Hubble fue un importante científico estadounidense del siglo XX, considerado el padre de la cosmología observacional.
Edwin Powell Hubble nació en Marshfield, Misuri, el 20 de noviembre de 1889 y murió en San Marino, California, el 28 de septiembre de 1953. Fue un astrónomo y cosmólogo que se hizo célebre por descubrir que el Universo se expande, y estimar su tamaño y edad.
Sin embargo, la contribución de Hubble al conocimiento del universo es mucho más amplia y va más allá de la expansión del Universo, ya que su influencia en astronomía y astrofísica toca muchos otros campos.
Comenzó su carrera profesional estudiando jurisprudencia en Chicago y Oxford, pero también se distinguió como atleta y boxeador. Uno de sus primeros descubrimientos se remonta a 1919, cuando demostró que en el interior de nuestra Galaxia existen nubes de hidrógeno que se hacen luminosas por la existencia de estrellas en su interior.
En 1923 descubrió las estrellas individuales que constituyen la nebulosa de la región externa de la galaxia de Andrómeda, y, gracias a la relación luminosidad-distancia que caracteriza a estas estrellas, pudo demostrar que Andrómeda no está en el interior de nuestra Galaxia, sino fuera, y que es un sistema de estrellas completamente similar al nuestro. Hubble introdujo asimismo un sistema de clasificación de las Galaxias según su estructura.
En 1929 Hubble comparó las distancias que había calculado para diferentes galaxias con los desplazamientos hacia el rojo fijados por Slipher para las mismas galaxias. Descubrió que cuanto más lejos estaba la galaxia, más alta era su velocidad de recesión.
A esta relación se la conoce como la ley de los desplazamientos hacia el rojo o ley de Hubble; determina que la velocidad de una galaxia es proporcional a su distancia. La relación entre la velocidad de recesión de una galaxia y su distancia es la constante de Hubble. El valor de esta constante se calcula que está entre los 50 y los 100 km/s por megaparsec (1 megaparsec equivale a 1 millón de parsecs), aunque los datos más recientes apuntan a un valor comprendido entre los 60 y 70 km/s por megaparsec.
Como parece que las galaxias retroceden en todas direcciones desde la Vía Láctea, se podría pensar que nuestra galaxia es el centro del Universo. Sin embargo, esto no es así. Imaginemos un globo con puntos uniformemente separados. Al inflar el globo, un observador en un punto de su superficie vería cómo todos los demás puntos se alejan de él, igual que los observadores ven a todas las galaxias retroceder desde la Vía Láctea.
La analogía también nos proporciona una explicación sencilla de la ley de Hubble: el Universo se expande como un globo.
Antes de morir, Hubble participó también en el diseño del mastodóntico telescopio americano de Monte Palomar en California. En su honor, el Telescopio Espacial Hubble lleva su nombre.
Los Pilares de la Creación
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA revisitó en 2014 los famosos Pilares de la Creación, revelando una visión más nítida y amplia de las estructuras en esta imagen de luz visible. Los pilares son parte de una pequeña región de la Nebulosa del Águila, una vasta región de formación estelar a 6.500 años luz de la Tierra.
Los astrónomos combinaron varias exposiciones de Hubble para armar una vista más amplia. Los pilares altísimos tienen unos 5 años luz de altura. Los pilares están bañados por la luz ultravioleta de una agrupación de estrellas jóvenes y masivas ubicadas en la parte superior de la imagen. Se pueden ver serpentinas de gas saliendo de los pilares a medida que la radiación intensa se calienta y se evapora en el espacio. Las regiones más densas de los pilares están ocultando, tras ellas, el material de la poderosa radiación. Las estrellas nacen en lo profundo de los pilares, que están hechos de hidrógeno gaseoso frío mezclado con polvo.
La nebulosa de la Vela
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha desvelado con asombroso detalle una pequeña sección de los restos en expansión de una estrella masiva que explotó hace unos 8,000 años.
