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Donna Utke celebraba su último día de trabajo en la Biblioteca Pública de Milwaukee. Se retiró del edificio y se murió. Según el Consejo de Pensiones de la ciudad, debería haber esperado un día más para morirse.
La beneficiaria de la pensión, Tanya Smith, no verá un dólar proveniente de ese concepto. Lo que sí, como Utke todavía no se había retirado oficialmente, recibirá la suma de 90.400 dólares de beneficio por muerte. Sin embargo, esta suma es el equivalente estimado de una pensión de 1.328 dólares mensuales, lo cual resulta un 25% menos de lo que le correspondía a Utke. Por este motivo, Smith considera que "es horrible que por 28 horas se den por nulos 32 años de trabajo por la ciudad".
Robert Haney, abogado que representa a Tanya Smith, aseguró que una demanda legal será puesta en marcha para la obtención de la pensión.
Donna y Tanya vivian juntas y Donna quiso asegurarse de que su compañera estaría protegida si algo le pasaba. "Ella quería que yo estuviera tranquila, pero no lo voy a estar hasta que se defina esta situación legal" declaró Tanya. Según explicó, Donna gozaba de buena salud. "Estaba perfecta hasta que le empezó a doler la cabeza. Resultó ser una hemorragia cerebral".
En el momento del ataque Utke, de sesenta y ocho años, estaba festejando su retiro con unos amigos