Antes de comenzar os digo
Kagome
Inuyasha
Narración
Una suave brisa marina elevaba los cabellos azabaches, ligeramente ondulados de una chica moderna. Sus orbes café miraban provocativamente a un chico joven que se bañaba en la playa. La joven, de no más de 20 años, era una preciosidad. Alta, ojos achocolatados, piel tersa, labios carmesí, mejillas sonrosadas y curvas prolongadas. Estrechita de arriba y piernas torneadas. El chico se fijo en ella, la miro y la saludó con la mano.
<< Un chico atrevido >>- pensó la chica mientras se acercaba a la playa. Al bajar la arena le entraba en los zapatos. Se paró un momento y se quitó las sandalias. El chico la miraba cada vez más embelesado. Y ella aprovechó para mirar al mar, y el viento elevó su pelo y la falda playera. Su pose era muy seductora y le hacía ver mucho más hermosa. Se acerco coquetamente a él, cuando estuvieron a escasos milímetros, él la cogió de la cintura. El simple contacto la hacía estremecer. Era la primera vez que un hombre la hacía estremecer, era una cosa nueva para ella. El chico era, sin duda, especial. Alto, orbes ambarinas, musculoso, dulce sonrisa, creído, y don Juan. Le gustaban los chicos creídos pero dulces con ella y que le cumplieran los caprichos. La puesta de Sol se hizo presente, dando una imagen más mágica. Sin ni saber ni el nombre, ni la edad; se besaron. Fue un beso dulce, inseguro y ansioso a probar el fruto prohibido, los labios del otro. El instante duró unos minutos más. Ambos se separaron y la chica se acurruco entre los amplios pectorales de él. El chico no paraba de mirarla y ella, de pensar en él. Lentamente, cómo si no fuera de importancia la chica le preguntó:
- ¿Cómo te llamas?- preguntó la chica abrazándole más fuerte- ¿Cuántos años tienes?
El chico tardó en contestar unos segundos. Su voz era ronca y varonil. <<Cómo sería cuando digiera mi nombre?>>- pregunto mientras se lo imaginaba,
- Inuyasha Taishou, 23 años- sonrió mientras contestaba- y tu monada?
El solo sentir un halago de él. La hizo sentirse orgullosa. Se separo de él y se sentó en la arena. Le guiño el ojo picaronamente y le dijo:
- Kagome Higurashi, 20 años – rectificó- casi 21.
El muchacho se sentó a su lado y la abrazo por la cintura. El chico le sonrió y como si ella fuera una delicada y fina pluma, la cogió en brazos con aire seductor le dijo:
- Vienes a tomar un café conmigo- mientras la cogía en brazos y ella asentía gustosa- vamos Kagome..
Ahora ya lo sabía. Una sensación de placer la recurrió de arriba a bajo. ¡Qué bien sonaba su nombre dicho por él!
..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•...•¨¨•. 1 mes después. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•..
Kagome y Inuyasha era novios. Su amor era visto a simple vista. Por primera vez, Kagome se tomaba un novio en serio. Inuyasha era su mundo, su vida, su sol, su luna y su dulce locura. Cada vez que Inuyasha la besaba, se estremecía por completo. Los besos de Inuyasha eran dulces, apasionados, provocativos, exploradores, curiosos y calientes, como él. Con cada beso que le daba, a Kagome le parecía que le daba un poquito de su ser. Sus besos se volvieron más apasionados por momentos. Y de repente Kagome se vio, estirada en la cama de Inuyasha con él encima. Sus besos pasaron a su cuello y Kagome, no aguanto más y gimió. Fue un gemido dulce, placentero y agradable por los oídos del chico. Este reprendió su marcha, besando el cuello inexplorado de la chica. Suave y terso, dulce y caliente, como la chica que tenia debajo suyo. Que suave era la piel de la chica!! Los besos volvieron con ímpetu y pasión. Kagome correspondía los besos de Inuyasha y difícilmente podía respirar. Inuyasha continuo bajando por el cuello de la chica y le hizo uno lametones. Kagome lo miró enfadad y protestó:
- Mi hermana me matará Inuyasha- le reprochó la chica- para, cariño
- No…- dijo entre beso y beso- eres mía y quiero que todo el mundo lo sepa
Continuaron con su danza típica: Lenguas entrelazadas, besos sin aliento, cuello lleno de lametones…hasta que el chico pidió más. Entre beso y beso Inuyasha le bajó suavemente un tirante del jersey. Kagome se puso rígida y lo miro interrogativamente. Inuyasha le sonrió y le quitó por completo el jersey. Ninguna persona con sano juicio recordaría lo que paso aquella noche. Besos, abrazos, pasiones…amor. Kagome disfrutaba mucho con las caricias y demás muestras de “amor” que le hacía Inuyasha.
