Freud hablaba del incesto como algo natural. Según su filosofía, no se necesita entender el incesto como algo aberrante o lleno de vergüenza, sino como un estado natural del ser humano que sólo ha sido condicionado por el propio imaginario y sus reglas.
El psicoanalista explicaba que «Se renuncia a la posibilidad de satisfacer el deseo, o lo que vendría a ser lo mismo, se condiciona al sujeto para transmutar su deseo. ¿Cómo se le condiciona? Por medio de los sistemas normativos, mediante diversas prohibiciones». Entonces, queda casi implícito que los deseos quedan fuera, pero no por decisión propia.
«El primer objeto sexual y de amor es incestuoso. La madre constituye ese objeto lo mismo para el hombre que para la mujer».
— Sigmund Freud
Parece sencillo, pero en realidad es mucho más complejo de lo que se lee, no es sólo amar o sentirse atraído por alguien de "la misma sangre", es reprimir un deseo natural. El complejo de Edipo es aquel que justifica el comportamiento incestuoso, ya que, según Freud, «en él se conjugan los comienzos de religión, eticidad, sociedad y arte, y ello en plena armonía con la comprobación del psicoanálisis de que este complejo constituye el núcleo de todas las neurosis, hasta donde hoy ha podido penetrarlas nuestro entendimiento».
El psicoanalista explicaba que «Se renuncia a la posibilidad de satisfacer el deseo, o lo que vendría a ser lo mismo, se condiciona al sujeto para transmutar su deseo. ¿Cómo se le condiciona? Por medio de los sistemas normativos, mediante diversas prohibiciones». Entonces, queda casi implícito que los deseos quedan fuera, pero no por decisión propia.
«El primer objeto sexual y de amor es incestuoso. La madre constituye ese objeto lo mismo para el hombre que para la mujer».
— Sigmund Freud
Parece sencillo, pero en realidad es mucho más complejo de lo que se lee, no es sólo amar o sentirse atraído por alguien de "la misma sangre", es reprimir un deseo natural. El complejo de Edipo es aquel que justifica el comportamiento incestuoso, ya que, según Freud, «en él se conjugan los comienzos de religión, eticidad, sociedad y arte, y ello en plena armonía con la comprobación del psicoanálisis de que este complejo constituye el núcleo de todas las neurosis, hasta donde hoy ha podido penetrarlas nuestro entendimiento».