Frases de El Señor de los Anillos

Todo lo que podemos decidir es qué haremos con el tiempo que nos dieron.
Gandalf a Frodo
No te entrometas en asuntos de magos, pues son astutos y de cólera fácil.
Gildor a Frodo
Raras veces los Elfos dan consejos indiscretos, pues un consejo es un regalo muy peligroso, aun del sabio al sabio, ya que todos los rumbos pueden terminar mal.
Gildor a Frodo
La prudencia es una cosa, y la irresolución es otra.
Aragorn a Frodo
Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos.
Gandalf a Frodo
No todo el oro reluce,
ni toda la gente errante anda perdida;
a las raíces profundas no llega la escarcha;
el viejo vigoroso no se marchita.
Carta de Gandalf a Frodo
Luce bien quien hace bien.
Pippin a Aragorn
Si por la vida o por la muerte puedo salvaros, así lo haré.
Aragorn a los hobbits
Sólo desesperan aquellos que ven el fin más allá de toda duda.
Gandalf en el Concilio
Aquel que quiebra algo para averiguar qué es, ha abandonado el camino de la sabiduría.
Gandalf a Saruman
—Desleal es aquel que se despide cuando el camino se oscurece —dijo Gimli.
—Quizá —dijo Elrond—, pero no jure que caminará en las tinieblas quien no ha visto la caída de la noche.
—Sin embargo, un juramento puede dar fuerzas a un corazón desfalleciente.
—O destruirlo —dijo Elrond.
Elrond y Gimli
Encontrarás muchos enemigos, algunos declarados, otros ocultos, y quizá tropieces con amigos, cuando menos los busques.
Elrond a Frodo
—¡Lo tengo! —gritó—. ¡Claro, claro! De una absurda simpleza, como todos los acertijos una vez que encontraste la solución.
Gandalf a la comunidad
Puedes preguntar de qué sirven mis actos cuando hayamos comprobado que son del todo inútiles.
Gandalf a Boromir
—¡No podemos dejar que defiendas la puerta tú solo! —dijo Aragorn.
—¡Has como digo! —dijo Gandalf con furia—. Aquí ya no sirven las espadas. ¡Adelante!
Aragorn y Gandalf
En verdad nada revela tan claramente el poder del Señor Oscuro como las dudas que dividen a quienes se le oponen.
Haldir a la Compañía
El trabajo que nunca se empieza es el que más tarda en terminarse.
Sam a Frodo
—Puedo ordenarle al espejo que revele muchas cosas —respondió ella— y a algunos puedo mostrarles lo que desean ver. Pero el espejo muestra también cosas que no se le piden y éstas son a menudo más extrañas y más provechosas que aquellas que deseamos ver. Lo que verás, si dejas en libertad al espejo, no puedo decirlo. Pues muestra cosas que fueron y cosas que son y cosas que quizá serán. Pero lo que ve, ni siquiera el más sabio puede decirlo. ¿Deseas mirar?
Galadriel a Frodo
Recuerda que el espejo muestra muchas cosas y que algunas no han ocurrido aún. Algunas no ocurrirán nunca, a no ser que quienes miran las visiones se aparten del camino que lleva a prevenirlas. El espejo es peligroso como guía de conducta.
Galadriel a Sam
Los caminos que seguiréis todos vosotros ya se extienden quizás a vuestros pies, aunque no los veáis aún.
Galadriel a la Compañía
No desprecies las tradiciones que nos llegan de antaño; ocurre a menudo que las viejas guardan en la memoria cosas que los sabios de otro tiempo necesitaban saber.
Celeborn a Boromir
Tal es el orden de las cosas: encontrar y perder, como le parece a aquel que navega siguiendo el curso de las aguas.
Legolas a Gimli
Lo que el corazón desea no son recuerdos.
Gimli a Legolas

Hablas mal de lo que es hermoso más allá de tus posibilidades de comprensión y sólo el poco entendimiento podría excusarte.
