Querida Mariana
Querida Mariana,
Cuando te fuiste la música se fue de mi vida. Te llevaste mi Ipod lleno de cosas que no te gustaban, y me dejaste tus discos de Arjona y aquel CD player que no deja pasar del tema 5 de ninguno.
La casa está tan vacía que a veces extraño hasta a tu gato. Sus marcas están en todos mis muebles y hay olores que jamás desaparecerán. Tanto lo extraño que me asomo a mi ventana y veo la mancha que dejó en el pavimento. El sonido de su grito final en mi cabeza es lo único que mitiga los gritos de Arjona, temas 1 a 4. Miss Kitty Katt, tu sacrificio no fue en vano, y si los gatos tuvieran 7 vidas, te tiraría 6 veces más.
Cuando te fuiste la música se fue de mi vida. Te llevaste mi Ipod lleno de cosas que no te gustaban, y me dejaste tus discos de Arjona y aquel CD player que no deja pasar del tema 5 de ninguno.
La casa está tan vacía que a veces extraño hasta a tu gato. Sus marcas están en todos mis muebles y hay olores que jamás desaparecerán. Tanto lo extraño que me asomo a mi ventana y veo la mancha que dejó en el pavimento. El sonido de su grito final en mi cabeza es lo único que mitiga los gritos de Arjona, temas 1 a 4. Miss Kitty Katt, tu sacrificio no fue en vano, y si los gatos tuvieran 7 vidas, te tiraría 6 veces más.
Me cuesta no llamarte pero veo el teléfono y no pienso en otra cosa. Ayuda que todas las memorias del aparato estén ocupadas por los números de la psicótica de tu madre, el borracho de tu viejo, tus primas, y aquel compañerito de laburo que hasta el día de mi muerte sospecharé te garchó más de una vez. Y nunca aprendí a reprogramar el maldito aparato.
Llega el cartero y abro cada sobre ansioso, esperando tener noticias tuyas. No me defraudás. Los resúmenes de la tarjeta con las cuotas 4, 5, 6 y subsiguientes de 52, de aquella tele que compraste el último día me hacen recordarte con pasión. Sé que marqué tu vida de forma indeleble cuando te motivé a ver novelas en 42 pulgadas, estén donde estén vos y el LCD.
Caminar por la vida sin tenerte a mi lado es difícil, pero lo realmente imposible es andar en auto. ¿Era necesario que lo prendieras fuego? ¿Era inevitable que se incendiaran dos autos más, y que la noche en que desvalijaste mi casa, yo estuviera demorado en la comisaría?
Mi vida como la conocía se terminó cuando te fuiste, y es una lástima que no hayas pensado en todos los momentos que pasamos juntos antes de irte de forma tan explosiva.
Llega el cartero y abro cada sobre ansioso, esperando tener noticias tuyas. No me defraudás. Los resúmenes de la tarjeta con las cuotas 4, 5, 6 y subsiguientes de 52, de aquella tele que compraste el último día me hacen recordarte con pasión. Sé que marqué tu vida de forma indeleble cuando te motivé a ver novelas en 42 pulgadas, estén donde estén vos y el LCD.
Caminar por la vida sin tenerte a mi lado es difícil, pero lo realmente imposible es andar en auto. ¿Era necesario que lo prendieras fuego? ¿Era inevitable que se incendiaran dos autos más, y que la noche en que desvalijaste mi casa, yo estuviera demorado en la comisaría?
Mi vida como la conocía se terminó cuando te fuiste, y es una lástima que no hayas pensado en todos los momentos que pasamos juntos antes de irte de forma tan explosiva.
Cuando hay amor, todo puede charlarse. Todo se explica y todo puede perdonarse. Si me hubieras dado la chance, si me hubieras escuchado, si hubieras confiado en mí, habrías podido encontrar la verdad en el fondo de tu corazón, y creerme. Recuerdo habértelo dicho, o por lo menos pienso que lo hice antes de perder el conocimiento por el sartenazo (siempre admiré tu fuerza de brazos), si, creo que lo dije, y si no aquí lo escribo: fue tu hermana la que me buscó a mí y si bien estábamos desnudos, nada había pasado.
Volvé.
Te quiere.
Nico.
PD. Me pareció ver al novio de tu hermana esperándome a la salida del laburo. No estoy seguro porque alcancé a esconderme atrás de una columna, pero vos no le habrás dicho nada, ¿no?
Te quiere.
Nico.
PD. Me pareció ver al novio de tu hermana esperándome a la salida del laburo. No estoy seguro porque alcancé a esconderme atrás de una columna, pero vos no le habrás dicho nada, ¿no?