LOS BUENOS MUEREN.
2. RENÉ FAVALORO.
Estamos en Buenos Aires el sábado 29 de julio de 2000. René camina nervioso por su casa, rodeando ese escritorio lleno de papeles. Se sienta, bebe un poco de agua, acto seguido alisa el papel con sus manos y ve como, al tomar esa lapicera con sus dedos, sus ojos tiñen todo el cuarto de negro, impidiéndole a ese sol de mediodía, entrar y bañar todo en luz.
"Nunca perdí mis raíces", comienza. Por eso volvió, por su compromiso con el país, pero continúa diciendo; "La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar." Cansado de que sus ojos vean cosas que sus principios no toleran. Imagina al país como un cuerpo humano y ve, entonces, la cabeza en los pies.
"En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer." Suelta la lapicera, vuelve a leer ese párrafo una y otra vez."Prefiero desaparecer." Vuelve a tomar la lapicera, da vuelta la hoja y ve como las palabras caen hechas tinta casi automáticamente; "Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.
No puedo cambiar.
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía." Luego de firmar ese papel, su mente se detiene unos segundos. A las 14:30hs, luego de ese disparo al pecho, su corazón se detiene para siempre.
CARTA FINAL DEL DR. RENÉ FAVALORO.