Aclaraciones previas:
El post está escrito con un lenguaje que se pretende comprensible para la mayoria de los lectores. No es un escrito academico, sino ensayístico.
Este post buscara refutar uno de los argumentos más esgrimidos en Taringa acerca de la relación entre el crecimiento del país y el aumento de la matrícula en las carreras de ingeniería. La mayoría de los comentarios en posts sobre política, economía y, sobre todo, en los de política universitaria, dejan ver que estudiar Ingeniería y apoyar al incremento de las matriculas en esta rama hará que el país crezca y sea potencia mundial. Además argumentan mediante comparaciones muy ridículas, que las disciplinas humanísticas son un aguantadero de vagos y una carga para el Estado, de modo que su eliminación supondrá un avance para el país.
Estos análisis son muy reduccionistas, producto del marcado idealismo que tienen. Además, denotan una clara ignorancia acerca de cómo funciona la economía y las relaciones sociales.
Aclaraciones conceptuales: la idea de “crecer”
Este tipo de argumentos juegan con la idea de crecer en un sentido bastante vago, pero que está relacionado estrictamente al crecimiento económico. Por ende habría que determinar cuáles son las bases del crecimiento económico y como el aumento de las matriculas en Ingeniería suponen la variable clave para hacer despegar el progreso económico.
El crecimiento económico fue una idea instalada ya desde la época de los economistas clásicos (Smith y Ricardo). Básicamente para estos, y sin entrar a hilar fino, si se dejaba al mercado actuar libremente todos los países alcanzarían un desarrollo supremo. Este análisis concebía al mercado en su estado más puro regido por una competencia perfecta, que solo podía ser perturbada por “agentes externos”: el Estado y los Monopolios. Esta idea de crecimiento económico asegurado mediante el desenvolvimiento sin trabas del mercado fue el puntapié inicial para un enorme circo político.
En la década de los 50 del siglo XX desde ciertos grupos de economistas en América Latina se comenzó a preguntar por qué luego de 150 años de acción de una “competencia perfecta” los países latinoamericanos eran subdesarrollados. Para estos economistas que luego conformarían la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) el resultado del subdesarrollo era porque los Estados latinoamericanos no se implicaron en la economía. De esta manera se basaron en la teoría económica de Keynes y en el Estructuralismo muy en boga en esos tiempos para darle base teórica a las políticas desarrollistas, que comenzaron a aplicarse en Argentina y Brasil sobre todo.
Desde estas dos corrientes (hay mas) se busca explicar que el crecimiento económico es una tarea voluntarista. Solo faltaría dejar al Mercado librado o hacer que los Estados se impliquen más, para desarrollar la economía y hacernos a todos más felices. Por eso, los argumentos de algunos taringueros, beben de estas teorías, porque creen que con más Ingenieros recibidos inmediatamente habrá más industrias. Estos razonamientos, tanto los liberales, desarrollistas y taringueros, son errados, ya que no comprenden cómo funciona la competencia capitalista.
Cómo funciona la competencia capitalista
Les explicare con una metáfora. Los argumentos liberales y keynesianos plantean que la competencia es como un partido de Golf. Como todos sabrán en el Golf se juega contra uno mismo, nadie te puede molestar (por ejemplo interponerse en tu línea de tiro), porque el hacerlo implica la descalificación inmediata. Por eso para ganar en Golf solo debes luchar contra tú mismo, estar concentrado y tratar de meter la mayor cantidad de pelotas en el Green con la menor cantidad de golpes.
Pero la competencia capitalista no es un partido de Golf, no se juega contra uno mismo, sino que siempre va a haber alguien enfrente y ese alguien te puede complicar mucho. De esta manera la competencia capitalista se asemeja a un partido de futbol. Boca y el Real Madrid de los galácticos se enfrentaron el 2000 por la Intercontinental, nadie daba un peso por Boca, pero finalmente el equipo que tenía a un buen jugador y 10 patas duras se llevó el título, mientras que el equipo de las estrellas quedo humillado. Así es el Capitalismo.