Conocida como la nebulosa de la Vela, lo que podemos apreciar en esta imagen son parte de uno de los restos de supernova más conocidos. Su nombre deriva de las delicadas estructuras filamentosas que componen la nebulosa, la cual tiene unos 110 años luz de diámetro. Se encuentra a unos 2.100 años luz de distancia en la constelación de Cygnus, el Cisne.
Esta vista es un mosaico de seis imágenes del Hubble de un pequeña área de aproximadamente dos años luz de diámetro, la cual solo cubre una pequeña fracción de la vasta estructura de la nebulosa.
Una estrella agonizante
La nebulosa Ojo de Gato se formó cuando una estrella moribunda semejante al Sol fue expulsando capas esféricas de gas a intervalos regulares, como los círculos producidos por una piedra en un lago cósmico. En 2004 el Hubble volvió a visitarla y desveló al menos 11 círculos concéntricos de gas que habían sido desprendidos por dicho astro. Esta imagen en alta resolución reveló a los astrónomos que las capas de material estelar habían sido expulsadas en intervalos de 1.500 años luz, creando una estructura cósmica similar a las capas de una cebolla.
Nebulosa de la Hélice
La nebulosa de la Hélice resplandece en su cobertura gaseosa expulsada por una estrella moribunda del tamaño del Sol. Aunque parece una rosquilla vista desde la Tierra, las evidencias científicas sugieren que su formación consiste en dos discos gaseosos prácticamente perpendiculares entre sí. Situada a 690 años luz, es una de las nebulosas planetarias más cercanas a la Tierra.
La Supernova 1987A
La supernova 1987A se encuentra a 163,000 años luz de distancia, en la Gran Nube de Magallanes, donde se está produciendo una tormenta de fuego debido al nacimiento de miles de estrellas. Las estrellas lejanas sirven como telón de fondo para la Supernova 1987A, ubicada en el centro de la imagen. El anillo brillante alrededor de la región central de la estrella explotada está compuesto del material expulsado por la estrella unos 20,000 años antes de su desaparición. Nubes gaseosas rodean la supernova. El color rojo de las nubes representa el brillo del gas de hidrógeno, que está alimentando una tormenta de nacimiento estelar.
La Supernova 1987A fue descubierta en 1987, y el Hubble comenzó a observar la estrella explotada a principios de la década de 1990. Esta última vista fue tomada por el telescopio en enero de 2017.
Capturando supernovas
Los astrónomos combinaron las observaciones de 3observatorios para producir esta colorida imagen multidimensional de los intrincados restos de la Supernova 1987A. El color rojo muestra el polvo recién formado en el centro del remanente de la supernova, el telescopio ALMA en Chile. Los tonos verdes y azules revelan dónde la onda expansiva de la estrella colisiona con un anillo de material alrededor de la supernova. El verde representa el resplandor de la luz visible, capturado por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA. El color azul revela el gas más caliente y se basa en datos del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA. Inicialmente, el anillo se iluminó con el destello de luz de la explosión original. En años posteriores, el material del anillo se ha iluminado considerablemente a medida que la onda expansiva de la explosión se estrella contra él.
Ecos de luz
¿Qué causó esta explosión enV838 Mon? Por razones desconocidas, la superficie exterior de la estrella V838 Mon se expandió de repente convirtiéndose en la estrella más brillante de toda la Vía Láctea en enero de 2002. Luego, de repente, se desvaneció. Nunca se había visto un destello estelar como este; las supernovas y las novas expulsan materia al espacio y aunque el flash V838 Mon parece expulsar material , lo que se ve en la imagen es en realidad un eco de luz que se mueve hacia el exterior de la estrella.
En un eco de luz, la luz del flash de la explosión se refleja por los anillos de material sucesivamente más distantes en la compleja serie de polvo y gas interestelar que ya rodeaba la estrella.
Estrella magnificada
Imagen compuesta que muestra el descubrimiento de la estrella conocida más distante, gracias al Hubble y a la amplificación de la lente gravitacional. Así aparecía la estrella en 2011, imperceptible, y así aparecía a finales de mayo de 2016, magnificada por el efecto de la lente gravitacional.
Cúmulo de galaxias
La imagen muestra el enorme cúmulo de galaxias MACS J1149.5+223, cuya luz ha necesitado más de 5.000 millones de años en llegar hasta nosotros.