Gimli a Éomer
—Todo lo que cuentas es extraño, Aragorn —dijo—. Sin embargo, dices la verdad, es evidente; los Hombres de la Marca no mienten nunca y por eso mismo no se los engaña con facilidad.
Éomer a Aragorn
De ciertas empresas podría decirse que es mejor emprenderlas que rechazarlas, aunque el fin se anuncie sombrío.
Aragorn a Gimli
Hay que recorrer un largo camino y sobrará tiempo para pensar. Ya es bastante habernos puesto en camino.
Bárbol a Merry y Pippin
Las canciones como los árboles dan frutos en el tiempo que corresponde y según leyes propias: y a veces se marchitan prematuramente.
Bárbol a Merry y Pippin
Raros son aquéllos capaces de prever a donde los llevará el camino, antes de llegar.
Legolas a Gimli y Aragorn
—Legolas tiene razón —dijo Aragorn con tranquilidad—. No podemos tirar así sobre un viejo, de improviso y sin provocación, aun dominados por el miedo y la duda. ¡Mira y espera!
Aragorn a Gimli
Las explicaciones que necesitan los jóvenes son largas y fatigosas.
Gandalf a Aragorn
Quien primero golpea, si golpea con bastante fuerza, quizá no tenga que golpear de nuevo.
Gandalf a los Tres Cazadores
Un arma traidora es siempre un peligro para la mano.
Gandalf a los Tres Cazadores
Las noticias que vienen de lejos rara vez son ciertas.
Théoden a Gandalf
Los Sabios sólo hablan de lo que saben, Gríma hijo de Gálmód. Te has convertido en una serpiente sin inteligencia.
Gandalf a Gríma
No tengo ningún consejo para darle a aquel que desespera.
Gandalf a Théoden
—Tengo una gran deuda con Éomer —dijo Théoden—. Un corazón leal puede tener una lengua insolente.
—Decid también que para ojos aviesos la verdad puede ocultarse detrás de una mueca.
Gandalf y Théoden
Más de una vez el huésped a quien nadie ha invitado demuestra ser la mejor compañía.
Éomer a Gimli
—Son los pastores de los árboles —respondió Gandalf—. ¿Tanto hace que no os sentáis junto al fuego a escuchar las leyendas? Hay en vuestro reino niños que del enmarañado ovillo de la historia podrían sacar la respuesta a esa pregunta. Habéis visto a los Ents, oh Rey, los Ents del Bosque de Fangorn, el que en vuestra lengua llamáis el Bosque del Ent. ¿O creéis que le han puesto ese nombre por pura fantasía? No, Théoden, no es así: para ellos vosotros no sois más que historia pasajera; poco o nada les interesan todos los años que van desde Eorl el Joven a Théoden el Viejo, y a los ojos de los Ents todas las glorias de vuestra casa son en verdad muy pequeña cosa.
Gandalf a Théoden
Quien no es capaz de desprenderse de un tesoro en un momento de necesidad es como un esclavo encadenado.
Aragorn a Pippin
Los traidores siempre son desconfiados.
Gandalf a Saruman
Cuando la conspiración está madura, el secreto ya no es posible.
Gandalf a Merry
Las cosas seguirán su curso natural; es inútil querer apresurarlas.
Bárbol a Legolas
El daño del mal suele volverse contra el propio mal.
Antiguo proverbio Rohirrim
Una mano quemada es el mejor maestro. Luego cualquier advertencia sobre el fuego llega derecho al corazón.
Gandalf a Pippin
No es de sabios alegrarse de ver la Cara Amarilla —dijo Gollum—. Delata.
Gollum a Frodo y Sam
Sólo atravesando la noche se llega a la mañana.
Pensamiento de Sam
No necesitaba esperanzas, mientras pudiera retrasar la desesperanza.
Pensamiento de Sam
Un hombre sabio no se fía de un encuentro casual.
Faramir a Frodo y Sam
Las noticias de muerte tienen muchas alas. A menudo la noche trae las nuevas a los parientes cercanos, dicen.
Faramir a Frodo
Las palabras hermosas esconden a veces un corazón infame.
