Nunca robes un móvil con cámara
Kadeem Cook tiene 18 años, una gran pistola (de perdigones) en la mano y el coeficiente intelectual de un escarabajo lobotomizado. Fue detenido recientemente después de robar a una mujer que paseaba tranquilamente por la calle.
Apuntó a la víctima con la pistola y se adueñó de su cartera y de su teléfono móvil. Hasta ahí, todo normal, es el modus operandi de un cobarde ladrón cualquiera. El problema vino después.
Supongo que Kadeem, un ¿avezado? usuario de móviles, decidió que era muy oportuno hacerse una foto con el arma usada, quién sabe si para ponerla en su perfil de la red social de turno bajo el nombre NeNiKo Er WaPo... pero no contaba con que la mujer a la que se lo había robado tenía programado el móvil para que enviara las fotos directamente a su ordenador.
Ni que decir tiene que la Policía estadounidense (todo esto pasó en EE UU, obvio) pasó la foto a la prensa y al final, el pobre Kadeem, terminó por entregarse. No me da lástima, la verdad.
¿Qué ladrón se pinta el pelo de rojo?
La historia es muy sencilla. Edu entró a robar en una casa del norte de Nueva York, concretamente en el condado de Peekskill, y se llevó una cámara y un ordenador. Un vecino le pilló de refilón y dijo a la policía que lo único que había podido ver es que el ladrón tenía el pelo rojo, muy rojo.
Edu debió pensar que su look estaba de moda, porque al tío, ni corto ni perezoso, no se le ocurrió otra cosa que coger un autobús sólo unas horas más tarde, y no creáis que muy lejos de la zona del robo. La Policía no tuvo ni que buscarlo, claro. Entre esto y entregarse, no hay mucha diferencia. Vieron a un tipo con el pelo de Pumuky y lo detuvieron como el que se bebe un vaso de agua.
Entró a robar... y acabó convertido en un esclavo sexual
Una peluquera de la región rusa de Kaluga se vio sorprendida por un ladrón en su centro de belleza, cuando la joven acababa su turno, el pasado 14 de marzo.
El ladrón, de 32 años y llamado Viktor, irrumpió en el local a las cinco de la tarde (qué queréis, en Rusia cierran antes los comercios) con una pistola y pidiendo el dinero a todo el mundo.
Ahí es cuando aparece en escena Olga, la peluquera de 28 años con conocimientos de artes marciales (¿eso no lo esperabas, eh, Viktor?) que simuló entregarle el dinero a Viktor. Cuando el pobre hombre se relamía de contento, ella le dio un puñetazo y lo tumbó. K.O.
Ató a Viktor con el cable del secador, lo amordazó y se lo llevó al trastero mientras animó al resto a que terminaran de trabajar (no estaba sola en el salón: había más compañeros y algunos clientes que ese día seguro que no intentaron irse sin pagar). "La policía está al caer" decía la protagonista de nuestra historia.
Pero la Policía no llegó. Los clientes y el resto de empleados marcharon y Olga fue al trastero. Le dijo a Viktor que se quitara la ropa interior e hiciera todo lo que ella le pedía o llamaría a la Policía...
Le ató al radiador con unas esposas rosas dignas de Sex Shop y le dio Viagra, para asegurarse que durante las próximas 48 horas el muchacho iba a rendir. No entraré en detalles de lo que ocurrió, pero sí os puedo decir que, según Life.ru, cuando Olga dejó marcharse a Viktor, dos días después, éste había sido "exprimido como un limón".
Viktor fue directo al hospital porque tenía sus genitales bastante dañados... y no me extraña. Después se presentó en una comisaría y denunció a Olga.
Para acabar con el surrealismo, Olga se indignó cuando se enteró de la denuncia. "Es un idiota", dijo. "Sí, lo hicimos algunas veces, pero le compré unos pantalones nuevos, le di de comer y de beber y luego, cuando se marchó, le regalé 1.000 rublos (unos 23 euros, vamos)".
Así que Olga denunció también a Viktor y la Policía tiene un cacao mental de agárrate y no te menees. "No sé lo que va a pasar... podríamos encarcelar a ambos: a él por robo y a ella por violación", decía un agente en Life.ru.
El dueño de la tienda de licores hizo llorar al ladrón
Este adolescente de 19 años entró a robar en una tienda de licores de Trenton, en Nueva Jersey. Cogió una botella de coñac y ¡zas! se quedó encerrado en la tienda.
Según leo en la prensa norteamericana, el propietario del establecimiento, Jeff Wadkins, se dio cuenta de lo que ocurría y accionó el cierre automático. El dueño, de 76 años, estaba detrás del mostrador.
Entonces, el ladronzuelo sacó una escopeta y pidió al dueño que le soltara, pero Wadkins, que es perro viejo, se dio cuenta de que su arma era una falsificación...
Obviamente no quiso abrir la puerta y llamó a la Policía. Para cuando llegaron los agentes, Edwin Calix estaba sentado en el suelo y llorando.
Te he robado, pero quiero salir contigo
Stephfon Bennett, junto a dos personas más, entró a robar a una casa el domingo por la noche y, cuando todo estaba hecho, la cagó. Y la cagó por un flechazo.
Según la policía de Columbus (Ohio), al ladrón no se le ocurrió otra cosa que regresar a la casa para pedirle una cita... ¡a su víctima! Sus compañeros de robo tienen que estar súper contentos...
Según 10TV News, este delincuente veinteañero y enamoradizo no dejó pasar ni un tiempo prudencial. Dos horas después de desvalijarla estaba llamando a la puerta de la pobre Diana Martínez para preguntarle si tenía novio y decirle que le gustaría salir con ella. Lógicamente, le reconoció. Mientras flipaba en colores, avisó a su prima, ésta llamó a la policía... y, 'pal talego'.
"No sabemos muy bien en qué estaría pensando el ladrón", confesó el sargento Sean Laird, "En ocho años de servicio nunca había visto algo así", añadió.
A estos ladrones se les ve en la cara que son tontos
Matthew Allan McNelly (23 años, izquierda) y Joey Lee Miller (20 años, derecha), son los ladrones mas tontos
Resulta que a falta de medias y pasamontañas que ponerse en la cabeza, debieron pensar que era una ideaca pintarse la cara con rotulador permanente negro antes de cometer sus fechorías. Vamos, así iban a ser irreconocibles, desde luego.
Para poneros en antecedentes, debéis saber que la pareja fue a robar a casa de un hombre en Carroll, Iowa (Estados Unidos). Un vecino llamó a la Policía, que se personó en el lugar y no pudo contener la risa (ojo, que esto último no lo digo yo, lo reconocen los propios agentes).
Según han declarado las autoridades a CNN, los intrépidos e ingeniosos ladrones fueron a esa casa porque en ella vivía la nueva pareja de la ex novia de uno de ellos. "Probablemente sólo querían asustar al chico", dicen. Parece que fue determinante la mezcla de alcohol y estupidez (nuevamente, esto lo dice la Policía).
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