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Bandidos rurales. Post historico

Ciencia Educacion11/1/2017
bueno linces resulta que estaba escuchando un par de temas del buen Leon Gieco con mis manaos y pitusas, y termine escuchando el tema de bandidos rurales que escribió conjuntamente con Iorio y como buen lince investigador que soy busque informacion sobre los bandidos a los que dedicaba este tema tan copado, como me gusto bastante quise compartir algo de inteligencia colectiva con ustedes.

el mismo tema para ambientar el post.




A mediados de la segunda mitad del siglo XIX, el código rural de la provincia de Buenos Aires transcribe textualmente disposiciones de sometimiento casi feudales para la población nativa. Se condenaba lo que denominaban y se obligaba a los pobladores sin recursos a solicitar autorización a las autoridades, hasta para transitar por la campaña. Aquel paisano que no portara su libreta de conchabo era considerado malentretenido y perseguido tenazmente por la partida.

Testimonios de esa época, aluden a la existencia de cientos de gauchos que son desplazados por el progreso a sitios marginales. Obviamente, esos sitios se corresponden, en gran medida, a los recientemente creados territorios nacionales. Estas zonas de frontera por excelencia, a juzgar por las características de su incipiente poblamiento, la carencia casi total de alambrados aún y una tibia presencia policial, unida, a aquella famosa ley de permiso de portación de armas, permitieron, seguramente, la libre expresión del gaucho en su original estado.

El territorio de La Pampa, con semejantes condiciones de libertad, ciertamente ejerció poderosa atracción a todo tipo de aventureros, al bandidaje en general, a personajes de leyenda y tumultuoso pasado de gaucho malo, como el caso de Vairoleto, entre otros.

Juan Bautista Bairoletto




Hijo de una pareja de inmigrantes italianos, Juan Bautista Vairoleto fue el segundo de seis hijos. Nació en Santa Fe el 11 de noviembre de 1894. Su familia se radicó en la provincia de La Pampa, en una zona triguera que abarcaba Castex y Monte Nievas.

Cuando era chico, su familia se radicó en Colonia Castex, un pueblo de La Pampa.Parte de su juventud la pasó en los burdeles, donde conoció a los primeros anarquistas. Allí se enamoró de una mujer, que también era pretendida por un gendarme llamado Elías Farache.

Farache y Vairoletto tuvieron una pelea feroz: Farache terminó con un balazo en el cuello.
Ya siendo adulto, Bairoletto escapó de la justicia luego de matar al comisario de la ciudad de Eduardo Castex, provincia de La Pampa, llamado Elias Farach Su frondoso prontuario acumuló presuntos robos, hurtos, reparto de propaganda anarquista, asaltos y muertes. Pero ello no hizo mella en la admiración popular. Admiración que lejos de decaer se fue incrementando con cada nuevo crimen y nuevo escape.

Fue asaltante de caminos, sosteniendo tiroteos con la policía de Castex y otras localidades de La Pampa y provincias vecinas. Era considerado el vengador de los sufrimientos de sus amigos y su figura de justiciero fuera de la ley hace que se vuelva popular, convirtiéndose en un mito.

La gente lo ayudaba a huir, y cuando se refugiaba en un lugar le hacían llegar mensajes para prevenirlo, le proporcionaban alimentos, abrigo y cuidados. Como corresponde a la leyenda robaba a los ricos y ayudaba a los pobres, repartiendo lo obtenido entre sus amigos, protectores y gente necesitada.


En la década de 1930, se lo hacía responsable de cualquier asalto o muerte ocurrida, pero parecía un fantasma que la policía perseguía sin resultados. A principios de los años cuarenta se organiza una persecución dispuesta a terminar con él.

Este bandido ha sido conocido por robar a gente rica para dar a los pobres, quizá la razón por la cual se ganara su apodo de «Robin Hood Argentino» o el «Robin Hood Criollo» siendo un mito luego de su muerte. Se suicidó de un disparo en la cabeza, antes de ser atrapado por la policía pampeana que rodeaba su casa. Había sido entregado por su amigo, Vicente Gascón, por una recompensa que las fuerzas de la ley habían ofrecido a quien diera información. La versión oficial sostiene que fue abatido por balas policiales en el año 1941, en la localidad de Colonia San Pedro de Atuel en la Provincia de Mendoza, pero su esposa dice que se suicidó para evitar el deshonor de ser capturado. Fue velado en el Salón de la Biblioteca Popular Sarmiento de General Alvear en la provincia de Mendoza. Hoy sus restos se encuentran en el cementerio de esa localidad.

