Por Noel Kirkpatrick, para Mother Nature Network 25 de septiembre de 2017
Dormir, nos han dicho, ayuda a nuestro cerebro a descansar y prepararse para el día siguiente. Pero si eres un animal sin cerebro, como la primitiva Cassiopea de las medusas, ¿necesitarías dormir?
La respuesta, resulta, sigue siendo sí.
Los investigadores de Caltech eligieron estas medusas invertidas porque son increíblemente fáciles de monitorear. Tienden a permanecer en el suelo de sus tanques, pulsando unas 58 veces por minuto para aspirar comida y eliminar los desechos. Cualquier cambio en su comportamiento sería rápidamente perceptible.
Después de seis días y seis noches, los investigadores observaron algunos cambios en cómo se comportó la medusa. Primero, en ciertos puntos, sus pulsos se ralentizaron hasta 39 veces por minuto. En segundo lugar, si las medusas fueron perturbadas durante este período de pulso más lento, digamos que al ser recogido del suelo del tanque y luego liberado, se derivarían más lentamente de nuevo al fondo que si se alteraran en otros puntos. Por último, si los investigadores "empujaban" las medusas con chorros de agua para mantenerlos despiertos, las medusas cambiarían a la velocidad más lenta de pulsos a veces que normalmente se habían observado que estaban activos.
Todas estas observaciones indican que las medusas entran en una especie de ciclo del sueño, pero ¿a qué fin? Después de todo, no hay cerebro. Es posible que los nervios de la medusa necesiten descansar en su lugar. Una conclusión adicional que el estudio sugiere es que el sueño es algo que evolucionó muy pronto (Cassiopea son criaturas muy viejas) y no ha cambiado mucho durante el lapso de la historia.
Si desea escuchar a los investigadores discutir su estudio, y tomar algunas vistas absolutamente hipnóticas de Cassiopea nadando en un tanque, el video a continuación es para usted.
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