Puma (Puma concolor) y Jaguar (Panthera onca): los felinos grandes
Los dos felinos más grandes de América, idolatrados por las civilizaciones precolombinas, y presentes en el territorio argentino. El puma, a pesar de su tamaño, no es realmente un gran felino, ya que no ruge, sino que ronronea como un gato. Aun al ser perseguido por el hombre ya que lo considera depredador de su ganado, sigue permaneciendo en todo el continente americano. El jaguar, sin embargo, es una especie amenazada ya que su hábitat se redujo como consecuencia de la deforestación y la caza sin límites. Es por él que la ciudad fluvial de Tigre lleva su nombre. Los primeros conquistadores la nombraron así debido a la presencia en abundancia de jaguares en esa zona.
¿Dónde se los puede ver?
Anteriormente se sabía que el jaguar estaba presente inclusive en el sur de la provincia de Buenos Aires, ahora, sobrevive en las zonas selváticas de Salta, Jujuy, la región de Misiones y en algunos sectores de la zona de Chaco. Es generalmente de costumbres nocturnas, y no será fácil divisarlo en estado salvaje. Pero si quieren verlo sin ningún peligro, ¡pueden conocer su versión impresa en el billete de 500 pesos! El puma, sin embargo, se adapta a cualquier tipo de hábitat. Es posible verlo en gran parte del país, de Norte a Sur.
Caimán – yacaré
El Caimán, originario de las regiones tropicales y subtropicales de América del Sur, puede llegar a medir hasta 3 metros de largo. Anteriormente se lo podía encontrar en la Provincia de Buenos Aires y en Córdoba, luego, fue presa de caza por su preciado cuero utilizado en marroquinería. Hoy en día, es una de las especies protegidas.
¿Dónde se los puede ver?
En los Esteros de Iberá, los caimanes disfrutan del sol. Si visitan esta zona de estanques y pantanos, es muy común verlos, y se han vuelto una de las figuras principales del parque.
Ballena Franca Austral – Eubalaena australis
Declarada Monumento Natural Nacional por las autoridades argentinas, la ballena Franca Austral también es un monumento en cuanto al tamaño: ¡Las hembras miden en promedio 16 metros de largo! Su hábitat se encuentra en las aguas de todo el hemisferio sur, desde el Pacífico hasta el Océano Indico. Como consecuencia de la caza que sufre desde el siglo XIX, casi desaparece su especie.
¿Dónde se las puede ver?
La ballena Franca Austral es la estrella indiscutible de Península Valdés. Es uno de los raros lugares en el mundo donde se la puede observar de cerca. De junio a diciembre, se encuentran allí para reproducirse y dar a luz a sus crías. Se realizan excursiones en barco durante este período para poder acercarse y observarlas bien de cerca.
Pingüino de Magallanes – Spheniscus magellanicus
El pingüino de Magallanes es el personaje principal de las costas patagónicas en Argentina y en Chile. Se trata de una especie amenazada, víctima de la pesca y polución marina. Es muy buen nadador, capaz de recorrer cientos de kilómetros sólo para buscar alimento para su familia.
¿Dónde se los puede ver?
Después de visitar la Península Valdés, pueden dar un paseo por Punta Tombo: allí se encontrarán ni más ni menos con la colonia más grande del mundo de Pingüinos de Magallanes. ¡No olviden sus cámaras de foto, seguro querrán inmortalizar el momento!
Ñandú – Rhea americana
Como el avestruz, el Ñandú, es una gran ave que no vuela pero que es una luz cuando comienza a correr. Adora las praderas abiertas y los pastizales altos. Ñandú es una palabra que viene del guaraní y significa araña.
¿Dónde se los puede ver?
En otra época se lo veía por las llanuras pampeanas, luego su población disminuyó debido a la presencia del hombre.
Carpincho – Hydrochoerus hydrochaeris
También llamado Capibara (palabra guaraní que significa devorador de hierba), es el roedor más grande del mundo, pariente del conejillo de Indias y de la chinchilla.
¿Dónde se los puede ver?