Lensed Star 1
Imagen del enorme cúmulo de galaxias MACS J1149.5+223 y, destacada con un círculo, la estrella Lensed Star 1 magnificada por la lente gravitacional.
La hermana gemela de la Vía Láctea
La Vía Láctea es una galaxia espiral, una de las más comunes en el universo. Y aunque esta imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble bien podría tratase de nuestra galaxia, se trata en realidad de NGC 1073, que se encuentra en la constelación de Cetus o el monstruo marino, y que he conocida por los astrónomos como “la Hermana”.
Nebulosa de Carina
La nebulosa de La Quilla
El nacimiento y la muerte de las estrellas crean el caos cósmico de esta imagen de la también conocida como nebulosa de Carina. «Visualmente es tan rica y costó tanto montarla – está compuesta por un mosaico de 32 imágenes diferentes, dice Levay–, que merece un lugar entre las favoritas.» Para hacer corresponder los colores con los elementos químicos, se usaron datos de un telescopio terrestre.
La nebulosa de reflexión NGC 1999
N159 en la Gran Nube de Magallanes
Estrellas distantes
Esta imagen, del telescopio espacial Hubble, resulta engañosa: la enana blanca Stein 2051B y la estrella pequeña que hay detrás no son vecinas cercanas; la primera se encuentra a 17 años luz de la Tierra y la segunda a unos 5.000 años luz de distancia.
Stein 2051
Combinación de imágenes del telescopio espacial Hubble que muestra el sistema estelar binario Stein 2051 en octubre de 2013.
AG Carinae
NGC 6818
El centro galáctico
Esta imagen de infrarojos tomada del telescopio espacial Hubble muestra el centro de la Vía Láctea, a unos 27.000 años luz de la Tierra. Usando el espectro infrarrojo los científicos fueron capaces de ver a través del polvo que normalmente oscurece la vista de esta interesante región.
Planeta Marte
Nueva imagen de Marte tomada por el telescopio espacial Hubble cuando el planeta rojo se encontraba a más de ochenta millones de kilómetros de nuestro planeta.
Nebulosa de la Burbuja
Simulación digital de un agujero negro supermasivo
Estrella moribunda cercana al colapso
Alas celestiales
El gas de una estrella moribunda parece una mariposa, cuyas alas están formadas por la eyección de las capas externas del astro. Las nebulosas planetarias como NGC 6302 han proporcionado al Hubble algunas de sus imágenes más populares. «Son hermosas –declara Levay–, y las modelan dinámicas y fenómenos muy complejos.»
La nebulosa de la Tarántula
Un cúmulo de estrellas jóvenes ilumina un hueco entre los remolinos de polvo de la nebulosa de la Tarántula. Para Zoltan Levay, encargado de presentar al público las imágenes del Hubble, el dinamismo de la escena es irresistible. «Hay estrellas que nacen y estrellas que mueren. Una enorme cantidad de material en estado de gran agitación.»
La nebulosa de la Cabeza de Caballo
La Cámara de Gran Campo 3 del Hubble penetra en la nebulosa Cabeza de Caballo y obtiene una imagen en infrarrojo inusualmente detallada. Un clásico de la observación astronómica, la nebulosa suele verse como una figura oscura sobre un fondo brillante, pero la visión del Hubble atraviesa el velo de gas y polvo interestelares. Según Levay, es un adelanto de lo que podemos esperar del Telescopio Espacial James Webb, de la NASA.
Un vals galáctico
La interacción de sus fuerzas gravitatorias hace que dos galaxias espirales, llamadas colectivamente Arp 273, se curven, mientras se acercan y se preparan para fusionarse a 300 millones de años luz de la Tierra. «Parece que estuvieran bailando –dice Levay–. Girarán una alrededor de la otra durante miles de millones de años y finalmente se unirán.»
