Ingredientes:
100 gr. de mantequilla pomada
60 gr. de azúcar impalpable
1 huevo
1 chorrito de esencia de vainilla
200 gr. de harina
2 cuharaditas de polvo de hornear
250 gr. de dulce de membrillo o dulce de leche
Preparación:
Coloca la manteca , que debe estar a punto pomada, es decir a temperatura ambiente, junto con el azúcar impalpable y bate.
Una vez que ambos ingredientes están incorporados agrega el huevo y la vainilla . Yo hice el batido con el batidor del mixer pero si no tienes batidora también puedes hacerlo a mano, no es necesario un batido esponjoso, simplemente integrar bien los ingredientes.
Combina los ingredientes secos y agrega al batido con una espátula. Parecerá que es mucha harina y va a ser imposible unir todos los ingredientes, a no desesperar, mezclamos un poco más y se va a unir.
Coloca la masa en un nylon film y lleva la masa a la heladera por 1 hora yo la dejé menos rato, simplemente tiene que tomar una consistencia fácil de manejar. Recuerda que la masa tiene que quedar chatita para que se enfríe más rápido.
Mientras tanto puedes ir preparando el dulce de membrillo . Para que quede fácil de manipular hay que ablandarlo. Yo lo pisé con un tenedor para armar su estructura, le agregué un poquito de agua y lo puse en el microondas 1 minuto para que se homogeneizara. Luego coloqué el dulce en una bolsita de nylon limpia que luego como manga para rellenar los ojitos.
Retira de la heladera y estira hasta lograr un espesor de 1 centímetro o un poco menos si quieres que queden chiquitos. Para que queden todos del mismo tamaño puedes emplear un cortante de galletitas que sea chico, unos 3 o 4 centímetros de diámetro.
Luego de que tengas la masa cortada hay que hacer pelotitas. Coloca las pelotitas en una fuente para horno, no es necesario poner manteca , yo coloque papel manteca para que luego fuera más fácil lavar la asadera... si, estoy un poco vaga últimamente, pero la verdad es que ni se pegan, así que no hacen demasiado pegote.
Para lograr la forma característica de los ojitos hay que hacer un hueco en el centro. Puedes mojar tu dedo índice en agua e ir haciendo los huequitos.
Rellena con el dulce de membrillo y lleva a la heladera por 15 a 20 minutos.
Precalienta el horno a temperatura media y hornea los ojitos por 15 a 20 minutos, a mi incluso me llevó menos tiempo, todo depende del tamaño de los ojitos, así que te recomiendo que no te alejes demasiado del horno.
Retira del horno y deja que se enfríen un poco antes de comerlos, recuerda que el dulce está caliente y te puedes quemar.
Son realmente deliciosos y muy fáciles de preparar, simplemente hay que tener algo de tiempo porque se van haciendo en etapas, no es una preparación que se hace y va directo al horno. Lo bueno es que puedes tener la masa en la heladera o congelador para prepararlos cuando tengas ganas de desayunar o merendar algo bien rico y casero.