Vairoletto llegó a su fin por una traición, la de un excompañero de andanzas que cambió su libertad por “el dato”. La policía de La Pampa rodeó su casa el 14 de septiembre de 1941, y aunque durante mucho tiempo se dijo que murió por los disparos de las autoridades, su propia mujer contó a Clarín en el 2003, a los 90 años, que él mismo decidió el final con un disparo en la cabeza:

—¿Usted lo vio matarse?
— Sí, claro que sí. Estaba aclarando cuando llegaron los policías con ametralladoras (Colt, refrigeradas a agua). A un pobre peón que dio la alerta lo voltearon de un cachazo. Juan corrió con su pistola hasta la puerta y me gritó: ¡Cuidá a las lechucitas (hijas) y vos no te movás!;. Le pegó un tiro por las costillas al comisario Paeta y después retrocedió recostado sobre la pared. Se llevó el revólver a la mejilla derecha y disparó. Fue cayendo de a poco.
—La Policía dice que lo acribilló a balazos.
—La Policía no lo mató; él se pegó un tiro en la cara. Cuando lo vieron en el suelo corrieron y lo balearon, pero ya estaba muerto. La autopsia confirmó que la bala mortal fue en la cara, que le destrozó la cabeza. Los policías tiraron y perforaron el rancho por todos lados para simular que hubo un gran tiroteo.





lugar donde yace JUAN BAUTISTA VAIROLETO - (1894 - 1941)







Segundo David Peralta

Alias: ;Mate cosido;



Había nacido en Tucumán pero la parte más intensa de su vida ocurrió en el Chaco.

Trabajó en una imprenta, era culto y planificaba sus golpes al detalle. Se dedicó a robar a firmas como Bunge Born, Dreyfus y La Forestal, empresas que aportaban grandes sumas de dinero a la Gendarmería para dar fin a sus correrías.

El apodo es en referencia a una cicatriz que tenía en la cabeza, llamada en la jerga popular, sobre todo la norteña.

Su personalidad era la de un hombre culto, se comportaba con humildad y educación, pagando generosamente el más mínimo servicio recibido, y así ganó aprecio y popularidad. Armaba los robos detalladamente. Las poderosas empresas que robaba (Bunge y Born, Dreyfus, La Forestal), daban lo imposible a las fuerzas de seguridad para su captura. La leyenda urbana afirmaba que robaba a las empresas ricas -la mayor parte, extranjeras- para ayudar a los pobres. A su vez, la leyenda redondeaba su proceder aseverando que la espantosa manera de su accionar era montada por las propias empresas que robaban al pueblo chaqueño

Mate Cosido se autotitulaba el bandido de los pobres, escribiendo artículos en revistas de la época, allanándose sobre los motivos de sus exacciones, que jamás robaba a los pobres para dárselo a los ricos. Así se hizo valer en los grupos anarquistas.



En su carrera delictiva usaba muchos documentos falsos fácilmente asequibles en Buenos Aires: Julio del Prado, Manuel Bertolatti, José Amaya, Julio Blanco.

Evitaba la violencia cuanto podía, nunca tenía enfrentamientos armados con la policía. No era por miedo, sino una manera de proceder.

Con el anarquista y bandido pampeano Juan Bautista Bairoletto proyectaron asaltar una fábrica de tanino, sin embargo Peralta desistió por no estar de acuerdo con lo que suponía sobrevendría: Bairoletto ejecutó el robo, dejando un empleado muerto en la balacera con la policía.

Los habitantes de Presidencia Roque Sáenz Peña, de Gancedo, y en definitiva la mayoría de los pueblos grandes, fueron admirados testigos de las acciones de Mate Cosido. Vestía casi disfrazado, o como peón rural o como viajante, para no levantar sospechas.

Su fama de justiciero llegó fácilmente a Buenos Aires. El 22 de diciembre de 1939, la banda de Mate Cosido secuestró al estanciero Jacinto Berzón. El pedido de rescate por 50.000 pesos moneda nacional fue con precisas recomendaciones: el dinero se arrojaría, el 7 de enero de 1940, desde el tren, antes de la Estación de Ferrocarril de Villa Berthet, Chaco. Pero en un accionar policial, ocurre un tiroteo en el lugar pactado, y Peralta resultó herido malamente en la cadera.



Igual que Vairoletto, sus problemas con la policía se acentuaron por culpa de una mujer: Mate Cosido tuvo una novia que también coquetaba con un agente y eso profundizó la inquina policial. Como a Vairoletto, un compinche lo vendió. Fue cuando ocurrió el famoso episodio de la estación Berthet, en 1939. Era el fin de su carrera: salió muy herido de la emboscada, pero logró escapar y se dejó envolver por el misterio. Su cadáver nunca apareció.


bueno esto vendria a ser lo que llegue a compartir, el tema habla de mas bandoleros, capaz los suba en un segundo post.


como prometi aca tienen el segundo post, por si les interesa leer mas.

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