..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•..Después de la noche de pasión. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•.
Kagome se despertó a temprana hora de la mañana. Estaba en la cama de su novio, Inuyasha. Le acarició suavemente la cabeza. Y se levantó, no tardó mucho en irse a su casa sin despertar al chico. Inuyasha ronroneó seductoramente. Kagome sonrió mientras cerraba la puerta; con un susurró le dijo:
- Nos vemos, a la tarde Inu- dijo la muchacha antes de irse
Cuando la puerta estuvo cerrada Inuyasha abrió los ojos y suspiró. Necesitaba llamar a su… Kikyou.
Kagome llegó a su casa rápidamente. Su madre no estaba y su hermano debía ir al instituto. Vio chocolate encima de la mesa. Se le ocurrió una idea. – ¿y si hacia galletas de chocolate para su chico?- pensó alegremente. Bien se puso el delantal y decidió comenzar sus deliciosas galletas.
Las galletas estuvieron hechas al cabo de una horita. A Kagome le habían quedado geniales. Crujientes, dulces y sabrosas. Cuando acabo de probarlas le parecieron que habían quedado “al dente” . Aun era la mañana, pero decidió ir al apartamento de Inuyasha para darle sus tan elaboradas galletas de chocolate.
Pasó un rato hasta que llego a casa de su amado. Decidió hacerle un susto. Desde ayer, que se había entregado a él, estaba más nerviosa que normalmente. Deseaba que el chico la viera perfecta, que se quedara prendado de ella, como ella de él.
Abrió lentamente la puerta. Lo que se encontró le partió el corazón. Inuyasha estaba sentado en la cama encima de una chica…¡¡¡besándose!!!. Y la chica se parecía mucho a ella, sensual, caderas pequeñas curvas voluptuosas, ojos café, mirada sexy, y besos ardientes. Inuyasha no se dio cuenta de la presencia de Kagome y continuo besando a la mujer, que gemía excitada.
Kagome no lo aguantó más sus lágrimas cayeron de sus ojos hacia el suelo. Soltó las galletas que cayeron estrepitosamente al suelo. Inuyasha se giró. Kagome no le importaba que la viera. Maldito imbécil.- era lo único que pensaba. Inuyasha intentó acercarse a ella. La chica la apartó con su mano. La mujer solo miraba la escena con mucha curiosidad. Kagome miró con odio al hombre que siempre había amado. No dijo nada más. Ya no la vería nunca más. De eso se encargaría ella.
..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•..Dos días después•¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•.
Kagome no había salido de la casa desde que, ese innombrable hombre que le había robado el corazón. Estaba cansada, cansadísima, de los hombres. De sus engaños, sus besos, sus mentiras, sus ojos, sus promesas…de sus mentidas. De … él.
El no se rendía cada día llamaba a su casa. Ella no contestaba. Y se estaba cansando. No tenían nada que ver, no eran nada, absolutamente nada. Él no era para ella. Era el paraíso de cualquier mujer, el fruto prohibido que no podían tocar.