Si visitan los Esteros de Iberá, los carpinchos están por todos lados. Pero seguro también los encontrarán en las regiones del Noreste del país, a lo largo del Paraná y en Entre-Ríos.
Tatú – Chaetophractus villosus
Muchas especies de tatú se pueden apreciar en Argentina aunque los más conocidos son los tatús peludos o Chaetophractus villosus. Su caparazón se utiliza a veces para confeccionar los charangos, instrumento musical típico de los países andinos.
¿Dónde se los puede ver?
A estos animalitos no es fácil observarlos ya que tienen hábitos más bien nocturnos. Sin embargo una mañana tranquila en la zona pampeana de la provincia de Buenos Aires tuvimos la increíble oportunidad de ver cómo un gran tatú peludo cavaba la tierra en busca de insectos. La experiencia fue sorprendente y extraña: su hocico hurgador y su peluda caparazón generan ternura y al mismo tiempo un poco de impresión.
Tucán Toco – Ramphastos toco
Con su cuerpo negro, su pecho blanco, círculos azules alrededor de los ojos, y su enorme pico amarillo que representa más de la mitad de su cuerpo, el tucán toco (ver foto principal) es el representante más conocido de una familia que está presente en gran parte del continente americano.
¿Dónde se los puede ver?
Le gustan las selvas tropicales húmedas de América del Sur, por eso se lo puede ver en las regiones del noreste de Argentina, particularmente en la provincia de Misiones. Una visita a las Cataratas del Iguazú puede ser la ocasión ideal para cruzarlos. Si no logran verlos en estado salvaje, el Parque de las Aves, del lado brasilero les permitirá acercarse al máximo y hasta podrán entrar en su pajarera.
Coatí – Nasua nasua
Otra de las especies típicas que pueden apreciar en la región de las cataratas del Iguazú: el Coatí, de la familia de los mapaches (éstos últimos se encuentran en Norteamérica). Omnívoro, vive en grupo y prefiere las selvas tropicales y subtropicales. Su nombre viene del guaraní y significa Nariz alargada.
¿Dónde se los puede ver?
Parque Nacional Iguazú, se los puede ver fácilmente. Estos pequeños animales se adaptaron totalmente a la presencia humana a tal punto que no dudarán en robarles comida o husmear en los bolsos de los turistas.
Guanaco – Lama guanicoe
Forma parte de la familia de los camélidos sudamericanos junto con la vicuña, la llama y la alpaca. Herbívoro, el guanaco vive en tropillas principalmente en las llanuras patagónicas. Es el animal terrestre más grande de esta región.
¿Dónde se los puede ver?
95% de la población mundial vive en el territorio argentino, desde la Puna al Norte del país hasta el Canal del Beagle, en la región de Ushuaia. Durante el trayecto en micro por estas regiones, no es raro ver tropillas enteras a lo largo de la ruta. Si van a recorrer las rutas patagónicas, ¡no echar un vistazo por la ventanilla, los verán con seguridad!
El condor andino
El cóndor andino es un ave enorme que se encuentra entre las más grandes del mundo capaces de volar. Dado su gran peso (hasta 15 kilogramos), incluso su ingente envergadura de alas (3 metros) necesita algo de ayuda para mantenerle en el aire. Por ello, estas aves prefieren vivir en zonas ventosas, donde pueden planear sobre las corrientes de aire sin gran esfuerzo. Los cóndores andinos viven en zonas montañosas, como su nombre sugiere, pero también cerca de las costas, donde abundan las brisas marinas, e incluso en desiertos con fuertes corrientes térmicas de aire.
Estos cóndores suelen ser negros, pero tienen un característico «collar» blanco, además de algunas marcas del mismo color en las alas. Al igual que sus parientes, los cóndores californianos, los andinos lucen cabezas calvas.
