Pasada la pubertad son muchos los hombres que se preguntan si su pene se ha desarrollado lo suficiente, pues consideran que el tamaño del mismo determinará su capacidad para ser buenos amantes y dar placer a su parejas. Y se lo miden, tanto en su estado natural como en el momento de la erección, y buscan información sobre el tamaño normal del pene, y se preocupan si no llegan a la media, y algunos se acomplejan ya antes de su primera relación poniendo trabas a lo que debería ser un momento de disfrute. ¿Importa acaso el tamaño?: por qué tenemos que dejar de medirnos el pene.
¿Más es mejor?
Es la creencia. De igual modo que un hombre más musculado es visto como más fuerte, o uno más alto y ancho como más varonil y protector, se da por sentado que un hombre con el pene más grande será más viril, mejor amante, más capaz de reproducirse. Esto sucede también en el caso de las mujeres: las mujeres que tienen un bebé y tienen los pechos más grandes suelen dar la sensación de que producen más alimento para su bebé, cuando no es necesariamente así. De igual modo, los bebés que cuando van a empezar a comer son más gorditos, dan la sensación de que comerán de todo y perfectamente (porque ya tienen cara de ser glotones), y de nuevo no tiene por qué ser así.
En el caso del pene, otro estudio demostró en 2013 que las mujeres ven más atractivos a los hombres altos con espalda ancha y con el pene más grande, y se piensa que en tiempos remotos, cuando el pene iba al descubierto, las mujeres escogían a sus parejas de ese modo por considerarlos mejores a la hora de reproducirse, de manera que se produjo una selección natural que nos lleva a nuestros días, cuando el tamaño medio del pene es mayor que el tamaño medio de hace miles y miles de años.
Si hablamos de mujeres, hay que tener en cuenta que la vagina no es un espacio real, sino un espacio virtual. Está normalmente cerrada y al ser capaz de dilatarse, se adapta al tamaño del pene que la penetra. Si el pene es más grande, tendrá que dilatarse más y probablemente hará falta una mayor lubricación y paciencia. Si además tenemos en cuenta que la parte más sensible de la misma son los primeros centímetros, el beneficio de que el pene sea más largo es relativo, y en todo caso habría que hablar del diámetro, de la anchura, pero de nuevo diríamos lo mismo: requiere de más tiempo o un mayor estímulo en las preliminares para que se dilate y lubrique lo suficiente para que no le duela, o tirar de algún lubricante externo.
Vamos, que si fuéramos desnudos por la calle y tuviéramos que ser escogidos por nuestras parejas "a ojo" tendríamos que decir que sí, el pene importa. Pero como no es el caso, tenemos que dejar de medírnosla de una vez y preocuparnos más por cómo ser mejores amantes independientemente de lo que nos mida. Lo importante es disfrutar y hacer que la pareja disfrute, y eso se puede conseguir con cualquier tipo de pene.
¿Más es mejor?
Es la creencia. De igual modo que un hombre más musculado es visto como más fuerte, o uno más alto y ancho como más varonil y protector, se da por sentado que un hombre con el pene más grande será más viril, mejor amante, más capaz de reproducirse. Esto sucede también en el caso de las mujeres: las mujeres que tienen un bebé y tienen los pechos más grandes suelen dar la sensación de que producen más alimento para su bebé, cuando no es necesariamente así. De igual modo, los bebés que cuando van a empezar a comer son más gorditos, dan la sensación de que comerán de todo y perfectamente (porque ya tienen cara de ser glotones), y de nuevo no tiene por qué ser así.
En el caso del pene, otro estudio demostró en 2013 que las mujeres ven más atractivos a los hombres altos con espalda ancha y con el pene más grande, y se piensa que en tiempos remotos, cuando el pene iba al descubierto, las mujeres escogían a sus parejas de ese modo por considerarlos mejores a la hora de reproducirse, de manera que se produjo una selección natural que nos lleva a nuestros días, cuando el tamaño medio del pene es mayor que el tamaño medio de hace miles y miles de años.
Si hablamos de mujeres, hay que tener en cuenta que la vagina no es un espacio real, sino un espacio virtual. Está normalmente cerrada y al ser capaz de dilatarse, se adapta al tamaño del pene que la penetra. Si el pene es más grande, tendrá que dilatarse más y probablemente hará falta una mayor lubricación y paciencia. Si además tenemos en cuenta que la parte más sensible de la misma son los primeros centímetros, el beneficio de que el pene sea más largo es relativo, y en todo caso habría que hablar del diámetro, de la anchura, pero de nuevo diríamos lo mismo: requiere de más tiempo o un mayor estímulo en las preliminares para que se dilate y lubrique lo suficiente para que no le duela, o tirar de algún lubricante externo.
Vamos, que si fuéramos desnudos por la calle y tuviéramos que ser escogidos por nuestras parejas "a ojo" tendríamos que decir que sí, el pene importa. Pero como no es el caso, tenemos que dejar de medírnosla de una vez y preocuparnos más por cómo ser mejores amantes independientemente de lo que nos mida. Lo importante es disfrutar y hacer que la pareja disfrute, y eso se puede conseguir con cualquier tipo de pene.