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
Plisssssh (el sonido de una ventana rompiéndose)
El ruido estridente se oyó por toda la casa. Provenía del comedor. Kagome corría a toda prisa por las escaleras. Llegó inmediatamente al lado de la ventana rota. Allí estaba Inuyasha, el provocador de todo.
Inuyasha la intentó abrazar. Kagome lo esquivo hábilmente. Inuyasha decidió hablar. Otra vez su voz ronca y varonil sonó en sus oídos.
- Kagome…- dijo el chico apenado.- Lo siento- la chica rio burlonamente- me perdonas?!!?
- No me da la gana- contestó la chica.
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
- Ya…- dijo el chico burlete- cuando estás conmigo en la noche cambias de opinión. A que sí riendo viendo que las mejillas de la chica se ponían coloradas
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
- Mira el que habla- dijo la chica claramente nerviosa y con voz foteta- si eres tan fácil de seducir..- Inuyasha sonrió, apenado- vete, ya me demostraste que solo era un juego.
Es que mi vicio eres tú oh this is for you
- Eso lo dices tú..te quiero- confesó el muchacho- eres mi peor vicio.
A Kagome se le helaron las venas. Cómo podía ser tan mentiroso?- se preguntaba. Decidió contestarle, para que se quedará sin argumentos
Me atrapaste con tus labios con tu sabrosura
Me atrapaste con veneno de esos que no tienen cura
Me cambiaste por tus noches locas de pasión
Y ahora vienes con que quieres más que un vacilo
- Dices que me quieres, permítame que me ría- fingiendo una risa-me dices que me amas, me engañas, me entrego y luego te vas con otra. Y ahora me dice que me quieres?
Inuyasha la miró apenado. Que le rompiera la ventana para entrar la había puesto aun más nerviosa. La miró y le dijo
Fui chulo pero ha pasado ahora te quiero
Mami dame cariño sino me muero (no no no)
No sabes que te encanta mi chulería
Que me lleva pa tu fantasía
Soy loco ya tú lo sabes, soy un jarabe
Y España, Miami beach, para todos esos celoman
Envidiosos estoy aquí con mi morena...
- No te lo creas..yo te amo a ti. Ella era una distracción- dijo el muchacho- sabes que soy único, te hago estremecer, te beso, te quiero. Qué más quieres?- dijo el chico.
Kagome lo miró triste y abatida. Le dirigió una mirada de reproche y le dijo.
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
- Quiero..que seas sincero, que no me engañas- vio que Inuyasha asentía con la cabeza- si lo hubieras hecho..te seguiría amando..pero no te creo.
Inuyasha la miró sorprendido. Vio como sus esperanzas se evaporaban. En un último intento de convencerla le dijo:
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
- Pero yo…- la chica lo interrumpió
La chica no lo aguantaba más. Le interrumpió.
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
- Tu mismo lo has dicho, machista- le reprochó la chica- a cuantas chicas las has engañado?
El chico tuvo unas inmensas ganas de cogerla y darle un golpe, haber si entendía sus intenciones. Decidió acabar su antigua frase
Es que mi vicio eres tu oh this is for you.
- Yo..te quiero- confensó por enésima vez el muchacho- te ..amo!
La chica lo miró sorprendida. Pero su dolor fue mayor, su rencor y su amor frustrado fue la que le pidieron que digiera esas frases.
Me envolviste con tu magia con tu calentura
Me cubriste de placer llegando hasta la luna
Me robaste el alma siendo más que descarao
Lo que pasa una copa para un buen menao bandido
- Tú no sabes nada, mentiroso- dijo la muchacha- eso es lo que eres. Vete!!
El chico la abrazó con fuerza. La chica no pudo esquivarlo.
Soy duro pa lo que sea pero contigo
Mami soy como sea tu me envenenas
Tómala que es tuya toda mi pasión
Cuenta conmigo tu vacilón
Pero si tu quieres mami bailalo, bailalo
Pero si tu quieres mami pídelo (toma ya)
Entre el tal corleone te demuestro mi sueño
- Sé que aun me quieres…- le susurró el chico a la oreja.
