parte 2
bueno la siguiente pregunta es huy buenisimo
tengo la espada ¿y la funda ?
De apoquito te vas convirtiendo en un caballero
o He Man por el poder de Grayskull !!!! jajaj no?
Fabricacion de una vaina de espada - paso a paso
Autor: Juan Antonio Suárez
[email protected]
Partiendo del hecho de que no soy ningún profesional, sino un simple aficionado y que es la primera vaina que hago; ruego a los lectores un poco de comprensión si meto la pata o falta algo. Además... no me echen todavia a los perros, el tutorial se me ocurrió después de haber empezado y por eso no hay fotos de la primera fase (medida y corte).
Doy por supuesto que aquellos que se metan en este lio, contarán tanto con herramientas como con algo de pericia o afición por el bricolaje (si no, persignense un par de veces antes de empezar).
Ah, si desean ver las fotos en grande, click en ellas.
bueno.... vamos a la faena.
Materiales:
* Dos tablas de madera (pino, fresno, abeto, picea, etc,.) 10 cm más largas que el largo total de la hoja de la espada y 2 cm más anchas que la misma. El grosor de cada tabla debe ser como minimo el doble del grosor real del nervio central de la hoja de la espada a enfundar (podes tomar la medida con un calibre o pie de rey). La madera debe tener la veta vertical (o sea de arriba a abajo) para que se pueda rebajar facilmente con el formón o la gubia. Eviten a toda costa las maderas prensadas (aglomerados, tableros de okume, etc.,) o la va a pasar muy mal aparte de tener que volver a comprar las tablas.
* Para el forro interior (de forma que la hoja no sufra ni roce con la madera) yo he usado una piel fina de cabra de unos restos que quedaban. (Podes ver el estampado tipo "tanga leopardo" que tenian, observando el fondo de algunas de las fotos).
* Tablero de corcho duro de unos 2mm de espesor, para el caso de que el vaciado no haya sido todo lo profundo que debiera.
* Cola de contacto.
* Cola blanca.
* Para el exterior y acabado, yo he usado un cuero del tipo "piel de ante" y tiras de cuero (de las que se usan para coserlos) para los trenzados de adorno (si compran cuero, haganlo en un almacen de curtidos o lo van a arruinar); pero esto es a gusto del que lo hace. Poden forrarla, lacarla, barnizarla, etc,. Si van a colocar boquilla y batiente (por donde se mete la hoja y la punta de la vaina), puden realizarlas en latón (ojo, que no sea estirado o lo único que podras hacer será doblarlo) o cinc; eso, si tenien la moral de martillear enderezar y pulir (por no hablar de un pequeño yunque, al menos).
Herramientas:
* Sierra de calar (en su defecto sierra normal).
* Gubias o formones (recomiendo gubias).
* Maza de madera o martillo ligero para empujar la gubia en algunos puntos.
* Lija media y fina para los acabados (si conseguis meter una lijadora en el vaciado, decidmelo).
* Lima para madera.
* Regla o metro (yo usé regla).
* Lapiz para marcar (carpintero, o de punta gruesa, etc.,)
* Sargentas (no, no es un suboficial con... eso), mordazas o pinzas para la sujeción.
* Cuchilla de zapatero, lezna o cutter (no de los "todo a cien", por favor) para el corte del cuero.
* Brocha mediana.
* Escoba (para recogerlo todo o la DOÑA SE ENOJA, cosa poco recomendable).
Y para los principiantes..... pinzas, tiritas, yodo y si es menester, hilo de sutura (esperemos que no haga falta).
Proceso:
Medida y corte:
Lo primero, coloquen la hoja de la espada encima de la tabla y centrenla correctamente. Aseguresnse de que la dirección de la veta de la madera fluye hacia lo que será la punta de la vaina. De esa forma les será más sencillo rebajar y no les llevaras media tabla al meter la gubia.
* Marcad alrededor de la hoja todo su contorno en la tabla.
Ahora, con la regla o metro, medir 0'5 cm hacia fuera del contorno y vayan marcandolo en su totalidad de manera que tengan dos contornos; uno el exacto de la hoja y otro exterior con 0'5 cm más de anchura.
* Unan las tablas bien sujetas entre si por medio de dos sargentas, y que la tabla marcada tenga la cara que habeis contorneado pegando a la cara de la otra tabla. Asi al efectuar el corte seran identicas.
* Realizen el corte por el exterior del segundo contorno (el más alejado ).
* Coloquen de nuevo la hoja de la espada en la tabla que no fue marcada (por la cara que pegaba a la otra), centrenla correctamente y marquen el contorno como antes.
Ahora, deben tener dos tablas gemelas con sus correpondientes contornos interiores marcados.
Vaciado:
Con la gubia o el formón y una gran dosis de paciencia, vayan rebajando desde la boca de la vaina hasta la punta sin rebasar el exterior de la linea del contorno de la hoja. Vacien hasta la mitad del grosor de la tabla*.
se daran cuenta de que a veces es necesario "marcar" la linea de contorno con unos golpecitos del martillo y la gubia en esta; asi, no meteran la gubia hasta el fondo.
