Historia
La referencia más lejana del té de Kombucha fue hallada por el Pastor Weidenger, un misionero en Taiwán, que data de más de dos mil años en la Dinastía Tsin del Imperio chino en el año 221 A.C.(5). Luego se conoció como "El té divino" o "La medicina de la inmortalidad". Después aparentemente se encontró en Corea, en el año 414 cuando un doctor coreano llamado Kombu, acostumbraba a tratar las dolencias del Emperador Japonés Inkyo (2). Por lo que la investigación del Pastor Weidenger sugiere que el nombre deriva de Kombu y la palabra china ´chá´ que significa té, de ahí kombucha. El escritor alemán Günter Frank, sin embargo sostiene que el nombre kombucha deriva de la palabra japonesa ´kombu´ que significa alga marina y ´chá´- té, de ahí té de alga marina (3).
Los vinagres así como el ácido acético juegan un papel importante por sus cualidades refrescantes desde hace más de 3000 años. Durante el milenio siguiente se descubrió el valor nutritivo excepcional de las comunidades de levaduras y bacterias en las bebidas y los alimentos fermentados promotores de la salud. Un ancestro relativo de éstos es el cultivo de Kombucha que presenta un registro considerablemente favorable como promotor de la buena salud desde hace 2000 años. La Kombucha, como la herboristería fue parte de la medicina naturista cotidiana hasta los tiempos relativamente recientes y ahora afortunadamente está recobrando su valor.
Había una tradición entre los guerreros japoneses en tiempos medievales de llevar té de Kombucha en sus cantimploras de la cadera porque en la batalla les daba mayor energía. Desde Japón y China, el uso de kombucha viajó hacia el sudeste de Asia y se localizó en Filipinas, Java y India. C. H Gadd dice que se puso popular en Java porque el Islam prohíbe el alcohol. En Filipinas el cultivo se vende todavía como una golosina. Harald Tietze lista 120 nombres diferentes para té de Kombucha en muchos idiomas que testifican ampliamente que la terapia de Kombucha se ha extendido alrededor del mundo.
Cualidades terapéuticas:
Los beneficios que se le atribuyen son muy variados. Además de potenciar el sistema inmunológico y de tener un poderoso efecto desintoxicante, numerosos testimonios le acreditan cualidades tan diversas como:
* Ser ligeramente laxante y evitar el estreñimiento
* Aliviar la artritis.
* Limpiar el colon y la vesícula.
* Mejorar la digestión.
* Eliminar las canas (el cabello blanco recobra en muchos casos su color natural).
* Aliviar el asma.
* Regular el apetito y eliminar la grasa corporal excesiva.
* Aliviar el estrés.
* Mejorar la visión, especialmente en los casos de cataratas.
* Eliminar dolores de cabeza y migrañas.
* Aliviar las molestias de la menopausia.
* Eliminar el acné, la soriasis y otros problemas cutáneos.
* Reforzar el cabello y las uñas
* Potenciar el sentido del olfato.
* Eliminar las infecciones de Cándida.
* Bajar el nivel de colesterol.
* Bajar la presión sanguínea.
* Dar elasticidad a los vasos sanguíneos.
* Mejorar el funcionamiento del hígado
* Promover la longevidad.
* Eliminar las manchas oscuras que con la edad aparecen en la piel.
* Vitalizar el cuerpo en general, aumentando la energía sexual.
* Prevenir el cáncer.
Preparación:
Esta es la cantidad para una persona bebiendo la cantidad total recomendada de 150 ml tres veces por día durante 5 días.
Ingredientes:
* 1 cultivo sano de Kombucha (se consigue en el barrio chino (arribeños y juramento) y en algunas casas naturistas)
* 2 litros de agua.
* 2 – 4 cucharaditas (o bolsitas de té) de té negro, verde o una mezcla.
* 160 g (3/4 de taza) de azúcar blanco*
* 2 cucharadas soperas de vinagre de vino o sidra (como ‘estárter’) esto se usa solamente en el primer cultivo si no se dispone de té madre. En los cultivos subsiguientes, usar 200 ml (1 taza) de té madre de Kombucha como ‘estárter’ y omitir el vinagre.
*No reducir ni incrementar la cantidad de azúcar ni sustituir por azúcar negra debido a que esto puede perjudicar su té de Kombucha y la vida del cultivo.
Método:
* Colocar el té en hebras o bolsitas de té desprovistas de su etiqueta en una tetera y verter encima el agua hirviendo, o en una olla de acero inoxidable, añadir agua fría, llevar a ebullición y luego incorporar el té.
* Dejar enfriar ligeramente, y añadir el azúcar, mezclar hasta su disolución. Importante: No añadir el azúcar al agua hirviendo.
* Dejar reposar durante 10 – 15 minutos.
* Colar, si usó té en hebras, o extraer las bolsitas de té. Verter en un recipiente adecuado.