La chica se sorprendió y correspondió al abrazo. Ese fruto prohibido, se entestaba en que lo probara. Deseo no ser como Eva y comerse la manzana. Que dulce tentación…
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
- perdóname- pidió el chico
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
- Inuyasha….- comenzó la chica.- fulano..-contesto con un deje de cariño
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
- Kagome- el muchacho la miró.
Es que mi vicio eres tú y oh this is for you
- Sabes que te amo, lo sabes no?- le dijo el chico, la chica negó con la cabeza aun se negaba a creerlo- te amo…sabes que te protejo, que te doy placer…
Mami si la vida te da Dolores
Si te llenas de desamores
Yo soy experto en todo invento para gozar y olvidar
Mami si la vida te da Dolores
Si te llenas de desamores
Yo soy experto en todo invento para gozar y olvidar
Cuando te quito el vestido tu sí que quieres conmigo
Kagome sabía que las palabras de su chico eran ciertas. Pero también sabía que era un don Juan, un estafador, un ladrón de corazones…
Y es que no puede ser contigo
- Me niego.- le contestó la chica- a creerte.
El chico la miro divertido.
Porque yo soy tu bandido
- Sé que me amas- le contestó- lo veo en tus ojos.
La chica negó otra vez sus palabras.
Na na na na na na na na na na na
La chica aun no lo creía y el muchacho no sabía qué hacer. En un intento frustrado la besó. La chica intentó apartarse, él no se lo permitía.
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
Es que mi vicio eres tu oh this is for you
La chica se rindió y por fin, correspondía el beso. Al final había caído. Al final había caído en sus redes. Había caído en el pecado. Al de querer a un fruto prohibido.
FIN
Kagome
Inuyasha
Narración
Una suave brisa marina elevaba los cabellos azabaches, ligeramente ondulados de una chica moderna. Sus orbes café miraban provocativamente a un chico joven que se bañaba en la playa. La joven, de no más de 20 años, era una preciosidad. Alta, ojos achocolatados, piel tersa, labios carmesí, mejillas sonrosadas y curvas prolongadas. Estrechita de arriba y piernas torneadas. El chico se fijo en ella, la miro y la saludó con la mano.
<< Un chico atrevido >>- pensó la chica mientras se acercaba a la playa. Al bajar la arena le entraba en los zapatos. Se paró un momento y se quitó las sandalias. El chico la miraba cada vez más embelesado. Y ella aprovechó para mirar al mar, y el viento elevó su pelo y la falda playera. Su pose era muy seductora y le hacía ver mucho más hermosa. Se acerco coquetamente a él, cuando estuvieron a escasos milímetros, él la cogió de la cintura. El simple contacto la hacía estremecer. Era la primera vez que un hombre la hacía estremecer, era una cosa nueva para ella. El chico era, sin duda, especial. Alto, orbes ambarinas, musculoso, dulce sonrisa, creído, y don Juan. Le gustaban los chicos creídos pero dulces con ella y que le cumplieran los caprichos. La puesta de Sol se hizo presente, dando una imagen más mágica. Sin ni saber ni el nombre, ni la edad; se besaron. Fue un beso dulce, inseguro y ansioso a probar el fruto prohibido, los labios del otro. El instante duró unos minutos más. Ambos se separaron y la chica se acurruco entre los amplios pectorales de él. El chico no paraba de mirarla y ella, de pensar en él. Lentamente, cómo si no fuera de importancia la chica le preguntó:
- ¿Cómo te llamas?- preguntó la chica abrazándole más fuerte- ¿Cuántos años tienes?
El chico tardó en contestar unos segundos. Su voz era ronca y varonil. <<Cómo sería cuando digiera mi nombre?>>- pregunto mientras se lo imaginaba,
- Inuyasha Taishou, 23 años- sonrió mientras contestaba- y tu monada?
