Vivimos en una sociedad que funciona a un ritmo muy, pero que muy acelerado. Internet ha cambiado nuestra forma de entender la actualidad y las dinámicas que se generan entre los individuos. Lo práctico; lo rápido; lo inmediato. Todo lo que suponga un ‘esfuerzo’ se siente como algo innecesario. Este tipo de factores ha hecho que, por ejemplo, los jóvenes acudan de forma más habitual a ‘disfrutar’ del que es considerado ‘el oficio más antiguo del mundo’.
Según el Centro de Inteligencia de Análisis de Riesgo de la Policía Nacional, la edad media de los clientes que acuden a locales de prostitución ha descendido muchísimo en los últimos años.
La edad media sería entre los 19 y los 20 años.
A pesar de no ser un estudio estadístico oficial, el Centro de Inteligencia ha intentado trasladar lo visto últimamente en diversas inspecciones y actuaciones policiales.
Según la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAM), este problema podría deberse a la educación digital y a la facilidad de acceso a según qué tipo de contenidos.
También se cree que puede deberse a que los jóvenes son cada vez más precoces debido a las facilidades que tienen para curiosear por Internet.
Una crianza en la cultura consumista podría incitar a los jóvenes a querer más; de forma rápida, casi inmediata.
La pornografía es tremendamente accesible y se les genera en el interior la creencia de que, si lo quieren, solo tienen que tomarlo (yendo a un prostíbulo, por ejemplo).
En ese caso, se ahorrarían todo lo referido a los procesos previos al coito ‘convencional’, como el ‘cortejar’ o ‘ligarse’ a una mujer.
Sin duda, esto genera un gran debate, ya que son muchas las posturas que se toman y, la gran mayoría de ellas, chocan bastante entre sí.
Moralidad, educación, enfermedades venéreas… ¿cómo estaremos de aquí a 20 años más? Dejadnos vuestra posición al respecto en los comentarios.
Según el Centro de Inteligencia de Análisis de Riesgo de la Policía Nacional, la edad media de los clientes que acuden a locales de prostitución ha descendido muchísimo en los últimos años.
La edad media sería entre los 19 y los 20 años.
A pesar de no ser un estudio estadístico oficial, el Centro de Inteligencia ha intentado trasladar lo visto últimamente en diversas inspecciones y actuaciones policiales.
Según la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAM), este problema podría deberse a la educación digital y a la facilidad de acceso a según qué tipo de contenidos.
También se cree que puede deberse a que los jóvenes son cada vez más precoces debido a las facilidades que tienen para curiosear por Internet.
Una crianza en la cultura consumista podría incitar a los jóvenes a querer más; de forma rápida, casi inmediata.
La pornografía es tremendamente accesible y se les genera en el interior la creencia de que, si lo quieren, solo tienen que tomarlo (yendo a un prostíbulo, por ejemplo).
En ese caso, se ahorrarían todo lo referido a los procesos previos al coito ‘convencional’, como el ‘cortejar’ o ‘ligarse’ a una mujer.
Sin duda, esto genera un gran debate, ya que son muchas las posturas que se toman y, la gran mayoría de ellas, chocan bastante entre sí.
Moralidad, educación, enfermedades venéreas… ¿cómo estaremos de aquí a 20 años más? Dejadnos vuestra posición al respecto en los comentarios.