Pensamiento de Sam
El alabar lo que es digno de alabanza no necesita recompensa.
Faramir a Sam
Parece menos grave aconsejar a alguien que falte a una promesa que hacerlo uno mismo, sobre todo si se trata de un amigo atado involuntariamente por un juramento nefasto.
Faramir a Frodo
Donde hay vida hay esperanza, y necesidad de vituallas.
Sam a Frodo
—No te pongas calificativos, Sméagol —le dijo Frodo—. No es prudente, así sean verdaderos o falsos.
Frodo a Gollum

El más poderoso de los hombres puede morir atravesado por una sola flecha.
Pippin a Denethor
Las apariencias pueden ser engañosas.
Denethor a Pippin
Los actos generosos no han de ser reprimidos por fríos consejos.
Gandalf a Pippin
De nada vale especular lo que traerá el mañana.
Gandalf a Pippin
Los acentos extraños no desvirtúan las palabras hermosas.
Beregond a Pippin
No creas todo lo que dice de sí mismo un extranjero.
Pippin a Bergil
No estropees la maravilla con la impaciencia.
Legolas a Gimli
Un golpe apresurado suele no dar en el blanco.
Aragorn a Gimli
Las hazañas no son menos valerosas porque nadie las alabe.
Aragorn a Éowyn
Las decisiones es preferible tomarlas por la mañana; la noche cambia muchos pensamientos.
Théoden a Hirgon
Donde no falta voluntad, siempre hay un camino.
Dernhelm a Merry
Un traidor puede traicionarse a sí mismo y hacer involuntariamente un bien.
Gandalf a Pippin
La necesidad no tolera tardanzas, pero más vale tarde que nunca.
Éomer a Théoden
No siempre es una desgracia pasar inadvertido.
Merry a Pippin
Pocos dolores entre los infortunios de este mundo amargan y avergüenzan tanto a un hombre como ver el amor de una dama tan hermosa y valiente y no poder corresponderle.
Aragorn a Éomer
El dolor, no lo olvidará; pero no le oscurecerá el corazón, y le dará sabiduría.
Aragorn a Pippin
Lo mejor es amar ante todo aquello que nos corresponde amar.
Merry a Pippin
Hay cosas más profundas y más altas. Y si no fuera por ellas, y aunque no las conozca, ningún compadre podría cultivar la huerta en lo que él llama paz.
Merry a Pippin
Cuando todo está perdido, llega a menudo la esperanza.
Legolas a Gimli
Pase lo que pase, el valor de las grandes hazañas no merma nunca.
Legolas a Gimli
Titubear equivale a caer.
Aragorn a los Capitanes
—En cuanto a mí —dijo Eomer— poco entiendo de tan profundas cuestiones; mas no lo necesito. Lo que sé, y con ello me basta, es que así como mi amigo Aragorn me socorrió a mí y a mi pueblo, así acudiré yo en ayuda de él, cuando él me llame. Iré.
Éomer a los Capitanes
Pero los hombres son una defensa más eficaz que las puertas, y no habrá puerta que resista al Enemigo si los hombres la abandonan.
Aragorn a Imrahil
Donde hay un látigo hay una voluntad.
Capitán Uruk a la tropa
—A mucha gente le gusta saber de antemano qué se va a servir en la mesa; pero los que han trabajado en la preparación del festín prefieren mantener el secreto; pues la sorpresa hace más sonoras las palabras de elogio.
Gandalf a Frodo
El árbol crece mejor en la tierra de sus antepasados.
Aragorn a Frodo
Una serpiente desdentada puede arrastrarse por donde quiera.
Bárbol a Gandalf
Un mendigo ha de estar agradecido, cuando un ladrón le devuelve siquiera una migaja de lo que le pertenece.
Saruman a Merry
Así suele ocurrir, Sam, cuando las cosas están en peligro: alguien tiene que renunciar a ellas, perderlas, para que otros las conserven.
Frodo a Sam
No os diré: no lloréis; porque no todas las lágrimas son malas.
Gandalf a Merry y Pippin