Una visión fantasmal
Lo que parece un anillo espectral suspendido en el firmamento es en realidad una burbuja de gas de 23 años luz de diámetro, el remanente de una explosión de supernova observada por primera vez en nuestros cielos hace 400 años. «La sencillez de esta imagen es fascinante –dice Levay–, pero engañosa.» Multitud de fuerzas distorsionan su forma.
La galaxia del Sombrero
Esta espectacular imagen de la galaxia del Sombrero, vista casi de canto desde la Tierra, tiene «un gran valor emocional» para Levay. Recuerda con cariño a un colega que solía hablar de las noches fascinantes que había pasado contemplando esta galaxia a través del telescopio de un observatorio
NGC 1300
Esta imagen emblemática de la galaxia espiral NGC 1300 captada por el Hubble está llena de detalles: jóvenes y brillantes estrellas azules, brazos de polvo en espiral en torno al núcleo resplandeciente y galaxias distantes visibles a través del conjunto. «Uno podría perderse dentro de esa imagen», afirma Levay. Muchos lo han hecho.
Cerca pero lejos
En una imagen de gran profundidad, las estrellas más brillantes se encuentran cerca de nosotros, en la Vía Láctea. La mayoría de las restantes, incluido el cúmulo de la parte inferior, están en la galaxia de Andrómeda. Más allá, a miles de millones de años luz, relucen galaxias enteras. «Quizá no parezca gran cosa –dice Levay–, pero es toda la profundidad del cosmos en una imagen.»
Explosiones cósmicas
Los restos de una supernova de varios siglos de antigüedad, con la rosada onda de choque expandiéndose a más de 17 millones de kilómetros por hora, resplandecen en la Gran Nube de Magallanes como un iridiscente adorno navideño.
Los remanentes de una supernova
En las imágenes del Hubble se puede ver que mientras la supernova perdía luminosidad, los restos de la explosión colisionaban con un anillo de material expulsado miles de años antes por la estrella agonizante, lo que generó los rayos X que iluminan el anillo. En 2011 los restos del centro del anillo, de alrededor de un año luz de diámetro, refulgían con más intensidad, ya que la supernova entraba en una nueva fase de muerte estelar.
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Mas Post Sobre Astronomia:
Viajes Espaciales
Edwin Powell Hubble nació en Marshfield, Misuri, el 20 de noviembre de 1889 y murió en San Marino, California, el 28 de septiembre de 1953. Fue un astrónomo y cosmólogo que se hizo célebre por descubrir que el Universo se expande, y estimar su tamaño y edad.
Sin embargo, la contribución de Hubble al conocimiento del universo es mucho más amplia y va más allá de la expansión del Universo, ya que su influencia en astronomía y astrofísica toca muchos otros campos.
Comenzó su carrera profesional estudiando jurisprudencia en Chicago y Oxford, pero también se distinguió como atleta y boxeador. Uno de sus primeros descubrimientos se remonta a 1919, cuando demostró que en el interior de nuestra Galaxia existen nubes de hidrógeno que se hacen luminosas por la existencia de estrellas en su interior.
En 1923 descubrió las estrellas individuales que constituyen la nebulosa de la región externa de la galaxia de Andrómeda, y, gracias a la relación luminosidad-distancia que caracteriza a estas estrellas, pudo demostrar que Andrómeda no está en el interior de nuestra Galaxia, sino fuera, y que es un sistema de estrellas completamente similar al nuestro. Hubble introdujo asimismo un sistema de clasificación de las Galaxias según su estructura.
En 1929 Hubble comparó las distancias que había calculado para diferentes galaxias con los desplazamientos hacia el rojo fijados por Slipher para las mismas galaxias. Descubrió que cuanto más lejos estaba la galaxia, más alta era su velocidad de recesión.
A esta relación se la conoce como la ley de los desplazamientos hacia el rojo o ley de Hubble; determina que la velocidad de una galaxia es proporcional a su distancia. La relación entre la velocidad de recesión de una galaxia y su distancia es la constante de Hubble. El valor de esta constante se calcula que está entre los 50 y los 100 km/s por megaparsec (1 megaparsec equivale a 1 millón de parsecs), aunque los datos más recientes apuntan a un valor comprendido entre los 60 y 70 km/s por megaparsec.