No tengan prisa. Es preferible rebajar poco a poco que arrancar una astilla demasiado gruesa y fastidiarla.
Una vez finalizado, repetir el proceso con la otra tabla. Y al finalizar, lijenlo convenientemente para que quede suavecito.
Podes ir colocando de vez en cuando, la hoja en cada tabla para ver que el rebaje es el adecuado. OJO, no rebajen el total del grosor de la hoja en cada tabla SOLO LA MITAD, o la espada bailara en la vaina como si tuviera el Mal de Parkinson (amén de poder salir disparada en cuanto la muevas lo más mínimo).
Union de piezas y forrado interior:
Una vez vaciadas las tablas, comprueben que que esten unidas entre si (sin pegar), la hoja de la espada entra y sale con algo de holgura. Esta holgura es necesaria para el forrado interior (no hagas la la estupidez que hice yo, que no me di cuenta y tuve que levantar 2mm con el maldito corcho una vez forrado).
Pero sobre todo, que la hoja entre y salga sin tener que ejercer presión o fuerza; de no ser así, es probable que en una de esas estalle la vaina (cosa que no creo que les haga mucha gracia). Si por lo que sea no encaja sin tener que hacer fuerza, o rebajas un poco más o como me toco a mi, pega una tira de corcho a lo largo de todo el borde del contorno para levantar esos milimetros que nos faltan, y cuando esté seca la cola, recorta con la cuchilla (despacito y en bisel, no les carguen el forro si está puesto).
Hecha la comprobación anterior, coloca una de la tablas sobre la piel del forro y marca su contorno. Repeti la operación con la otra (como la boca de la vaina iba a ser forrada, yo grapé el excedente de piel al exterior de la vaina).
Corta las pieles, encolalas y encola también la base interior de la vaina (el vaciado). Deja secar diez minutos y unilas despacio (o pegas las pieles hechas un higo). Si las pieles no se pegan estiradas, es posible que al meter la hoja les hagan un rasgon de cuidado, asi que....
Una vez forrado el interior, volve a unir las dos partes (sin pegar) y, como antes, comproba la adecuada entrada y salida de la hoja; que sea suave y sin tirones (si ves que la piel "muerde" el metal de la hoja y no la deja entrar o salir bien, dale un poco de grasa de caballo y deja secar).
Hecho esto, encolado el reborde del perímetro que rodea al vaciado de las dos piezas, espera diez minutos y juntalas ejerciendo presión (sargentas, mordazas, etc..). dale... hasta la mañana siguiente.
El encolado de las junturas lo he realizado con cola de contacto, porque la cola blanca puede rezumar hacia el interior de la vaina y jorobar el invento.
Seca la unión de las piezas, tenes ya una vaina linda. Ahora hay que darle fuerza y consistencia, "pulirla y vestirla".
Lija muy bien todo el exterior de la vaina hasta que quede bien suave (yo me molesté en rebajar las aristas de las tablas para que no quedasen cuadradas, sino redondeadas y de formas suaves).
Una vez lijada, rebaja la cola blanca con un poco de agua hasta que quede fluida y con la brocha dale un par de manos a todo el exterior de la vaina y dejalo secar bien. Con eso conseguiremos que la madera tome fuerza y resistencia, aparte de tapar todos los poros (si les quedan granitos.... lija al canto).
Entiendo que en el lijado habras dejado el exterior BIEN liso (sobre todo si vas a barnizar o lacar la vaina).
Forrado, decoración, etc,.:
Para la decoración de la vaina he usado los materiales antes descritos, pero cada cual puede proceder como prefiera. Forrar la vaina no tiene mayor secreto; marcar su contorno, marcar además el espacio de los laterales y el contorno contrario. Cortar el cuero (preferiblemente con cuchilla de zapatero), encolar las dos partes y pegar.
Lo que yo hice para ello fue, pegar primero un lateral, dejarlo secar, pegar un canto, dejar secar, pegar la segunda cara y dejarla secar. De esa manera solo me quedaba por ajustar y pegar el último canto, por lo que podia estirarlo y ajustar bien para asegurarme de un buen estirado y aspecto de la piel.
La parte de piel visible del corte quedó oculta por un trenzado de tira de cuero desde la boquilla hasta el batiente, duplicada en el otro canto para hacer juego.
A la boca de la vaina le he colocado una pieza de piel con un corte del tamaño de entrada de la hoja y pegado los laterales de la piel a la vaina. Estas junturas las he ocultado luego con una tira de tres vueltas hecha de trenzado de cuero que baja en dibujo de zig-zag hasta el batiente, que termina en una borla formada por las terminaciones de todas las tiras y anudada con una tira final.
Y..... listo. Ya tenemos la vaina en toda su gloria. No es la mejor vaina del arte, pero es mi pequeño orgullo (y que bien.. par ser la primera que hago).
Espero haberos sido de ayuda.
