Pero detrás de su simple diseño hay mucho más: una ingeniosa forma de conseguir que el giro se prolongue en el tiempo y una satisfacción al verlo girar que ya ha conseguido ganarse a millones de niños (y no tan niños) por todo el mundo
"La nueva y popular moda en juguetes es una pieza de plástico que gira", titulaba el New York Post hace unos días cuando hablaba de los Fidget Spinners. En él explicaban que muchos estudiantes, incluso universitarios, están recurriendo a ellos para calmar el estrés y que las grandes tiendas del país están teniendo problemas de stock debido a la alta demanda. Y no sólo en Estados Unidos: en España ya comienzan a verse en los colegios y en las tiendas de barrio. Hasta Amazon tiene un montón de modelos en stock.
"La nueva y popular moda en juguetes es una pieza de plástico que gira", titulaba el New York Post hace unos días cuando hablaba de los Fidget Spinners. En él explicaban que muchos estudiantes, incluso universitarios, están recurriendo a ellos para calmar el estrés y que las grandes tiendas del país están teniendo problemas de stock debido a la alta demanda. Y no sólo en Estados Unidos: en España ya comienzan a verse en los colegios y en las tiendas de barrio. Hasta Amazon tiene un montón de modelos en stock.
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Por qué son peligrosos
Muchos piensan que estos aros giratorios son inofensivos y hasta beneficiosos porque promueven la concentración, pero el reciente caso de una niña de Texas que se tragó una de sus partes y otros accidentes han encendido las alertas. Conversamos con especialistas para entender sus riesgos
SAN ANTONIO, Texas.- Los fidget spinners son el juguete más popular entre los niños este año. Se ha dicho que hasta tienen beneficios para aquellos con autismo, ansiedad o déficit de atención, pero el sábado 13 de mayo hicieron pasar un gran susto a la mamá texana Kelly Rose Joniec, quien compartió su historia en Facebook para alertar a otros padres. En pocas horas el post se hizo viral, con más de 450 mil shares y 44.500 comentarios.
Su hija, Britton, se tragó uno de los tres aros del juguete giratorio que cabe en la palma de una mano y causa furor en los pequeños (y hasta adultos) al dar vueltas incesantemente como un ventilador. “Rumbo a casa escuché que Britton hizo un ruido extraño en el asiento de atrás. La miré por el retrovisor y vi que ella estaba babeando y tenía el rostro muy rojo, así que me detuve. Me señaló su garganta y dijo que se había metido una parte del spinner en la boca para limpiarla y que se la había tragado”, relató Kelly.[
Entonces, intentó hacer la maniobra de Hamelich (medida de primeros auxilios que consiste en comprimir el esternón para desobstruir el ducto respiratorio), pero sin resultados. La llevó directo a un Urgent Care Center donde la enviaron en ambulancia al Texas Children’s Hospital. Allí se determinó que el aro quedó atracado en un lado del esófago y fue removido mediante una endoscopia (un proceso en el que se inserta un tubo en la garganta). “Por suerte, todo salió bien, pero nos asustamos mucho no sólo por la ingestión inicial, sino por la preocupación sobre la estructura y composición del objeto y el riesgo de la anestesia general”.[/
El juguete: ¿terapia o amenaza?
Los fidget spinners (que en español significa algo así como girador inquieto) vienen en distintos modelos, materiales y marcas. Algunos están hechos de silicona, otros de aluminio y también los hay de plástico. Pueden dar vueltas sobre una mesa o en la mano y la meta habitual entre sus jugadores es ver quién puede lograr hacerlo girar durante más tiempo.
Fueron diseñados en la década de los noventa por Katherine Hettinger para canalizar la energía de niños con autismo y déficit de atención, y para ayudarlos a concentrarse. Justamente este grupo es más susceptible a introducirse objetos en la boca, lo que aumenta los riesgos de ahogamiento, advierte Nancy Cowles, directora de la organización Kids in Danger, que revisa los parámetros de seguridad de muchos juguetes.
El año pasado, como la patente ya se había vencido, los hermanos Mark y Matthew McLachlan copiaron la idea y los fabricaron con la ayuda de una campaña en Kickstarter. Fue un éxito total.
La fascinación entre niños de todas las edades fue tal, que en estados como Illinois, Massachusetts, Minesota, Florida y ahora Nevada varios colegios enviaron comunicados donde se prohibía llevarlos a las aulas de clase[/size
Por qué son peligrosos
Muchos piensan que estos aros giratorios son inofensivos y hasta beneficiosos porque promueven la concentración, pero el reciente caso de una niña de Texas que se tragó una de sus partes y otros accidentes han encendido las alertas. Conversamos con especialistas para entender sus riesgos
SAN ANTONIO, Texas.- Los fidget spinners son el juguete más popular entre los niños este año. Se ha dicho que hasta tienen beneficios para aquellos con autismo, ansiedad o déficit de atención, pero el sábado 13 de mayo hicieron pasar un gran susto a la mamá texana Kelly Rose Joniec, quien compartió su historia en Facebook para alertar a otros padres. En pocas horas el post se hizo viral, con más de 450 mil shares y 44.500 comentarios.
Su hija, Britton, se tragó uno de los tres aros del juguete giratorio que cabe en la palma de una mano y causa furor en los pequeños (y hasta adultos) al dar vueltas incesantemente como un ventilador. “Rumbo a casa escuché que Britton hizo un ruido extraño en el asiento de atrás. La miré por el retrovisor y vi que ella estaba babeando y tenía el rostro muy rojo, así que me detuve. Me señaló su garganta y dijo que se había metido una parte del spinner en la boca para limpiarla y que se la había tragado”, relató Kelly.[
Entonces, intentó hacer la maniobra de Hamelich (medida de primeros auxilios que consiste en comprimir el esternón para desobstruir el ducto respiratorio), pero sin resultados. La llevó directo a un Urgent Care Center donde la enviaron en ambulancia al Texas Children’s Hospital. Allí se determinó que el aro quedó atracado en un lado del esófago y fue removido mediante una endoscopia (un proceso en el que se inserta un tubo en la garganta). “Por suerte, todo salió bien, pero nos asustamos mucho no sólo por la ingestión inicial, sino por la preocupación sobre la estructura y composición del objeto y el riesgo de la anestesia general”.[/
El juguete: ¿terapia o amenaza?
Los fidget spinners (que en español significa algo así como girador inquieto) vienen en distintos modelos, materiales y marcas. Algunos están hechos de silicona, otros de aluminio y también los hay de plástico. Pueden dar vueltas sobre una mesa o en la mano y la meta habitual entre sus jugadores es ver quién puede lograr hacerlo girar durante más tiempo.
Fueron diseñados en la década de los noventa por Katherine Hettinger para canalizar la energía de niños con autismo y déficit de atención, y para ayudarlos a concentrarse. Justamente este grupo es más susceptible a introducirse objetos en la boca, lo que aumenta los riesgos de ahogamiento, advierte Nancy Cowles, directora de la organización Kids in Danger, que revisa los parámetros de seguridad de muchos juguetes.
El año pasado, como la patente ya se había vencido, los hermanos Mark y Matthew McLachlan copiaron la idea y los fabricaron con la ayuda de una campaña en Kickstarter. Fue un éxito total.
La fascinación entre niños de todas las edades fue tal, que en estados como Illinois, Massachusetts, Minesota, Florida y ahora Nevada varios colegios enviaron comunicados donde se prohibía llevarlos a las aulas de clase[/size