Cóndor andino
Los cóndores son buitres; por eso sus certeros ojos siempre están atentos en busca de carroña, que compone la mayor parte de su dieta. Prefieren alimentarse de animales grandes, ya sean salvajes o domesticados, y al consumir sus cuerpos realizan una importante labor como barrenderos de la naturaleza. En la costa, los cóndores se alimentan de animales marinos muertos, como focas o peces. Estas aves carecen de las afiladas garras de los depredadores, pero pueden asaltar nidos en busca de huevos o incluso polluelos.
Estas longevas aves han sobrevivido más de 75 años en cautividad, pero se reproducen lentamente. Cada pareja reproductora solo tiene una cría cada dos años, y ambos progenitores deben cuidar de ella durante un año entero.
El cóndor andino es una especie amenazada, pero su situación es mucho mejor que la de su primo de California. Actualmente hay cerca de varios miles de cóndores sudamericanos en libertad, y los programas de reintroducción están trabajando para elevar su número.
Aguila Arpía
El águila harpía (Harpia harpyja), es una especie de águila neo tropical. A veces se conoce como águila arpía americana, para distinguirla de la del águila de Papúa, que a veces se conoce como águila arpía de Nueva Guinea o águila arpía papú. Es la rapaz más grande y poderosa que se encuentra en el continente americano y una de las mayores especies existentes de águilas en el mundo. Por lo general habita en las selvas tropicales de tierras bajas, en el (emergente) dosel superior. La destrucción de su hábitat natural ha hecho desaparecer muchas partes de su gama anterior, y el ave casi está extinta en América Central.
Harpy-Eagle-Ricardo-Koehn2-e1324844076469Descripción
La parte superior del águila arpía está cubierta de plumas negras, y la parte inferior es, en su mayoría, blanca, a excepción de los tarsos emplumados, que son a rayas negras. Hay una amplia banda de color negro a través de la parte superior del pecho, separando la cabeza gris del vientre blanco. La cabeza es de color gris pálido, y está coronada por una doble cresta. El lado superior de la cola es de color negro con tres bandas de color gris, mientras que la parte inferior de la misma es de color negro con tres bandas blancas. El iris es de color gris o marrón o rojo y el pico es de color negro o negruzco y los tarsos y dedos de los pies son de color amarillo. El plumaje del macho y la hembra es idéntico. Su tarso es de hasta 13 cm (5,1 pulgadas) de largo.
Las águilas arpías femeninas normalmente pesan de 6-9 kg (13 a 20 libras). Una hembra excepcionalmente grande en cautiverio, “Jezabel”, pesaba 12,3 kg (27 libras). El macho, en comparación, es mucho más pequeño y pesa sólo alrededor de 4 a 4,8 kg (8,8 a 11 libras). Las águilas arpías miden 86,5-107 cm de largo y tienen una envergadura de 176 a 224 cm (5 a 7 pies). La cola mide 37 a 42 cm (1 pie 3 pies en 1 5).
A veces se cita como la más grande de las águilas, sin embargo, el águila filipina es algo más larga en promedio y el águila marina de Steller es ligeramente más pesada en promedio. La envergadura del águila arpía es relativamente pequeña, una adaptación que aumenta la maniobrabilidad en hábitats boscosos y es compartida por otras rapaces en hábitats similares. La envergadura del águila arpía es superada por varias águilas que viven en hábitats más abiertos, como los de los géneros Haliaeetus y Aquila. El extinto águila de Haast era significativamente más grande que todas las águilas existentes, incluyendo la Arpía.
Distribución y hábitat
Raras en toda su área de distribución, el águila arpía se encuentra desde México, a través de América Central y en América del Sur, hasta tan al sur como Argentina. Con la excepción de algunas áreas de Panamá, la especie está casi extinta en América Central, después de la tala de gran parte de la selva tropical allí. El águila arpía habita las selvas tropicales de tierras bajas y puede vivir dentro de esas regiones. Por lo general habitan por debajo de una altura de 900 m (3.000 pies), pero se han registrado en alturas de hasta 2.000 m (6.600 pies). Dentro de la selva tropical, cazan en el dosel o, a veces en el suelo, y se posan en árboles emergentes en busca de presas. Por lo general no se producen en áreas perturbadas, pero visitarán regularmente el mosaico forestal semi-abierto/pastos, principalmente en incursiones de caza.