Juan Antonio.
si no te gusto este tutorial aca hay otro un poco mas rustico
Forrando la vaina: otra vez en camisa de once varas
Abandono por un rato las que ya empiezan a ser familiares aguas del trabajo en chapa, para adentrarme en el desconocido océano del cuero.
Esta entrada versará sobre cómo seguir un magnífico tutorial (gracias, Román). O, tal vez, incluso dos magníficos tutoriales.
Y de cómo cometer error tras error hasta acabar por hacer una chapuza de magnitud cósmica, y estar a punto de naufragar en estas procelosas aguas de la guarnicion amateur.
Y no, listo; no es como siempre, esta vez es más chapuza que de costumbre.
¿Por qué forrar la vaina de la espada? Pues muy fácil: para demostrar que puedes. Y porque la fibra de vidrio pintada como si fuera madera da un porte tremendo, eso también hay que tenerlo en cuenta.
Lo primero que necesitas para forrar la vaina de una practical es decidir qué vas a hacer respecto a la contera(Pieza de metal que se pone en el extremo del bastón, de un paraguas, etc.) y el brocal.
Tienes dos alternativas: puedes quitarlas, forrar la vaina, y volver a colocarlas por encima del cuero, o puedes dejarlas y cortar el cuero para que se ajuste a su perfil.
¡Pero qué tontería estoy diciendo! Si eres tan hábil como yo manejando un cutter, está muy claro que fallarás el perfil correcto por +/- 5mm como poco. La única alternativa viable es quitar brocal y contera.
¿O no lo es?
El brocal salió más o menos bien, un par de martillazos y listo. Pero la contera...
La maldita contera ofrecía resistencia endemoniada. Después de estar a punto de destrozar la vaina con todo tipo de objetos para hacer palanca, la solución pasó por meterla en agua hirviendo (para que dilatara), apoyar un alicate en el borde (el de la foto, protegiendo la vaina con un trapo) y darle a martillazos con el alicate. Y aún así costó lo suyo, y mira que el martillo que usé no es precisamente delicado.
El siguiente paso es rescatar la contera de debajo del mueble en el que ha acabado después de atravesar volando media habitación, y, muy posiblemente, darle una ligera limada a los bordes.
Pregunta 1
¿Por qué limó los bordes de la contera?
a) Para modificarle la forma lobulada para que fuera históricamente más precisa.
b) Porque un desafortunado intento previo de sacarla empleando un destornillador y un martillo dejó algunas desagradables muescas en el borde.
Como la piel que vamos a usar, aunque fina, tendrá un cierto grosor, no es mala idea lijar un poco la vaina en los extremos para que contera y brocal vuelvan a encajar. Esto se puede hacer con casi cualquier papel de lija que tengas a mano.
Aquí es donde me di cuenta de que no era pasta, como yo pensaba, sino fibra de vidrio.
Pregunta 2
¿Cómo se que la vaina era de fibra de vidrio?
a) Al observar el clásico entrelazado de la fibra que queda al descubierto cuando empiezas a lijar.
b) Porque la pasta, al lijarla, no suelta esas astillas tan finas que se clavan tan profundamente en los dedos y que son tan difíciles de sacar.
Bueno, ya hemos preparado la vaina. ¿Ahora qué? Ah, si, el cuero.
Lógicamente, hay que usar cuero muy fino. La recomendación que he oido es piel de cerdo o de caballo, yo en particular empleé piel de cerdo. Dado el tamaño necesario, no encontré retales adecuados, y acabé comprando una pieza entera. Vamos, la piel de un cerdo, al completo (y es que se aprovecha todo)
Pregunta 3
¿Qué hacer con toda la piel sobrante?
a) Sin problemas. Está todo previsto, de hecho ya tiene patrones que le permitirán aprovecharla casi en su totalidad en los más variados y pintorescos trabajos.
b) No tiene ni flowers. Lo más probable es que acabe en una bolsa hasta que se pudra, o hasta quese le ocurra alguna cosa para darle salida al sobrante.
Te va a hacer falta un trozo de piel de la misma longitud de la vaina, y del ancho correcto para envolverla por completo. Una buena idea es dibujar el perfil girando la vaina sobre el cuero y dejando que sobre un pelín de cuero, que siempre es más fácil de arreglar que si te quedas corto.
Para el siguiente paso, y siguiendo los tutoriales, hay que pegar el cuero a uno de los lados de la vaina. Después de haberlo hecho, tengo mis dudas sobre si es buena idea hacerlo por fases, pero en fin.
El caso es que te hacen falta los materiales de la foto:
- El trozo de cuero, empapado de agua.
- Cola blanca
- Un pincel para dar la cola
- Una goma elastica bien gorda para luego presionar el cuero
- Algún tipo de presilla para que la goma no se suelte
- Una cerveza para no pasar sed mientras trabajas
Lo que hay que hacer es encolar un lateral de la vaina, e incluso los bordes, y envolverla con el cuero (mojado, pero que tampoco gotee, hay que escurrirlo un pelín antes) Cuidadín, asegúrate de que queda centrado, para que luego la costura quede bien en el medio.
