Hace poco vimos cómo un robot con inteligencia artificial fue declarado ciudadano en un país de Oriente Medio. Sospechamos que una importante razón de esto es el marketing. Y es que la I.A. está llegando fuerte y todos quieren ser parte del proceso. Los gigantes de la tecnología, en una acelerada carrera están desarrollando hardware para los futuros desarrollos de software IA, y también como una forma de mantener su liderazgo en el mercado.
Sophia, ciudadana en Riad, Arabia Saudita es un robot fruto de mucha investigación en el área. Un robot de este tipo tiene un sistema complejo tanto de hardware como de software. O sea, cada una de sus acciones están manejadas por aplicaciones interconectadas. Por ejemplo, puede demostrar cerca de 60 expresiones de rostro diferente, programadas con Paquetes de Pupeteering, que están manejados por el software que maneja la comunicación. Al mismo tiempo, puede distinguir a su vez las expresiones de su interlocutor con Reconocimiento de cara con Deep Neural Network o Reconocimiento de Emociones y hacer un comentario al respecto. Y podríamos llenar un gran manual de aplicaciones con Phyton o C++ que controlan su percepción, comportamiento y respuestas.
El resultado es un robot que al ser tan similar en aspecto a un humano, puede producir incluso miedo. Según la teoría del profesor Masahiro Mori, que afirma que cuando las réplicas antropomórficas se acercan demasiado a la apariencia y comportamiento de un ser humano, causan una respuesta de rechazo entre las personas (Uncanny Valley Theory). Pero en un futuro próximo pueden llegar a ser aún más inquietantes si imaginamos su desarrollo en un par de años.
Lo importante que es que aún no hay robots con "consciencia artificial", sino que cada una de sus conductas son programadas y estas pueden derivar otras nuevas, dentro de los límites de los algoritmos que las manejan. O sea, aunque se hable de Inteligencia Artificial, aún no es demasiado inteligente como para pensar adueñarse del planeta. Aunque podemos sospechar que su capacidad irá de la mano con los procesadores que se están desarrollando y cuando hablemos de computadores cuánticos, quizás nada podrá detener a la Inteligencia Artificial, que podría tener un estallido de Consciencia Artificial.
Sophia es una creación de la empresa Hanson Robotics Limitada, cuyo fundador es el Dr. David Hanson, especialista en Arte y Tecnología, quien fue diseñador Senior en Disney, premiado por la Nasa, fundaciones gubernamentales de Ciencia y otras asociaciones. Declarado "genio" de la robótica por las revistas Wired y PC Magazine. Su trabajo, a lo largo de tres décadas, se ha orientado a crear obras de arte tecnológicas, plataformas de investigación en el área, investigación de apoyo al aprendizaje y también tecnologías desarrolladas para ayuda al autismo. Esta empresa representa a la I.A. que trabaja en beneficio de la humanidad. Hanson trabaja con un grupo de ingenieros especialistas y ha logrado construir unos 50 robots de diferentes características.
Las tecnologías revolucionarias como la inteligencia artificial generan polémicas entre gente involucrada, como científicos, empresarios o investigadores. Stephen Hawking piensa que la Inteligencia Artificial significará el fin de la raza humana. Pero Alan Winfield, especialista en ética robótica del Reino Unido piensa que la alarma generada sobre la inteligencia artificial es absurda, además critica las afirmaciones de Stephen Hawking diciendo que no tienen base y que se debería hablar de "Estupidez Artificial". Lo mismo con Elon Musk, exitoso empresario del área tecnológica y Mark Zuckerberg, creador de Facebook
Video de Sophia en acción (traducido)