Comportamiento
El águila arpía es un carnívoro de caza activa y es un depredador ápice, lo que significa que los adultos están en la cima de la cadena alimenticia y no tienen depredadores naturales. Su presa principal son mamíferos arborícolas y una mayoría de la dieta se ha demostrado que se centra en los perezosos y monos. Las investigaciones realizadas llegan a la conclusión de que, en términos de individuos la presa base de la arpía se compone en un 79% de perezosos de dos especies: Bradypus variegatus que ascienden al 39% de la base de la presa individual, y Choloepus didactylus a 40%; varios monos ascendieron a 11,6%. Los monos regularmente cazados pueden incluir a los monos capuchinos, monos saki, monos aulladores, monos tití, monos ardilla y monos araña. Los monos más pequeños, como los tamarinos y titíes, son aparentemente ignorados como presa por esta especie. Otros mamíferos arbóreos son también parcialmente depredados dada la oportunidad, incluyendo puerco espines, ardillas, zarigüeyas, osos hormigueros, e incluso carnívoros relativamente grandes, como kinkajous, coatíes y tayras. El águila también puede atacar a especies de aves como guacamayos. De vez en cuando, presas más grandes, como carpinchos, pecaríes y venados son tomados y por lo general son llevados a un tronco o rama baja y parcialmente comidos, ya que son demasiado pesados para ser llevados al nido.
La arpía se ha registrado como tomar el ganado doméstico, incluyendo pollos, corderos, cabras y cerdos jóvenes, pero esto es muy poco frecuente en circunstancias normales.
El águila arpía utiliza como herramientas de caza las garras más grandes que alguna águila haya tenido, cada una superior a la longitud de la garra del oso grizzli, alrededor de 13 cm (5,1 pulgadas). Una arpía típica puede ejercer una presión de 42 kgf / cm ² con sus garras.
Harpy-Eagle-Wallpapers-8Cría
En un hábitat ideal, los nidos se pueden encontrar bastante cerca el uno del otro. En algunas partes de Panamá y Guyana, los nidos activos se encuentran a 3 km (1,9 millas) de distancia entre sí, aunque tenían menos de 5 km (3,1 millas) en Venezuela. En Perú, la distancia media entre nidos es de 7,4 km (4,6 millas) y la superficie media ocupada por cada una de parejas reproductoras se estimó en 4.300 hectáreas (11.000 acres). En las zonas menos ideales, como el bosque fragmentado, los territorios de cría se estimaron en 25 km (16 millas). La hembra pone dos huevos blancos en un gran nido de ramas, que habitualmente mide 1,2 m (3,9 pies) de profundidad y 1,5 m (4,9 pies) de ancho y puede ser utilizado durante varios años. Los nidos se encuentran en lo alto de un árbol, por lo general en el tenedor principal, de 16 a 43 m (52 a 141 pies), dependiendo de la talla de los árboles de la zona. La arpía menudo construye su nido en la copa del árbol kapok, uno de los árboles más altos de América del Sur. En muchas culturas de América del Sur se considera mala suerte talar la ceiba, lo que puede ayudar a proteger el hábitat de esta majestuosa águila.
No se conoce el ritual de apareamiento y se cree que son pareja de por vida. Un par de águilas arpías por lo general sólo producen un pollo cada 2-3 años. Después de que el primer polluelo sale del huevo, el segundo huevo se ignora y, normalmente, no saldrá del cascarón a menos que el primer huevo perezca. El huevo se incuba durante unos 56 días. Cuando el aguilucho tiene 36 días de edad, puede ponerse de pie y caminar torpemente. Los padres lo alimentarán durante otros 6 a 10 meses. El macho captura la mayor parte de la comida mientras la hembra incuba. La madurez sexual de la cría no se alcanza hasta que las aves cumplen de 4 a 6 años de edad. Los adultos pueden ser agresivos hacia los humanos que perturban el sitio de nidación o parecen ser una amenaza para sus jóvenes.