Como parece que las galaxias retroceden en todas direcciones desde la Vía Láctea, se podría pensar que nuestra galaxia es el centro del Universo. Sin embargo, esto no es así. Imaginemos un globo con puntos uniformemente separados. Al inflar el globo, un observador en un punto de su superficie vería cómo todos los demás puntos se alejan de él, igual que los observadores ven a todas las galaxias retroceder desde la Vía Láctea.
La analogía también nos proporciona una explicación sencilla de la ley de Hubble: el Universo se expande como un globo.
Antes de morir, Hubble participó también en el diseño del mastodóntico telescopio americano de Monte Palomar en California. En su honor, el Telescopio Espacial Hubble lleva su nombre.
IMAGENES TOMADAS POR EL TELESCOPIO ESPACIAL HUBBLE
Los Pilares de la Creación
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA revisitó en 2014 los famosos Pilares de la Creación, revelando una visión más nítida y amplia de las estructuras en esta imagen de luz visible. Los pilares son parte de una pequeña región de la Nebulosa del Águila, una vasta región de formación estelar a 6.500 años luz de la Tierra.
Los astrónomos combinaron varias exposiciones de Hubble para armar una vista más amplia. Los pilares altísimos tienen unos 5 años luz de altura. Los pilares están bañados por la luz ultravioleta de una agrupación de estrellas jóvenes y masivas ubicadas en la parte superior de la imagen. Se pueden ver serpentinas de gas saliendo de los pilares a medida que la radiación intensa se calienta y se evapora en el espacio. Las regiones más densas de los pilares están ocultando, tras ellas, el material de la poderosa radiación. Las estrellas nacen en lo profundo de los pilares, que están hechos de hidrógeno gaseoso frío mezclado con polvo.
La nebulosa de la Vela
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha desvelado con asombroso detalle una pequeña sección de los restos en expansión de una estrella masiva que explotó hace unos 8,000 años.
Conocida como la nebulosa de la Vela, lo que podemos apreciar en esta imagen son parte de uno de los restos de supernova más conocidos. Su nombre deriva de las delicadas estructuras filamentosas que componen la nebulosa, la cual tiene unos 110 años luz de diámetro. Se encuentra a unos 2.100 años luz de distancia en la constelación de Cygnus, el Cisne.
Esta vista es un mosaico de seis imágenes del Hubble de un pequeña área de aproximadamente dos años luz de diámetro, la cual solo cubre una pequeña fracción de la vasta estructura de la nebulosa.
Una estrella agonizante
La nebulosa Ojo de Gato se formó cuando una estrella moribunda semejante al Sol fue expulsando capas esféricas de gas a intervalos regulares, como los círculos producidos por una piedra en un lago cósmico. En 2004 el Hubble volvió a visitarla y desveló al menos 11 círculos concéntricos de gas que habían sido desprendidos por dicho astro. Esta imagen en alta resolución reveló a los astrónomos que las capas de material estelar habían sido expulsadas en intervalos de 1.500 años luz, creando una estructura cósmica similar a las capas de una cebolla.
Nebulosa de la Hélice
La nebulosa de la Hélice resplandece en su cobertura gaseosa expulsada por una estrella moribunda del tamaño del Sol. Aunque parece una rosquilla vista desde la Tierra, las evidencias científicas sugieren que su formación consiste en dos discos gaseosos prácticamente perpendiculares entre sí. Situada a 690 años luz, es una de las nebulosas planetarias más cercanas a la Tierra.
La Supernova 1987A
La supernova 1987A se encuentra a 163,000 años luz de distancia, en la Gran Nube de Magallanes, donde se está produciendo una tormenta de fuego debido al nacimiento de miles de estrellas. Las estrellas lejanas sirven como telón de fondo para la Supernova 1987A, ubicada en el centro de la imagen. El anillo brillante alrededor de la región central de la estrella explotada está compuesto del material expulsado por la estrella unos 20,000 años antes de su desaparición. Nubes gaseosas rodean la supernova. El color rojo de las nubes representa el brillo del gas de hidrógeno, que está alimentando una tormenta de nacimiento estelar.
