
El aborto es la terminación de un embarazo. Esto puede producirse por causas naturales o por la intervención del hombre.
En casos de abortos inducidos, es decir, en aquellos casos en que interviene la mano del hombre para provocar la terminación del embarazo es donde surgen las mayores controversias.
Suele considerarse al aborto como un crimen, un acto punible. En otros casos se considera un derecho inalienable y otras posturas lo consideran factible ante circunstancias particulares de índole terapéutica como en donde se realizan para salvar la vida de la madre, cuando la continuación del embarazo o el parto significan un riesgo grave para su vida; para salvar la salud física o mental de la madre, cuando éstas están amenazadas por el embarazo o por el parto; para evitar el nacimiento de un niño con una enfermedad congénita o genética grave que es fatal o que le condena a padecimientos o discapacidades muy graves, o para reducir el número de fetos en embarazos múltiples hasta un número que haga el riesgo aceptable.
Estas consideraciones suelen ser defendidas por sectores que vienen enfrentándose dificultando llegar a un acuerdo sobre el tema. En esto influyen cuestiones, éticas, religiosas, filosóficas y científicas.
Lo irremediablemente cierto es que el aborto es una realidad que pese a las penas impuestas donde es de carácter ilegal y pese a los pronunciamientos de las entidades religiosas, el aborto se un hecho que suele desarrollarse dejando a la vista claras actitudes hipócritas, negocios, y el aumento del numero de muertes que devienen de las practicas clandestinas.
Hay sectores que plantean que el aborto debe ser prohibido y perseguido, es decir se debe penar a quienes lo hacen, al doctor que lo hace y la chica que recibe la intervención porque matan una vida, eligen matar una vida siendo posible darle otra opción. Esa chica pudo no llegar a eso de haber tenido información y apoyo antes, antes de tener sexo o antes de ir a abortar.
Otros no pretenden perseguir a la chica y si al ejecutor del aborto que no sea dentro de instituciones autorizadas y promover que antes de la ejecución del aborto se debe dar todo lo necesario para que esa chica se replantee si lo hace o no, de manera que quien lo hace es quien nunca iba a cambiar de opinión, por mas esfuerzos que hagamos.
La mujer que llega a realizarse el aborto luego de ser asistida para que desista, es decir, que recibió información y contención que le permita ver que es posible no abortar, esa chica es una persona que iba a abortar indefectiblemente. Inevitablemente lo haría porque su decisión supero todas las posibilidades que se le proponían, ya venia decidida absolutamente por alguna razón que ella cree superior a todo lo que se le pede plantear, no importa que razón es, no importa si es por desprecio de la vida, si es por temor, por ignorancia, todo el debate en derredor de eso no sirve porque ella lo iba a hacer de todas formas. Esa decisión es contra lo que no podemos luchar.
Ahora, aquellas que logramos evitar que lo hagan porque logramos que entiendan otras formas ese es un buen punto y las que logramos educar para que no lleguen siquiera a planteárselo porque han sabido desarrollarse como seres libres y responsables y han logrado hacerse valer o en el peor de los casos, en los casos de violencia sexual, han decidido seguir adelante y han tenido apoyo si lo necesitaron.
La despenalización significa en este sentido, no una vista buena al aborto como método de eliminación de una vida sino como forma de poder acceder a esas chicas para darles otra opción distinta desde las instituciones publicas ya sean estatales o no gubernamentales / civiles que funcionen articuladamente.
Las instituciones civiles no gubernamentales no llegan a ser conocidas casi por nadie y eso les limita su trabajo pero incluso si llegasen a mas personas porque logran la forma de publicitar su mensaje se chocan con el temor y la vergüenza porque esta mal visto y es juzgado y señalado, es aquí donde viene el punto que persigue la despenalización o legalización a mi criterio. Quitar de la oscuridad algo para que sea visible y así poder trabajar sobre esa realidad sin tener que sufrir el hostigamiento de nadie.