El siguiente paso es envolverlo con la goma elástica para que quede bien estirado, y dejarlo secar durante unas 24 horas. Ojo, no hay que apretarla, sólo envolver el cuero para que no se mueva de su sitio mientras se seca.
Pregunta 4
¿Cómo descubri que no había que apretar la goma elástica?
a) Estuve experimentando previamente sobre varios retales hasta dar con el mejor resultado.
b) Una vez pegado y seco el cuero sobre la vaina, y quitada la muy tirante goma, vi las marcas en espiral que habían dejado a todo lo largo, y que, si bien tampoco quedan del todo mal, no estaban en absoluto previstas.
Lo siguiente es cortar el cuero sobrante, con cuidado, con un cutter bien afilado, y con una regla.
Lo cierto es que lo del cutter no es lo mío, no sé si es que no estaba demasiado afilado o si es torpeza, pero tengo tendencia a intentar desgarrar el cuero, más que a cortarlo.
Bueno, tampoco hay que ponerse puristas, con unas tijeras tampoco queda tan mal.
Por cierto, ¿ves la bonita superficie de trabajo? pues es una tabla reciclada de la calle, que tenía ese bonito acabado casi cristalizado.
Pregunta 5
¿Qué tal resultó la superficie de trabajo?
a) Excelente. Es resbaladiza, y la pieza desliza suavemente por ella, facilitando su manipulación. Además es muy dura y resiste bien el manejo de herramientas sobre ella.
b) El acabado en verde destiñe, y manchó toda la parte de atrás de la vaina, por lo que fue necesario frotar con un cepillo, agua y jabón, y al final quedaron cercos muy feos.
Lo siguiente es marcar y taladrar los agujeros por los que lo vas a coser. Yo los hice a 4mm del borde y separados por 8mm entre si, para hacer un cosido en X realmente hermoso con hilo encerado. ¡Ojo! No hay que coser por debajo de la contera o el brocal, porque seguramente no cabrán por encima de la costura.
Habras visto que los agujeros los hice con un sacabocados, no con un punzón.
Pregunta 6
¿Por qué hize agujeros tan gordos?
a) Porque así queda un acabado mucho más rústico, dándole un aire más auténtico.
b) Porque calculó de pena el grosor del hilo encerado que tenía que pasar por los agujeros y se pasó tres pueblos con el sacabocados.
Se pueden emplear muy diferentes tipos de costura para unir ambos lados. Yo me quedé con la costura en X que recomendaba Román, y cuyos pasos ilustro aquí al lado. Me quedé con esta costura porque sujeta el cuero unido tanto por arriba como por abajo, y así el borde del cuero queda firmemente pegado a la vaina, sin riesgo de levantarse. ¡Ah! Y además así disimulas las imperfecciones en el corte.
Se avanza con dos agujas a la vez. Para evitar dudas, en la ilustración he puesto uno de los cabos en rojo y otro en azul. Con las medidas que os he dado para los agujeros, hay que cortar una longitud de hilo de unas seis veces la longitud de cuero a coser.
Siguiendo el patrón de la ilustración, (en cada "vuelta" se va alternando el cabo que hace el recorrido corto y el que hace el recorrido largo, ver pasos de 1 a 4) los dos cabos se "gastarán" a la vez, así que al principio se dejan de la misma longitud. Ojo a la última vuelta, que es un poco distinta para poder hacer el nudo por debajo y que no se vea ni se note.
Pregunta 7
¿Por qué explice una costura tan simple hasta ese nivel de detalle?
a) Por completitud, es para que todo quede perfectamente especificado.
b) Porque estube varias horas dándole vueltas cómo estupido para conseguír esa costura en X, y después de muchos esquemas, y de lograr coser dos folios con un cordón de bota, me siento orgulloso, y además pienso que puede haber gente tan zarpas con la aguja.
La aguja... mejor dicho, las agujas, porque vas avanzando con dos cabos a la vez.
Lo de las agujas es curioso. Compré un par de agujas curvas, ya que estaba comprando el hilo encerado en una curtiduría; y el tipo de la tienda me dijo que las pusiera al rojo antes de usarlas, para destemplarlas y que no se partieran.
Y digo yo ¿y por qué corno las venden templadas, si se van a partir?
¿Sabés la paciencia que hace falta para destemplar una aguja con un mechero? ¡Es que no tengo otra cosa! ok, suelo destemplar las brocas que estoy intentando afilar con la amoladora, porque me paso y las caliento demasiado, pero es sin querer. Y además, si meto una aguja en la amoladora de banco, se convierte en polvo en suspensión en cuestión de segundos.



Bueno, al grano. El proceso que queda es como sigue: se moja el cuero, se encola un trozo de vaina, se pega el cuero en su sitio y se va cosiendo (sin dejarlo secar)
Y así, con paciencia, hasta completar la vaina. Acuérdate de no coser donde van a ir contera y brocal, pero de pegar bien el cuero por ahí.
Después de la primera experiencia con la goma elástica, no volví a intentarlo, y no hubo problema, la piel quedó bien tirante cuando se secó.
