NOTA: La siguiente columna me ha sido filtrada por un periodista de temas científicos que firma como Dr. Chunga (No confundir con el Profr. Jorge Espinoza del IPN) y que ya ha sido referenciado por rickynetworks (regular-presente).
LA DEMENCIA Y EL APOCALIPSIS
La Dra. Kathryn Railly presenta su libro The Doomsday Sindrome.
Interés y expectación en la Cámara Breitrose.
En el Breitrose Hall, un Ayuntamiento de estilo arquitectónico del Renacimiento Barroco en el Segundo Imperio, la Dra. Kathryn Railly, especialista en Psiquiatría del Hospital de Baltimore, presentó una conferencia titulada La Demencia y el Apocalipsis (Madness and Apocaliptic Victims) que le daba seguimiento al Programa de Difusión The Alexander Lectures el 19 de noviembre de 1996 a las 8:00 pm. En dicho evento también estuvieron programados Jon Else con la temática The Nuclear, y el Sr. Mikztol. Éste último un destacado conferenciante con temáticas de moralidad científica.
En medio de un auditorio con alrededor de 65 personas, la Dra. Railly mostró su ponencia con ayuda de un proyector y aparatos de sonido que hizo resonar la cámara Breitrose. En las diapositivas se mostraron diversas pinturas al óleo, fotografías de la Primera Guerra Mundial y un dibujo a carboncillo del medievo. Cabe resaltar que la padospiquiatría hace uso del dibujo al considerarlo un ataque religioso por la vía religiosa.
Fue así que a medida en que se proyectaron las imágenes de seres agónicos y calvéricos, la Dra Kathryn Railly tomando como referencia versículos bíblicos del apóstol Juan señaló que "una de las cuatro bestias entregaron a los siete ángeles siete frascos llenos de la ira de Dios... que vive eternamente en Revelación. Los historiadores dan crédito a este tipo de testimonios al no encontrar otra fuente de consulta. Posteriormente mostró al público un dibujo a carbonicillo que suponía ser un tipo de predicador con una cruz sujetada en la mano derecha. Fue ahí cuando dijo que "En el Siglo XIV, de acuerdo con las crónicas de la época, éste hombre apareció en el pueblo de Wyle cerca de Stonehenge en Abril de 1362. Con palabras y un acento extraño predijo una horrible pestilencia que acabaría con la humanidad dentro de 600 años". En ese momento, la Dra. Railly increpó su comentario al considerar que dicha profecía se debía obviamente a la urgente prección ante las enfermedades reales del momento: la peste bubónica, la viruela y el sida. Sin embargo no le dio una supremacía rotunda a su campo de estudio, la medicina, al considerar que "ahora hay horrores científicos como la Guerra Química que en principios se manifestaron en los ataques con gas mostaza en la 1ra. Guerra Mundial". Fue así que los lugares ocupados en las sillas de color blanco del Ayuntamiento cobraron mayor rigidez y el público se mantuvo expectante ante la conferencia. En medio de ello, la Dra. dio paso a un testimonio que dejó cautivo a los asistentes. "En octubre de 1917, en las trincheras francesas apareció éste soldado" mientras se mostraba una fotografía en tres distintos ángulos con acercamientos al rostro, de un soldado herido en camilla con el cráneo ensangrentado. Mientras tanto, continúo: (el soldado) "que sufrió heridas provocadas por una granada y fue hospitalizado padeciendo de neurosis severa. Se descubrió que había olvidado el francés pero hablaba inglés con facilidad, aunque con un acento que no se pudo precisar. El soldado no había sido afectado por el gas pero estaba alterado. Dijo que había venido del "futuro" para hallar un gérmen que eliminaría el hambre de la faz de la tierra comenzando en 1996. A pesar de estar herido desapareció del hospital tal vez para seguir alertando cambiando la agonía de la guerra. Por otra agonía, causada por sí mismo, el complejo de Cassandra". Fue ahí que la Dra. que había tratado distintos casos de enfermos mentales en el Estado de Maryland hizo referencia al mito de la desconcertación previo a la ignorancia, lo que en sus palabras causa malestar irremediable en el paciente.
