos al manejar metales, no proviene del mismo metal sino de una reacción química que tiene lugar en nuestra piel al contacto con un objeto metálico. Sin embargo, como nuestro cerebro percibe ese olor cada vez que manejamos un objeto metálico, simplemente asocia ese olor al metal.
Esto es lo que resultó del estudio de Dietmar Glindemann un químico de la universidad de Leipzig, Alemania.
Este investigador encontró que los ácidos que se encuentran en el sudor, inducen las reacciones entre el carbón y las impurezas de fósforo que típicamente se encuentran presentes en el Hierro generando moléculas volátiles llamadas organofosfina (organophosphine).
Al mismo tiempo, se detectó que diferentes personas pueden producir diferentes tipos de moléculas con diferentes sub-tipos de olores y estas incluso difieren si las personas sufren de algún tipo de enfermedad como cáncer. Es por eso, que las investigaciones se están orientando a detectar diferentes tipos de enfermedades analizando la sustancia volátil generada.