III parte:
bueno la siguiente pregunta es huy buenisimo
tengo la espada ¿y la funda ?
De apoquito te vas convirtiendo en un caballero
o He Man por el poder de Grayskull !!!! jajaj no?

Fabricacion de una vaina de espada - paso a paso
Autor: Juan Antonio Suárez
[email protected]
Partiendo del hecho de que no soy ningún profesional, sino un simple aficionado y que es la primera vaina que hago; ruego a los lectores un poco de comprensión si meto la pata o falta algo. Además... no me echen todavia a los perros, el tutorial se me ocurrió después de haber empezado y por eso no hay fotos de la primera fase (medida y corte).
Doy por supuesto que aquellos que se metan en este lio, contarán tanto con herramientas como con algo de pericia o afición por el bricolaje (si no, persignense un par de veces antes de empezar).
Ah, si desean ver las fotos en grande, click en ellas.
bueno.... vamos a la faena.
Materiales:
* Dos tablas de madera (pino, fresno, abeto, picea, etc,.) 10 cm más largas que el largo total de la hoja de la espada y 2 cm más anchas que la misma. El grosor de cada tabla debe ser como minimo el doble del grosor real del nervio central de la hoja de la espada a enfundar (podes tomar la medida con un calibre o pie de rey). La madera debe tener la veta vertical (o sea de arriba a abajo) para que se pueda rebajar facilmente con el formón o la gubia. Eviten a toda costa las maderas prensadas (aglomerados, tableros de okume, etc.,) o la va a pasar muy mal aparte de tener que volver a comprar las tablas.
* Para el forro interior (de forma que la hoja no sufra ni roce con la madera) yo he usado una piel fina de cabra de unos restos que quedaban. (Podes ver el estampado tipo "tanga leopardo" que tenian, observando el fondo de algunas de las fotos).
* Tablero de corcho duro de unos 2mm de espesor, para el caso de que el vaciado no haya sido todo lo profundo que debiera.
* Cola de contacto.
* Cola blanca.
* Para el exterior y acabado, yo he usado un cuero del tipo "piel de ante" y tiras de cuero (de las que se usan para coserlos) para los trenzados de adorno (si compran cuero, haganlo en un almacen de curtidos o lo van a arruinar); pero esto es a gusto del que lo hace. Poden forrarla, lacarla, barnizarla, etc,. Si van a colocar boquilla y batiente (por donde se mete la hoja y la punta de la vaina), puden realizarlas en latón (ojo, que no sea estirado o lo único que podras hacer será doblarlo) o cinc; eso, si tenien la moral de martillear enderezar y pulir (por no hablar de un pequeño yunque, al menos).
Herramientas:
* Sierra de calar (en su defecto sierra normal).
* Gubias o formones (recomiendo gubias).
* Maza de madera o martillo ligero para empujar la gubia en algunos puntos.
* Lija media y fina para los acabados (si conseguis meter una lijadora en el vaciado, decidmelo).
* Lima para madera.
* Regla o metro (yo usé regla).
* Lapiz para marcar (carpintero, o de punta gruesa, etc.,)
* Sargentas (no, no es un suboficial con... eso), mordazas o pinzas para la sujeción.
* Cuchilla de zapatero, lezna o cutter (no de los "todo a cien", por favor) para el corte del cuero.
* Brocha mediana.
* Escoba (para recogerlo todo o la DOÑA SE ENOJA, cosa poco recomendable).
Y para los principiantes..... pinzas, tiritas, yodo y si es menester, hilo de sutura (esperemos que no haga falta).
Proceso:
Medida y corte:
Lo primero, coloquen la hoja de la espada encima de la tabla y centrenla correctamente. Aseguresnse de que la dirección de la veta de la madera fluye hacia lo que será la punta de la vaina. De esa forma les será más sencillo rebajar y no les llevaras media tabla al meter la gubia.
* Marcad alrededor de la hoja todo su contorno en la tabla.
Ahora, con la regla o metro, medir 0'5 cm hacia fuera del contorno y vayan marcandolo en su totalidad de manera que tengan dos contornos; uno el exacto de la hoja y otro exterior con 0'5 cm más de anchura.
* Unan las tablas bien sujetas entre si por medio de dos sargentas, y que la tabla marcada tenga la cara que habeis contorneado pegando a la cara de la otra tabla. Asi al efectuar el corte seran identicas.
* Realizen el corte por el exterior del segundo contorno (el más alejado ).
* Coloquen de nuevo la hoja de la espada en la tabla que no fue marcada (por la cara que pegaba a la otra), centrenla correctamente y marquen el contorno como antes.
Ahora, deben tener dos tablas gemelas con sus correpondientes contornos interiores marcados.
Vaciado:
Con la gubia o el formón y una gran dosis de paciencia, vayan rebajando desde la boca de la vaina hasta la punta sin rebasar el exterior de la linea del contorno de la hoja. Vacien hasta la mitad del grosor de la tabla*.
se daran cuenta de que a veces es necesario "marcar" la linea de contorno con unos golpecitos del martillo y la gubia en esta; asi, no meteran la gubia hasta el fondo.
