
Abulhasán Ali ben Nafi conocido Zyryab o Ziryab, lo encontre de las dos formas, o también Pájaro Negro (por su tez morena, fluidez de palabra y dulce carácter) fue un sirio nacido en Bagdad donde fue discípulo del gran músico Ishaq al-Mawsili (767-850). Exilido debido a los celos que sentía su mentor hacía el agrado de sus virtudes musicales por parte del califa Harún al-Rashid, vivió hasta su muerte en Cordoba, en la corte del Emir Abderraman II, y algunos consideran que fue el inventor de la guitarra. El agregó una quinta cuarda al laúd árabe, que hasta entonces tenía cuatro cuerdas que segun el simbolismo de los teóricos correspondían a los humores del cuerpo humano, que según Julián Ribera, filólogo, arabista y musicólogo español, eran los siguientes: la primera era amarilla, y simbolizaba la bilis; la segunda, teñida de rojo, simbolizaba la sangre; la tercera, blanca sin teñir, simbolizaba la flema, y el bordón estaba teñido de negro, color simbólizando la melancolía; también sustituyó el plectro de madera por otro fabricado con un garro de águila. Segun la leyenda Zyryab conocía 10.000 canciones (faa tomá!!).
Creó en Córdoba lo que se puede considerar el primer Conservatorio de Música del mundo islámico que tuvo una influencia considerable en el desarrollo de la música arábigo-andaluza, e introdujo los cantos árabes conocidos como nubas.

Enseñó a los señores de Córdoba que los vasos de cristal eran más apropiados para degustar el vino que las pesadas copas de oro, y que los platos de un banquete no deberían probarse en un grosero desorden, sino obedeciendo a una grabación ritual que comenzaba en las sopas y los entremeses, seguía con los pescados y luego con las carnes y concluía con los golosos postres de los obradores de palacio y las diminutas copas de licor.
Les enseñó a deleitarse con el sabor de los espárragos trigueros, que ellos ignoraban, aunque sus tallos crecían espontáneamente en Al-Andalus, y con guisos de habas tiernas. Legó a la ciudad el plato que lleva su nombre “ziriabi” o asado de habas saladas.
Dictaminó que desde mayo a septiembre convenía vestirse de blanco, y que los tejidos oscuros y las capas de pieles debían reservarse para los meses de invierno. Les enseñó el gusto por el cuidado del cabello, la manicura y la limpieza y la suavidad de la piel, llegando a fundar un instituto de belleza además, por supuesto, de una escuela de música. También fue el que introdujo el juego del ajedrez en Al-Andalus.
Algunas costumbres y supersticiones persas que vinieron con él todavía perduran: el juego del polo, el temor a los antojos de las embarazadas, la certidumbre de que los niños que juegan con fuego se orinan en la cama y que ingerir rabos de pasa es bueno para la memoria, el miedo a los espejos rotos y al número trece.
Pero la máxima aportación de este personaje a la música árabe fue la creación de la nawba, una especie de suite clásica ( vocal e instrumental ) que englobaba influencias cristianas, judías y bereberes, con el clasicismo oriental como base. Esta expresión se abrió paso hasta Oriente conservándose hoy como la wasla o suite clásica oriental de origen andalusí.

Esta es una canción, que le da el nombre también, de un cd Paco de Lucía en homenaje a este personaje.
el librito que viene con el cd de Paco de Lucía, que lo estare subiendo proximamente


