1. Medicamentos peligrosos
Anuncio publicitario de gotas infantiles de cocaína para el dolor de dientes, 1885.
La cocaína era increíblemente popular a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como medicamento y psicoestimulante. El mismo Freud admiraba sus propiedades y lo recomendaba para muchos trastornos. La cocaína se agregaba a productos y bebidas. Por ejemplo, la primera receta de la Coca-Cola incluía una pizca de hojas de coca: sobre esta base se fabricó una gran cantidad de medicinas, en particular para los niños. La sociedad presto atención a las consecuencias perjudiciales del consumo de cocaína bastante tarde. Fue hasta 1963 que la ONU introdujo la cocaína a la lista de sustancias prohibidas.
Anuncio publicitario 7UP, 1951.
Además de la cocaína, en el pasado fueron muy distribuidas medicinas a base de morfina y heroína. Estas sustancias se añadían a jarabes para la tos y tratamientos para trastornos mentales. Otro hecho interesante: la bebida conocida por todos, 7UP, inicialmente contenía citrato de litio. Este refresco por primera vez apareció en 1929 y era promocionado como un excelente medio contra la depresión y la resaca. Solamente en 1948, el fabricante dejó de añadir este peligroso ingrediente.
“Protege tu garganta de la irritación y la tos”. Anuncio publicitario de cigarros Lucky Strike.
Irónicamente, en la primera mitad del siglo XX, incluso los cigarrillos eran considerados por muchos como un medicamento. Las marcas de tabaco atrajeron intensamente a los doctores para los anuncios publicitarios de su producto. Los llamativos titulares de los anuncios publicitarios decían que “los cigarros son mejor que las dietas”, que el fumar ayudaba contra los dolores de garganta, tos e incluso el asma. El cigarro se convirtió en algo como un accesorio de moda obligatorio que complementaba la imagen.
2. Moda de selfies
El primer selfie en el mundo fue hecho por el fotógrafo Robert Cornelius en el año de 1839.
Parecería que la moda de los selfies es un reciente fenómeno, pero en realidad, las personas empezaron a realizar estas “autofotografías” prácticamente después de que surgiera la cámara. El primer selfie conocido en el mundo fue realizado en 1839. Hacer un selfie al principio no era tan fácil: debido al largo proceso, se debía de mantener congelado sin realizar ningún movimiento, de lo contrario, se podían obtener marcas de manchas. Y el primer selfie utilizando un monopié, tipo “selfie stick”, data del año 1925.
Selfie de la gran duquesa Anastasia Románova, hija del último emperador ruso Nicolás II, fue realizado en 1914 con ayuda de un espejo y una cámara Kodak Brownie.
3. El primer automóvil inusual
Vehículo anfibio de Oliver Evans, año 1798.
La primera patente del automóvil en EE.UU. se emitió en el año de 1789. Este fue un vehículo a vapor equipado con aspas para que no solo pudiera moverse vía terrestre, sino también por vía marítima. En la primera mitad del siglo XIX, aparecieron los automóviles de propulsión eléctrica. El automóvil eléctrico La Jamais Contente en el año de 1899, rompió el récord de velocidad de 100 kilómetros por hora.
En 1870 en Viena, el inventor Siegfried Marcus colocó un motor de combustión interna en un carrito. Este fue el primer automóvil de gasolina en el mundo. A principios del siglo XX, los motores de combustión interna prácticamente sustituyeron por completo a los eléctricos, y nos olvidamos de ellos durante un siglo completo.
Coche eléctrico La Jamais Contente, del francés “siempre insatisfecho”, fue el primer automóvil en alcanzar una velocidad de 100 kilómetros por hora.
Otra maravilla de la industria automotriz fue el automóvil trineo del emperador ruso Nicolás II, equipado con el sistema Kégresse. En las ruedas delanteras tiene instalados esquís y en las traseras “orugas”, 1917.
4. Ermitaños en el jardín
Representación de un ermitaño de jardín en Alemania en el siglo XVIII, autor Johann Schmitt, 1795.
A final del siglo XVIII, entre los ricos aristócratas europeos, estuvo muy de moda no solamente tener en su finca un bello jardín, sino también un jardín salvaje y repleto de flora. En ese jardín, frecuentemente se escondía una pequeña construcción o “cabaña de ermitaño”, en donde se podía tener un poco de privacidad para reflexionar. Pero se consideraba un verdadero orgullo cuando, en tal cabaña, vivía un verdadero ermitaño, el cual era mostrado con mucho placer por el dueño a sus invitados.
Para este objetivo, los ricos propietarios de tierras frecuentemente contrataban a personas sin hogar que tenían que cumplir con ciertos requisitos. Así, el poeta inglés Charles Hamilton colocaba las siguientes condiciones para el “ermitaño” que viviría en su jardín: “con una biblia, con lentes, con un tapete bajo sus pies, con un manojo de hierba como almohada, con un reloj de arena, agua como la única bebida y comida llevada del castillo. Él debe vestir un cilicio (camel robe) y nunca, bajo ninguna circunstancia, debe cortar su cabello, barba, uñas, andar fuera del territorio de Hamilton o hablar con los sirvientes”.
Estamos de acuerdo, no todos soportarían tal trabajo. Por eso, a veces, en lugar de que los ermitaños vivieran en las cabañas, se colocaban muñecos. De acuerdo con una de las versiones, de aquí provienen los populares gnomos de jardín.