Traslademos este ejemplo a la Argentina. Podemos tener el mejor presidente, el mejor Ministro de Economía y la mejor política económica (como el Real Madrid) pero siempre hay alguien enfrente que nos puede ganar, por más débil que sea (Boca). Esto se debe a que en el capitalismo no podemos controlar conscientemente la economía y las leyes que la rigen (como el Real Madrid no pudo controlar el juego de Boca), así que no existe competencia perfecta (como lo plantean los liberales) si no competencia anárquica (como la explica Karl Marx). El filósofo de Tréveris descubrió que las relaciones sociales de producción capitalistas dominan a los hombres y no los hombres a ellas, por eso la competencia se torna anárquica (un capitalista no sabe a ciencia cierta si ganara dinero hasta tanto no venda la mercancía). Así que a la luz de este análisis no tiene sentido seguir pensando que a más Ingenieros más crecimiento económico, ya que sería caer en un razonamiento idealista y voluntarista, sin mencionar lo estúpidamente reduccionista que es.
El capitalismo argentino: sus características
El capitalismo argentino es, siguiendo con el ejemplo del futbol, como un equipo de B Metropolitana. River Plate y Estudiantes de BA se enfrentaron en la Copa Argentina del 2013, con victoria de los de Caseros por 1 a 0. Pero, probablemente, de 10 partidos que se jugaran entre River y el pincha de Caseros River hubiera ganado 9, solo que ese día le toco perder. Por eso Argentina como unidad capitalista, en el Mercado Mundial, es como el pincha de Caseros, puede ganar eventualmente, pero existen altas probabilidades de que pierda en la mayoría de los enfrentamientos.
Con esto quiero decir que el Capitalismo Argentino es chico, porque su escala de acumulación es pequeña. Por poner un ejemplo el PBI de Japón en 2016 fue 4.939 billones USD, mientras que el de Argentina fue de 545.9 miles de millones. No hace falta entrar en detalles para ver la monstruosa diferencia en la acumulación entre los dos países. Más o menos se necesitan 40 Argentinas para hacer un Japón. Este simple dato refuta la idea de competencia perfecta y le da la derecha a la de competencia anárquica.
Pero ¿Por qué Argentina, con todos sus recursos, es un capitalismo chico? La respuestas es porque llegamos, siguiendo con las metáforas, tarde a la joda. La revolución industrial fue gracias al motor de la Industria Textil, y ésta recién se asentó en el país en 1930. Lo mismo pasó con la Ind. Automotriz, que comenzó hacia fines del s.XIX y recién llego a la Argentina en la década de 1960. Así podemos seguir horas con las demás industrias. ¿Por qué los Mundiales de Futbol siempre los ganan las selecciones de las mismas confederaciones? Porque fueron las primeras en jugar a este deporte. Lo mismo pasa en el capitalismo. Argentina si pudo llegar temprano a la joda y levantarse las mejores minas en ciertas ramas, como por ejemplo la agropecuaria (por tener las mejores tierras) y la de tubos sin costura (Siderca). Pero, en el grueso de las ramas, somos como Sacachispas.
Conclusiones:
¿Por qué Argentina tiene pocos Ingenieros? Porque tiene los que necesita, ni más ni menos. Para que tener más Ingenieros si nuestro Capitalismo es pequeño. Hacer que se reciban más Ingenieros sin aumentar la escala de acumulación de capital solo generará que haya más Ingenieros manejando taxis y atendiendo kioscos.
Las industrias no se crean con más Ingenieros, sino con Capitales. Y una vez que se tiene el Capital esas Industrias deben ser competitivas a escala mundial, para que no quiebren. Podrían evitar la quiebra si el Estado les subsidia (como el 99% de nuestras burguesías) pero sería seguir manteniendo vivo a un paciente en estado vegetativo. Ni bien se termine la guita comienzan a quebrar (como está ocurriendo ahora).