Los dos felinos más grandes de América, idolatrados por las civilizaciones precolombinas, y presentes en el territorio argentino. El puma, a pesar de su tamaño, no es realmente un gran felino, ya que no ruge, sino que ronronea como un gato. Aun al ser perseguido por el hombre ya que lo considera depredador de su ganado, sigue permaneciendo en todo el continente americano. El jaguar, sin embargo, es una especie amenazada ya que su hábitat se redujo como consecuencia de la deforestación y la caza sin límites. Es por él que la ciudad fluvial de Tigre lleva su nombre. Los primeros conquistadores la nombraron así debido a la presencia en abundancia de jaguares en esa zona.
¿Dónde se los puede ver?
Anteriormente se sabía que el jaguar estaba presente inclusive en el sur de la provincia de Buenos Aires, ahora, sobrevive en las zonas selváticas de Salta, Jujuy, la región de Misiones y en algunos sectores de la zona de Chaco. Es generalmente de costumbres nocturnas, y no será fácil divisarlo en estado salvaje. Pero si quieren verlo sin ningún peligro, ¡pueden conocer su versión impresa en el billete de 500 pesos! El puma, sin embargo, se adapta a cualquier tipo de hábitat. Es posible verlo en gran parte del país, de Norte a Sur.
Caimán – yacaré
El Caimán, originario de las regiones tropicales y subtropicales de América del Sur, puede llegar a medir hasta 3 metros de largo. Anteriormente se lo podía encontrar en la Provincia de Buenos Aires y en Córdoba, luego, fue presa de caza por su preciado cuero utilizado en marroquinería. Hoy en día, es una de las especies protegidas.
¿Dónde se los puede ver?
En los Esteros de Iberá, los caimanes disfrutan del sol. Si visitan esta zona de estanques y pantanos, es muy común verlos, y se han vuelto una de las figuras principales del parque.
Ballena Franca Austral – Eubalaena australis
Declarada Monumento Natural Nacional por las autoridades argentinas, la ballena Franca Austral también es un monumento en cuanto al tamaño: ¡Las hembras miden en promedio 16 metros de largo! Su hábitat se encuentra en las aguas de todo el hemisferio sur, desde el Pacífico hasta el Océano Indico. Como consecuencia de la caza que sufre desde el siglo XIX, casi desaparece su especie.
¿Dónde se las puede ver?
La ballena Franca Austral es la estrella indiscutible de Península Valdés. Es uno de los raros lugares en el mundo donde se la puede observar de cerca. De junio a diciembre, se encuentran allí para reproducirse y dar a luz a sus crías. Se realizan excursiones en barco durante este período para poder acercarse y observarlas bien de cerca.
Pingüino de Magallanes – Spheniscus magellanicus
El pingüino de Magallanes es el personaje principal de las costas patagónicas en Argentina y en Chile. Se trata de una especie amenazada, víctima de la pesca y polución marina. Es muy buen nadador, capaz de recorrer cientos de kilómetros sólo para buscar alimento para su familia.
¿Dónde se los puede ver?
Después de visitar la Península Valdés, pueden dar un paseo por Punta Tombo: allí se encontrarán ni más ni menos con la colonia más grande del mundo de Pingüinos de Magallanes. ¡No olviden sus cámaras de foto, seguro querrán inmortalizar el momento!
Ñandú – Rhea americana
Como el avestruz, el Ñandú, es una gran ave que no vuela pero que es una luz cuando comienza a correr. Adora las praderas abiertas y los pastizales altos. Ñandú es una palabra que viene del guaraní y significa araña.
¿Dónde se los puede ver?
En otra época se lo veía por las llanuras pampeanas, luego su población disminuyó debido a la presencia del hombre.
Carpincho – Hydrochoerus hydrochaeris
También llamado Capibara (palabra guaraní que significa devorador de hierba), es el roedor más grande del mundo, pariente del conejillo de Indias y de la chinchilla.
¿Dónde se los puede ver?