Esto no implicaría un aumento de los abortos, en todo caso implicaría que parte de los abortos que no se conocían en las estadísticas se conozcan y otros se eviten con lo cual el porcentaje pese a perecer ser mayor no lo será y estará mas adecuado a la realidad de la cantidad de abortos y se vería reducido. Esto no elimina el problema pero permite trabajar para reducirlo y es aquí donde esta el hecho revolucionario y como todo acto de esta índole debe ser permanente, es decir que requiere de un trabajo arduo y continuo para poder lograr mejores resultados y una indeseable recaída.
La realidad demuestra que no entiende de normas, la realidad no entiende de preceptos éticos o morales. La realidad es impunemente inmediata.
La clave esta en que quien termina abortando lo hará pese a los esfuerzos de cualquiera de nosotros para que no lo haga y ese numero será menor al que lo haría si no hacemos nada al respecto. Y que jamás irían a comentar sus intenciones en tanto se sientan perseguidos, no buscaran ayuda alguna y de ningún tipo y de nadie mas allá de la suerte de caer en gente que pacientemente colaborara por la educación sexual libre y responsable.
Algún sector se niega no solo a lo que llamamos legalización o despenalización que para muchos vendría a dar una idea de fiesta abortiva o algo así, sino que también se oponen a la educación sexual y a la asistencia logrando indiferencia, miedos y tabúes al tratamiento de estos temas y otros.
La despenalización no significa una vista buena al aborto, no lo califica moralmente o éticamente, es decir, no nos esta diciendo si es algo lindo o feo, malo o bueno, aceptable o no. No todo lo no punible es bueno o moralmente y éticamente correcto o aceptable. La justicia puede ir mas allá de la ética y la moral, en tanto que existan pruebas suficientes para decir si se es o no culpable y / o responsable de algo.
Se puede señalar que despenalizar el aborto y la instauración del aborto seguro y gratuito y la educación sexual (el factor mas importante de todos) puede que no cambie la situación definitivamente y es claro que eso puede suceder y que sucederá al menos en principio.
Pero tampoco la revierten las posturas mas "Negativistas" o las que proponen cierta asistencia y educación junto con la penalización (llamémosle a estos sectores "intermedios" a fines prácticos en este texto). No solo no la revierten sino que no hacen nada con los abortos que se están haciendo y se harán hasta que exista una generación consciente de las formas de evitar embarazos no elegidos o no deseados o planeados. Digo, hasta que eso suceda se seguirán haciendo abortos en números mayores con las consecuencias que trae la ilegalidad que es el negocio de los abortos y las muertes de las mujeres que se intervienen precariamente y además fomentan la moralina, es decir la falsa moral esa que dice que no al aborto pero que igualmente lo lleva a cabo.
Creo que de esta forma reducimos los abortos a expresiones mínimas. Estas expresiones mínimas son aquellas, que como ya mencione, se harían de todas formas ya sea en lugares clandestinos o en lugares donde hay un tratamiento sanitario.
Estos lugares no son los mismos, uno acepta tu dinero y ejecuta el aborto, el otro intenta evitarlo y realiza los que son inevitables por decisión de los "pacientes" evitando las posteriores infecciones, hemorragias y muertes de las mujeres y por tanto disminuyendo el numero de muerte. Porque al hablar de aborto hablamos de cortar una vida, es decir de muerte y de lo que se trata es de disminuir o evitar las muertes que derivan de este tipo de practica.
Esas mínimas expresiones de muerte por aborto irían disminuyendo con el tiempo por el factor educacional dado que al acompañar este proceso con información sobre sexualidad libre y responsable disminuirían los casos de embarazos no deseados y de existir contarían con toda una educación, que se debe promover desde la infancia, y que pondría a las mujeres en una situación favorable para poder afrontar el embarazo y el parto conociendo que podrían ofrecer al bebe una vida y que si no son ellas se les puede ofrecer otras familias por medio de la adopción.
Creo que las opciones que suelen presentarse como alternativas no abarcan estas posibilidades cabalmente por el carácter de ilegalidad en el que se sumerge al los afectados.
Como todos sabemos o podemos darnos cuenta nadie ira a poner la cabeza en la guillotina porque de seguro se le cortara la cabeza, quiero graficar con esto que nadie ira a mostrarse o a exponerse sabiendo que será tratado de delincuente o asesino porque sabe que terminara preso.
