Argentina, hoy...
Soy yo
Aclaración: no tomen a la letra lo que dice. No quiero ser alarmista.
Bien, recomiendo el libro "talk to the hands", que significa : háblale a la mano , donde, a grandes rasgos afirma que una la sociedad capitalista del 2000, podría definirse como una pared donde las marchas, pedidos, y problemas quedan sin eco, como cuando alguien extiende la mano y dice "háblale a la mano"...ya que a mi no me interesa.
¿ No es significativo tanto pedido de auxilio, tanto hambre, tanta falta de insumos en un hospital, tantos comedores, tontos sindicatos protestando, tantos piqueteros > tantos problemas?. Y bien, cuál fue el compromiso que una persona en lo individual hizo, hace, hará; nada, porque se movilizará cuando a él le ocurra. Pero ese argentino, solo en su casa, no tiene la culpa, del todo.
Se recordará el año 2008, año de revancha gobierno - campo, el Gobierno K contra la el campo, sus cortes y demandas, el campo acusa al Gobierno de un super impuestaso ilegal, y la oposición, que no sabe muy bien con quien estar (una mayoría estaba con el campo, la otra en "no sabe no contesta". Todo terminó en un parlamento más dividido, que herencia con 2 viudas y 12 hijos, y el voto final del vicepresidente, a su vez separado del oficialismo, a favor del campo. Luego, sobrevino una paz donde (retomando el tema) se podía oir como los periodistas amarillistas afirmaban que la gente se hacía eco, en Capital de lo que "pasaba en el interior... " (como si un impuestazo afectara la economía de una país vecino), que el cacerolazo estaba organizado, que nadie sabía muy bien porque iban a esas marchas... Parece que dar descrédito a un singular sujeto que siente pasión por el país por una milésima de segundo, es un acto que merece la duda extrema . Una persona que depegó el culo de la silla para apoyar, es un imbécil con certificado firmado para encerrar por insania, una persona manejable, un ignorante, un imberbe, en definitiva, un boludo. Y con los años que hace que no habia visto algo así. Una manifestación popular es poco creíble, aún para el historiador más re contra conocido con premios Pullitzer. Un acto de estas características, no existe ni jamás existirá porque el argentino, no es así, se queda agachado mientras el cuco pasa por su cuarto, vota a último momento por el que todos van a votar, es un necio que se queja por la suba de precios cuando él mismo a re marcado mecadería del depósito, un argentino se queda en su casa se sienta en su sofa y mira como la Argentina transcurre en su televisor. Pero no!. El argentino no es así. Con esas falacias nos quieren hacer creer que nada nos importa, que todo es igual. Que este es el tango cambalache, y todos danzamos a nuestro ritmo. Un ritmo que no tenemos, porque nustro país nos preocupa más de lo que pensamos.
Mi tesis es que el argentino es un personaje del espectáculo que es la Argentina, le dicen lo que es, y se lo cree, le dicen lo que no tiene que pensar, y no lo piensa, le hablan al oído para seducirlo y se deja, y si se queja del sistema que lo tira para su lado, no está pensando por sí mismo .
Pero el argentino es algo más se sobrepuso a las dictaduras, a las democracias con dictaduras, al champagne rascacielos, 2 Gobiernos de mentiras y ahora se puede sobreponer a esto, desde el compromiso. El ser argentino es pasional, interesado y amante de su tierra, pero es un gen dormitando. No es un fósforo que se le enciende la mecha y explota la dinamita. Es un Gen, esperando a ser despertado, ahora está dormido, lo drogaron, una vez que sea despertado, con la luminaria de la lectura, y compromiso, ese gen se desarrollará vigoroso, madurará y se convertirá en un hombre, que no lo mandan a callar, porque no es un niño, es un hombre que no pide que la mami lo lleve de paseo, pide que las políticas no sean medidas rídículas, ni se le de explicaciones superficiales como si fuera retrazado.
El sabe que puede, pero hace como que no sabe; lo más fácil, es hacer oidos sordos.
¿ No es significativo tanto pedido de auxilio, tanto hambre, tanta falta de insumos en un hospital, tantos comedores, tontos sindicatos protestando, tantos piqueteros > tantos problemas?. Y bien, cuál fue el compromiso que una persona en lo individual hizo, hace, hará; nada, porque se movilizará cuando a él le ocurra. Pero ese argentino, solo en su casa, no tiene la culpa, del todo.
Se recordará el año 2008, año de revancha gobierno - campo, el Gobierno K contra la el campo, sus cortes y demandas, el campo acusa al Gobierno de un super impuestaso ilegal, y la oposición, que no sabe muy bien con quien estar (una mayoría estaba con el campo, la otra en "no sabe no contesta". Todo terminó en un parlamento más dividido, que herencia con 2 viudas y 12 hijos, y el voto final del vicepresidente, a su vez separado del oficialismo, a favor del campo. Luego, sobrevino una paz donde (retomando el tema) se podía oir como los periodistas amarillistas afirmaban que la gente se hacía eco, en Capital de lo que "pasaba en el interior... " (como si un impuestazo afectara la economía de una país vecino), que el cacerolazo estaba organizado, que nadie sabía muy bien porque iban a esas marchas... Parece que dar descrédito a un singular sujeto que siente pasión por el país por una milésima de segundo, es un acto que merece la duda extrema . Una persona que depegó el culo de la silla para apoyar, es un imbécil con certificado firmado para encerrar por insania, una persona manejable, un ignorante, un imberbe, en definitiva, un boludo. Y con los años que hace que no habia visto algo así. Una manifestación popular es poco creíble, aún para el historiador más re contra conocido con premios Pullitzer. Un acto de estas características, no existe ni jamás existirá porque el argentino, no es así, se queda agachado mientras el cuco pasa por su cuarto, vota a último momento por el que todos van a votar, es un necio que se queja por la suba de precios cuando él mismo a re marcado mecadería del depósito, un argentino se queda en su casa se sienta en su sofa y mira como la Argentina transcurre en su televisor. Pero no!. El argentino no es así. Con esas falacias nos quieren hacer creer que nada nos importa, que todo es igual. Que este es el tango cambalache, y todos danzamos a nuestro ritmo. Un ritmo que no tenemos, porque nustro país nos preocupa más de lo que pensamos.
Mi tesis es que el argentino es un personaje del espectáculo que es la Argentina, le dicen lo que es, y se lo cree, le dicen lo que no tiene que pensar, y no lo piensa, le hablan al oído para seducirlo y se deja, y si se queja del sistema que lo tira para su lado, no está pensando por sí mismo .
Pero el argentino es algo más se sobrepuso a las dictaduras, a las democracias con dictaduras, al champagne rascacielos, 2 Gobiernos de mentiras y ahora se puede sobreponer a esto, desde el compromiso. El ser argentino es pasional, interesado y amante de su tierra, pero es un gen dormitando. No es un fósforo que se le enciende la mecha y explota la dinamita. Es un Gen, esperando a ser despertado, ahora está dormido, lo drogaron, una vez que sea despertado, con la luminaria de la lectura, y compromiso, ese gen se desarrollará vigoroso, madurará y se convertirá en un hombre, que no lo mandan a callar, porque no es un niño, es un hombre que no pide que la mami lo lleve de paseo, pide que las políticas no sean medidas rídículas, ni se le de explicaciones superficiales como si fuera retrazado.
El sabe que puede, pero hace como que no sabe; lo más fácil, es hacer oidos sordos.
Soy yo
Aclaración: no tomen a la letra lo que dice. No quiero ser alarmista.