Al final de la ponencia y como se señaló en la invitación al evento, los asistentes podían pagar por un autógrafo del libro The Doomsday Sindrome , así como intercambiar diversas ideas en medio de un brindis.
LA DEMENCIA Y EL APOCALIPSIS
La Dra. Kathryn Railly presenta su libro The Doomsday Sindrome.
Interés y expectación en la Cámara Breitrose.
En el Breitrose Hall, un Ayuntamiento de estilo arquitectónico del Renacimiento Barroco en el Segundo Imperio, la Dra. Kathryn Railly, especialista en Psiquiatría del Hospital de Baltimore, presentó una conferencia titulada La Demencia y el Apocalipsis (Madness and Apocaliptic Victims) que le daba seguimiento al Programa de Difusión The Alexander Lectures el 19 de noviembre de 1996 a las 8:00 pm. En dicho evento también estuvieron programados Jon Else con la temática The Nuclear, y el Sr. Mikztol. Éste último un destacado conferenciante con temáticas de moralidad científica.
En medio de un auditorio con alrededor de 65 personas, la Dra. Railly mostró su ponencia con ayuda de un proyector y aparatos de sonido que hizo resonar la cámara Breitrose. En las diapositivas se mostraron diversas pinturas al óleo, fotografías de la Primera Guerra Mundial y un dibujo a carboncillo del medievo. Cabe resaltar que la padospiquiatría hace uso del dibujo al considerarlo un ataque religioso por la vía religiosa.
Fue así que a medida en que se proyectaron las imágenes de seres agónicos y calvéricos, la Dra Kathryn Railly tomando como referencia versículos bíblicos del apóstol Juan señaló que "una de las cuatro bestias entregaron a los siete ángeles siete frascos llenos de la ira de Dios... que vive eternamente en Revelación. Los historiadores dan crédito a este tipo de testimonios al no encontrar otra fuente de consulta. Posteriormente mostró al público un dibujo a carbonicillo que suponía ser un tipo de predicador con una cruz sujetada en la mano derecha. Fue ahí cuando dijo que "En el Siglo XIV, de acuerdo con las crónicas de la época, éste hombre apareció en el pueblo de Wyle cerca de Stonehenge en Abril de 1362. Con palabras y un acento extraño predijo una horrible pestilencia que acabaría con la humanidad dentro de 600 años". En ese momento, la Dra. Railly increpó su comentario al considerar que dicha profecía se debía obviamente a la urgente prección ante las enfermedades reales del momento: la peste bubónica, la viruela y el sida. Sin embargo no le dio una supremacía rotunda a su campo de estudio, la medicina, al considerar que "ahora hay horrores científicos como la Guerra Química que en principios se manifestaron en los ataques con gas mostaza en la 1ra. Guerra Mundial". Fue así que los lugares ocupados en las sillas de color blanco del Ayuntamiento cobraron mayor rigidez y el público se mantuvo expectante ante la conferencia. En medio de ello, la Dra. dio paso a un testimonio que dejó cautivo a los asistentes. "En octubre de 1917, en las trincheras francesas apareció éste soldado" mientras se mostraba una fotografía en tres distintos ángulos con acercamientos al rostro, de un soldado herido en camilla con el cráneo ensangrentado. Mientras tanto, continúo: (el soldado) "que sufrió heridas provocadas por una granada y fue hospitalizado padeciendo de neurosis severa. Se descubrió que había olvidado el francés pero hablaba inglés con facilidad, aunque con un acento que no se pudo precisar. El soldado no había sido afectado por el gas pero estaba alterado. Dijo que había venido del "futuro" para hallar un gérmen que eliminaría el hambre de la faz de la tierra comenzando en 1996. A pesar de estar herido desapareció del hospital tal vez para seguir alertando cambiando la agonía de la guerra. Por otra agonía, causada por sí mismo, el complejo de Cassandra". Fue ahí que la Dra. que había tratado distintos casos de enfermos mentales en el Estado de Maryland hizo referencia al mito de la desconcertación previo a la ignorancia, lo que en sus palabras causa malestar irremediable en el paciente.
Al final de la ponencia y como se señaló en la invitación al evento, los asistentes podían pagar por un autógrafo del libro The Doomsday Sindrome , así como intercambiar diversas ideas en medio de un brindis.