La Supernova 1987A fue descubierta en 1987, y el Hubble comenzó a observar la estrella explotada a principios de la década de 1990. Esta última vista fue tomada por el telescopio en enero de 2017.
Capturando supernovas
Los astrónomos combinaron las observaciones de 3observatorios para producir esta colorida imagen multidimensional de los intrincados restos de la Supernova 1987A. El color rojo muestra el polvo recién formado en el centro del remanente de la supernova, el telescopio ALMA en Chile. Los tonos verdes y azules revelan dónde la onda expansiva de la estrella colisiona con un anillo de material alrededor de la supernova. El verde representa el resplandor de la luz visible, capturado por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA. El color azul revela el gas más caliente y se basa en datos del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA. Inicialmente, el anillo se iluminó con el destello de luz de la explosión original. En años posteriores, el material del anillo se ha iluminado considerablemente a medida que la onda expansiva de la explosión se estrella contra él.
Ecos de luz
¿Qué causó esta explosión enV838 Mon? Por razones desconocidas, la superficie exterior de la estrella V838 Mon se expandió de repente convirtiéndose en la estrella más brillante de toda la Vía Láctea en enero de 2002. Luego, de repente, se desvaneció. Nunca se había visto un destello estelar como este; las supernovas y las novas expulsan materia al espacio y aunque el flash V838 Mon parece expulsar material , lo que se ve en la imagen es en realidad un eco de luz que se mueve hacia el exterior de la estrella.
En un eco de luz, la luz del flash de la explosión se refleja por los anillos de material sucesivamente más distantes en la compleja serie de polvo y gas interestelar que ya rodeaba la estrella.
Estrella magnificada
Imagen compuesta que muestra el descubrimiento de la estrella conocida más distante, gracias al Hubble y a la amplificación de la lente gravitacional. Así aparecía la estrella en 2011, imperceptible, y así aparecía a finales de mayo de 2016, magnificada por el efecto de la lente gravitacional.
Cúmulo de galaxias
La imagen muestra el enorme cúmulo de galaxias MACS J1149.5+223, cuya luz ha necesitado más de 5.000 millones de años en llegar hasta nosotros.
Lensed Star 1
Imagen del enorme cúmulo de galaxias MACS J1149.5+223 y, destacada con un círculo, la estrella Lensed Star 1 magnificada por la lente gravitacional.
La hermana gemela de la Vía Láctea
La Vía Láctea es una galaxia espiral, una de las más comunes en el universo. Y aunque esta imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble bien podría tratase de nuestra galaxia, se trata en realidad de NGC 1073, que se encuentra en la constelación de Cetus o el monstruo marino, y que he conocida por los astrónomos como “la Hermana”.
Nebulosa de Carina
La nebulosa de La Quilla
El nacimiento y la muerte de las estrellas crean el caos cósmico de esta imagen de la también conocida como nebulosa de Carina. «Visualmente es tan rica y costó tanto montarla – está compuesta por un mosaico de 32 imágenes diferentes, dice Levay–, que merece un lugar entre las favoritas.» Para hacer corresponder los colores con los elementos químicos, se usaron datos de un telescopio terrestre.
La nebulosa de reflexión NGC 1999
N159 en la Gran Nube de Magallanes
Estrellas distantes
Esta imagen, del telescopio espacial Hubble, resulta engañosa: la enana blanca Stein 2051B y la estrella pequeña que hay detrás no son vecinas cercanas; la primera se encuentra a 17 años luz de la Tierra y la segunda a unos 5.000 años luz de distancia.
Stein 2051
Combinación de imágenes del telescopio espacial Hubble que muestra el sistema estelar binario Stein 2051 en octubre de 2013.
AG Carinae
NGC 6818
El centro galáctico
Esta imagen de infrarojos tomada del telescopio espacial Hubble muestra el centro de la Vía Láctea, a unos 27.000 años luz de la Tierra. Usando el espectro infrarrojo los científicos fueron capaces de ver a través del polvo que normalmente oscurece la vista de esta interesante región.