Esto es justamente lo que se busca, lograr que quienes tengan ese problema puedan pedir ayuda sin que esto implique su "aguillotinamiento", sin que se diga es un asesino o una delincuente, sin que se lo señale con el dedo.
La ley o la postura que debemos tomar frente a lo que llamamos despenalización o legalización del aborto debe estar lejos de convertir al aborto en un fin en sí mismo, no debe convertirlo en un negocio legal o en una herramienta de control de sectores sociales, debe tratar de encauzar esta técnica que alguien descubrió y presento al mundo hacia un camino coherente y sanitario, es decir que su descubrimiento debe ser una muestra de las capacidades humanas en lo científico y que su utilización sea en casos puntuales en los que por ejemplo corra riesgo la integridad psicológica de la madre de continuar con el parto o que corra riesgo su vida basándonos en que no podemos, justamente por defender la vida, pedirle a esa mujer que se predisponga a morirse sin posibilidad de negarse.
Debemos ser conscientes de que pueden aceptar su destino igual y de eso también hay casos, casos en los que la madre sabiendo que de seguro morirá en el parto decide dar a luz o decide llevar adelante el proceso de embarazo. Quizás en estas circunstancias podrá tenerse en cuenta la posibilidad de utilizar técnicas que eviten el deceso de la madre.
En general todas estas posturas se debaten desde las posiciones políticas enfrentadas o de sectores religiosos contra lacios donde parece que lo que prima no es el tema central sino una confrontación "histórica" que utiliza este y otros temas como excusa para pelearse.
Este tema, además, no es solo cuestión de las mujeres aunque hacemos hincapié en ellas por ser quienes en definitiva llevan el embarazo adelante, o lo cortan.
La posibilidad de la mujer parece centrarse, según los postulados que se suelen escuchar, en la decisión o no de abortar. Por el contrario el derecho de la mujer y sus posibilidades de elección comienzan en el momento de tener una relación sexual o, incluso antes, a la hora de informarse. Toda mujer puede negarse a tener relaciones sino se cumplen con determinadas normas que disminuyan los riesgos de embarazos no deseados o de infecciones de enfermedades venéreas, como así también el hombre.
Esto es una oportunidad que debe garantizarse a todos y esto es una cuestión de educación y de valores morales en el mejor de los sentidos. La correcta valorización del acto sexual es fundamental, nadie dice que no tengamos sexo por el placer que de esa actividad deviene, no estamos en esa postura irreal y ciega de la realidad del hombre. Decimos que podemos disfrutar de la sexualidad responsablemente y por consiguiente de forma libre.
Lamentablemente las enfermedades venéreas existen, lamentablemente las carencias que dificultarían la mantencion de un niño existen, como también existe la irresponsabilidad, la desidia, el desprecio y la objetivisacion de la mujer que lleva a tratarla como un agujero donde satisfacer nuestras pulsiones sexuales como si fuésemos menos que personas.
Convengamos, aunque suene ridículo tener que mencionarlo, que nadie desea tener que pasar por una intervención semejante. Establecer esto es absurdo pero no faltara quien diga “fornicamos total después abortamos”
Tampoco se trata de matar (o cortar adrede un proceso de vida en su etapa mas primaria) con permiso, confundir esto con darse licencias de cometer asesinatos no tiene que ver con nada de esto y no debería ser confundido.
Todo esto es una cuestión de educación y de valores, de principios y muchas veces de sumarnos a posturas equivocas solo por pretendernos progres o por ignorancia.
De todo eso, y seguramente de otras causas, vienen nuestras penas y algo debemos hacer con ellas y con el sufrimiento que siempre pensamos del otro hasta que nos tocan y no sabemos como demonios reaccionar o a quien acudir para que nos ayude y somos victimas de nosotros mismos, de todo lo que decimos y hacemos, de nuestras limitaciones, nuestros miedos y nuestros tabúes como seres que forman parte de una sociedad con esas mismas carencias.