De yapa, los comentarios que se inspiraron a este post:
El post está escrito con un lenguaje que se pretende comprensible para la mayoria de los lectores. No es un escrito academico, sino ensayístico.
Este post buscara refutar uno de los argumentos más esgrimidos en Taringa acerca de la relación entre el crecimiento del país y el aumento de la matrícula en las carreras de ingeniería. La mayoría de los comentarios en posts sobre política, economía y, sobre todo, en los de política universitaria, dejan ver que estudiar Ingeniería y apoyar al incremento de las matriculas en esta rama hará que el país crezca y sea potencia mundial. Además argumentan mediante comparaciones muy ridículas, que las disciplinas humanísticas son un aguantadero de vagos y una carga para el Estado, de modo que su eliminación supondrá un avance para el país.
Estos análisis son muy reduccionistas, producto del marcado idealismo que tienen. Además, denotan una clara ignorancia acerca de cómo funciona la economía y las relaciones sociales.
Aclaraciones conceptuales: la idea de “crecer”
Este tipo de argumentos juegan con la idea de crecer en un sentido bastante vago, pero que está relacionado estrictamente al crecimiento económico. Por ende habría que determinar cuáles son las bases del crecimiento económico y como el aumento de las matriculas en Ingeniería suponen la variable clave para hacer despegar el progreso económico.
El crecimiento económico fue una idea instalada ya desde la época de los economistas clásicos (Smith y Ricardo). Básicamente para estos, y sin entrar a hilar fino, si se dejaba al mercado actuar libremente todos los países alcanzarían un desarrollo supremo. Este análisis concebía al mercado en su estado más puro regido por una competencia perfecta, que solo podía ser perturbada por “agentes externos”: el Estado y los Monopolios. Esta idea de crecimiento económico asegurado mediante el desenvolvimiento sin trabas del mercado fue el puntapié inicial para un enorme circo político.
En la década de los 50 del siglo XX desde ciertos grupos de economistas en América Latina se comenzó a preguntar por qué luego de 150 años de acción de una “competencia perfecta” los países latinoamericanos eran subdesarrollados. Para estos economistas que luego conformarían la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) el resultado del subdesarrollo era porque los Estados latinoamericanos no se implicaron en la economía. De esta manera se basaron en la teoría económica de Keynes y en el Estructuralismo muy en boga en esos tiempos para darle base teórica a las políticas desarrollistas, que comenzaron a aplicarse en Argentina y Brasil sobre todo.
Desde estas dos corrientes (hay mas) se busca explicar que el crecimiento económico es una tarea voluntarista. Solo faltaría dejar al Mercado librado o hacer que los Estados se impliquen más, para desarrollar la economía y hacernos a todos más felices. Por eso, los argumentos de algunos taringueros, beben de estas teorías, porque creen que con más Ingenieros recibidos inmediatamente habrá más industrias. Estos razonamientos, tanto los liberales, desarrollistas y taringueros, son errados, ya que no comprenden cómo funciona la competencia capitalista.
Cómo funciona la competencia capitalista
Les explicare con una metáfora. Los argumentos liberales y keynesianos plantean que la competencia es como un partido de Golf. Como todos sabrán en el Golf se juega contra uno mismo, nadie te puede molestar (por ejemplo interponerse en tu línea de tiro), porque el hacerlo implica la descalificación inmediata. Por eso para ganar en Golf solo debes luchar contra tú mismo, estar concentrado y tratar de meter la mayor cantidad de pelotas en el Green con la menor cantidad de golpes.
Pero la competencia capitalista no es un partido de Golf, no se juega contra uno mismo, sino que siempre va a haber alguien enfrente y ese alguien te puede complicar mucho. De esta manera la competencia capitalista se asemeja a un partido de futbol. Boca y el Real Madrid de los galácticos se enfrentaron el 2000 por la Intercontinental, nadie daba un peso por Boca, pero finalmente el equipo que tenía a un buen jugador y 10 patas duras se llevó el título, mientras que el equipo de las estrellas quedo humillado. Así es el Capitalismo.