* Dejar enfriar el líquido a temperatura ambiente y añadir el vinagre o el té madre ‘estárter’.
* Ahora añadir el cultivo Kombucha. Importante: No añadir el cultivo al líquido caliente debido a que lo mataría. El cultivo puede hundirse o flotar, no importa. Puede permanecer en el fondo del recipiente durante todo el proceso de fermentación, esto es muy normal. Estar seguro que hay un espacio mínimo de 3 cm entre su Kombucha y el tope del recipiente a fin de permitir movimientos dentro del envase sin ocasionarse derrames.
* Cubrir con una muselina o tela fina de algodón que permita el acceso del aire y mantenga alejadas las moscas y otros contaminantes. Ajustar con banda elástica.
* Registrar en su almanaque el día en que comnzó el cultivo. También resulta útil registrar si se preparó por la mañana o por la tarde, especialmente si la temperatura de fermentación es elevada, como por ejemplo al mediodía lo que puede ser crítico el tiempo de fermentación y el sabor de la infusión.
* Colocar el recipiente en un lugar limpio, oscuro y templado de 23 a 30°C o en una estufa de cultivo, donde no se moleste y tenga buena circulación de aire.
* Dejar fermentar durante 5 – 10 días (o más), dependiendo de la temperatura. Vas a notar que una membrana comienza a formarse luego de 2 – 3 días en la superficie del líquido – esto es perfectamente normal y muestra que el proceso de fermentación está en marcha. Allí también se sentirá un olor tipo frutal (estos son buenos signos). Comenzar probando el té de Kombucha luego de 4 – 5 días. El sabor no debería ser ni dulce ni avinagrado. Si todavía hay un dulzor en la bebida, cubrir y dejar por uno o 2 días más hasta que ese sabor se haya ido. Si el sabor es agrio y avinagrado será que lo dejó demasiado tiempo, y se deberá interrumpir la fermentación antes la próxima vez. Sólo hay que concéntrarse en conseguir el té de Kombucha bien en esta fase, no en el cultivo.
* Cuando se está satisfecho de que el té de Kombucha está listo, con las manos bien limpias cuidadosamente extraer el cultivo madre original y el cultivo joven formado y colocarlo sobre un plato.
* Filtrar la bebida a través de un lienzo, luego embotellarla y colocarla en el refrigerador, o en un ambiente frío . El té de Kombucha está listo para beberse. Algunas personas prefieren dejarlo embotellado durante 5 días o hasta que desarrolle un sabor más maduro antes de consumir.
* El nuevo cultivo puede ahora separarse fácilmente de la madre. Si ambos están adheridos, simplemente tirar con fuerza.
* Ahora se puede comenzar con un nuevo batch re-usando el cultivo madre original o con el nuevo cultivo, si es fuerte y saludable.
Nota: Un cultivo de Kombucha puede usarse sucesivamente 6 – 8 veces. Si su nuevo cultivo es delgado (lo que puede acontecer con sus primeros 1 – 3 cultivos), re-usar el cultivo madre original o poner un trozo de madre e hijo juntos en la nueva fermentación. Siempre es mejor comenzar con un nuevo batch inmediatamente, si es posible.
Cantidad a tomar:
Se deben cumplir dos condiciones fundamentales: comenzar de un modo gradual y beber mucho agua durante el día.
Adultos:
La cantidad total recomendada de té de Kombucha es: 150 ml tres veces al día.
Comenzar con 1 – 2 cucharadas soperas, y gradualmente ir aumentando la dosis hasta la cantidad recomendada.
Niños:
* Niños de 6 – 8 años 5 – 10 ml (1 – 2 cucharaditas de té) tres veces al día.
* Niños de 8 – 10 años 10 ml (1 cucharada de postre) tres veces al día.
* Niños de 10 – 14 años 15 ml (1 cucharada sopera) tres veces al día.
Puede añadirse agua, jugo de frutas o algo agradable para hacerlo más aceptable al paladar de niños o ancianos.
Nota: Si hay una debilidad extrema o enfermedad, ej., vejez y personas con el Síndrome de Fatiga Crónica, H.I.V. y cáncer, comenzar con una dosis que puede ir desde 1 cucharadita de té hasta l litro y adoptar como cantidad diaria recomendada aquella en la cual se sienta personalmente confortable.
Contraindicaciones:
* Mujeres embarazadas y madres amamantando bebés debido a que el té de Kombucha podría ser demasiado fuerte ya sea para la digestión sensible del feto en crecimiento o el bebé que recibe la leche materna
* Los enfermos de diabetes pueden, siempre bajo supervisión médica, tomar té de Kombucha bien fermentada, igual que la leche agria, pues el azúcar inicialmente contenido en el té ha sido ya descompuesto por el proceso de fermentación.
FUENTES:
http://www.anselmo.unlu.edu.ar/kombucha.htm
http://www.kombu.de/spanish.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Kombucha