Planeta Marte
Nueva imagen de Marte tomada por el telescopio espacial Hubble cuando el planeta rojo se encontraba a más de ochenta millones de kilómetros de nuestro planeta.
Nebulosa de la Burbuja
Simulación digital de un agujero negro supermasivo
Estrella moribunda cercana al colapso
Alas celestiales
El gas de una estrella moribunda parece una mariposa, cuyas alas están formadas por la eyección de las capas externas del astro. Las nebulosas planetarias como NGC 6302 han proporcionado al Hubble algunas de sus imágenes más populares. «Son hermosas –declara Levay–, y las modelan dinámicas y fenómenos muy complejos.»
La nebulosa de la Tarántula
Un cúmulo de estrellas jóvenes ilumina un hueco entre los remolinos de polvo de la nebulosa de la Tarántula. Para Zoltan Levay, encargado de presentar al público las imágenes del Hubble, el dinamismo de la escena es irresistible. «Hay estrellas que nacen y estrellas que mueren. Una enorme cantidad de material en estado de gran agitación.»
La nebulosa de la Cabeza de Caballo
La Cámara de Gran Campo 3 del Hubble penetra en la nebulosa Cabeza de Caballo y obtiene una imagen en infrarrojo inusualmente detallada. Un clásico de la observación astronómica, la nebulosa suele verse como una figura oscura sobre un fondo brillante, pero la visión del Hubble atraviesa el velo de gas y polvo interestelares. Según Levay, es un adelanto de lo que podemos esperar del Telescopio Espacial James Webb, de la NASA.
Un vals galáctico
La interacción de sus fuerzas gravitatorias hace que dos galaxias espirales, llamadas colectivamente Arp 273, se curven, mientras se acercan y se preparan para fusionarse a 300 millones de años luz de la Tierra. «Parece que estuvieran bailando –dice Levay–. Girarán una alrededor de la otra durante miles de millones de años y finalmente se unirán.»
Una visión fantasmal
Lo que parece un anillo espectral suspendido en el firmamento es en realidad una burbuja de gas de 23 años luz de diámetro, el remanente de una explosión de supernova observada por primera vez en nuestros cielos hace 400 años. «La sencillez de esta imagen es fascinante –dice Levay–, pero engañosa.» Multitud de fuerzas distorsionan su forma.
La galaxia del Sombrero
Esta espectacular imagen de la galaxia del Sombrero, vista casi de canto desde la Tierra, tiene «un gran valor emocional» para Levay. Recuerda con cariño a un colega que solía hablar de las noches fascinantes que había pasado contemplando esta galaxia a través del telescopio de un observatorio
NGC 1300
Esta imagen emblemática de la galaxia espiral NGC 1300 captada por el Hubble está llena de detalles: jóvenes y brillantes estrellas azules, brazos de polvo en espiral en torno al núcleo resplandeciente y galaxias distantes visibles a través del conjunto. «Uno podría perderse dentro de esa imagen», afirma Levay. Muchos lo han hecho.
Cerca pero lejos
En una imagen de gran profundidad, las estrellas más brillantes se encuentran cerca de nosotros, en la Vía Láctea. La mayoría de las restantes, incluido el cúmulo de la parte inferior, están en la galaxia de Andrómeda. Más allá, a miles de millones de años luz, relucen galaxias enteras. «Quizá no parezca gran cosa –dice Levay–, pero es toda la profundidad del cosmos en una imagen.»
Explosiones cósmicas
Los restos de una supernova de varios siglos de antigüedad, con la rosada onda de choque expandiéndose a más de 17 millones de kilómetros por hora, resplandecen en la Gran Nube de Magallanes como un iridiscente adorno navideño.
Los remanentes de una supernova
En las imágenes del Hubble se puede ver que mientras la supernova perdía luminosidad, los restos de la explosión colisionaban con un anillo de material expulsado miles de años antes por la estrella agonizante, lo que generó los rayos X que iluminan el anillo. En 2011 los restos del centro del anillo, de alrededor de un año luz de diámetro, refulgían con más intensidad, ya que la supernova entraba en una nueva fase de muerte estelar.
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Viajes Espaciales