Lamentablemente no todos pueden decidir afrontar el problema de la misma forma, no todos saben como hacerlo o no tienen la entereza física y psíquica para hacerlo. Con esto vuelvo al tema de la realidad. La realidad es victima de nuestras limitaciones y es un fiel reflejo de ellas. La inmediatez, de todas esas limitaciones y carencias, y la dificultad para tratarlas ofreciendo una solución acorde a esa vorágine ha llevado a una utilización impune y equivoca de los avances científicos y tecnológicos que deberían ser una muestra de las capacidades intelectuales y del progreso del conocimiento en lugar de ser la mas flagrante muestra de nuestras limitaciones ( o un arma cargada en mano de un mono, para decirlo gráficamente).
A modo de conclusión podemos mencionar el apoyo a toda actividad educativa seria y responsable respecto de temas de índole sexual, desprovistas de visiones místicas ya que se contraponen contra la contundencia de la realidad. también el planeto de la necesidad de poder trabajar sobre lo inmediatamente inevitable de la realidad cuyo desconocimiento no evita los daños ni los reduce ni hace nada por ellos.
El trabajo educacional es arduo y se planeta a largo plazo porque se trata de crear conciencia.
Las organizaciones que trabajan para asistir a la población chocan contra a imposibilidad de mantenerse o la incapacidad de llegar en forma acordes a quienes la necesitan.
Estas trabas están relacionadas con tabúes de todo tipo en temas sexuales e imposibilitan que los afectados puedan pedir ayuda sin temores.
Las campañas de información son poco serias, ineficaces y discontinuas.
Si esto fuese distinto se tardaría años en crear conciencia y marcamos la necesidad de hacerlo.
Mientras tanto la realidad nos lleva por delante. La realidad responde a principios ajenos a las normas o a preceptos de toda índole, responde a la solución de determinados inconvenientes y a actos desesperados fruto del temor, la ignorancia y la falta de posibilidades.
Entre “el deber ser y el ser” es que esta inmersa la realidad del aborto en Argentina y en el mundo.
Esta realidad se plantea cruel y contradictoria, sucia y mal oliente. Su solución no es de un día para el otro. No debe ser amoral pero claramente nos enfrenta moralmente, nos muestra que no se puede salir del lodo sin barro en las manos. Esta imagen grafica de forma sencilla y asquerosa que pese a que trabajemos para un futuro mejor, en el presente inmediato y cruel habrá y seguirán habiendo, muy a nuestro pesar, abortos. O evitamos ver esta realidad y hacemos algo que de frutos en el futuro o, además de esto, hacemos algo por trabajar por el hoy. En este ultimo sentido es que la despenalización permitiría - lejos de llamar al aborto como método de esconder la basura bajo la alfombra- a poder trabajar sobre los posibles casos de abortos inmediatos con la oportunidad de prevenir aquellos que de otra forma no hubiese sido factible, ya sea por no poder llegar a quienes se debe llegar o por ser efectuados en centros que no desean sortearlos sino mas bien hacer un uso lucrativo y claramente criminal con el aborto aprovechando las avatares de la realidad.
La reducción de estos casos a números mínimos, la educación, la información y la asistencia a las madres y a las parejas redundarían en una solución que abordaría no solo la necesidad de una mejora de la situación a futuro sino también de una mejora inmediata para la realidad agobiante que vivimos hoy en día, una realidad contradictoria, dolorosa, difícil de comprender y ante todo repugnante.
El aborto es, a criterio de quien escribe, una lisa y llana porquería pero que pese a mis criterios respecto de ello se realiza sin importar leyes, sanciones, campañas, dioses y la acción de gente voluntariosa.
El aborto es algo de lo que de ninguna forma saldremos limpios, ya es tarde.
Podemos hacer algo por el futuro, es cierto. pero... ¿mientras tanto?
No llamo a la sinrazón, ni al genocidio, llamo al uso de la razón para afrontar una realidad que nos mancho con sangre hace mucho tiempo ya, pero con la cual no quiero terminar bañado.
Esto, claro esta, dependerá de cómo llevamos a cabo cualquiera de las medidas a adoptar.

Fuentes: http://comunicadocero.blogspot.com/2008/04/el-aborto.html
Se realizo un debate sobre este tema y este texto en emagister. Ver: