¿SE PUEDE APROVECHAR LA ENERGÍA DE LOS RAYOS?
Para empezar, los rayos son un fenómeno bastante infrecuente (y rompebolas) , además de no estar distribuidos uniformemente por todo el planeta. Acá hay un mapa de la cantidad de rayos que caen en la superficie de la Tierra por kilómetro cuadrado cada año.
como vemos en toda América, nos cagan a rayazos!
En las zonas con más frecuencia de rayos, caen unos 70 por kilómetro cuadrado y año, lo que equivale a un rayo cada 5,21 días. O sea que, si vivieras en una de estas zonas en un terreno de un kilómetro cuadrado, podrías tener a tu disposición una energía equivalente a 145 litros de nafta cada 5 días. Suponiendo que pudieras aprovechar el 100% del rayo, claro y no morir en el intento.
No he encontrado datos concretos sobre cómo de eficiente resulta atrapar y utilizar la energía de un rayo, pero sí el testimonio de una empresa llamada Alternate Energy Holdings que ideó un método basado en una patente de un tal Steve LeRoy, que logró alimentar una bombilla durante 20 minutos con la corriente extraída de un pequeño rayo generado artificialmente.
Tras ver que la idea funcionaba a pequeña escala, la empresa se dirigió a Kentucky (EEUU), donde las tormentas eléctricas son frecuentes, y construyó una gran torre con cables que llegaban hasta el suelo y disipaban gran parte de la energía del rayo.
¡Eh! ¡Para la moto! ¿Cómo que la disipaban? ¿Por qué no iban a aprovecharla toda?
Nuestros electrodomésticos y dispositivos electrónicos utilizan corrientes de entre 12 y 220 voltios, según su tamaño, y una intensidad del orden de los miliamperios. Un rayo desarrolla entre 10 y 120 millones de voltios y corrientes de hasta 30.000 amperios. Si dejamos pasar la corriente de un rayo por el circuito del módem de nuestro ordenador, por ejemplo… Ah, no, no hace falta que lo explique porque hay fotos de cómo queda el aparato tras recibir una sobrecarga por un rayo:
O sea que, para poder usar los rayos como fuente de electricidad, hay que transformar la energía descontrolada que transportan en algo muchísimo más regular y manejable (una tarea bastante complicada porque se necesita equipamiento electrónico capaz de resistir y canalizar el impacto del rayo), que pueda disipar la mayor parte de la energía sin quemarse, para luego transformar y transferir la poca energía sobrante hacia la red eléctrica o guardarla en baterías.
Teniendo esto en cuenta y volviendo al proyecto de Alternate Energy Holdings, el experimento fue un rotundo fracaso. En palabras del propietario de la empresa, Donald Gillispie: “Francamente, no lo pudimos hacer funcionar“. Añadiendo, “con suficiente dinero y recursos, podríamos hacerlo a mayor escala, pero los rayos no llevan demasiada energía.” En base a sus resultados, Donald estima que para alimentar 5 bombillas de 100W durante un año harían falta docenas de torres.
Podemos usar esta figura para hacernos una idea de la eficiencia (más bien deficiencia) de este sistema:
Teniendo en cuenta que 1 litro de gasolina contiene unos 34.400.000 J de energía y que una bombilla de 100 W encendida durante un año gastará 3.153.600.000 J, se necesitarían unos 91 litros de gasolina para mantener encendida una bombilla de 100W durante un año y 455 litros en el caso de 5 bombillas.
Como había comentado al principio, un sólo rayo contiene la energía equivalente a 145 litros de gasolina, pero el responsable del proyecto dice que la eficiencia de su aprovechamiento es tan baja que harían falta docenas de torres (recogiendo muchísimos rayos) para mantener cinco de esas bombillas encendidas durante un año. O sea, que la energía útil que se puede extraer de un rayo es muy, muy pequeña.
Como dice Donald Gillispie “La energía está dentro de la tormenta. La tormenta media tiene la energía de una bomba atómica. Pero intentar sacar energía del final de un rayo es imposible.”
RESUMEN LVL 1K: NO
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