Si visitan los Esteros de Iberá, los carpinchos están por todos lados. Pero seguro también los encontrarán en las regiones del Noreste del país, a lo largo del Paraná y en Entre-Ríos.
Tatú – Chaetophractus villosus
Muchas especies de tatú se pueden apreciar en Argentina aunque los más conocidos son los tatús peludos o Chaetophractus villosus. Su caparazón se utiliza a veces para confeccionar los charangos, instrumento musical típico de los países andinos.
¿Dónde se los puede ver?
A estos animalitos no es fácil observarlos ya que tienen hábitos más bien nocturnos. Sin embargo una mañana tranquila en la zona pampeana de la provincia de Buenos Aires tuvimos la increíble oportunidad de ver cómo un gran tatú peludo cavaba la tierra en busca de insectos. La experiencia fue sorprendente y extraña: su hocico hurgador y su peluda caparazón generan ternura y al mismo tiempo un poco de impresión.
Tucán Toco – Ramphastos toco
Con su cuerpo negro, su pecho blanco, círculos azules alrededor de los ojos, y su enorme pico amarillo que representa más de la mitad de su cuerpo, el tucán toco (ver foto principal) es el representante más conocido de una familia que está presente en gran parte del continente americano.
¿Dónde se los puede ver?
Le gustan las selvas tropicales húmedas de América del Sur, por eso se lo puede ver en las regiones del noreste de Argentina, particularmente en la provincia de Misiones. Una visita a las Cataratas del Iguazú puede ser la ocasión ideal para cruzarlos. Si no logran verlos en estado salvaje, el Parque de las Aves, del lado brasilero les permitirá acercarse al máximo y hasta podrán entrar en su pajarera.
Coatí – Nasua nasua
Otra de las especies típicas que pueden apreciar en la región de las cataratas del Iguazú: el Coatí, de la familia de los mapaches (éstos últimos se encuentran en Norteamérica). Omnívoro, vive en grupo y prefiere las selvas tropicales y subtropicales. Su nombre viene del guaraní y significa Nariz alargada.
¿Dónde se los puede ver?
Parque Nacional Iguazú, se los puede ver fácilmente. Estos pequeños animales se adaptaron totalmente a la presencia humana a tal punto que no dudarán en robarles comida o husmear en los bolsos de los turistas.
Guanaco – Lama guanicoe
Forma parte de la familia de los camélidos sudamericanos junto con la vicuña, la llama y la alpaca. Herbívoro, el guanaco vive en tropillas principalmente en las llanuras patagónicas. Es el animal terrestre más grande de esta región.
¿Dónde se los puede ver?
95% de la población mundial vive en el territorio argentino, desde la Puna al Norte del país hasta el Canal del Beagle, en la región de Ushuaia. Durante el trayecto en micro por estas regiones, no es raro ver tropillas enteras a lo largo de la ruta. Si van a recorrer las rutas patagónicas, ¡no echar un vistazo por la ventanilla, los verán con seguridad!
El condor andino
El cóndor andino es un ave enorme que se encuentra entre las más grandes del mundo capaces de volar. Dado su gran peso (hasta 15 kilogramos), incluso su ingente envergadura de alas (3 metros) necesita algo de ayuda para mantenerle en el aire. Por ello, estas aves prefieren vivir en zonas ventosas, donde pueden planear sobre las corrientes de aire sin gran esfuerzo. Los cóndores andinos viven en zonas montañosas, como su nombre sugiere, pero también cerca de las costas, donde abundan las brisas marinas, e incluso en desiertos con fuertes corrientes térmicas de aire.
Estos cóndores suelen ser negros, pero tienen un característico «collar» blanco, además de algunas marcas del mismo color en las alas. Al igual que sus parientes, los cóndores californianos, los andinos lucen cabezas calvas.
