En este post me gustaria compartir una carta que le escribi al maestro y que tuve el placer de podersela entregar en mano a la salida de un concierto que dio el pasado mes de febrero en el ND Ateneo. Gracias por leerla.
Querido Facundo Cabral:
Me siento en frente de mi monitor con la firme intención de expresar lo que yo siento por usted pero con la sospecha igualmente firme de que me voy a quedar corto.
Vi su show en el Nd Ateneo y usted dijo que la diferencia entre la gente que logra cosas y las que no es que las que logran cosas es porque se ANIMARON. Mi logro aquí es que usted sepa que encuentro un consuelo enorme en sus palabras, en su forma de ver la vida, y que de a ratos yo practico cuando mi mente se aburre de pelear. Me ANIMO con total humildad a escribirle esta carta y a tratar de que llegue a sus manos.
La competencia, la falta de amor, la división que hay entre todos nosotros, la poca observación en el otro, la exagerada energía que se utiliza para afianzarse uno en su existencia individual separada del resto sabiendo que todos somos uno. Todo esto me hace perder a mi de mi verdadero ser, de lo que siento que vine a hacer al mundo, que todavía no se que es, pero que se que no es hacer todo lo mencionado en el principio de este párrafo. Además el estudio, el trabajo, las relaciones, la vida cotidiana me hacen caer en estos “pecados” y lo que me rescata de esa ilusión son sus palabras, sus canciones o verlo en alguna entrevista que gracias a internet puedo disfrutar.
Siento gratitud por su corazón por haber educado a su mente de manera correcta, de no perderse en el pasado ni pensar en el futuro. También agradecerle a su ego por aceptar que la lucha esta perdida y que no moleste más con sus ridículas cosas.
Esa lucha de su corazón me hace tener esperanzas a mi en lo personal y se que también a mucha gente , sobre el futuro, sobre las relaciones, sobre el universo en general. La esperanza de que no todo esta perdido y que el amor siempre gana.
Mi agradecimiento y mi respeto por usted no es porque es un precursor de estas ideas y estas formas de vivir. Esta carta podría estar tranquilamente dirigida a Jesús, Buda o Krishna por mencionar algunos. Mi admiración por usted es porque me muestra o nos muestra, ya incluyo a todas las personas que lo seguimos, que se puede vivir según estos ideales en estos tiempos que corren tan separatistas. Por eso lo adoro Cabral.
Le mando un abrazo y sepa que por aquí usted cuenta con un amigo.
Querido Facundo Cabral:
Me siento en frente de mi monitor con la firme intención de expresar lo que yo siento por usted pero con la sospecha igualmente firme de que me voy a quedar corto.
Vi su show en el Nd Ateneo y usted dijo que la diferencia entre la gente que logra cosas y las que no es que las que logran cosas es porque se ANIMARON. Mi logro aquí es que usted sepa que encuentro un consuelo enorme en sus palabras, en su forma de ver la vida, y que de a ratos yo practico cuando mi mente se aburre de pelear. Me ANIMO con total humildad a escribirle esta carta y a tratar de que llegue a sus manos.
La competencia, la falta de amor, la división que hay entre todos nosotros, la poca observación en el otro, la exagerada energía que se utiliza para afianzarse uno en su existencia individual separada del resto sabiendo que todos somos uno. Todo esto me hace perder a mi de mi verdadero ser, de lo que siento que vine a hacer al mundo, que todavía no se que es, pero que se que no es hacer todo lo mencionado en el principio de este párrafo. Además el estudio, el trabajo, las relaciones, la vida cotidiana me hacen caer en estos “pecados” y lo que me rescata de esa ilusión son sus palabras, sus canciones o verlo en alguna entrevista que gracias a internet puedo disfrutar.
Siento gratitud por su corazón por haber educado a su mente de manera correcta, de no perderse en el pasado ni pensar en el futuro. También agradecerle a su ego por aceptar que la lucha esta perdida y que no moleste más con sus ridículas cosas.
Esa lucha de su corazón me hace tener esperanzas a mi en lo personal y se que también a mucha gente , sobre el futuro, sobre las relaciones, sobre el universo en general. La esperanza de que no todo esta perdido y que el amor siempre gana.
Mi agradecimiento y mi respeto por usted no es porque es un precursor de estas ideas y estas formas de vivir. Esta carta podría estar tranquilamente dirigida a Jesús, Buda o Krishna por mencionar algunos. Mi admiración por usted es porque me muestra o nos muestra, ya incluyo a todas las personas que lo seguimos, que se puede vivir según estos ideales en estos tiempos que corren tan separatistas. Por eso lo adoro Cabral.
Le mando un abrazo y sepa que por aquí usted cuenta con un amigo.