El solo sentir un halago de él. La hizo sentirse orgullosa. Se separo de él y se sentó en la arena. Le guiño el ojo picaronamente y le dijo:
- Kagome Higurashi, 20 años – rectificó- casi 21.
El muchacho se sentó a su lado y la abrazo por la cintura. El chico le sonrió y como si ella fuera una delicada y fina pluma, la cogió en brazos con aire seductor le dijo:
- Vienes a tomar un café conmigo- mientras la cogía en brazos y ella asentía gustosa- vamos Kagome..
Ahora ya lo sabía. Una sensación de placer la recurrió de arriba a bajo. ¡Qué bien sonaba su nombre dicho por él!
..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•...•¨¨•. 1 mes después. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•..
Kagome y Inuyasha era novios. Su amor era visto a simple vista. Por primera vez, Kagome se tomaba un novio en serio. Inuyasha era su mundo, su vida, su sol, su luna y su dulce locura. Cada vez que Inuyasha la besaba, se estremecía por completo. Los besos de Inuyasha eran dulces, apasionados, provocativos, exploradores, curiosos y calientes, como él. Con cada beso que le daba, a Kagome le parecía que le daba un poquito de su ser. Sus besos se volvieron más apasionados por momentos. Y de repente Kagome se vio, estirada en la cama de Inuyasha con él encima. Sus besos pasaron a su cuello y Kagome, no aguanto más y gimió. Fue un gemido dulce, placentero y agradable por los oídos del chico. Este reprendió su marcha, besando el cuello inexplorado de la chica. Suave y terso, dulce y caliente, como la chica que tenia debajo suyo. Que suave era la piel de la chica!! Los besos volvieron con ímpetu y pasión. Kagome correspondía los besos de Inuyasha y difícilmente podía respirar. Inuyasha continuo bajando por el cuello de la chica y le hizo uno lametones. Kagome lo miró enfadad y protestó:
- Mi hermana me matará Inuyasha- le reprochó la chica- para, cariño
- No…- dijo entre beso y beso- eres mía y quiero que todo el mundo lo sepa
Continuaron con su danza típica: Lenguas entrelazadas, besos sin aliento, cuello lleno de lametones…hasta que el chico pidió más. Entre beso y beso Inuyasha le bajó suavemente un tirante del jersey. Kagome se puso rígida y lo miro interrogativamente. Inuyasha le sonrió y le quitó por completo el jersey. Ninguna persona con sano juicio recordaría lo que paso aquella noche. Besos, abrazos, pasiones…amor. Kagome disfrutaba mucho con las caricias y demás muestras de “amor” que le hacía Inuyasha.
..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•..Después de la noche de pasión. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•.
Kagome se despertó a temprana hora de la mañana. Estaba en la cama de su novio, Inuyasha. Le acarició suavemente la cabeza. Y se levantó, no tardó mucho en irse a su casa sin despertar al chico. Inuyasha ronroneó seductoramente. Kagome sonrió mientras cerraba la puerta; con un susurró le dijo:
- Nos vemos, a la tarde Inu- dijo la muchacha antes de irse
Cuando la puerta estuvo cerrada Inuyasha abrió los ojos y suspiró. Necesitaba llamar a su… Kikyou.
Kagome llegó a su casa rápidamente. Su madre no estaba y su hermano debía ir al instituto. Vio chocolate encima de la mesa. Se le ocurrió una idea. – ¿y si hacia galletas de chocolate para su chico?- pensó alegremente. Bien se puso el delantal y decidió comenzar sus deliciosas galletas.
Las galletas estuvieron hechas al cabo de una horita. A Kagome le habían quedado geniales. Crujientes, dulces y sabrosas. Cuando acabo de probarlas le parecieron que habían quedado “al dente” . Aun era la mañana, pero decidió ir al apartamento de Inuyasha para darle sus tan elaboradas galletas de chocolate.
Pasó un rato hasta que llego a casa de su amado. Decidió hacerle un susto. Desde ayer, que se había entregado a él, estaba más nerviosa que normalmente. Deseaba que el chico la viera perfecta, que se quedara prendado de ella, como ella de él.
Abrió lentamente la puerta. Lo que se encontró le partió el corazón. Inuyasha estaba sentado en la cama encima de una chica…¡¡¡besándose!!!. Y la chica se parecía mucho a ella, sensual, caderas pequeñas curvas voluptuosas, ojos café, mirada sexy, y besos ardientes. Inuyasha no se dio cuenta de la presencia de Kagome y continuo besando a la mujer, que gemía excitada.
Kagome no lo aguantó más sus lágrimas cayeron de sus ojos hacia el suelo. Soltó las galletas que cayeron estrepitosamente al suelo. Inuyasha se giró. Kagome no le importaba que la viera. Maldito imbécil.- era lo único que pensaba. Inuyasha intentó acercarse a ella. La chica la apartó con su mano. La mujer solo miraba la escena con mucha curiosidad. Kagome miró con odio al hombre que siempre había amado. No dijo nada más. Ya no la vería nunca más. De eso se encargaría ella.
..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•..Dos días después•¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•..•¨¨•.. •¨¨•.
Kagome no había salido de la casa desde que, ese innombrable hombre que le había robado el corazón. Estaba cansada, cansadísima, de los hombres. De sus engaños, sus besos, sus mentiras, sus ojos, sus promesas…de sus mentidas. De … él.
El no se rendía cada día llamaba a su casa. Ella no contestaba. Y se estaba cansando. No tenían nada que ver, no eran nada, absolutamente nada. Él no era para ella. Era el paraíso de cualquier mujer, el fruto prohibido que no podían tocar.
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
Plisssssh (el sonido de una ventana rompiéndose)
El ruido estridente se oyó por toda la casa. Provenía del comedor. Kagome corría a toda prisa por las escaleras. Llegó inmediatamente al lado de la ventana rota. Allí estaba Inuyasha, el provocador de todo.
Inuyasha la intentó abrazar. Kagome lo esquivo hábilmente. Inuyasha decidió hablar. Otra vez su voz ronca y varonil sonó en sus oídos.
- Kagome…- dijo el chico apenado.- Lo siento- la chica rio burlonamente- me perdonas?!!?
- No me da la gana- contestó la chica.
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
- Ya…- dijo el chico burlete- cuando estás conmigo en la noche cambias de opinión. A que sí riendo viendo que las mejillas de la chica se ponían coloradas
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
- Mira el que habla- dijo la chica claramente nerviosa y con voz foteta- si eres tan fácil de seducir..- Inuyasha sonrió, apenado- vete, ya me demostraste que solo era un juego.
Es que mi vicio eres tú oh this is for you
- Eso lo dices tú..te quiero- confesó el muchacho- eres mi peor vicio.
A Kagome se le helaron las venas. Cómo podía ser tan mentiroso?- se preguntaba. Decidió contestarle, para que se quedará sin argumentos
Me atrapaste con tus labios con tu sabrosura
Me atrapaste con veneno de esos que no tienen cura
Me cambiaste por tus noches locas de pasión
Y ahora vienes con que quieres más que un vacilo
- Dices que me quieres, permítame que me ría- fingiendo una risa-me dices que me amas, me engañas, me entrego y luego te vas con otra. Y ahora me dice que me quieres?
Inuyasha la miró apenado. Que le rompiera la ventana para entrar la había puesto aun más nerviosa. La miró y le dijo
Fui chulo pero ha pasado ahora te quiero
Mami dame cariño sino me muero (no no no)
No sabes que te encanta mi chulería
Que me lleva pa tu fantasía
Soy loco ya tú lo sabes, soy un jarabe
Y España, Miami beach, para todos esos celoman
Envidiosos estoy aquí con mi morena...