Cóndor andino
Los cóndores son buitres; por eso sus certeros ojos siempre están atentos en busca de carroña, que compone la mayor parte de su dieta. Prefieren alimentarse de animales grandes, ya sean salvajes o domesticados, y al consumir sus cuerpos realizan una importante labor como barrenderos de la naturaleza. En la costa, los cóndores se alimentan de animales marinos muertos, como focas o peces. Estas aves carecen de las afiladas garras de los depredadores, pero pueden asaltar nidos en busca de huevos o incluso polluelos.
Estas longevas aves han sobrevivido más de 75 años en cautividad, pero se reproducen lentamente. Cada pareja reproductora solo tiene una cría cada dos años, y ambos progenitores deben cuidar de ella durante un año entero.
El cóndor andino es una especie amenazada, pero su situación es mucho mejor que la de su primo de California. Actualmente hay cerca de varios miles de cóndores sudamericanos en libertad, y los programas de reintroducción están trabajando para elevar su número.
Aguila Arpía
El águila harpía (Harpia harpyja), es una especie de águila neo tropical. A veces se conoce como águila arpía americana, para distinguirla de la del águila de Papúa, que a veces se conoce como águila arpía de Nueva Guinea o águila arpía papú. Es la rapaz más grande y poderosa que se encuentra en el continente americano y una de las mayores especies existentes de águilas en el mundo. Por lo general habita en las selvas tropicales de tierras bajas, en el (emergente) dosel superior. La destrucción de su hábitat natural ha hecho desaparecer muchas partes de su gama anterior, y el ave casi está extinta en América Central.
Harpy-Eagle-Ricardo-Koehn2-e1324844076469Descripción
La parte superior del águila arpía está cubierta de plumas negras, y la parte inferior es, en su mayoría, blanca, a excepción de los tarsos emplumados, que son a rayas negras. Hay una amplia banda de color negro a través de la parte superior del pecho, separando la cabeza gris del vientre blanco. La cabeza es de color gris pálido, y está coronada por una doble cresta. El lado superior de la cola es de color negro con tres bandas de color gris, mientras que la parte inferior de la misma es de color negro con tres bandas blancas. El iris es de color gris o marrón o rojo y el pico es de color negro o negruzco y los tarsos y dedos de los pies son de color amarillo. El plumaje del macho y la hembra es idéntico. Su tarso es de hasta 13 cm (5,1 pulgadas) de largo.
Las águilas arpías femeninas normalmente pesan de 6-9 kg (13 a 20 libras). Una hembra excepcionalmente grande en cautiverio, “Jezabel”, pesaba 12,3 kg (27 libras). El macho, en comparación, es mucho más pequeño y pesa sólo alrededor de 4 a 4,8 kg (8,8 a 11 libras). Las águilas arpías miden 86,5-107 cm de largo y tienen una envergadura de 176 a 224 cm (5 a 7 pies). La cola mide 37 a 42 cm (1 pie 3 pies en 1 5).
A veces se cita como la más grande de las águilas, sin embargo, el águila filipina es algo más larga en promedio y el águila marina de Steller es ligeramente más pesada en promedio. La envergadura del águila arpía es relativamente pequeña, una adaptación que aumenta la maniobrabilidad en hábitats boscosos y es compartida por otras rapaces en hábitats similares. La envergadura del águila arpía es superada por varias águilas que viven en hábitats más abiertos, como los de los géneros Haliaeetus y Aquila. El extinto águila de Haast era significativamente más grande que todas las águilas existentes, incluyendo la Arpía.
Distribución y hábitat
Raras en toda su área de distribución, el águila arpía se encuentra desde México, a través de América Central y en América del Sur, hasta tan al sur como Argentina. Con la excepción de algunas áreas de Panamá, la especie está casi extinta en América Central, después de la tala de gran parte de la selva tropical allí. El águila arpía habita las selvas tropicales de tierras bajas y puede vivir dentro de esas regiones. Por lo general habitan por debajo de una altura de 900 m (3.000 pies), pero se han registrado en alturas de hasta 2.000 m (6.600 pies). Dentro de la selva tropical, cazan en el dosel o, a veces en el suelo, y se posan en árboles emergentes en busca de presas. Por lo general no se producen en áreas perturbadas, pero visitarán regularmente el mosaico forestal semi-abierto/pastos, principalmente en incursiones de caza.
