InicioOfftopicDebate sobre el papel de la centroizquierda en la coyuntura

Debate sobre el papel de la centroizquierda en la coyuntura

Offtopic3/6/2010
Algunos aportes para el debate sobre el papel de la centroizquierda en la coyuntura


Antes de generar cualquier propuesta es indispensable definir el mapa, el campo en que nos toca jugar. Para ello la primera pregunta que nos debemos plantear es cuál es el estado actual de la contradicción principal. En Argentina y en América latina toda desde principios del siglo XX la contradicción principal se da claramente entre el imperialismo estadounidense y las oligarquías nativas, por un lado, y para establecer un término de consenso, “el campo popular”, por el otro. Las bases con tropas de Estados Unidos en Colombia, el golpe de Estado en Honduras, la movilización después de décadas de la IV flota norteamericana y la conjunción opositora destituyente de Imperio, los grandes grupos de poder económico, fundamentalmente los mediáticos y los partidos aún debilitados actuando como mascarón de proa contra gobiernos como el de Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, Lugo en Paraguay y Cristina Fernández en Argentina, eximen de más fundamentos, que los hay, para corroborar la vigencia, y lo que es peor, la activación descarnada de la contradicción principal.

Un segundo parámetro a tener en cuenta es la relación de fuerzas entre las dos partes. Dicho esto paso a diferenciar de los casos de Venezuela, Ecuador y Bolivia donde los partidos políticos del establishment habían caído en una degradación que junto a otros factores facilitó la emergencia de procesos de cambio estructurales. En la Argentina de 2001 no se generó un reemplazo al esquema político ni a los actores políticos, y sobre todo, el peronismo emergió conservando sus estructuras básicamente clientelares y su impronta ejecutiva para gestionar.

A pesar de ir dividido en tres sectores en las elecciones del 2003, sumó el 60% de los votos y un candidato fruto de las renuncias de Reuteman y de La Sota inició un gobierno, objeto de controversias, pero sin duda diferente y superador de las experiencias neoliberales del menemismo y la Alianza. Kirchner no llegó de la mano de promesas revolucionarias, ni siquiera reformistas en el marco de un proyecto totalizador. Este dato es imprescindible para el análisis de su gestión.

Volviendo al 2001. Más allá de la supervivencia del peronismo, del radicalismo travestido en confederación de dirigentes zonales o provinciales “la política”, “los políticos”, cayó y cayeron en el mayor desprestigio en forma inversamente proporcional a la corporación mediática, que a partir de denuncias justas por corrupción se constituyó en fuente de credibilidad y “poder judicial paralelo”. Pero a pesar de que la corrupción siempre supone dos partes: el funcionario estatal y el empresario que corrompe con su dinero, en el imaginario social se instaló la idea de que el corrupto es el solamente el funcionario traducido en “el político” o la “clase política” ignorando a la otra parte. Por supuesto que esta estigmatización de “los políticos” contribuyó al alejamiento de la población de cualquier forma de participación colectiva de orden política e inclusive social. Huelga afirmar que esta es la mayor garantía para que el establishment actúe sin resistencias y peor aún con el apoyo de ciudadanos devenidos en consumidores del mercado, supuesto único organizador de la sociedad. Los ciudadanos votan por ideas, programas, historia. Los consumidores no se sienten responsables por su voto y votan “gestionadores”, como si el país hubiera mutado en un edificio donde los propietarios eligen un administrador desentendiéndose de cualquier responsabilidad.

Con la política, la militancia y la participación degradadas y aún vergonzantes, y con los medios, sobre todo la T.V, como fuente indiscutible de la verdad y formadores de la propia “realidad”, la disputa se corre de lo racional a lo simbólico. La imagen no precisa de ningún argumento ni juicio, ni razonamiento porque muestra sin intermediarios lo que ocurre. Podría abundar con esta digresión pero quiero regresar a la contradicción principal y, remarcando que la integración, al menos la sudamericana, es condición sin equa non para regresar al camino previo al golpe del 76 y poder pensar en soberanía, equidad e igualdad. sorteando este tema se hace necesario describir el actual cuadro político que poco tiene que ver con algunos resultados econónomicos.

La oposición de derecha: el PRO, la UCR, la CC y el peronismo disidente, a pesar de no ser otra cosa que mascarones de proa de los grandes grupos económicos y los intereses del imperio, expresan claramente, descarnadamente, los intereses de sus mandantes. Es la misma derecha que opera en todo el subcontinente y a pesar de que no discuten modelos de país, ni programas, está claro que pretenden retrotraernos a los 90, debilitar al Estado cuya intervención en algunos terrenos desató la furia que históricamente hubiera echado mano de las FF.AA sin más. Pero ahora actúan trabando cualquier avance estructural o no. Lamentablemente amplios sectores de las capas medias y medias bajas han sacado de la caja de pandora un gorilismo como no se vivía desde las décadas del 40 y 50 y componen la masa crítica del “enemigo” y esto dicho con todas las letras.

