Las serpientes tienen que desplazarse arrastrándose porque no tienen patas. Pero no siempre fue así. Recientemente, un grupo de paleontólogos dio con los restos fósiles de una serpiente con 4 patas.
Esta nueva especie, bautizada Tetrapodophis amplectus, vivió en el periodo Cretácico, hace unos 146 y 100 millones de años, y presenta muchos rasgos fisiológicos parecidos a los de las serpientes actuales: morro corto, bóveda craneal alargada, escamas, dientes puntiagudos y una mandíbula muy flexible para engullir grandes presas. Este reptil tenía, además, una estructura vertebral similar a la de sus descendientes actuales que permite una flexiblidad extrema, necesaria para apretar a sus presas hasta ahogarlas. La única gran diferencia del Tetrapodophis con las serpientes modernas son sus cuatro patas.
El descubrimiento de este espécimen único, sugiere que los ancestros de estos reptiles eran terrestres y no marinos, informa un estudio publicado en la revista Science. Además este hallazgo es importante porque hasta la fecha, la principal evidencia de que las serpientes tuvieron patas era la pitón, único ofidio (reptiles escamosos sin extremidades) vivo en el que se puede observar una señal de extremidades y unos escasos fósiles que muestran lo que quedó de lo que pudieron ser unas patitas.
Es importante recordar que las serpientes provienen de Gondwana, el macro continente que dio origen a Sudamérica y a otros sub continentes actuales.
Esta nueva especie, bautizada Tetrapodophis amplectus, vivió en el periodo Cretácico, hace unos 146 y 100 millones de años, y presenta muchos rasgos fisiológicos parecidos a los de las serpientes actuales: morro corto, bóveda craneal alargada, escamas, dientes puntiagudos y una mandíbula muy flexible para engullir grandes presas. Este reptil tenía, además, una estructura vertebral similar a la de sus descendientes actuales que permite una flexiblidad extrema, necesaria para apretar a sus presas hasta ahogarlas. La única gran diferencia del Tetrapodophis con las serpientes modernas son sus cuatro patas.
El descubrimiento de este espécimen único, sugiere que los ancestros de estos reptiles eran terrestres y no marinos, informa un estudio publicado en la revista Science. Además este hallazgo es importante porque hasta la fecha, la principal evidencia de que las serpientes tuvieron patas era la pitón, único ofidio (reptiles escamosos sin extremidades) vivo en el que se puede observar una señal de extremidades y unos escasos fósiles que muestran lo que quedó de lo que pudieron ser unas patitas.
Es importante recordar que las serpientes provienen de Gondwana, el macro continente que dio origen a Sudamérica y a otros sub continentes actuales.