- No te lo creas..yo te amo a ti. Ella era una distracción- dijo el muchacho- sabes que soy único, te hago estremecer, te beso, te quiero. Qué más quieres?- dijo el chico.
Kagome lo miró triste y abatida. Le dirigió una mirada de reproche y le dijo.
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
- Quiero..que seas sincero, que no me engañas- vio que Inuyasha asentía con la cabeza- si lo hubieras hecho..te seguiría amando..pero no te creo.
Inuyasha la miró sorprendido. Vio como sus esperanzas se evaporaban. En un último intento de convencerla le dijo:
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
- Pero yo…- la chica lo interrumpió
La chica no lo aguantaba más. Le interrumpió.
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
- Tu mismo lo has dicho, machista- le reprochó la chica- a cuantas chicas las has engañado?
El chico tuvo unas inmensas ganas de cogerla y darle un golpe, haber si entendía sus intenciones. Decidió acabar su antigua frase
Es que mi vicio eres tu oh this is for you.
- Yo..te quiero- confensó por enésima vez el muchacho- te ..amo!
La chica lo miró sorprendida. Pero su dolor fue mayor, su rencor y su amor frustrado fue la que le pidieron que digiera esas frases.
Me envolviste con tu magia con tu calentura
Me cubriste de placer llegando hasta la luna
Me robaste el alma siendo más que descarao
Lo que pasa una copa para un buen menao bandido
- Tú no sabes nada, mentiroso- dijo la muchacha- eso es lo que eres. Vete!!
El chico la abrazó con fuerza. La chica no pudo esquivarlo.
Soy duro pa lo que sea pero contigo
Mami soy como sea tu me envenenas
Tómala que es tuya toda mi pasión
Cuenta conmigo tu vacilón
Pero si tu quieres mami bailalo, bailalo
Pero si tu quieres mami pídelo (toma ya)
Entre el tal corleone te demuestro mi sueño
- Sé que aun me quieres…- le susurró el chico a la oreja.
La chica se sorprendió y correspondió al abrazo. Ese fruto prohibido, se entestaba en que lo probara. Deseo no ser como Eva y comerse la manzana. Que dulce tentación…
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
- perdóname- pidió el chico
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
- Inuyasha….- comenzó la chica.- fulano..-contesto con un deje de cariño
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
- Kagome- el muchacho la miró.
Es que mi vicio eres tú y oh this is for you
- Sabes que te amo, lo sabes no?- le dijo el chico, la chica negó con la cabeza aun se negaba a creerlo- te amo…sabes que te protejo, que te doy placer…
Mami si la vida te da Dolores
Si te llenas de desamores
Yo soy experto en todo invento para gozar y olvidar
Mami si la vida te da Dolores
Si te llenas de desamores
Yo soy experto en todo invento para gozar y olvidar
Cuando te quito el vestido tu sí que quieres conmigo
Kagome sabía que las palabras de su chico eran ciertas. Pero también sabía que era un don Juan, un estafador, un ladrón de corazones…
Y es que no puede ser contigo
- Me niego.- le contestó la chica- a creerte.
El chico la miro divertido.
Porque yo soy tu bandido
- Sé que me amas- le contestó- lo veo en tus ojos.
La chica negó otra vez sus palabras.
Na na na na na na na na na na na
La chica aun no lo creía y el muchacho no sabía qué hacer. En un intento frustrado la besó. La chica intentó apartarse, él no se lo permitía.
Lo que no encaja conmigo es que eres fruto prohibido
Cuando te quito el vestido no dices eso mi amor
Cuando yo bailo y te miro te pones tan agresivo
Es que mi vicio eres tu oh this is for you
La chica se rindió y por fin, correspondía el beso. Al final había caído. Al final había caído en sus redes. Había caído en el pecado. Al de querer a un fruto prohibido.
FIN