La prestigiosa revista científica NewScientist publicaba el pasado 14 de noviembre un artículo que podría poner en tela de juicio lo que sabemos sobre la evolución del hombre y su lugar de origen, echando por tierra la teoría de que procede únicamente de África.
El análisis de un antiguo cráneo de China sugiere que es “inquietantemente” similar a los fósiles más antiguos conocidos de nuestra especie, los cuales fueron encontrados en el continente africano, particularmente a unos 10.000Km al oeste de Marruecos. El análisis del cráneo insinúa que los humanos modernos no solo descienden de ancestros africanos, como generalmente se piensa.
NewScientist
La mayoría de los antropólogos creen, basándose en la evidencia de los fósiles, que nuestra especie surgió en África hace unos 200.000 años. Además, los estudios genéticos de los humanos modernos indican que todos descendemos de una sola población que abandonó África en los últimos 120,000 años y acabó diseminándose por todo el mundo. Este grupo africano es la fuente de todos los genes humanos modernos, salvo algunos que se han añadido al cruzarse con otras especies como los neandertales.
Cuando los investigadores describieron por primera vez el cráneo Dalí en 1979, supusieron que pertenecía al Homo erectus. Esta especie de homínido llegó al sudeste de Asia hace 1,8 millones de años y probablemente desapareció de la región hace unos 140.000 años, lo que encajaba con la historia y las teorías actuales.
Pero en 1981, el paleoantropólogo Xinzhi Wu comentó en la Academia de Ciencias de China en Beijing que la cara del cráneo Dalí tenía muchas características en común con nuestra especie, el Homo sapiens. Esto sugiere que el Homo erectus, antepasado del Homo sapiens procede del este de Asia.