Argirópolis, la capital soñada por Sarmiento para unir Argentina, Uruguay y Paraguay
ARGIRÓPOLIS
¿Cuántos años dura la guerra que desola las márgenes del Plata? ¿Cuánta sangre y cuántos millones ha costado ya y cuántos ha de costar aún? ¿Quiénes derraman esa sangre, y cuya es la fortuna que se malgasta? ¿Quién tiene interés en la prolongación de la guerra? ¿Por qué se pelea y entre quiénes? ¿Quién, en fin, puede prever el desenlace de tantas complicaciones? ¿No hay medio al alcance del hombre para conciliar los diversos intereses que se chocan?
Así comienza el ensayo que describe una de las ideas mas atrevidas de quien fuera, quizás, uno de los hombres más importantes que supo tener Latinoamérica durante las primeras etapas de su construcción social y política: Domingo Faustino Sarmiento.
Los sueños de la unión latinoamericana siempre estuvieron presentes en la mente de los grandes próceres de nuestro continente.
Uno de ellos era Domingo Faustino Sarmiento, que imaginó en 1850 una unión entre los países del Río de la Plata: Argentina, Uruguay y Paraguay. La idea, era formar una unión entre aquellos territorios que compartían las mismas rutas comerciales.
La propuesta estaba expresada en un ensayo llamado: «Argirópolis o la capital de los estados confederados del Río de la Plata» y servía como manifiesto de este ambicioso plan, que buscaba además contrarrestar el enorme peso de Brasil en la región.
Los Estados del Plata están llamados, por los vínculos con que la naturaleza los ha estrechado entre sí, a formar una sola nación. Su vecindad al Brasil, fuerte de cuatro millones de habitantes, los ponen en una inferioridad de fuerza que solo el valor y los grandes sacrificios pueden suplir.
El proyecto buscaba crear una nueva capital en la Isla Martín García llamada «Argirópolis». Al estar ubicada en la confluencia del río Paraná con el río Uruguay, la isla constituía una especie de «triple» frontera entre las 3 naciones.
La ubicación estratégica de la isla impedía que alguno de los 3 estados miembros adquiriera una superioridad por sobre la otra, evitando la competencia entre ciudades rivales como Buenos Aires y Montevideo.
Pero no todo eran buenas ideas
Dado que el proyecto estaba centrado en el comercio y las rutas de navegación, se descartaba la idea de ocupar la Patagonia, que estaba en manos de indígenas. El plan era dejar ese territorio librado a la colonización europea.
Un sueño que no fue
Si bien la propuesta era interesante, la misma fue desestimada tras la caída de Juan Manuel de Rosas. De esta forma, todos los estados participantes en el conflicto de «unitarios» VS federales», perdieron interés en el proyecto de crear Argirópolis , que quedó en el olvido.
Resulta interesante aún así, ver los planes y aspiraciones que nuestros próceres tenían para nuestro país. Curiosidades de la historia y sueños que por situaciones del destino, quedaron truncos y que ahora parecen sacados de un cuento de fantasía.