Cosas que pienso y otras pelotudeces...
Los hermanos
Fíjese bien, hermano mayor, como le brillan los ojos a su hermanito cuando usted habla, y él lo miiira, lo miiiiiiira...
Cuando eran chiquitos, él lo copiaba en todos sus juegos. Corría detrás suyo como una sombra, repetía sus palabras como un eco, se enojaba cuando se enojaba, lloraba cuando lloraba, reía cuando reía.
Ya más de grande aprendió a disimular, pero de reojo lo miraba jugar con sus amiguitos del colegio y, aunque un poco celoso, disfrutaba nomás de verlo, casi tanto como si jugara él mismo.
Fíjese como, aun adulto, su hermanito hace ruido cuando usted llega. Antes saltaba, gritaba, desplegaba sus gracias. Ahora el ruido lo hace adentro. Y sus gracias son mucho más refinadas. Fíjese como habla, como se mueve, como se muestra. Lo hace todo para usted. Quizás ninguno de los dos lo sepa, porque él lo hizo siempre, y ya no registra. Y usted lo conoce así, y no sabe que es de otra forma. Pero fíjese bien. En el fondo, su hermanito quiere ser como usted. No lo envidia, lo admira a muerte. Es su fan número uno. Grita y ovaciona desde la primera fila. Se ríe de todos sus chistes. A veces en silencio, a veces a escondidas. Pero para su hermanito, usted es el héroe.
Los hermanos
Fíjese bien, hermano mayor, como le brillan los ojos a su hermanito cuando usted habla, y él lo miiira, lo miiiiiiira...
Cuando eran chiquitos, él lo copiaba en todos sus juegos. Corría detrás suyo como una sombra, repetía sus palabras como un eco, se enojaba cuando se enojaba, lloraba cuando lloraba, reía cuando reía.
Ya más de grande aprendió a disimular, pero de reojo lo miraba jugar con sus amiguitos del colegio y, aunque un poco celoso, disfrutaba nomás de verlo, casi tanto como si jugara él mismo.
Fíjese como, aun adulto, su hermanito hace ruido cuando usted llega. Antes saltaba, gritaba, desplegaba sus gracias. Ahora el ruido lo hace adentro. Y sus gracias son mucho más refinadas. Fíjese como habla, como se mueve, como se muestra. Lo hace todo para usted. Quizás ninguno de los dos lo sepa, porque él lo hizo siempre, y ya no registra. Y usted lo conoce así, y no sabe que es de otra forma. Pero fíjese bien. En el fondo, su hermanito quiere ser como usted. No lo envidia, lo admira a muerte. Es su fan número uno. Grita y ovaciona desde la primera fila. Se ríe de todos sus chistes. A veces en silencio, a veces a escondidas. Pero para su hermanito, usted es el héroe.