
´La frustración está provocada por una sociedad que nos pide ser lo que no somos y nos culpa de ser lo que somos. Ahora mismo todo sigue estando dirigido por hombres, la mujer está en claro desequilibrio. Para comenzar hay que equilibrar la igualdad de hombre y mujer´.
Claramente hay desigualdad y altos niveles de frustración que suelen expresarse en malos tratos por parte del hombre hacia la mujer. Una sociedad machista y frustrada, sin un mayor horizonte real que el de levantarse temprano, ir a la pega, al menos por unas 12 horas, volver a la casa a tomar once, después ver algo de televisión y e ir dormir para que luego sea lo mismo, al despertar.
Es fácil frustrarse, el dinero es escaso y las deudas están a la orden del día, si te gusta bien y si no te aguantas. El único lugar donde puedes ser respetado es en el hogar, ahí eres el hombre, el macho, no hay patrón al que bajarle la cara, y la mujer, es tu mujer, tu eres el hombre y mandas. Toda esa frustración se vuelca sobre la mujer, como bien indican las noticias todos los días.
Así se vive, alienados, frustrados, con la pretensión de algo que nos es ajeno, intentando llegar a ningún lado y jactándonos de haber llagado a un lugar al que jamás conocimos, sintiéndonos pobres y desdichados, infelices, incapaces, necesitando pisar a alguien mas para que nos duelan menos los pisotazos.
F!: Yo