Comportamiento
El águila arpía es un carnívoro de caza activa y es un depredador ápice, lo que significa que los adultos están en la cima de la cadena alimenticia y no tienen depredadores naturales. Su presa principal son mamíferos arborícolas y una mayoría de la dieta se ha demostrado que se centra en los perezosos y monos. Las investigaciones realizadas llegan a la conclusión de que, en términos de individuos la presa base de la arpía se compone en un 79% de perezosos de dos especies: Bradypus variegatus que ascienden al 39% de la base de la presa individual, y Choloepus didactylus a 40%; varios monos ascendieron a 11,6%. Los monos regularmente cazados pueden incluir a los monos capuchinos, monos saki, monos aulladores, monos tití, monos ardilla y monos araña. Los monos más pequeños, como los tamarinos y titíes, son aparentemente ignorados como presa por esta especie. Otros mamíferos arbóreos son también parcialmente depredados dada la oportunidad, incluyendo puerco espines, ardillas, zarigüeyas, osos hormigueros, e incluso carnívoros relativamente grandes, como kinkajous, coatíes y tayras. El águila también puede atacar a especies de aves como guacamayos. De vez en cuando, presas más grandes, como carpinchos, pecaríes y venados son tomados y por lo general son llevados a un tronco o rama baja y parcialmente comidos, ya que son demasiado pesados para ser llevados al nido.
La arpía se ha registrado como tomar el ganado doméstico, incluyendo pollos, corderos, cabras y cerdos jóvenes, pero esto es muy poco frecuente en circunstancias normales.
El águila arpía utiliza como herramientas de caza las garras más grandes que alguna águila haya tenido, cada una superior a la longitud de la garra del oso grizzli, alrededor de 13 cm (5,1 pulgadas). Una arpía típica puede ejercer una presión de 42 kgf / cm ² con sus garras.
Harpy-Eagle-Wallpapers-8Cría
En un hábitat ideal, los nidos se pueden encontrar bastante cerca el uno del otro. En algunas partes de Panamá y Guyana, los nidos activos se encuentran a 3 km (1,9 millas) de distancia entre sí, aunque tenían menos de 5 km (3,1 millas) en Venezuela. En Perú, la distancia media entre nidos es de 7,4 km (4,6 millas) y la superficie media ocupada por cada una de parejas reproductoras se estimó en 4.300 hectáreas (11.000 acres). En las zonas menos ideales, como el bosque fragmentado, los territorios de cría se estimaron en 25 km (16 millas). La hembra pone dos huevos blancos en un gran nido de ramas, que habitualmente mide 1,2 m (3,9 pies) de profundidad y 1,5 m (4,9 pies) de ancho y puede ser utilizado durante varios años. Los nidos se encuentran en lo alto de un árbol, por lo general en el tenedor principal, de 16 a 43 m (52 a 141 pies), dependiendo de la talla de los árboles de la zona. La arpía menudo construye su nido en la copa del árbol kapok, uno de los árboles más altos de América del Sur. En muchas culturas de América del Sur se considera mala suerte talar la ceiba, lo que puede ayudar a proteger el hábitat de esta majestuosa águila.
No se conoce el ritual de apareamiento y se cree que son pareja de por vida. Un par de águilas arpías por lo general sólo producen un pollo cada 2-3 años. Después de que el primer polluelo sale del huevo, el segundo huevo se ignora y, normalmente, no saldrá del cascarón a menos que el primer huevo perezca. El huevo se incuba durante unos 56 días. Cuando el aguilucho tiene 36 días de edad, puede ponerse de pie y caminar torpemente. Los padres lo alimentarán durante otros 6 a 10 meses. El macho captura la mayor parte de la comida mientras la hembra incuba. La madurez sexual de la cría no se alcanza hasta que las aves cumplen de 4 a 6 años de edad. Los adultos pueden ser agresivos hacia los humanos que perturban el sitio de nidación o parecen ser una amenaza para sus jóvenes.