Sí, la vida es cruel y algunas de las patentes más importantes de la historia ¡fueron hurtadas!
¿Te acuerdas de esas preguntas clásicas de escuela? Por ejemplo: ¿Quién inventó el teléfono? Y todos (bueno, algunos) contestaban Alexander Graham Bell. ¿Quién inventó la radio? Guillermo Marconi… Bueno, pues tememos decirles que vivimos engañados.
Estos hombres ilustres no fueron quienes revolucionaron la historia y los que cambiaron nuestras vidas. No. En sus cabezas no nacieron esas geniales ideas ni se gestaron los hallazgos científicos más importantes; sin embargo, sí se enriquecieron gracias a ellas.
Así de cruel es la vida, pues muchas de las patentes más famosas de la historia, en realidad fueron robadas. Sí, como lo leíste, hay científicos egoístas que se convirtieron en verdaderos ladrones y permitieron que los verdaderos genios quedaran en el olvido.
Y es que, cuando surge una idea, casi siempre se le resta importancia a la patente y nunca falta un “abusado” que le realiza una “mejora” a un invento, lo registra y termina llevándose la gloria.
Tal es el caso de Alexander Graham Bell, quien nació un 3 de marzo de 1847, y que, aunque todos crecimos con la idea de que él había inventado el teléfono, en realidad no fue así
Estos hombres ilustres no fueron quienes revolucionaron la historia y los que cambiaron nuestras vidas. No. En sus cabezas no nacieron esas geniales ideas ni se gestaron los hallazgos científicos más importantes; sin embargo, sí se enriquecieron gracias a ellas.
Así de cruel es la vida, pues muchas de las patentes más famosas de la historia, en realidad fueron robadas. Sí, como lo leíste, hay científicos egoístas que se convirtieron en verdaderos ladrones y permitieron que los verdaderos genios quedaran en el olvido.
Y es que, cuando surge una idea, casi siempre se le resta importancia a la patente y nunca falta un “abusado” que le realiza una “mejora” a un invento, lo registra y termina llevándose la gloria.
Tal es el caso de Alexander Graham Bell, quien nació un 3 de marzo de 1847, y que, aunque todos crecimos con la idea de que él había inventado el teléfono, en realidad no fue así
ADN
La primera en descubrir la doble hélice del ADN fue Rosalind Franklin, en Reino Unido. Murió de cáncer por los rayos X que usó para su descubrimiento, y entonces, James Watson y Francis Crick se basaron en su trabajo y lograron el Nobel en 1962 por “su descubrimiento”.
Telescopio
En 1608, el holandés Han Lippershey construyó el primer telescopio, pero le negaron la patente. Galileo Galilei oyó sobre el trabajo de Han y construyó uno propio con el que se podía ver un poco más lejos. Y aunque él tampoco lo patentó, su nombre siempre se asocia a este aparato.
Teléfono
En 1860, el italiano Antonio Meucci presentó una versión del teléfono y obtuvo una patente temporal. En 1874 no pudo renovarla y dos años después. Alexander Graham Bell registró su propio diseño. Meucci quiso demandarlo, pero la Western Union, donde trabajaba Bell, perdió sus planos.
Teoría de la Relatividad
El primero en presentar formalmemte la Teoría de la Relatividad fue Jules Henri Poincaré. Pero cuando Albert Einstein publicó sus hallazgos sobre este tema, y logró un gran reconocimiento, ni siquiera nombró a Poincaré.
iPod
En realidad no salió de la mente maestra de Steve Jobs, sino que está inspirado en un concepto del inventor británico Kane Kramer, que en 1979 patentó el dispositivo. Apple reconoció que Kramer era el “padre” del dispositivo, pero no le dio un solo centavo.
Teoría del Big Bang
En 1965, en Estados Unidos, el fisico Robert H. Dicke indicó que el universo conservaba rastros de radiación del Bing Bang, que probarían dicha teoría. Pero los físicos Arnos Penzias y Robert Woodrow se le adelantaron y ganaron el Premio Nobel en 1978.
Penicilina
En 1897, Ernest Duchesne la usaba para curar fiebre tifoide en conejillos de Indias, pero nadie lo tomó en serio. Alexander Fleming la “descubrió” más tarde de manera accidental, pero otros científicos, como Howard Florey, le dieron un uso útil.
Bombilla eléctrica
En 1854, Heinrich Göbel fue la primera persona que creó una versión parecida a la que tenemos hoy en día. Göbel intentó vender la idea a Thomas Alva Edison, pero éste se negó porque “no era útil”. Cuando Göbel murió, Edison compró la patente a la viuda a un precio bajísimo.
La Radio
Nikola Tesla inventó la radio en 1895, pero el italiano Guglielmo Marconi, quien usó un oscilador de Tesla para transmitir señales a través del océano, presentó la patente en 1904 y 5 años después ganó el Premio Nobel. Pero en 1943, la Corte Suprema de Estados Unidos otorgó la patente a Tesla.
Fotografía
En 1816, el primero en conseguir imágenes fotográficas fue Joseph-Nicéphore Niépce, pero éstas perdían calidad y definición. Se asoció a Louis Daguerre, quien resolvió estos problemas. Cuando Niépce murió Daguerre “borró” el nombre del co-inventor, y se quedó con toda la gloria.