Dibujos de la cultura taína que datan de los siglos XIV y XV han sido hallados en las paredes de 30 cuevas en la isla deshabitada de Mona. Se cree que pudieron ser la expresión de trances alucinógenos
Arqueólogos de las universidades de Leicester y Cambridge, del Museo Británico y del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico están descubriendo la concentración más grande del mundo de arte taíno ubicada en la pequeña y remota isla deshabitada de Mona, a medio camino entre Puerto Rico y República Dominicana.
De momento, se han encontrado miles de pinturas y dibujos taínos con cabezas de animales y rostros humanos, a menudo híbridos, mezclados y entrelazados con patrones geométricos y curvilíneos abstractos desconocidos hasta la fecha. Solo 30 de las más de cien cuevas de la isla han sido exploradas, por lo que es probable que se descubran más pinturas. La mayoría de las encontradas hasta ahora datan de los siglos XIV y XV.
Técnicas sencillas que sobrevivieron más de 500 años
La investigación ha puesto al descubierto técnicas utilizadas en la realización de estas pinturas rupestres, como el uso de excremento de murciélago o guano, que durante décadas absorbió minerales de origen natural de color amarillo, marrón y rojo de los suelos de las cuevas. A veces agregaban resina vegetal para que la pintura se adhiriera a las paredes de la cueva.
La técnica era sencilla pero eficaz, ya que estos dibujos han permanecido en las cuevas durante más de 500 años.