5. Máscaras de gas elegantes
Una mamá y sus tres hijos, uno de ellos dentro de un carricoche hermético contra gases.
La producción en masa de la máscara antigás comenzó durante la Primera Guerra Mundial. Además de las máscaras de gas para los soldados, se elaboraron productos especiales para los caballos y perros que se encontraban en el frente de batalla. Un dato interesante: de acuerdo con el testimonio del Frey Alexander Mori, quien hizo su servicio militar en el mismo regimiento que Hitler, él en un principio utilizaba un bigote largo, pero este le impedía ponerse la máscara antigás, así que a Hitler se le ordenó recortarlo. Fue exactamente así como Hitler comenzó a utilizar el famoso bigote “cepillo de dientes”.
Una sola máscara antigás para una madre y su hijo, 1939.
Progresivamente, se estableció la producción de máscaras antigás para la población y aparecieron nuevos modelos. Por ejemplo, para los bebes se hizo una máscara antigás especial e incluso se hicieron carricoches antigás. Durante la Segunda Guerra Mundial, para que los niños no se asustaran con el terrorífico diseño de la máscara antigás y no percibir su uso como una tortura, sino como un divertido juego, en EE.UU. crearon máscaras antigás con el diseño de la cabeza de Mickey Mouse.
6. Creación innecesaria
Patente del papel higiénico en rollo, EE.UU., 1891.
La primera mención del papel de baño se realizó en China en el siglo VI. Pero los europeos, durante varios siglos, utilizaron otros productos para el cuidado personal: lana, trapos, hojas, musgo, arena, mazorcas de maíz e incluso conchas de moluscos. El aumento en la impresión de libros en el siglo XVIII condujo al hecho de que los periódicos y libros baratos se comenzaran a utilizar para fines higiénicos.
El papel de baño en su moderna presentación en rollos apareció a finales del siglo XIX y se pusо de moda demasiado tarde. Así, en la URSS, la producción industrial de papel higiénico fue establecida hasta en 1969, pero al principio no tenía demanda. Los ciudadanos soviéticos consideraban una pérdida gastar dinero en un papel especial, cuando siempre a la mano se tenían periódicos.
Fue solo una campaña de publicidad a gran escala por parte del Estado la que influyó en la población y comenzaron a comprar activamente el nuevo producto, lo que pronto llevó a su escasez.
7. Nueva industria de la belleza
A principios del siglo XX, la industria de la belleza evolucionó a un ritmo sorprendente, ofreciendo a las mujeres todos los nuevos dispositivos para mejorar su apariencia, aunque el diseño de estos fuera demasiado extraño. Ejemplos de tales unidades que nos recuerdan demasiado a instrumentos de tortura, los puedes encontrar en este artículo. Sin embargo, las mujeres no tenían miedo a experimentar y aplicar valientemente los nuevos instrumentos: dispositivos para congelar las pecas, hoyuelos en las mejillas, exprimir las espinillas, corregir la forma de la nariz, entre otros.
Una clienta en el salón de belleza Helena Rubinstein en un baño de leche con burbujas y una mascarilla antienvejecimiento especial para el rostro, 1937.
En 1910, en Europa Occidental y América ganaron popularidad los salones de belleza. La fundadora de la famosa red de salones en donde por primera vez se aplicaron servicios de cosmetólogos profesionales fue Helena Rubinstein. Ella fue quien inventó la máscara resistente al agua y la primera en identificar los 3 tipos de piel: grasa, seca y normal, y recomendó una adecuada atención.
8. Raros entretenimientos
“Clavados de caballo”, EE.UU., 1907.
En el pasado había muchas formas de entretenimiento bastante salvajes. En la fotografía anterior está representado uno de ellos: “clavado de caballo”. Esta atracción apareció por casualidad: el jinete William Cover cruzaba por un puente semi destruido y su caballo cayó al agua. Ver caer de un puente a un caballo inspiró tanto a Cover que decidió hacer de esto un show, enseñándole a los animales a saltar al agua. El show rápidamente se hizo muy popular.
Fue solamente en los años 1970 que los zooprotectores consiguieron cerrar esta rara atracción, pero hasta hoy en día, “el clavado de caballos” existe en un solo lugar: el parque Lake George en el estado de Nueva York. Los propietarios de la atracción aseguran que no aplican fuerza física rígida hacia los caballos y ellos saltan a la alberca desde una altitud de tres metros, por eso, tal entretenimiento tiene un trato bastante humano.
El señor Egbert y su león de 5 años en “el muro de la muerte” en la feria de Mitcham, barrio de Londres.
Este es otro entretenimiento salvaje de un reciente pasado, el así llamado “Lion Drome”. Apareció en los años 20, cuando las carreras en el autódromo habitual aburrieron a los espectadores. Entonces, en una carriola especial cerca del conductor comenzaron a colocar a un verdadero león. El motociclista con el pasajero peligroso a bordo aceleraba a una tremenda velocidad y se iba por “el muro vertical e inclinado de la muerte”.
Pero pronto, esto fue insuficiente para los espectadores. Entonces, apareció un elemento extremo: leones especialmente educados que eran liberados de sus jaulas y seguían a los motociclistas, tratando de golpearlos con sus patas enormes. El último “Lion Drome” fue clausurado en 1964, cuando un león mordió la mano de un entrenador borracho.