No tengan prisa. Es preferible rebajar poco a poco que arrancar una astilla demasiado gruesa y fastidiarla.
Una vez finalizado, repetir el proceso con la otra tabla. Y al finalizar, lijenlo convenientemente para que quede suavecito.
Podes ir colocando de vez en cuando, la hoja en cada tabla para ver que el rebaje es el adecuado. OJO, no rebajen el total del grosor de la hoja en cada tabla SOLO LA MITAD, o la espada bailara en la vaina como si tuviera el Mal de Parkinson (amén de poder salir disparada en cuanto la muevas lo más mínimo).
Union de piezas y forrado interior:
Una vez vaciadas las tablas, comprueben que que esten unidas entre si (sin pegar), la hoja de la espada entra y sale con algo de holgura. Esta holgura es necesaria para el forrado interior (no hagas la la estupidez que hice yo, que no me di cuenta y tuve que levantar 2mm con el maldito corcho una vez forrado).
Pero sobre todo, que la hoja entre y salga sin tener que ejercer presión o fuerza; de no ser así, es probable que en una de esas estalle la vaina (cosa que no creo que les haga mucha gracia). Si por lo que sea no encaja sin tener que hacer fuerza, o rebajas un poco más o como me toco a mi, pega una tira de corcho a lo largo de todo el borde del contorno para levantar esos milimetros que nos faltan, y cuando esté seca la cola, recorta con la cuchilla (despacito y en bisel, no les carguen el forro si está puesto).
Hecha la comprobación anterior, coloca una de la tablas sobre la piel del forro y marca su contorno. Repeti la operación con la otra (como la boca de la vaina iba a ser forrada, yo grapé el excedente de piel al exterior de la vaina).
Corta las pieles, encolalas y encola también la base interior de la vaina (el vaciado). Deja secar diez minutos y unilas despacio (o pegas las pieles hechas un higo). Si las pieles no se pegan estiradas, es posible que al meter la hoja les hagan un rasgon de cuidado, asi que....
Una vez forrado el interior, volve a unir las dos partes (sin pegar) y, como antes, comproba la adecuada entrada y salida de la hoja; que sea suave y sin tirones (si ves que la piel "muerde" el metal de la hoja y no la deja entrar o salir bien, dale un poco de grasa de caballo y deja secar).
Hecho esto, encolado el reborde del perímetro que rodea al vaciado de las dos piezas, espera diez minutos y juntalas ejerciendo presión (sargentas, mordazas, etc..). dale... hasta la mañana siguiente.
El encolado de las junturas lo he realizado con cola de contacto, porque la cola blanca puede rezumar hacia el interior de la vaina y jorobar el invento.

Seca la unión de las piezas, tenes ya una vaina linda. Ahora hay que darle fuerza y consistencia, "pulirla y vestirla".
Lija muy bien todo el exterior de la vaina hasta que quede bien suave (yo me molesté en rebajar las aristas de las tablas para que no quedasen cuadradas, sino redondeadas y de formas suaves).
Una vez lijada, rebaja la cola blanca con un poco de agua hasta que quede fluida y con la brocha dale un par de manos a todo el exterior de la vaina y dejalo secar bien. Con eso conseguiremos que la madera tome fuerza y resistencia, aparte de tapar todos los poros (si les quedan granitos.... lija al canto).
Entiendo que en el lijado habras dejado el exterior BIEN liso (sobre todo si vas a barnizar o lacar la vaina).
Forrado, decoración, etc,.:
Para la decoración de la vaina he usado los materiales antes descritos, pero cada cual puede proceder como prefiera. Forrar la vaina no tiene mayor secreto; marcar su contorno, marcar además el espacio de los laterales y el contorno contrario. Cortar el cuero (preferiblemente con cuchilla de zapatero), encolar las dos partes y pegar.
Lo que yo hice para ello fue, pegar primero un lateral, dejarlo secar, pegar un canto, dejar secar, pegar la segunda cara y dejarla secar. De esa manera solo me quedaba por ajustar y pegar el último canto, por lo que podia estirarlo y ajustar bien para asegurarme de un buen estirado y aspecto de la piel.
La parte de piel visible del corte quedó oculta por un trenzado de tira de cuero desde la boquilla hasta el batiente, duplicada en el otro canto para hacer juego.
A la boca de la vaina le he colocado una pieza de piel con un corte del tamaño de entrada de la hoja y pegado los laterales de la piel a la vaina. Estas junturas las he ocultado luego con una tira de tres vueltas hecha de trenzado de cuero que baja en dibujo de zig-zag hasta el batiente, que termina en una borla formada por las terminaciones de todas las tiras y anudada con una tira final.
Y..... listo. Ya tenemos la vaina en toda su gloria. No es la mejor vaina del arte, pero es mi pequeño orgullo (y que bien.. par ser la primera que hago).
Espero haberos sido de ayuda.