Traslademos este ejemplo a la Argentina. Podemos tener el mejor presidente, el mejor Ministro de Economía y la mejor política económica (como el Real Madrid) pero siempre hay alguien enfrente que nos puede ganar, por más débil que sea (Boca). Esto se debe a que en el capitalismo no podemos controlar conscientemente la economía y las leyes que la rigen (como el Real Madrid no pudo controlar el juego de Boca), así que no existe competencia perfecta (como lo plantean los liberales) si no competencia anárquica (como la explica Karl Marx). El filósofo de Tréveris descubrió que las relaciones sociales de producción capitalistas dominan a los hombres y no los hombres a ellas, por eso la competencia se torna anárquica (un capitalista no sabe a ciencia cierta si ganara dinero hasta tanto no venda la mercancía). Así que a la luz de este análisis no tiene sentido seguir pensando que a más Ingenieros más crecimiento económico, ya que sería caer en un razonamiento idealista y voluntarista, sin mencionar lo estúpidamente reduccionista que es.
El capitalismo argentino: sus características
El capitalismo argentino es, siguiendo con el ejemplo del futbol, como un equipo de B Metropolitana. River Plate y Estudiantes de BA se enfrentaron en la Copa Argentina del 2013, con victoria de los de Caseros por 1 a 0. Pero, probablemente, de 10 partidos que se jugaran entre River y el pincha de Caseros River hubiera ganado 9, solo que ese día le toco perder. Por eso Argentina como unidad capitalista, en el Mercado Mundial, es como el pincha de Caseros, puede ganar eventualmente, pero existen altas probabilidades de que pierda en la mayoría de los enfrentamientos.
Con esto quiero decir que el Capitalismo Argentino es chico, porque su escala de acumulación es pequeña. Por poner un ejemplo el PBI de Japón en 2016 fue 4.939 billones USD, mientras que el de Argentina fue de 545.9 miles de millones. No hace falta entrar en detalles para ver la monstruosa diferencia en la acumulación entre los dos países. Más o menos se necesitan 40 Argentinas para hacer un Japón. Este simple dato refuta la idea de competencia perfecta y le da la derecha a la de competencia anárquica.
Pero ¿Por qué Argentina, con todos sus recursos, es un capitalismo chico? La respuestas es porque llegamos, siguiendo con las metáforas, tarde a la joda. La revolución industrial fue gracias al motor de la Industria Textil, y ésta recién se asentó en el país en 1930. Lo mismo pasó con la Ind. Automotriz, que comenzó hacia fines del s.XIX y recién llego a la Argentina en la década de 1960. Así podemos seguir horas con las demás industrias. ¿Por qué los Mundiales de Futbol siempre los ganan las selecciones de las mismas confederaciones? Porque fueron las primeras en jugar a este deporte. Lo mismo pasa en el capitalismo. Argentina si pudo llegar temprano a la joda y levantarse las mejores minas en ciertas ramas, como por ejemplo la agropecuaria (por tener las mejores tierras) y la de tubos sin costura (Siderca). Pero, en el grueso de las ramas, somos como Sacachispas.
Conclusiones:
¿Por qué Argentina tiene pocos Ingenieros? Porque tiene los que necesita, ni más ni menos. Para que tener más Ingenieros si nuestro Capitalismo es pequeño. Hacer que se reciban más Ingenieros sin aumentar la escala de acumulación de capital solo generará que haya más Ingenieros manejando taxis y atendiendo kioscos.
Las industrias no se crean con más Ingenieros, sino con Capitales. Y una vez que se tiene el Capital esas Industrias deben ser competitivas a escala mundial, para que no quiebren. Podrían evitar la quiebra si el Estado les subsidia (como el 99% de nuestras burguesías) pero sería seguir manteniendo vivo a un paciente en estado vegetativo. Ni bien se termine la guita comienzan a quebrar (como está ocurriendo ahora).
De yapa, los comentarios que se inspiraron a este post: