Recuerdos Tormentosos
Era tal como la recordaba, ella, Antonella, la hermana de mi mejor amiga de la primaria. Sus ojos marrones seguían siendo tan hermosos que al verlos mi cabeza comenzó a mostrarme flashes de esos momentos cuando estaba enamorado de ella. El tiempo había pasado y ambos habíamos tomado rumbos distintos, muy distintos.
Yo sabía a que venía pero decidií seguirle el juego y ver hasta donde llegaba.
- Hola Pablo ¿Cómo estás tanto tiempo? - Me preguntó.
- Muy bien, trabajo y planeo viajar al exterior en unos dias - Le respondí.
- Tenemos tanto de que hablar ¿No querés venir a mi departamento asi conversamos más tranquilos?- Me dijo esbosando una sonrisa muy provocativa.
Acepté, sabía a que me enfrentaría, pero estaba decidido a correr el riesgo. El departamento era sencillo pero acogedor, se disculpó porque le dolía el estómago y se fue hacia el baño. Me preparé para lo que había esta esperando tanto tiempo.
Pasaron los minutos y no volvía, por lo que me acerque sigilosamente hacia el bañp. Un extraño ruido me heló la sangre, Antonella estaba llorando desconsoladamente tirada en el piso.
- ¿Qué te pasa? - Le pregunté.
- Perdoname... desde ese dia vengo planeando todo. Me obligaste a hacerlo - Me decía entre lágrimas.
- No te entiendo Antonella... - Le dije.
- Desde el dia que mi hermana murió por tu culpa en ese accidente de tránsito mi vida cambió y muy dentro mio una furia incontrolable comenzó a gestarse. Me sacaste lo que más amé y nunca te lo voy a perdonar - Se levantó y se secó las lágrimas.
- No fuiste preso sólo porque tu papá es juez, deberías haber pagada por todo el dolor que nos causaste a mi familia y a mi. Me encerraba todas las noches a pensar en tu castigo. Decidí pagarte con la misma moneda, cuando llegues a tu casa vas a entender lo que te digo - Dijo y apuntandome con una pistola me olbigó a salir de su departamento.
Cuando llegué a mi casa mi hermana yacía en el piso, la habían matado de un tiro en el pecho. Inmediatamente llamé a la policia y denuncié a Antonella. Cuando allanaron su casa la encontraron colgada del cuello en una viga del techo. En su mano tenía un papel que decía: "Pablo, tenés tantas muertes en tu cabeza... no creo que puedas dormir tranquilo, toda tu vida estará plagada de recuerdos tormentosos".
FIN
Escrito por Pablo Salazar - Diciembre 2010
Escrito por Pablo Salazar - Diciembre 2010