Juan Antonio.
si no te gusto este tutorial aca hay otro un poco mas rustico
Forrando la vaina: otra vez en camisa de once varas
Abandono por un rato las que ya empiezan a ser familiares aguas del trabajo en chapa, para adentrarme en el desconocido océano del cuero.
Esta entrada versará sobre cómo seguir un magnífico tutorial (gracias, Román). O, tal vez, incluso dos magníficos tutoriales.
Y de cómo cometer error tras error hasta acabar por hacer una chapuza de magnitud cósmica, y estar a punto de naufragar en estas procelosas aguas de la guarnicion amateur.
Y no, listo; no es como siempre, esta vez es más chapuza que de costumbre.
¿Por qué forrar la vaina de la espada? Pues muy fácil: para demostrar que puedes. Y porque la fibra de vidrio pintada como si fuera madera da un porte tremendo, eso también hay que tenerlo en cuenta.
Lo primero que necesitas para forrar la vaina de una practical es decidir qué vas a hacer respecto a la contera(Pieza de metal que se pone en el extremo del bastón, de un paraguas, etc.) y el brocal.
Tienes dos alternativas: puedes quitarlas, forrar la vaina, y volver a colocarlas por encima del cuero, o puedes dejarlas y cortar el cuero para que se ajuste a su perfil.
¡Pero qué tontería estoy diciendo! Si eres tan hábil como yo manejando un cutter, está muy claro que fallarás el perfil correcto por +/- 5mm como poco. La única alternativa viable es quitar brocal y contera.
¿O no lo es?
El brocal salió más o menos bien, un par de martillazos y listo. Pero la contera...
La maldita contera ofrecía resistencia endemoniada. Después de estar a punto de destrozar la vaina con todo tipo de objetos para hacer palanca, la solución pasó por meterla en agua hirviendo (para que dilatara), apoyar un alicate en el borde (el de la foto, protegiendo la vaina con un trapo) y darle a martillazos con el alicate. Y aún así costó lo suyo, y mira que el martillo que usé no es precisamente delicado.
El siguiente paso es rescatar la contera de debajo del mueble en el que ha acabado después de atravesar volando media habitación, y, muy posiblemente, darle una ligera limada a los bordes.
Pregunta 1
¿Por qué limó los bordes de la contera?
a) Para modificarle la forma lobulada para que fuera históricamente más precisa.
b) Porque un desafortunado intento previo de sacarla empleando un destornillador y un martillo dejó algunas desagradables muescas en el borde.
Como la piel que vamos a usar, aunque fina, tendrá un cierto grosor, no es mala idea lijar un poco la vaina en los extremos para que contera y brocal vuelvan a encajar. Esto se puede hacer con casi cualquier papel de lija que tengas a mano.
Aquí es donde me di cuenta de que no era pasta, como yo pensaba, sino fibra de vidrio.

Pregunta 2
¿Cómo se que la vaina era de fibra de vidrio?
a) Al observar el clásico entrelazado de la fibra que queda al descubierto cuando empiezas a lijar.
b) Porque la pasta, al lijarla, no suelta esas astillas tan finas que se clavan tan profundamente en los dedos y que son tan difíciles de sacar.
Bueno, ya hemos preparado la vaina. ¿Ahora qué? Ah, si, el cuero.
Lógicamente, hay que usar cuero muy fino. La recomendación que he oido es piel de cerdo o de caballo, yo en particular empleé piel de cerdo. Dado el tamaño necesario, no encontré retales adecuados, y acabé comprando una pieza entera. Vamos, la piel de un cerdo, al completo (y es que se aprovecha todo)
Pregunta 3
¿Qué hacer con toda la piel sobrante?
a) Sin problemas. Está todo previsto, de hecho ya tiene patrones que le permitirán aprovecharla casi en su totalidad en los más variados y pintorescos trabajos.
b) No tiene ni flowers. Lo más probable es que acabe en una bolsa hasta que se pudra, o hasta quese le ocurra alguna cosa para darle salida al sobrante.
Te va a hacer falta un trozo de piel de la misma longitud de la vaina, y del ancho correcto para envolverla por completo. Una buena idea es dibujar el perfil girando la vaina sobre el cuero y dejando que sobre un pelín de cuero, que siempre es más fácil de arreglar que si te quedas corto.
Para el siguiente paso, y siguiendo los tutoriales, hay que pegar el cuero a uno de los lados de la vaina. Después de haberlo hecho, tengo mis dudas sobre si es buena idea hacerlo por fases, pero en fin.
El caso es que te hacen falta los materiales de la foto:
- El trozo de cuero, empapado de agua.
- Cola blanca
- Un pincel para dar la cola
- Una goma elastica bien gorda para luego presionar el cuero
- Algún tipo de presilla para que la goma no se suelte
- Una cerveza para no pasar sed mientras trabajas
Lo que hay que hacer es encolar un lateral de la vaina, e incluso los bordes, y envolverla con el cuero (mojado, pero que tampoco gotee, hay que escurrirlo un pelín antes) Cuidadín, asegúrate de que queda centrado, para que luego la costura quede bien en el medio.