Del otro lado un gobierno al que se le podría demandar carencias, omisiones y acciones en varios planos. En el institucional, no con el carácter eurocentrista con que lo hacen algunos comunicadores que creen que Argentina es Suecia, sino en la necesidad cierta de una construcción política que implique un cambio decisivo poniendo por delante las ideas y el proyecto de país a que aspiramos antes que el “transfuguismo” de dirigentes clientelares, cuyo objetivo excluyente es el poder y mutan de derecha a izquierda, de Menem a Kirchner según sople el viento.

Volviendo a la construcción, la transversalidad planteada a comienzos de la gestión de Kirchner fracasó, no sólo por errores del gobierno. A nosotros como progresismo tercermundista o “centroizquierda periférica” nos cabe un grado de responsabilidad en el fracaso del intento. Este tema merece un trato especial aparte.

En el plano económico social y ni hablar en el de un modelo de país a mediano y largo plazo la lista de omisiones o acciones incorrectas es extensa.

Pero el escenario que quisiéramos de amplitud de matices, de debates donde, desde las diferentes ideologías, la meta estuviera puesta en el futuro del país no existe.

La polarización forzada por la derecha destituyente y por errores del propio gobierno nos obliga a jugar en esta cancha y con esta dinámica.

En mi opinión y con el simple fundamento de la historia, el “centroizquierda” tiene un enemigo al que hay que enfrentar sin concesiones. Y la premisa principal como ciudadanos de Argentina, de Latinoamérica y del mundo no podemos permitirnos ninguna indulgencia con la oposición destituyente y sus poderosos mandantes. Esto significa que no hay espacio para nosotros en este escenario reduccionista, maniqueo de confrontación binaria
No, la Centroizquierda tiene una agenda que hacer jugar y, por ejemplo, la relación de fuerzas en Diputados, nos otorga un papel pero también una responsabilidad importantes.

Sin ánimo de quebrantar el espacio progresista ciertos posicionamientos de compañeros y organizaciones le hicieron el juego al enemigo. Estos compañeros no tienen nada que hacer en el grupo “A” en diputados. El ejemplo de Ominami en Chile, más allá que lejos del mito, el modelo chileno sigue siendo neoliberal y no tiene sustento en el mediano plazo por su extrema dependencia del precio del cobre y por el escaso valor agregado y de tecnología de su limitado sector industrial, verdadero generador de riquezas. Mas allá de todo eso, el centroizquierdista Ominami contribuyó con su “todo es igual” más los gravísimos errores de la propia concertación al entronamiento de la derecha en Chile. Hecho que debilita la integración regional y expone a los sectores populares a penurias econónicas y cercenamientos de derechos. ¿quién les pagará el costo a ellos? La misma pregunta cabe en Argentina ante un truinfo de la derecha en el 2011. No debemos jugar con fuego. Como Sabatella, Yasqui, Raimundi y gran cantidad de dirigentes y organizaciones han dicho debemos defender lo avanzado desde el 2003 e ir por más. No caben las simplificaciones erróneas de que kirchner es lo mismo que Menem. Que esto es una continuidad de los 90. Más que nunca debemos dejar de lado los proyectos personales, la quimera de que podemos solos gobernar el país en 2011. Debemos forzar y reforzar el avance iniciado, desde el parlamento, desde la lucha social y política.

El centroizquierda ha sufrido la enorme frustración de la liquidación del Frepaso, aún con sus limitaciones. Tenemos una materia pendiente que es convivir con disensos anteponiendo la fuerza de la unidad. El Frente Amplio uruguayo es un ejemplo viviente al respecto. Hay mucho por hacer, por construir, pero también hay muchas trampas que debemos evitar. Un diagnóstico objetivo que no confunda realdiad con deseo. Una acción responsable siendo conscientes de nuestros errores los van a pagar con la desnutrición, la marginalidad y aun la muerte nuestros compatriotas más desguarnecidos. Mantener las banderas ”revolucionarias” en alto más allá de los contextos puede ser “contrarrevolucionario”.

Invito humildemente a un análisis riguroso, despojado de personalismos y de la lucha por espacios de poder que en definitiva no cambian la realidad de millones de argentinos y cambiar esa realidad es la misión del “centroizquierda”. Si no logramos modificar las condiciones de vida de millones de compatriotas, la verborragia principista, las poses revolucionarias y los principios por los que decíamos luchar no son más que basura inútil.
Daniel G


mi viejo
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
332visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

c
cachirulo1🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts11
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.