Siempre que estoy decepcionado, me detengo a pensar en la pequeña Jazmín.
Jazmín estaba intentando conseguir una parte en una obra de teatro en la escuela.
Su mamá me dijo que había puesto su corazón en ello pero aún así temía que no fuera elegida.
El día que fueron repartidas las partes de la obra, yo estuve en la escuela.
Jazmín salió corriendo con los ojos brillantes de orgullo y una gran emoción.
-"¿Sabes qué mamá?" dijo entusiasmada gritando las palabras que permanecerán como una lección para mí. -"He sido elegida para aplaudir y animar".
Que no te hagan creer que, porque no puedes hacer grandes cosas, no puedes hacer nada, averigua cual es tu don o parte fuerte y úsalo, siempre hay puertas abiertas donde podemos servir, ayudar, animar y orar por alguien.
( http://xoomer.virgilio.it/biblia/Snt.htm#2:5 ; http://xoomer.virgilio.it/biblia/1Co.htm#2:51:27 )