El siguiente paso es envolverlo con la goma elástica para que quede bien estirado, y dejarlo secar durante unas 24 horas. Ojo, no hay que apretarla, sólo envolver el cuero para que no se mueva de su sitio mientras se seca.
Pregunta 4
¿Cómo descubri que no había que apretar la goma elástica?
a) Estuve experimentando previamente sobre varios retales hasta dar con el mejor resultado.
b) Una vez pegado y seco el cuero sobre la vaina, y quitada la muy tirante goma, vi las marcas en espiral que habían dejado a todo lo largo, y que, si bien tampoco quedan del todo mal, no estaban en absoluto previstas.
Lo siguiente es cortar el cuero sobrante, con cuidado, con un cutter bien afilado, y con una regla.
Lo cierto es que lo del cutter no es lo mío, no sé si es que no estaba demasiado afilado o si es torpeza, pero tengo tendencia a intentar desgarrar el cuero, más que a cortarlo.
Bueno, tampoco hay que ponerse puristas, con unas tijeras tampoco queda tan mal.
Por cierto, ¿ves la bonita superficie de trabajo? pues es una tabla reciclada de la calle, que tenía ese bonito acabado casi cristalizado.
Pregunta 5
¿Qué tal resultó la superficie de trabajo?
a) Excelente. Es resbaladiza, y la pieza desliza suavemente por ella, facilitando su manipulación. Además es muy dura y resiste bien el manejo de herramientas sobre ella.
b) El acabado en verde destiñe, y manchó toda la parte de atrás de la vaina, por lo que fue necesario frotar con un cepillo, agua y jabón, y al final quedaron cercos muy feos.
Lo siguiente es marcar y taladrar los agujeros por los que lo vas a coser. Yo los hice a 4mm del borde y separados por 8mm entre si, para hacer un cosido en X realmente hermoso con hilo encerado. ¡Ojo! No hay que coser por debajo de la contera o el brocal, porque seguramente no cabrán por encima de la costura.
Habras visto que los agujeros los hice con un sacabocados, no con un punzón.
Pregunta 6
¿Por qué hize agujeros tan gordos?
a) Porque así queda un acabado mucho más rústico, dándole un aire más auténtico.
b) Porque calculó de pena el grosor del hilo encerado que tenía que pasar por los agujeros y se pasó tres pueblos con el sacabocados.
Se pueden emplear muy diferentes tipos de costura para unir ambos lados. Yo me quedé con la costura en X que recomendaba Román, y cuyos pasos ilustro aquí al lado. Me quedé con esta costura porque sujeta el cuero unido tanto por arriba como por abajo, y así el borde del cuero queda firmemente pegado a la vaina, sin riesgo de levantarse. ¡Ah! Y además así disimulas las imperfecciones en el corte.
Se avanza con dos agujas a la vez. Para evitar dudas, en la ilustración he puesto uno de los cabos en rojo y otro en azul. Con las medidas que os he dado para los agujeros, hay que cortar una longitud de hilo de unas seis veces la longitud de cuero a coser.
Siguiendo el patrón de la ilustración, (en cada "vuelta" se va alternando el cabo que hace el recorrido corto y el que hace el recorrido largo, ver pasos de 1 a 4) los dos cabos se "gastarán" a la vez, así que al principio se dejan de la misma longitud. Ojo a la última vuelta, que es un poco distinta para poder hacer el nudo por debajo y que no se vea ni se note.
Pregunta 7
¿Por qué explice una costura tan simple hasta ese nivel de detalle?
a) Por completitud, es para que todo quede perfectamente especificado.
b) Porque estube varias horas dándole vueltas cómo estupido para conseguír esa costura en X, y después de muchos esquemas, y de lograr coser dos folios con un cordón de bota, me siento orgulloso, y además pienso que puede haber gente tan zarpas con la aguja.
La aguja... mejor dicho, las agujas, porque vas avanzando con dos cabos a la vez.
Lo de las agujas es curioso. Compré un par de agujas curvas, ya que estaba comprando el hilo encerado en una curtiduría; y el tipo de la tienda me dijo que las pusiera al rojo antes de usarlas, para destemplarlas y que no se partieran.
Y digo yo ¿y por qué corno las venden templadas, si se van a partir?
¿Sabés la paciencia que hace falta para destemplar una aguja con un mechero? ¡Es que no tengo otra cosa! ok, suelo destemplar las brocas que estoy intentando afilar con la amoladora, porque me paso y las caliento demasiado, pero es sin querer. Y además, si meto una aguja en la amoladora de banco, se convierte en polvo en suspensión en cuestión de segundos.




Bueno, al grano. El proceso que queda es como sigue: se moja el cuero, se encola un trozo de vaina, se pega el cuero en su sitio y se va cosiendo (sin dejarlo secar)
Y así, con paciencia, hasta completar la vaina. Acuérdate de no coser donde van a ir contera y brocal, pero de pegar bien el cuero por ahí.
Después de la primera experiencia con la goma elástica, no volví a intentarlo, y no hubo problema, la piel quedó bien tirante cuando se secó.

III parte: